Recorrer Barcelona siguiendo la ruta del arte modernista que inunda la ciudad nos sumerge en una realidad muy alejada de la actual, donde tratamos siempre de doblegar a la Naturaleza.
En el modernismo prima lo Humano en unión y no en oposición a la Naturaleza, una interacción entre el hombre y el medio no destructiva. Una ruptura con la estética de la época que originó un movimiento que recorrió gran parte del mundo occidental y que, en nuestra opinión, no está valorado como merece.

