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julio 12, 2026

El Granero de San Francisco, Burgos, un campo de lavanda entre piedras centenarias

El Granero de San Francisco, campo de lavanda - Burgos, por El Guisante Verde Project

El Granero de San Francisco, un precioso campo de lavanda, se oculta entre los viejos muros del antiguo convento franciscano de San Bartolomé, fundado a finales del siglo XV en un descampado a tiro de piedra de la pequeña localidad de Santa Gadea del Cid, Burgos, uno de los Pueblos Mas Bonitos de España.

Santa Gadea del Cid - Burgos, por El Guisante Verde Project

Durante el mes de julio se produce la mayor floración de la lavanda, así que es el momento perfecto para visitar este singular enclave burgalés.

Del antiguo convento apenas queda nada, ya que, las mejores piedras de sillería se utilizaron para diversas restauraciones y reformas del cercano Monasterio del Espino. Los propietarios, los Misioneros Redendoristas, también lo son del Granero y han impulsado un proyecto que, ademas del cultivo y aprovechamiento de la lavanda, incluye diversas actividades culturales, visitas guiadas y talleres.

Campo de Lavanda en El Granero de San Francisco - Burgos, por El Guisante Verde Project

Pasear por el campo de lavanda del Granero de San Francisco, no hay muchos en España, despierta los sentidos, la vista y el olfato especialmente. Aunque la zona no está aun, afortunadamente, masificada por el turismo, se hace necesario elegir bien el momento: un día entre semana, por la mañana o a última hora de la tarde puede ofrecer una caminata relajada entre las hileras de lavanda y una sesión fotográfica, sin demasiadas aglomeraciones.

Campo de Lavanda - Granero de San Francisco, Burgos, por El Guisante Verde Project

Aunque parezca una obviedad, no está de más recordar que recordar que el sol cae a plomo en estas tierras burgalesas durante el verano, por lo que si también podéis elegir un día con algunas nubes en el cielo, lo agradeceréis. Y no, no resulta imprescindible vestir de blanco para la visita, aunque debemos reconocer que las fotos quedan bien.

Gran granero de madera del Granero de San Francisco, Burgos, por El Guisante Verde Project

El edificio más imponente es el que da nombre al espacio, un gran granero de madera. A nosotros nos recordó inmediatamente a esos graneros que tantas veces vimos en Estados Unidos, recorriendo las carreteras y pueblos de Vermont y el estado de Nueva York, inmortalizados también en infinidad de películas. En su interior se encuentra la tienda, el bar y es el espacio que se habilita para conciertos, eventos y celebraciones.

Gran granero de madera (interior) del Granero de San Francisco, Burgos, por El Guisante Verde Project

Lo que hoy en día es un pequeño recinto rodeado por un muro, cubierto por una alfombra de color violeta, el Granero de San Francisco, tiene tras de sí una larga historia, que os invitamos a leer sentados entre la lavanda, o en las mesas de madera, aprovechando la sombra que proporciona el alero del edificio principal.

El Granero de San Francisco, bar y terraza - Burgos, por El Guisante Verde Project

Sobre una antigua ermita dedicada a San Bartolomé, el franciscano reformista fray Lope de Salazar y Salinas, hijo del conde de Haro, fundó hacia 1458-1460, gracias a las limosnas, el convento franciscano de San Bartolomé. Fray Lope, que había tomado los hábitos a los 14 años, impulsó una importante reforma de las estructuras de la vida religiosa, aunque no sin dificultades.

El Granero de San Francisco, antiguas edificaciones monasterio - Burgos, por El Guisante Verde Project

No obstante, la entrada de los monjes en la observancia hizo que el monasterio fuese abandonado a comienzos del siglo XVI. Un miembro de una de las familias más importantes de Santa Gadea, Antonio de Padilla, Adelantado Mayor de Castilla vio una oportunidad de ampliar su influencia. Así, en 1526, solicitó al provincial franciscano fray Bernardino de Salcedo la autorización para fundar un monasterio de monjas de la Concepción. En algunas crónicas se recoge que las religiosas fundadoras provenían del monasterio original de Toledo.

El Granero de San Francisco, plantas de lavanda - Burgos, por El Guisante Verde Project

Sin embargo, las monjas, con la mediación del arzobispo Cristóbal de Vela y Acuña, se trasladaron a Burgos en 1589, donde habilitaron un edificio como convento bajo la advocación de San Luis, obispo de Tolosa, por lo que fueron desde entonces conocidas como las luisas. La marcha de Santa Gadea no disminuyó la influencia de los Padilla, ya que, la abadesa que tuteló la mudanza fue un miembro de su linaje, Casilda de Padilla.

El Granero de San Francisco, caminando entre lavanda - Burgos, por El Guisante Verde Project

El antiguo convento de San Bartolomé quedaba, de nuevo, abandonado, si bien, las autoridades franciscanas lo repoblaron con monjes de la misma provincia. Martín de Padilla y Manrique, al que Felipe II había concedido el condado de Santa Gadea en 1587, pleiteó por el patronato del viejo convento. Lo consiguió en 1592. El cenobio fue destinado a casa de recolección en 1671, lo que implicó algunos cambios en las estructuras de los edificios, como la pérdida del claustro asociado al huerto o la despensa.

Vista de Santa Gadea y su Castillo desde El Granero de San Francisco, por El Guisante Verde Project

La vida monacal continuó con altos y bajos provocados por las múltiples visicitudes de afectaron al reino durante los siglos XVIII y XIX, pero fue en 1835, cuando la desamortización impulsada por Juan Álvarez Mendizabal expulsó a los últimos moradores del pequeño monasterio. Tras sufrir las consecuencias del abandono y los saqueos durante algunas décadas, finalmente, la propiedad fue adquirida por los Misioneros Redendoristas que, tras su vuelta a España en 1879 con el cambio de la situación política, habían realilzado varias fundaciones, como la del muy próximo Monasterio del Espino.

El Granero de San Francisco se encuentra en las estribaciones del Parque Natural de los Montes Obarenes - San Zadornil, en un punto muy próximo a la confluencia de Álava-Araba, Burgos y La Rioja, no hacen falta excusas para acercarse hasta este pequeño campo de lavanda y pasear entre las flores a resguardo de sus muros centenarios.

El Granero de San Francisco, vista del campo de lavanda - Burgos, por El Guisante Verde Project

junio 30, 2026

El Templo de Lingyin y Feilai Feng de Hangzhou, un tesoro budista en China

Dragón sobre el tejado del Templo Lingyin - Hangzhou, China, por El Guisante Verde Project

El Templo de Lingyin fue fundado por el maestro budista Huili, nacido en la India, en los alrededores de Hangzhou (China), en el año 326. Allí, el monje quedó impresionado por la belleza del paisaje. En particular, un pequeño pico, que más tarde se conocería como Feilai Feng, de menos de 200 metros de altura llamó su atención, ya que era de piedra caliza, muy diferente de los que le rodeaban. Huili estaba convencido de que esa montaña era parte del ‘Pico del Buitre’ (Lingjiu) de su tierra natal, morada de los inmortales y los espíritus, y donde el Buda Gautama dictó numerosos sutras. Hoy en día el templo forma parte del Patrimonio Mundial integrado en el conjunto del “Paisaje Cultural del Lago del Oeste de Hangzhou”.

Lago del Oeste - Hangzhou, China, por El Guisante Verde Project

China es un país inabarcable no ya en una sola visita sino casi podríamos decir que en una vida. A su historia milenaria, donde los mitos, las leyendas y los hechos históricos se entremezclan formando una madeja a menudo impenetrable, hay que unir su enormidad geográfica, su diversidad cultural pese a los esfuerzos de los dirigentes por mostrar una sociedad homogénea y a las dificultades administrativas y de seguridad impuestas por el poder político. Sin olvidar las variadas traducciones sobre un mismo nombre o texto, que, con frecuencia, originan confusión entre los que viajamos por aquellas tierras.

Feilai Feng, Buda Maitreya - Templo Lingyin, Hangzhou, China, por El Guisante Verde Project

Tal vez ahí se encuentre la explicación del por qué hemos escrito tan poco sobre nuestro recorrido por el gigante asiático; un viaje de varias semanas en las que diseñamos un recorrido bastante clásico con algunas pinceladas muy fuera de las rutas habituales, en las que éramos los únicos occidentales. Nuestra visita a China nos proporcionó mucho que asimilar, incluso hoy seguimos asombrándonos ante lo que vivimos.

junio 01, 2026

Santa Gadea del Cid, Burgos, uno de los Pueblos Más Bonitos de España

Santa Gadea del Cid, Burgos, Pueblos Más Bonitos de España, por El Guisante Verde Project

La pequeña localidad de Santa Gadea del Cid, con su casco histórico medieval, excelentemente conservado, declarado Bien de Interés Cultural, se abre camino entre los lugares a visitar de la provincia de Burgos, al ser incluido entre los Pueblos Más Bonitos de España.

Por el momento, a saber cuánto durará, la población escapa a la presión del turismo de masas y es posible recorrer su conjunto histórico tranquilamente, con el bullicio de fin de semana concentrado en la plaza de la iglesia.

Santa Gadea del Cid, soportales y fortaleza, por El Guisante Verde Project
Plaza del Teatro - Santa Gadea del Cid, por El Guisante Verde Project

Al acercase a Santa Gadea del Cid, ya desde lejos, la silueta del castillo y de las murallas nos habla de un enclave de marcado carácter defensivo, como el que efectivamente tuvo su fundación en el siglo XI sobre la frontera de Castilla y Navarra. La fortaleza que lo protegía marcó el desarrollo urbanístico de la población que, al abrigo de sus murallas, creció formando una peculiar silueta de triángulo. Hoy en día solo podemos contemplar algunos tramos de las murallas como parte integrante de los muros de diversas viviendas.

Santa Gadea del Cid, arquitectura popular, por El Guisante Verde Project

En cuanto al nombre de Santa Gadea del Cid, hay que aclarar que Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, nunca caminó por las calles de esta villa. Santa Gadea ó Santa Águeda, toma el nombre de la patrona de la localidad, mientras que el añadido del Cid se hizo en el siglo XIX, para diferenciarlo de otras poblaciones de la zona con el mismo nombre, o según otras fuentes, como homenaje a la ficticia Jura de Santa Gadea: una leyenda medieval que afirma que el Cid obligó al rey Alfonso VI a jurar, en la iglesia de Santa Gadea de Burgos, que no había participado en el asesinato de su hermano, el rey Sancho II. Este episodio no aparece en el Cantar del Mio Cid, pero está muy arraigado en la cultura popular.

mayo 11, 2026

Antelope Island, Utah, la sorprendente isla del Gran Lago Salado en la que pocos viajeros se detienen

Isla Antílope - Antelope Island, cartel - Utah, por El Guisante Verde Project

La Isla Antílope (Antelope Island) es la mayor de la decena de islas que se ubican en el Gran Lago Salado, Utah, Estados Unidos, y se encuentra a poco más de 50 kilómetros de la capital del estado, Salt Lake City, la sede de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, los mormones. Es, además, un espacio protegido, al estar incluido en el Parque Estatal Antelope Island.

Parque Nacional Yellowstone - Wyoming, por El Guisante Verde Project

Llegamos a Antelope Island desde el oeste de Wyoming, donde habíamos visitado el Parque Nacional de Yellowstone, recorriendo parte de una de las grandes interestatales de Estados Unidos, la I-15. Es ésta una carretera que parte del condado de San Diego, casi en la frontera con México, y llega hasta la frontera con la provincia de Alberta (Canadá), atravesando California, Nevada, Utah, Idaho y Montana, en un recorrido que se prolonga más de 2300 kilómetros.

Isla Antílope y Gran Lago Salado - Utah, por El Guisante Verde Project

marzo 22, 2026

Álava: Ruta por los Laberintos del Arno y de Katarri, dos rincones de la Sierra de Entzia, para disfrutar perdiendo el norte

Alava, Laberinto de Katarri - Sierra de Entzia, por El Guisante Verde Project

La ruta que recorre el Laberinto del Arno y el Laberinto de Katarri, nos sumerge en un fascinante mundo de hayas, musgo y formaciones rocosas kársticas talladas por el agua. Así se crea una atmósfera mágica, donde el sonido de la Naturaleza es, con frecuencia, la única banda sonora que nos acompaña durante el recorrido. Estos laberintos se encuentran uno junto a otro, en el entorno del Puerto de Opakua, Álava, en la Sierra de Entzia, que es la prolongación oeste de la más conocida sierra navarra de Urbasa.

Alava, Laberinto del Arno, arco de piedra, por El Guisante Verde Project

febrero 17, 2026

Tryvannstua: ruta de invierno en Oslo, Noruega

Maribel, en la Ruta a Tryvannstua, Oslo - Noruega, por El Guisante Verde Project

La ruta que lleva hasta Tryvannstua desde la estacion de metro de Frognersteren en Oslo, la capital de Noruega es perfecta para recorrerla durante el invierno y testar cómodamente vuestra habilidad para realizar caminatas con una buena capa de nieve cubriendo el paisaje. Un sendero que nos ofrece, además, una estampa preciosa.

Esquiando, ruta a Tryvannstua, Oslo - Noruega, por El Guisante Verde Project
Senderos en la Ruta a Tryvannstua, Oslo - Noruega, por El Guisante Verde Project
Sunny star nevado en la Ruta a Tryvannstua, Oslo - Noruega, por El Guisante Verde Project

Esta pequeña ruta la hemos realizado en muchas ocasiones, tanto en verano, como en invierno; con y sin raquetas de nieve. Siempre recompensa, ya desde el momento en que nos subimos a los vagones de la línea 1 del metro en el centro de Oslo y, por eso, forma parte de aquellas recomendaciones que hicimos tras nuestra primera visita invernal a Noruega: "Invierno en Oslo, experiencias para que el frío no te deje en casa". Habíamos realizado nuestro segundo viaje al país nórdico. ¡Nunca hubiéramos imaginado que volveríamos otras nueve veces (por el momento)!

Descanso en la nieve, Tryvannstua, Oslo - Noruega, por El Guisante Verde Project

En esta ocasión, optamos por realizar la ruta sin raquetas y calzarnos las botas altas, porque la nieve tenía un espesor considerable. Al llegar al inicio del sendero decidimos seguir el recorrido marcado por la pista de esquí de fondo, en lugar de seguir la ruta senderista. Alrededor de Oslo existen innumerables caminos que recorren el Marka, los bosques que rodean la capital nórdica por todas partes, excepto la que da al fiordo. Así os lo contamos en "Oslo, los Mil Lagos de un paraíso senderista". Durante el invierno, un gran número de esos senderos se convierten en pistas de esquí fondo, un deporte que en Noruega tiene legiones de practicantes. En general, los senderos con marcas azules señalan la ruta a seguir para los que no se desplazan deslizándose y es conveniente seguir esa indicación.

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