enero 23, 2021

La Antigua de Zumarraga, una ermita catedral

Ermita de la Antigua - Zumarraga

La Ermita de Santa María, la Antigua, se levanta en las faldas del monte Beloki de Zumarraga, y es uno de los puntos clave de la Ruta de los Tres Templos de Tierra Ignaciana, junto con los santuarios de Loiola y Arantzazu. La belleza de su interior, una fabulosa simbiosis de piedra y madera, le ha otorgado el sobrenombre de ‘Catedral de las Ermitas’.

Hacía mucho tiempo que teníamos ganas de visitar esta ermita, y nada más llegar ya nos sentimos privilegiados porque desde su emplazamiento tenemos unas vistas privilegiadas de las montañas que la rodean, del valle del Urola y de Zumarraga, que se encuentra a cierta distancia. Teníamos mucha información y altas expectativas, las ha superado con creces.

Campas junto a la Antigua - Zumarraga

¿Por qué se la conoce como la Antigua? ¿Cuánto tiene de antigua?

Los orígenes del templo han sido objeto de debate y se han situado en el siglo XII y también en el XIII. Ana Peña, historiadora del arte, defiende que no es anterior al siglo XIV en 'Arte Sacro en Zumarraga. Siglos XIV - XIX' y nos parece lo más acertado.

La iglesia se dedicó a la Visitación de Santa María a su prima Santa Isabel, y su construcción se encuentra íntimamente ligada a la leyenda. Una de las versiones cuenta que muchas de las piedras utilizadas fueron arrojadas por los ‘Jentilak’, ‘gentiles’ desde Aznabarreta, sobrevolando la Sierra de Aizkorri. Los jentilak, gigantes de la mitología vasca, dotados de una fuerza sobrehumana, vinculados a los dólmenes, los cromlechs o menhires, intuyendo el final de su época, arrinconados por las nuevas creencias, trataron de evitar la construcción de la Antigua, contribuyendo, sin quererlo, a proporcionar el material necesario para finalizar la obra.

La Antigua, 'la lechera' - Zumarraga

Las primeras noticias escritas sobre la Antigua, el primer templo documentado de toda la zona, nos llevan al siglo XIV, en concreto al 12 de mayo de 1366. Se trata de la donación, por parte del rey Enrique II de Castila, mediante juro de heredad, del patronato del monasterio hacia su vasallo, el Señor de los Lazcano, Francisco Gómez de Lazcano, como pago por el apoyo prestado en la guerra civil que expulsó del trono a Pedro I.

La siguiente aparición de la iglesia en fuentes escritas se registra bien entrado el siglo XV. A consecuencia de un pleito surgido entre los habitantes de Zumarraga y los Lazcano, la reina Isabel I, el 19 de mayo de 1486 encarga una comisión al licenciado D. Diego Beltrán Yanguas. En ella, la reina ordena al licenciado (…) trasladase a dicha iglesia e monasterio de Santa María de Zumarraga e fagais información de cuantos vecinos ay en dicha vecindad e cuantos clérigos son menester para el servicio e monasterio.

La Antigua, nave principal, altar y tribunas - Zumarraga

Los vecinos de Zumarraga reclamaban dos aspectos importantes a la Casa de los Lazcano, representada entonces por Leonor de Zuñiga. Por un lado, solicitaban clérigos que se ocuparan de las necesidades religiosas de los feligreses; por otra parte, también querían su parte en las rentas de Santa María. Ambas cuestiones se encontraban bajo la administración y dominio de los nobles.

A pesar de la intervención real, el asunto se convirtió en un auténtico y complejo culebrón que durante tres años, hasta 1489, implicó a numerosos estamentos del país, desde el Consejo Real, el obispado de Pamplona, o la Chancillería de Valladolid. El fin del pleito no solventó los desencuentros entre los habitantes de Zumarraga y los Lazcano, aunque eso es otra historia. El archivero municipal de Zumarraga y doctor en Historia, Antonio Prada, lo cuenta con detalle en su obra “Historia Eclesiástica de Zumárraga, los templos de Santa María”.

La Antigua, rostros femeninos de las vigas - Zumarraga

La Antigua acogió entre sus muros a personajes ilustres. Entre otros, aquí fue bautizado en los primeros años del siglo XV, Miguel López de Legazpi, conquistador de las Filipinas, y se cree que San Ignacio de Loyola, rezo en el pequeño templo en 1522, en su ruta hacia Arantzazu. Esta última visita da sentido a La Ruta de los Tres Templos: la Antigua de Zumarraga, el barroco Santuario de Loyola en Azpeitia y el sorprendente Santuario de Arantzazu de Oñati. Tendremos que contaros en otra ocasión los atractivos de los otros dos. Nos parece que su importancia y alrededores justifican visitas separadas.

Santuario de Arantzazu
Santuario de Loiola

La historia parecía discurrir favorable a la Antigua, y así fue hasta el año 1576. En ese momento comienza la construcción en el núcleo urbano, en el llano, de la nueva iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Un asunto que dividió profundamente a los habitantes de Zumarraga. El traslado al nuevo templo de todos los elementos litúrgicos de la Antigua, señala la inauguración en 1663 de la que pasó a convertirse desde ese momento en primera iglesia de la población. La Antigua queda relegada a la categoría de ermita. Esta situación puede haber dado origen al nombre de la ‘Antigua’, aunque también deberse a la antigüedad de su construcción, aunque es algo que no está totalmente claro.


¿Románica o Gótica?

La Antigua, pórtico - Zumarraga

Si nos colocamos frente al pórtico de entrada de la Antigua, el aspecto románico del edificio, construido en sillería, es indudable. Atendiendo a su cronología y a la evolución en Gipuzkoa, particularmente, del estilo románico, es más adecuado situar su construcción en el período gótico, a comienzos del siglo XIV.. En su construcción, es cierto, se incluyeron elementos arcaizantes para la época, lo que produce la impresión de mayor antigüedad. El acceso se produce por una sencilla portada abocinada de arco ojival, formado por cuatro arquivoltas simples que se apoyan sobre otras tantas columnas con capiteles muy esquemáticos. A su derecha, se abren dos pequeñas ventanas góticas tardías.

El exterior no posee mas elementos destacables, excepto el ábisde. Allí encontramos, en la parte más alta, una representación de la Crucifixión, un altorrelieve bajo arco de medio punto compuesto por cinco arquivoltas. Debajo de este elemento, y de mayor tamaño, podemos observar una ventana gótica con reja de hierro forjado, circusncrita en un arco de medio punto compuesto también por cinco arquivoltas.

La Antigua, ábside - Zumarraga

El edificio actual es fruto de lo que el profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la UPV-EHU, Ramón Ayerza, denominó el ‘Milagro de la Antigua’. El declive sufrido por la iglesia parroquial, convertida en ermita, apuntaba al derribo. Sin embargo, su destino cambió cuando los vecinos decidieron salvarla y, aunque nunca pudieron reunir los fondos suficientes para grandes restauraciones, si lograron mantenerla en pie.

Una situación que ha permitido a la Antigua trasladar hasta nuestros días una imagen con cinco siglos de antigüedad; es, en palabras de Ayerza, “como uno de esos mamuts que se conservan en el hielo, el edificio se quedó congelado en su situación del siglo XVI”.

La Antigua, altar - Zumarraga

Sin embargo, la Antigua también muestra las huellas de los diferentes trabajos realizados a lo largo de su historia: la finalización del coro, en los primeros años del siglo XVI; a finales de ese siglo y comienzos del siguiente, ya convertida en ermita, se le añadieron las bóvedas y el retablo principal. En el siglo XVIII se amplió el edificio mediante la construcción del ábside donde se reutilizó una ventana gótica y el calvario de 1480, además de restaurar la techumbre exterior. En los años 70 del siglo XX se eliminaron las bóvedas, dejando al descubierto la cubierta original de la ermita, y se demolió la casa de la encargada de cuidar y limpiar el edificio, la serora.

La Antigua, vista lateral del coro - Zumarraga

Orientado hacia el este, el edificio original parece que era de menor tamaño que el actual, aunque en cualquier caso resultaba muy grande para la población de Zumarraga en aquella época, lo que lleva a pensar que ya entonces era un lugar de peregrinaje para las gentes de la comarca. Esa afluencia es aprovechada por la cercana oficina de turismo que proporciona actualmente valiosa información sobre los atractivos de la zona. La Antigua es un punto neurálgico del que parten hoy varios entretenidos senderos para recorrer las montañas cercanas, con duración y desnivel para todos los gustos.

La Antigua, alrededores del templo - Zumarraga

El interior de la Antigua alberga una techumbre y artesonado de madera únicos.

El tempo se compone de una sola nave rectangular, que se divide interiormente en tres partes gracias a seis gruesos pilares cilíndricos realizados en piedra caliza, y cubierta a dos aguas. La disposición del coro y las tribunas laterales construidos en madera, sigue la tradicional de muchas iglesias típicas de la región, en especial en la parte vasco - francesa.

Sin ninguna duda, lo que llama nuestra atención de manera inmediata es su extraordinario artesonado, realizado en madera de roble, que forma un rico y complejo entramado de vigas, tirantes, antepechos y tornapuntas. Admirar todos los detalles nos llevará un buen rato.

La Antigua, nave principal - Zumarraga

Uno de los primeros elementos decorativos que buscamos son las tallas que rematan las vigas. Se trata de un grupo de tres mujeres (mas una talla suelta, conocida como 'la lechera' por aparecer entre lo que podrían ser dos katilus (tazones) y situada bajo el coro), ataviadas con un zapi (pañuelo) formando un tocado que llamaba enormemente la atención de los viajeros. Son rostros femeninos estilizados, con influencia gótica, de autor desconocido, aunque muy probablemente se trató de algún artesano del pueblo. En el mismo lateral, también figura un grupo de cabezas de tres hombres, sin adornos.

La Antigua, artesonado - Zumarraga
La Antigua, mujeres con zapi - Zumarraga
La Antigua, vigas decoradas - Zumarraga
La Antigua, cabezas de tres hombres - Zumarraga
La Antigua, decoración tribunas - Zumarraga
La Antigua, decoracion en vigas - Zumarraga

Buena parte de la construcción de madera presenta muchos elementos decorativos de carácter geométrico que juegan con líneas rectas y curvas y motivos de tradición popular vasca que se encuentran en las kutxas, arcas de madera, o en las argizaiolas, un soporte de madera con forma de tabla en torno al que se enrolla la cera que arde en recuerdo de los difuntos. Entre los motivos encontramos ruedas o cruces gamadas, que en su origen céltico representaban el Sol y el Fuego.

La Antigua, coro y tribunas laterales - Zumarraga
La Antigua, decoración balaustrada del coro - Zumarraga
La Antigua, dragón - Zumarraga
La Antigua, tribuna lateral - Zumarraga

El coro, con su antepecho de tablazón machiembrado y celosías formadas por arcos de herradura, también es digno de admirarse con atención; además hay que buscar rostros y figuras de animales, como un perro, un jabalí y un dragón con alas. Una tarea que, sin la ayuda oportuna, no resulta fácil... Preguntad, Raquel, la guía, os sorprenderá con la pasión y conocimiento que despliega. Siempre quedará algún secreto por descubrir, y aunque las visitas guiadas están limitadas, son una magnifica opción para entender la historia de este enclave.

La ermita acoge una bella talla gótica (no hay restos de la original románica), de Andra Mari, la Virgen María, que es la patrona de Zumarraga. Con unas dimensiones de 1,35m, realizada en madera y construida en un solo bloque, aparece de pie, mostrándonos al niño en el brazo izquierdo, sentado y apoyado sobre el pecho de su madre, mientras en la mano derecha porta una manzana.

La Antigua, escultura de Andra Mari - Zumarraga

La Crucifixión fue la pieza central del retablo que fue eliminado en la restauración de 1975 debido a su mal estado. Es una estatua exenta, de estilo gótico, que representa a Cristo crucificado, con la corona de espinas.

Obras a destacar también son la escultura de la Piedad, procedente de la ermita de Santa María de la Piedad, es una obra renacentista, al igual que la escultura de Santa Ana y la Virgen.

En el exterior se levanta el Calvario de Santa María, tres cruces de piedra que sustituyeron en 1747 a las de madera, y forman una de las estaciones del vía crucis de la subida a la Antigua. No faltan opciones para recorrer los alrededores, con buena señalización.

Las fiestas de Santa Isabel, 2 julio, son objeto de gran romería desde primeras horas de la mañana, cuando los vecinos suben en procesión y llenan a rebosar la ermita. Sin duda un momento especial es cuando los dantzaris ejecutan la tradicional ezpatadantza ante el altar de la Antigua. Un motivo más para acercarse a este pequeño enclave, en el corazón de Gipuzkoa. La Antigua de Zumarraga también ha tenido que adaptarse a las nuevas restricciones y en 2020 celebró sus fiestas más extrañas, con subasta de las entradas para unos pocos asistentes y la posibilidad de seguir en streaming los festejos. Os animamos a conocer uno de los iconos artísticos de Euskadi. ¡Qué ganas de volver por Zumárraga!, y ascender para admirar el Txindoki.

Vista del Txindoki desde la Antigua - Zumarraga

diciembre 09, 2020

La Tribu Lakota y las Grandes Llanuras de EEUU, mientras el río fluya y el águila vuele

Caminar, galopar, vagar... ¿Por qué acuden a nuestra mente imágenes fugaces, poderosas, de senderos por recorrer? Nos hemos visto de nuevo cabalgando, aunque fuera a cuatro ruedas, por esos mares de hierba ondulante, las Grandes Llanuras, que se abrían ante nosotros al cruzar el rio Missouri en Dakota del Sur. Chicago, donde comenzó nuestro viaje por la I90, quedaba muchas millas atrás.

With visible breath I am walking this nation, the Buffalo nation.
I walk toward and my voice is heard
Lakóta song


Una invitación para hablar sobre el pueblo Lakota en el programa de radio ‘El Galeón de Manila’, con el sugerente título 'Países que No Existen', ha sido el regalo inesperado que ha abierto nuestra particular caja de Pandora, que ha sacado a la luz lo que aún nos quedaba por contar sobre estos nativos americanos.
Las Grandes Llanuras - Dakota del Sur
Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Mocasines Sioux, Akta Lakota Museum
Puntas de Flecha, Akta Lakota Museum

Sin embargo, antes de cruzar el río, decidimos visitar el Akta Lakota Museum and Cultural Center en la ciudad de Chamberlain; un espacio que ha resultado ser fundamental para acercarnos, tímidamente, a la historia y la compleja cultura de los nativos americanos, en especial de los Lakota. Hace un tiempo, al museo le dedicamos un pequeño artículo en el que incluíamos la visita a la Torre del Diablo en Wyoming. Esta montaña, Primer Monumento Nacional de Estados Unidos, explica para los Lakota el orígen de las Pléyades; se trata de una curiosa leyenda que da sentido al nombre con el que los nativos conocen a la torre: Matȟó Thípila, 'Guarida del Oso'. Desde luego, a medida que nos acercamos a ella, y sobre todo al rodearla a pie, la leyenda tiene todo el sentido del mundo... En nuestra visita al museo también hemos podido comprobar los esfuerzos que realizan actualmente para conservar sus tradiciones, su cultura y, por supuesto, su idioma. Buena parte de los contenidos se exponen en audiovisuales y poseen materiales específicamente diseñados para que los niños, jugando, conozcan sus orígenes.
Torre del Diablo - Wyoming

Sin esta visita al museo hubiera sido impensable realizar un artículo como éste. Como siempre, somos conscientes de lo mucho que se queda en el tintero y que hubiera sido necesario conversar con alguno de los líderes de la comunidad para tratar de completar, un poco más, el complejo puzzle de la historia de los nativos americanos. No pudo ser, al menos en esta ocasión.

¿Quiénes eran los Lakota?
Los Lakota, nativos americanos, también llamados Teton, respetaban esos inmensos espacios abiertos por donde se movían en busca de recursos; eran tribus nómadas llegadas del Norte, de la región de los Grandes Lagos. Nosotros, el hombre blanco, los conocemos como parte de los Sioux, aunque ese término deriva del intento de los primeros exploradores y cazadores franceses por denominar a los nativos con los que establecían contacto. En realidad, se trataba de un conjunto de tribus que se agruparon en la alianza denominada ‘Siete Fuegos del Consejo’, 'Oceti Sakowin', y hablaban tres dialectos: Lakota, Dakota y Nakota. El grupo que más tribus aglutinaba era el Lakota, con siete.
Representación de una mujer Lakota, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Mocasines, cartuchera, guantes... Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Tocado Plumas, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Bolsas Cuero Decoradas Lakota, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Vestimenta de los Lakota, Akta Lakota Museum

Mantenían una relación muy estrecha entre ellos, aunque cada tribu conservaba su propio idioma, su estilo de vida y medios para mantenerse. Habitaban el Medio Oeste Americano y se trasladaban libremente, disputándose los mejores territorios con otros indígenas, echando de sus tierras a otras tribus seminómadas como los Arikara o los Pawnee. Hoy día, la mayoría de sus descendientes viven dispersos en reservas repartidas en los estados de South Dakota, North Dakota, Nebraska, Wyoming, Montana y Minnesota en EEUU, además de en las canadienses de Manitoba y Saskatchewan. El río Missouri parecía la barrera natural que contenía a los Sioux.

El Búfalo y el Caballo
Alrededor de 1730 la vida de los Lakota dio un vuelco. Los Cheyenne les mostraron las virtudes del animal que lo cambiaría todo: el caballo. Fue un proceso rápido; para 1750 ya había conquistado el norte de las Grandes Llanuras y se había integrado totalmente en la cultura Lakota, convirtiéndose en símbolo de poder económico y político.

El caballo cambió el modo en que los Lakota viajaban, cazaban y luchaban contra sus enemigos; reemplazaron a los perros en el transporte de los útiles cuando el campamento se movía. Además, la velocidad y agilidad del caballo provocaron que las tribus confiaran más en el búfalo como fuente de alimento, lo que, a la vez, aumentó su dependencia del mismo.
Diversos útiles para los caballos - Akta Lakota Museum
Los búfalos y los Lakota - Akta Lakota Museum
Manada de Búfalos

Desde ese momento, la caza del Búfalo, Tatanka, se convirtió en el centro de su economía, dando forma a la leyenda de pueblo de cazadores y guerreros. Del búfalo obtenían todo cuanto les era necesario, comida, enseres, arpones, calzado, prendas de abrigo, abalorios, juguetes, grasa para hacer fuego, pieles para construir sus tipis..., todas las partes del bisonte eran aprovechadas. Excepto el agua y las maderas para sustentar sus tiendas, todo lo demás lo obtenían de este animal. En su nueva faceta de horse nation, los Lakota prosperaron, hasta el punto de que son una de las pocas tribus de nativos americanos que aumentó su población durante el siglo XIX. Los primeros afectados por la expansión territorial de los Lakota fueron, precisamente, los Cheyenne, que se vieron expulsados de sus asentamientos en las Black Hills hacia 1765.

Mientras el Río Fluya y el Águila Vuele
La llegada del “hombre blanco”, y especialmente de colonos a su espacio vital, esgrimiendo un concepto de “propiedad” que ellos no entendían, la expedición de Custer, o la construcción, sin permiso, de Fort Laramie en 1850, en lo que los lakota consideraban territorio sagrado, las Black Hills, Ȟe Sápa, el corazón de todo, desató profundas divisiones internas.
Simbología nativos americanos, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

Acostumbrados a respetar el medio natural, a escuchar a los ancianos, diferentes grupos humanos de entre 50 y 500 personas, que mantenían fuertes lazos familiares, se vieron inmersos en una guerra desigual. El ejército americano pronto se dio cuenta de lo vital que era el búfalo para los nativos americanos y, prácticamente, esquilmó las grandes manadas que poblaban las llanuras; eso sólo era el principio. La identidad de los Sioux, sus tradiciones y costumbres, todo su modo de vida, estaba en peligro de extinción. El Tratado de Fort Laramie de 1851, que otorgaba a los Lakota la soberanía de las grandes llanuras ‘mientras el río fluya y el águila vuele’, a cambio de mantener libre el paso de la ruta Oregon Trail, solo fue una prórroga del inevitable conflicto armado.
Territorios de los Sioux según los Tratados con EEUU

La Guerra de Nube Roja
El descubrimiento, hacia 1863, de oro en Montana, multiplicó las incursiones y la llegada de colonos, a los que el gobierno federal no impidió incumplir las restricciones del tratado firmado con las tribus sioux. Los ataques y escaramuzas se sucedieron entre 1866 y 1868, en lo que se conoció como la Guerra de Nube Roja, Maḣpíya Lúta, el gran jefe que resistió frente al invasor y consiguió firmar el Tratado de Fort Laramie de 1868, que reconocía un amplio territorio como Gran Reserva Sioux, e incluía las Black Hills. No obstante, Nube Roja nunca se fio del gobierno de Estados Unidos y continuó reivindicando los derechos de los nativos americanos hasta su muerte en 1909 en la Reserva de Pine Ridge, después de sobrevivir a todos los grandes jefes de su época.
Nube Roja, abogando por la Guerra - Akta Lakota Museum

¿Por qué siguen fascinando los líderes de los Lakota?
Toro Sentado, Tatanka Iyotaka, es uno de los referentes de los Lakota que han llegado a nuestros días, mediatizado casi siempre por el cine de Hollywood. Era un “hombre medicina” para su pueblo, visionario, un guía espiritual, reconocido como jefe de la nación sioux en 1865.
Toro Sentado, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

La fiebre del oro se extendía sin freno, y le tocó el turno a las Black Hills. Solo siete años después de la firma del tratado de 1868 se calcula que ya había más de 1000 colonos establecidos en las tierras sioux. Los intentos de compra del gobierno federal fueron rechazados lo que provocó que se emitiera una orden gubernamental, violando los acuerdos, para que los Sioux se asentaran en reservas antes de finales de enero de 1877. Algunos jefes vendieron las tierras y se dirigieron a las reservas, como ya habían hecho ‘Cola Manchada’ o ‘Nube Roja’. Toro Sentado se negó.
Armas y parafernalia guerrera - Akta Lakota Museum

El ejército norteamericano arrasó los campamentos de ‘Caballo Loco’ y ‘Dos Lunas’. Los supervivientes encontraron asilo con 'Toro Sentado' que llamó a la lucha al resto de tribus. Después de ejecutar durante más de un día el ritual de la Danza del Sol, un exhausto Tatanka Iyotaka preparó a los Sioux para la guerra. Tras una primera victoria, acamparon junto al río Little Big Horn.

Allí fueron atacados por un excesivamente confiado ejército estadounidense. El 25 de junio de 1876, las fuerzas combinadas de los Sioux, lideradas por 'Caballo Loco', Tȟašúŋke Witkó, lograron derrotar al 7º de Caballería, causando la muerte de 258 soldados, incluidas todas las tropas al mando del teniente coronel Custer.
Representación guerrero Lakota, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

Resulta curioso descubrir que días antes Custer había expresado sus dudas sobre la guerra contra los Sioux y abogaba por los derechos de los nativos, denunciando las malas condiciones de las reservas e irregularidades en la administración de los fuertes del oeste. Ello le supuso perder el mando del 7º por orden del presidente, Ulysses S. Grant. Sin embargo, la historia tenía un destino fijado para Custer, que recuperó sus galones gracias a la intervención de varios generales y de la prensa.

La muerte de Custer y la derrota militar del ejército estadounidense no supuso una victoria rotunda para Toro Sentado. Al contrario, las represalias se sucedieron, como la masacre de Slim Buttes, en las Black Hills, donde el ejército ejecutó a hombres, mujeres y niños. En 1877, las Guerras de los Sioux habían terminado con la rendición de la inmensa mayoría de los jefes, incluido Caballo Loco.
Cartel de la Gira de Buffalo Bill, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

Tras un intento de establecerse en Canadá, el hambre y la falta de garantías legales, provocaron el regreso de Toro Sentado a Estados Unidos y su posterior rendición. Se estableció en la reserva de Standing Rock, donde vivió desde entonces, a excepción de un breve período, cuatro meses, en que realizó giras con Buffalo Bill.

Al llegar a Cody, Wyoming, que presume ser la capital mundial del rodeo, tenemos muy presente la figura del coronel William Frederick Cody, 'Buffalo Bill' que tomó parte en la fundación de la ciudad que lleva su nombre. Este cazador de bisontes, soldado y aventurero llevó el 'salvaje oeste' a buena parte del país, Canadá e incluso Europa. un espectáculo para el que contaba con más de 200 nativos americanos.
Cody Nite Rodeo - Cody, Wyoming

Tal vez si Toro Sentado hubiera participado en la gira europa del Buffalo Bill's Wild West habría salvado la vida, ya que terminó siendo asesinado en 1890 en una reserta, a manos, como el mismo había vaticinado, de un sioux, policía de la reserva.

Las figuras de Custer y Toro Sentado se explotan turísticamente en museos, libros y rutas, y si bien los Lakota recogen las enseñanzas de Tatanka Iyotaka, otros líderes como Caballo Loco, Nube Roja o Alce Negro tienen un gran peso en su historia. Los tres son Oglala, la tribu más representada actualmente. Líderes guerreros, pensadores, enigmáticos, serenos, de los que nos llega una visión romántica o demonizada; sus nombres evocan fortaleza, bravura, equilibrio, armonía, misticismo, nos sentimos atraídos por su original filosofía y espiritualidad.
Toro Sentado, pensamientos, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

De la última Danza del Sol al aislamiento en las reservas
Otro de los lugares que han quedado fuertemente anclados en nuestra memoria de nuestro recorrido por las Grandes Llanuras es el solitario Parque Nacional Badlands, 'Mako Sica' para los Lakota. Casi podemos imaginar a los nativos americanos reunidos aquí en uno de sus ritos más importantes, la Danza del Sol. Una celebración que podía durar hasta 12 días y en la que cortejaban, compartían, agradecían, debatían, homenajeaban y obsequiaban a todos los participantes. Así lo hicieron aquellos Sioux que escaparon de la reserva de Standing Rock tras la revuelta, por temor a las represalias.
Parque Nacional Badlands - Dakota del Sur

Unas 200 personas huyeron en busca de la protección de Nube Roja en Pine Ridge. En el camino se unieron a la tribu de ‘Ciervo Manchado’, también llamado ‘Big Foot’. Solo 14 días después de la muerte de Toro Sentado, sin motivo aparente, fueron masacrados por el 7º de Caballería en Wounded Knee, una matanza que ha marcado a todas las generaciones Lakota.

'Alce Negro', Heháka Sápa, era un niño cuando se produjo la batalla de Little Big Horn y sobrevivió a la matanza de Wounded Knee Creek. Gracias al poeta y escritor John G. Neirhardt, que conoció al jefe en la reserva de Pine Ridge en 1930, sus palabras han llegado hasta nuestros días.
Alce Negro, sobre la masacre de Wounded Knee Creek - Akta Lakota Museum

El libro fruto de esta relación se ha convertido en un clásico para entender la vida y la filosofía lakota. Una de las ultimas ediciones: 'Alce Negro Habla, Historia de un Sioux', es una muestra del interés que siguen despertando su modo de vivir y pensar, la intensa relación entre el ser humano y la tierra. Académicos y eruditos, como el antropólogo Raymond J. De Maille, además de periodistas e investigadores siguen aportando información sobre la controvertida historia de los nativos americanos.

Los primeros tratados de Fort Laramie parecían sobre el papel ofrecer un espacio generoso para los indígenas, en los que podrían vivir libremente. La realidad es que, con los años, cada vez más trozos de tierra fueron entregados a los buscadores de oro, a los Estados, a otros propietarios, separando y aislando cada vez más las reservas donde se concentraba a los Sioux.
Tipi, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

Sin caballos, cazadores y guerreros, fueron obligados a transformarse en granjeros, vestirse y educarse a la manera de los blancos. Sin la protección de la comunidad y con sus rituales prohibidos, no es extraño que hoy día el gran problema de la mayoría de las reservas sea el alcohol, las drogas, las bandas juveniles, el maltrato y el suicidio.

"Hay un tiempo señalado para todas las cosas. Piensa por un momento en las multitudes de tribus de animales que hemos destruido nosotros mismos; mira la nieve que aparece hoy, mañana será agua. ¡Escucha el canto fúnebre de las hojas secas que eran verdes y vigorosas hace solamente unas lunas! Somos parte de esa vida y parece que nuestro momento ha pasado.", son palabras de 'Cola Manchada', Sinté Gleṡká, sobre la desesperada lucha de los Lakota por sobrevivir en la reserva, en la década de 1880.

Las películas y novelas del Oeste crearon el contexto perfecto para olvidar que detrás de esos combates “sanguinarios” había personas vulnerables. Quien cuenta la historia determina quien es el protagonista y aliado, y quien el enemigo a vencer. El film 'Bailando con Lobos' nos mostró la cara amable de los Lakota. La película 'El Renacido' muestra su lado salvaje.
1880 Town - Dakota del Sur, Bailando con Lobos

'Dreamkeeper' es un film que se acerca a la actualidad lakota en el que un anciano, contador de historias, recorre las Black Hills con su nieto.

'Neither Wolf nor Dog: on forgotten roads with an Indian elder' es el título del libro de Kent Nerburn, 1996, que ahora Lewis Simpson ha llevado a la gran pantalla. "Si me dieran un centavo por cada blanco que ha querido escribir un libro sobre nosotros, podría volver a comprar las Black Hills", dice Dan, interpretado por Dave Bald Eagle, lakota de 95 años, que, al igual que en el libro, pone voz a la espiritualidad de su tribu. "Los mayores nos enseñan que la Tierra nos está hablando, necesitamos silencio para escucharla. Hay muchas más voces que la nuestra."

¿Quién habla la lengua Lakota?
No tenían una lengua escrita, aunque sí utilizaban muchos símbolos que decoraban sus tipis, y por ello su Historia, tradiciones, valores y su espiritualidad se transmitían oralmente, en hogueras junto al fuego, principalmente en verano y en otoño, momentos propicios para la tribu.
Tipi decorado, Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur

Las historias, las leyendas, eran decisivas para los Lakota. Ellos son una 'nación caballo', una 'nación búfalo'. Son una nación de guerreros y cazadores, de hombres y mujeres, de niños y ancianos. Ellos permanecen de pie en medio del viento. Viven dentro del Círculo Sagrado, mirando hacia los Cuatro Vientos y moviéndose con las estaciones. Ellos viven de forma sagrada, respetando a los otros, a la naturaleza y a ellos mismos. Sólo parcialmente podemos entender el simbolismo de sus rituales, sus tradiciones y el verdadero significado de términos que son el resultado de múltiples influencias y traducciones de traducciones.
Círculo Sagrado en el Akta Lakota Museum - Chamberlain, Dakota del Sur
Forzados a educar a los niños lakota en lengua inglesa, y tras años de asimilación con prácticas de trabajo en verano, que los jóvenes realizan fuera de las reservas, junto a familias no indias, quedaban pocos que hablasen lakota, casi todos mayores de 65 años. Las familias desestructuradas son la norma en las reservas. Los abuelos y abuelas son importantes en su cultura y ellos quieren seguir educando a sus nietos. Reivindican el signficado más antiguo de sus palabras, de su lengua, de sus rituales.

Entre niños y abuelos existían relaciones muy próximas. El niño es una persona recién llegada desde el 'Gran Misterio', 'Wakan' y el anciano está a punto de regresar a él. Niños y ancianos están, por tanto, muy próximos los unos a los otros. Los mayores reforzaban los lazos con la familia y enseñaban las tareas de la vida cotidiana del campamento a los pequeños. Los mayores educaban a los más jóvenes en la moral y los valores por los que se regía la sociedad. Los niños siempre encontraban consuelo y calma en sus mayores, frente a un padre o una madre que podían ser muy severos en sus correctivos.
Indumentaria Niños Lakota - Akta Lakota Museum
Complementos y Ropa de las mujeres Lakota - Akta Lakota Museum
Ropas de los niños Lakota - Akta Lakota Museum

Recuperar sus tradiciones es el objetivo del encuentro anual Lakota Nation Education Conference que celebran desde hace más de 40 años, y en el que se intenta mantener unida la comunidad, concienciar sobre las adicciones y los problemas de salud mental, recuperar la lengua, las canciones, leyendas, rituales, competiciones...

Para un visitante actual la única forma de acercarse a esta realidad, además de visitar una reserva y hablar con los nativos, es asistir a un Powwow: una gran celebración, una reunión de tribus, aunque resulta complejo saber cual es el límite entre el reclamo turístico y la autenticidad.

La fuerza obtenida de la unión de la comunidad, expresada en la Danza del Sol, la idea de que mantener sus ritos podía regenerar a las tribus, incluso hacer volver a los Bisontes a las Grandes Llanuras, sigue presente en la recuperación de una lengua que es el reflejo de su cultura. Mitakuye Oyasin, todo está conectado.

El viento, la tierra, el sol, las estaciones, los valores a imitar del Bufálo, el caballo, el águila..., la perseverancia, el coraje, la fortaleza, la humildad, pueblan sus leyendas y canciones.

La tenue esperanza de regresar a sus lugres sagrados
Llama todavía más la atención, con todas las dificultades que padecen, que los Lakota nunca hayan aceptado el dinero de compensación que el gobierno americano les ofreció por las tierras de Black Hills. En 1980 la Corte Suprema falla a su favor y calcula una compensación de 106 millones de dólares. En todos estos años la cantidad acumula intereses. ¿Quién se beneficia de este dinero? Los Sioux rehúsan, quieren recuperar sus tierras. En 2009 el presidente Obama firma una Resolución para pedir disculpas a los Nativos Americanos por los males infringidos a las tribus indias. Las acciones y protestas siguen sin respuesta.
Monte Rushmore - Wyoming

En estas tierras, Black Hills, recordemos que es suelo sagrado, se encuentra el famoso Monte Rushmore, con las tallas de cuatro presidentes de Estados Unidos, máximos representantes del gobierno de una nación que no cumplió la palabra dada a los nativos. A unos 14 km del monumento que cada día celebra el homenaje a las barras y estrellas, una talla de Caballo Loco, en construcción desde hace décadas, corona una roca rojiza...

La tribu Oglala, que se presenta como Oglala Lakota Nation, es mayoritaria en Pine Ridge, Dakota del Sur, que es hoy una de las reservas con mayor número de población. Muchos de los activistas más conocidos en defensa de la lengua, la historia y la tradición Lakota proceden de aquí. Sus reivindicaciones han sido incesantes.

Estreno del film Lakota Woman

En 1973 más de 200 nativos se atrincheraron en la cercana explanada de Woundeed Knee, lugar de la matanza de sus antepasados, para protestar por el incumplimiento de los tratados y la corrupción de sus líderes tribales. El film 'Lakota Woman: Siege at Wounded Knee' basado en la autobiografía de Mary Crow Dog, escritora y activista lakota que participó en la ocupación. Otra reivindicación llevada al cine es la que reclama la libertad del activista Leonard Peltier, condenado a dos cadenas perpetuas por el asesinato de dos agentes del FBI, en circunstancias no totalmente aclaradas, ocurrido en 1975 en la Reserva de Pine Ridge. Michael Apted lo cuenta en el documental Incident at Oglala: the Leonard Peltier Story' que cuenta con la participación de Robert Redford como narrador.

¿Existe como país Lakota Nation?
Podíamos considerarlo así, puesto que las reservas tienen sus propias leyes y consejos y eligen a sus representantes, aunque dependen del Bureau of Indian Affairs, la Oficina de Asuntos de los Nativos Estadounidenses. En la práctica sólo algunos se ven beneficiados por las subvenciones gubernamentales, mientras la mayoría vive con apenas 4000 dólares anuales. La renta media de Nebraska o Dakota del Sur es de unos 50.000 dólares anuales. Se calcula que el 80% de los ingresos se gastan fuera de la reserva, y la esperanza de vida apenas supera los 50 años.

Estuches para guardar los punzones - Akta Lakota Museum
Mocasines y otros objetos - Akta Lakota Museum
Una cultura ancestral que quiere sobrevivir en su artesanía y sus tradiciones. Los nativos legislan en su territorio sobre los juegos de azar y los impuestos, y de ahí la proliferación de los Casinos. Aunque puede parecer que esa autonomía es una buena fuente de ingresos, de nuevo el dinero se lo llevan en su mayoría las grandes corporaciones.

Doblemente marginados, su identificación recoge el número de la reserva a la que “pertenecen” y la proporción de sangre Sioux de cada habitante, su pedrigí. “Los únicos pedigrees que se registran en EEUU son los de los caballos, los perros y los indios”, según manifestó Jon Anthony Eagle, en declaraciones a la Relatora Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas de la ONU, Victoria Tauli-Corpuz en 2017.

La Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, no vinculante, presentada por Naciones Unidas en 2007, abrió una ventana de oportunidad a las reivindicaciones de los nativos americanos, aunque hay que señalar que EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, entre otros, no la firmaron.

Russell Means, lakota Oglala, actor famoso por su papel en el film ‘El último Mohicano’, fundamentalmente fue un destacado activista y miembro del Movimiento Indígena Americano, AIM, que reivindicó en 2007 junto a otros 3 activistas, el reconocimiento de la República Lakota, y solicitaba la retirada de EEUU de sus territorios. No logró el respaldo de los lideres tribales. Means fallece en 2012 y su propuesta parece haber caído en el olvido.
Indumentaria de la Danza de los Espíritus - Akta Lakota Museum

Los Lakota han tenido éxito en otras protestas más concretas, como lograr el cierre de los establecimientos de venta de bebidas alcohólicas en Whiteclay, Nebraska, una diminuta población fronteriza con Pine Ridge, donde los habitantes de la reserva compraban más de 13.000 latas de cerveza diarias.

En 2018, Olowan Sarah Thunder Hawk Martínez, activista de los Oglala Lakota, declaraba a la agencia EFE durante la celebración del primer año de cierre de las licorerías:

"Hoy celebramos nuestro primer aniversario de sobriedad, el final de cien años de opresión, de cien años de genocidio líquido. Así es como nosotros llamamos al alcohol."
Objetos de Comercio con los Lakota - Akta Lakota Museum

También han tenido éxito, tras cuatro años de encendidas protestas, duramente reprimidas, al paralizar los trabajos de construcción de un oleoducto que pasaría por las tierras cercanas a Standing Rock. Centenares de personas pertenecientes a más de 200 tribus, conocidos ahora como los ‘Guardianes del Agua’, apoyan las reivindicaciones del Oceti Sakowin, la Nación Sioux Lakota / Dakota / Nakota, iniciadas en 2016.

El recorrido de la tubería del oleoducto estaba proyectado junto a la reserva y los trabajos de excavación ya habían profanado tumbas y lugares sagrados de los nativos americanos. Además, atravesaría el Missouri pocos centenares de metros río arriba de la reserva, con lo que cualquier rotura afectaría directamente y sin tiempo de reacción a los habitantes de Standing Rock y Cheyenne River.

En 2020 un juez de distrito ha paralizado las obras hasta que el gobierno federal no realice un estudio ambiental completo de los riesgos del proyecto. La colaboración con otras comunidades indias y otros grupos defensores de derechos civiles, además del uso de las redes sociales, parece la única forma de lograr visibilidad y apoyos.
Wakantakíya, Hacia lo Sagrado - Akta Lakota Museum
La Mujer Cría de Búfalo y la Pipa Sagrada
Una leyenda lakota, la de la Mujer cría de Búfalo, cuenta que dos jóvenes cazadores encontraron una cría de búfalo blanco; al acercarse a ella, se transformó en una bella mujer. Venía en representación de la tribu Búfalo para entregarles un importante regalo a los Lakota.

Uno de los jóvenes tuvo pensamientos impuros sobre la mujer y una nube lo envolvió, quedando en el suelo sólo su esqueleto. El otro joven, que mostró su respeto, fue el elegido y la acompañó al poblado, destacando así la importancia de proteger a los vulnerables, mujeres y niños. La mujer entregó a la tribu la pipa sagrada y les enseño las siete ceremonias o ritos sagrados.

Una vez entregado su presente, la mujer se alejó y volvió a convertirse en Búfalo.

La pipa es un elemento de unión entre el hombre y el Gran Espíritu. La ceremonia de fumar junto a otros es muestra de conciliación, acuerdo, propósito común. Todas las partes de la pipa significaban algo sagrado para ellos: la piedra roja de la cazoleta representa la tierra; una piedra que se encontraba en Minnesota, considerada por los Sioux un espacio de paz. El tallo de la pipa simboliza la fertilidad del suelo. Se remataba con las plumas de águila... Ninguna ceremonia estaba completa si no se compartía la pipa sagrada. El humo era para ellos la respiración del Gran Espíritu.

Un dilema que se repite, ante lo desconocido, frente a los cambios, elegir entre la arrogancia o la humildad. Los Lakota y muchos otros indígenas han conocido numerosos ejemplos de arrogancia. ¿Estamos preparados para sentarnos junto a la hoguera y aprender de estos pueblos conectados con el territorio y la comunidad?

It´s empowering to see the next generation can be Lakóta in a way I never could and my father was never allowed to be. It´s not with a much pain as it was for past generations, particularly those in the reservation era, who were prohibited from making Lakota choices.
Charlotte Black Elk, 1994.
Colección de Mocasines - Akta Lakota Museum