La ruta que recorre el Laberinto del Arno y el Laberinto de Katarri, nos sumerge en un fascinante mundo de hayas, musgo y formaciones rocosas kársticas talladas por el agua. Así se crea una atmósfera mágica, donde el sonido de la Naturaleza es, con frecuencia, la única banda sonora que nos acompaña durante el recorrido. Estos laberintos se encuentran uno junto a otro, en el entorno del Puerto de Opakua, Álava, en la Sierra de Entzia, que es la prolongación oeste de la más conocida sierra navarra de Urbasa.
Blog de Viajes. Maribel y Roberto. Conocer para Viajar. Viajar para Aprender, con los Cinco Sentidos. Slow Travel Inspiration. Desde 2007 en Internet.
marzo 22, 2026
octubre 26, 2025
Valle de Aramaio, una postal alpina en el corazón de Euskadi
Las escarpadas montañas que limitan el sureste del Parque Natural de Urkiola sirven de refugio al precioso Valle de Aramaio; jalonado de caseríos aislados, pequeños núcleos de población y bosques de hayas, robles, castaños, pinos y cipreses, nos muestra una postal alpina en el corazón de Euskadi. La vista del valle desde las alturas es un espectáculo en cualquier época del año: tamizado por las nieblas o completamente despejado, con la nieve invernal sobre las cumbres, el verde reluciente de la primavera dominando el escenario, o, tal vez, el mejor momento, con el otoño en todo su esplendor.
Existen numerosas rutas senderistas que recorren el valle de Aramaio, tanto por el interior del propio valle como por las cresterías que lo rodean. Nosotros os vamos a proponer dos opciones para descubrir este pequeño rincón de Euskadi. Una bellísima ruta a pie, por las alturas, desde la Ermita de San Cristóbal hasta la cumbre del Orixol (1131 metros), y una ruta en coche por los diferentes barrios del valle, de punta a punta, desde Gantzaga a Barajuen.
Antes de comenzar a caminar, hacemos una breve parada en el Mirador del Valle de Aramaio, en el Puerto de Krutzeta, situado a algo menos de un kilómetro del inicio del sendero. Según se cuenta, en agosto de 1905, el rey Alfonso XIII, que viajaba desde Vitoria-Gasteiz, se detuvo en el puerto fascinado por la belleza del valle y las montañas que lo rodeaban hasta el punto de exclamar que era como estar en alguno de los valles de Suiza.
A pesar del tiempo transcurrido, la vista que asombró al monarca conserva mucho de su encanto y, pese a que huimos de este tipo de comparaciones, no nos extraña que la anécdota siga viva hoy en día. Está por ver que en un futuro próximo podamos afirmar lo mismo, en especial si prosperan proyectos como el de la empresa noruega Statkraft, que pretendía instalar varios aerogeneradores en el valle. Ampliamente rechazado por los vecinos, el gobierno central también ha emitido informe medioambiental negativo lo que supone la paralización del proyecto, al menos por el momento.
septiembre 20, 2025
Ruta del Agua de Berganzo, el regalo del río Inglares
El pequeño pueblo de Berganzo (Álava – Araba) se encuentra en las faldas del monte Toloño, uno de los picos más conocidos de la Sierra de Cantabria y está dividido en dos barrios, Arriba y Abajo, por el río Inglares; junto a su cauce, discurre uno de los senderos más bellos, también más concurridos, de Euskadi: la Ruta del Agua de Berganzo.
Para realizar la ruta es necesario aparcar el vehículo en el estacionamiento ubicado en Berganzo, que tiene una capacidad limitada, por lo que, si no queréis llevaros una sorpresa desagradable, hay que realizar una reserva previa. En la página web oficial del Ayuntamiento de Zambrana, municipio al que pertenece Berganzo, tenéis toda la información relativa al uso del aparcamiento. Como apunte a tener en cuenta, verificad la matrícula del vehículo que vais a utilizar porque la barrera es automática y reconocerá únicamente los datos de aquella que figure en la reserva previa.
La Ruta del Agua de Berganzo, circular, recorre una distancia de diez kilómetros, con un desnivel positivo que no llega a los 200 metros, resultando asequible para casi todos los públicos, aunque hay un par de tramos de pendiente algo costosa. Las marcas blancas y azules nos señalan un recorrido que, por lo demás, no presenta dificultades de orientación.
El sendero, nada más comenzar, nos lleva hasta el corazón del pueblo, cuya primera referencia histórica nos traslada al año 1081, formado por casas de piedra, algunas blasonadas. En la Plaza de la Villa, atravesada por la carretera A-3126, lo que no deja de ser sorprendente, se encuentran el antiguo lavadero público de Bergantzu, la fuente histórica, y el antiguo ayuntamiento, Casa de la Villa. Calles arriba se levanta la silueta imponente de la iglesia - fortaleza de San Miguel, del siglo XVI, dominando el conjunto desde su ubicación privilegiada.
agosto 18, 2025
Galarreta , Álava. Ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Las ruinas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción que podemos ver en Galarreta son uno de los puntos de interés de este pequeño concejo (menos de 40 habitantes censados) que forma parte del municipio de San Millan / Donemiliaga, en plena Llanada Alavesa. La iglesia actual, de estilo renacentista, se construyó a mediados del siglo XVI, aunque mantuvo algunos elementos de la antigua edificación cisterciense, levantada en el siglo XII en un lugar cercano, como su portada. Frente a los actuales restos del templo, se encuentra la Casa de Postas, también del siglo XVI. Con el transcurso de los siglos, la iglesia se fue deteriorando y la bóveda se desplomó a mediados del siglo pasado. El último episodio del declive del edificio ocurrió hace diez años: el, anunciado y denunciado por los vecinos, desplome de la torre del campanario del siglo XVII y que se elevaba hasta los 50 metros de altura.
Buena parte de la importancia que Galarreta tuvo en otros tiempos, derivaba de su estratégica ubicación, ya que, a ella llegaba el Camino Real de las Postas. Este antiguo trazado fue utilizado durante los siglos XV al XVII por los correos que se dirigian a Francia, atravesando Gipuzkoa. El camino por tierras alavesas forma parte del tramo del Camino de Santiago que llega a Vitoria - Gasteiz desde el túnel de San Adrian, una cueva natural de 55 metros de longitud que constituye un espectacular paso de montaña, que bien merece el esfuerzo de acercarse caminando.
Hoy en día Galarreta es un lugar tranquilo, perfecto para realizar una jornada de fotografía por sus rincones, disfrutar de rutas de senderismo, como la Senda de los Robles Centenarios de Galarreta, gracias también a su cercanía al Parque Natural de Aizkorri – Aratz; practicar la astrofotografía y, de paso, disfrutar de uno de los mejores quesos con denominación de origen Idiazabal, en la premiada Quesería Azkarra.
julio 20, 2025
Dolmen la Chabola de la Hechicera, Elvillar, Álava
El dolmen conocido como La Chabola de la Hechicera, (Sorginaren Txabola), se encuentra en la localidad de Elvillar, Bilar, Rioja Alavesa, rodeado de viñedos. Es uno de los dólmenes más grandes y mejor conservados de Euskadi. Fue declarado bien cultural e incluido en la figura protegida de “Dólmenes de las tierras bajas del Territorio Histórico de Álava”.
Los naturales de Elvillar ya lo conocían como Chabola de la Hechicera, por unas canciones que, cantadas por una hechicera, atraían a los incautos a los que convertía en piedra. La gran cantidad de rocas que formaban el túmulo, daba credibilidad a esa creencia. Muy cerca de aquí, en Logroño, durante la primera semana de noviembre de 1610, tuvo lugar la última matanza de brujas de la Inquisición española. En un famoso auto de fé, el llamado Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, juzgó y envió a la hoguera a once personas, cinco hombres y seis mujeres, las famosas "Brujas de Zugarramurdi".
El monumento funerario fue descubierto en 1935 y los restos humanos, de 39 diferentes individuos, encontrados junto con excelentes piezas de ajuar, como un vaso campaniforme, ha permitido atribuirle una antigüedad de entre 5000 años, en el Calcolítico (Edad del Cobre), y la Edad del Bronce, hace 3000 años.
La Chabola de la Hechicera es un dólmen de corredor, lo que significa que la cámara funeraria y el pasillo de acceso, dromos, son espacios diferenciados y estaba cubierto por un túmulo de grandes dimensiones parcialmente conservado. El corredor conserva 5 losas que lo dibujan y está dividido en dos estancias por una losa transversal; la forma de la cámara se delimita gracias a 9 lajas verticales (ortostatos) que acotan un espacio de 4 x 3`80 metros y está cubierta por una losa que se apoya sobre las tres lajas más altas, a una altura de 2,70 metros.
Desde el pueblo parte un sendero, el SL-A 90, que lleva hasta el dólmen, situado a 1,5 kilómetros y que, a través de seis balizas numeradas, nos cuenta detalles curiosos de este magnífico monumento. La Chabola de la Hechicera es una excusa más para conocer Rioja Alavesa, un destino que os va a encantar.
octubre 31, 2024
Ruta al hayedo de Balgerri en Karrantza, el mas extenso de Bizkaia
El bosque de Balgerri, el hayedo más extenso de Bizkaia, es una muestra más de la enorme biodiversidad vegetal de Karrantza. Además de hayas, encontraremos robles, alisos, fresnos, tejos o acebos. El bosque se encuentra en la ladera norte del monte Balgerri, uno de los balcones de Bizkaia, en la sierra de Ordunte, atravesado por el río homónimo.
La ruta parte del barrio de Lanzas Agudas, llamado así por las lanzas de fresno que fabricaban sus habitantes, junto a la casa rural Gailurretan. Un poco antes de llegar encontraréis un cartel informativo de la sierra de Ordunte. El aparcamiento está complicado, tal vez el mejor espacio sea junto a los restos de la antigua iglesia de San Miguel, en la parte alta del pueblo, por lo que deberéis descender un poco para tomar el sendero.
Una vez en Gailurretan, seguimos por el camino que asciende, enfilando hacia el monte. Nosotros lo hicimos acompañados por Pintxo, el perro de la casa rural, que nos marcó una ruta que él había realizado muchas veces. Tras poco más de medio kilómetro llegamos a un cruce con un cartel que señala, hacia la izquierda, el hayedo. Cuando realizamos el sendero no había llovido, por lo que no tuvimos saltos de agua en el recorrido.
octubre 16, 2024
Yoshitomo Nara, el arte desde la mirada de un niño
¿Quién es Yoshitomo Nara? ¿Por qué el Museo Guggenheim Bilbao le dedica una retrospectiva, la primera en Europa? ¿Qué nos quieren contar esos niños de enormes ojos que el artista dibuja durante desde hace casi 40 años?
Día lluvioso, gris, muy del Bilbao de antes, es el que elegimos para entrar al Museo Guggenheim Bilbao. ¿Qué pensaran las niñas protagonistas de la obra de este artista japonés cuando estos “ojos redondos” que pasean por las salas las miran con asombro?
Entramos a echar un vistazo, igual que a menudo hacemos con nuestros viajes, venimos a hacer una primero una visita panorámica y determinar el tamaño de la muestra, el tiempo que vamos a necesitar para disfrutarla. Esta vez, esos ojos grandes, casi siempre de niñas, las apodadas Nara Girls, nos interpelan desde dibujos, lienzos y esculturas, y cambian nuestros planes.
Yoshitomo Nara es un artista japonés, viajero, afable, aunque con fama de solitario, que crea su propio lenguaje, en apariencia muy sencillo y fácil de descifrar. Desde su Hirosaki natal escuchaba música en inglés de una emisora americana, en una radio que él mismo construyó de niño. Crea y dibuja a partir de las sensaciones y emociones que esa música, que no entiende, provocan en él. Compró su primer disco en 1967 y es, desde entonces, un apasionado coleccionista. Todo lo que encontramos en las salas nos lleva a pensar en él como un niño, es extraño imaginarlo como un hombre de más de sesenta. ¿No ha crecido o es que la mirada de un niño es más directa para exponer sus ideas, sus anhelos, sus miedos y sus críticas?
La información de las salas, con palabras del propio Nara impresas en las paredes, la división en áreas temáticas, que no cronológicas, nos ofrece el contexto para identificar los códigos del artista japonés, que él mismo ha supervisado junto a la comisaria del museo, Lucía Agirre.
diciembre 18, 2023
Yayoi Kusama, Arte sin Límites
Yayoi Kusama una pionera, convertida en icono cultural, ha teñido de color las salas del Museo Guggenheim Bilbao. Ha influido a generaciones de artistas, desde Andy Warhol a Claes Oldenburg. Ambos se "inspiraron", en un sentido demasiado literal, en algunas de sus obras, obteniendo mayor reconocimiento que la creadora japonesa. Kusama lleva siete décadas construyendo una estética propia que, si bien fluye a través de infinidad de movimientos artísticos es, sobre todo, un reflejo de su filosofía de vida, sus problemas mentales y sus intentos de suicidio. Su biografía es apasionante, una de esas salas de espejos del infinito que tanto le obsesionan.
Nuestro último contacto con la obra de Kusama lo tuvimos, hace un par de años, en el singular Museo Kistefos, a poco más de 70 km al norte de Oslo, la capital de Noruega. Su impactante Shine of Life forma parte de la colección permanente de este museo que reparte sus obras entre los árboles del bosque que rodea su edificio principal. Una propuesta expositiva que nos pareció muy atractiva e interesante y que merecerá un artículo propio.
La artista y escritora japonesa nació en Matsumoto, prefectura de Nagano, en 1929 y actualmente vive y trabaja en Tokio. La retrospectiva que le dedica el Museo Guggenheim Bilbao, recoge pinturas, esculturas, dibujos, instalaciones y diverso material sobre sus happenings y performances, desde las primeras obras de adolescente, realizadas durante la II Guerra Mundial, hasta sus últimas instalaciones.
¿Qué nos muestra la obra de Kusama? Influencias del surrealismo, arte naif, reiteración, repetición, escándalo, provocación… En una artista tan longeva son muchos los elementos de contexto que necesitamos para no juzgar a la ligera: su formación en Japón, con profesores que enseñaban arte considerado "occidental", hasta que llegó la obligación de sustituirlos por otros más “tradicionales”. La creación en Estados Unidos de campos de trabajo para los japoneses tras el ataque a Pearl Harbour, y la experiencia en una fábrica, donde Kusama cosía paracaídas.
enero 25, 2023
Ruta al Mirador de Orkatzategi en Oñati, la Euskadi más espectacular
noviembre 20, 2022
Parque Natural de Izki, rutas por la Montaña Alavesa
Las nieblas que cubren el fondo de los valles se disipan poco a poco, todavía hace frío, algo menos de 8 grados, y la naturaleza parece aun dormida. Es el momento de calzarse las botas y descubrir el Parque Natural de Izki a través de dos sencillas rutas que nos muestran el otoño más colorido de la Montaña Alavesa. Los primeros rayos del sol destacan los colores rojos, naranjas, amarillos y púrpuras de un bosque que ocupa la mayor parte del parque. Es en esta época, otoño, cuando hayas, castaños, arces, abedules, álamos y robles transforman el paisaje convirtiéndolo en un mosaico de color.
El río Izki y su cañón son la seña de identidad de este parque natural, el cuarto más grande de Euskadi. Situado al sudeste de Álava, es uno de los más desconocidos y acoge una gran diversidad natural. Un tipo de roble Quercus pyrenaica es la especie más abundante, formando el mayor bosque de Europa de esta especie y uno de los mejor conservados del mundo. Descubrir los tesoros de Izki es sencillo, gracias a la red de 15 senderos que lo recorren por completo. La fauna, la flora, los paisajes, incluso las tradiciones y cultura de sus habitantes son accesibles desde alguna de estas rutas.
mayo 06, 2022
Labetxu, el Valle de los Colores: la maravilla geológica de Jaizkibel
Labetxu, el Valle de los colores, en el monte Jaizkibel, una maravilla geológica, que transforma la roca en una sinfonía cromática de blancos, rojos, negros, anaranjados, amarillos, violetas..., y formas casi inverosímiles hasta lograr uno de los espacios naturales más sorprendentes de Euskadi. Se encuentra junto al mar en las faldas del monte Jaizkibel, entre Hondarribia y Pasai Donibane.
Ya han transcurrido 15 años desde que Carlos Galán, José Rivas y Marian Nieto publicaron (2007), su estudio sobre el ‘Pseudokarst en arenisca del flysch costero Eoceno, Gipuzkoa’ para la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Desde entonces, han sido numerosos los artículos científicos publicados, de forma que la singularidad geológica de la zona es conocida en el ámbito académico a nivel mundial.
Lo espectacular de las geoformas, su variedad en cuanto a diseños, tamaños y colores es impresionante. El potencial geoturístico de un itinerario didáctico que recorra la geozona de Jaizkibel es muy alto, incluso si lo planteamos a nivel de toda la Península Ibérica. Algunas valoraciones, tal vez demasiado optimistas, equiparan lo que podría hacerse allí con el modelo de parques nacionales de Estados Unidos.
A nosotros que, por fortuna, conocemos bastantes national parks, nos da la impresión de que, Labetxu, junto con otros lugares de Jaizkibel, podría encajar en un modelo más parecido al de otro lugar, también en USA, y absolutamente increíble, Antelope Canyon, Utah.
Leer: 'Antelope Canyon, agua, viento, luz y sombras en la tierra de los Navajo'.
En cualquier caso, la realidad es que la zona no está preparada para recibir grandes flujos de visitantes. En este sentido, la falta de inversión pública es patente. La señalización es prácticamente nula, con excepción de algunos paneles informativos a lo largo del recorrido del ‘Talaia Bidea’ y, no hay que olvidarlo, visitar este paraje requiere un cierto esfuerzo físico, algo que ya ejerce de filtro limitador del número de visitantes, y no exento de riesgo. De hecho, durante nuestra visita fuimos testigos del rescate de un senderista en el mismo Labetxu.
abril 16, 2022
'Motion', los coches toman el Guggenheim Bilbao
El automóvil reclama su espacio en el mundo del Arte. La exposición ‘Motion. Autos, Art, Architecture’ ha convertido algunas de las salas del Museo Guggenheim Bilbao en un sofisticado aparcamiento donde se reúnen 38 piezas emblemáticas de la historia de una máquina que ha transformado a la humanidad como pocas. ¿Son los automóviles objetos artísticos? ¿Es un museo de arte el lugar adecuado para exponer una colección de coches?
El arquitecto Norman Foster, premio Pritzker y Príncipe de Asturias, entre otros, intensifica su presencia y relación con Bilbao. De su estudio salió la línea de Metro, en 1995, con sus célebres ‘fosteritos’, los accesos a las estaciones, construidos en acero y vidrio, en forma concha o caparazón. El suburbano es, sin duda, el primer elemento de la drástica transformación urbana que ha experimentado la ciudad desde entonces.
Otro de los símbolos de la ciudad, el Museo de Bellas Artes, también se encuentra bajo el influjo del británico, que está al frente de la futurista y no exenta de polémica, renovación del clásico edificio de ladrillo, puerta de entrada al Parque de Doña Casilda.
Foster regresa ahora a Bilbao como comisario, junto a Manuel Cirauqui y Lekha Hileman Waitoller, de la exposición que se convertirá en el éxito de público del año. Un momento, además, marcado especialmente en el calendario del Museo Guggenheim Bilbao: 25 años han transcurrido ya desde que se levantó sobre los antiguos astilleros Euskalduna.























































