julio 23, 2020

Viajes Sin Maletas

Catedral de Notre Dame (vista desde el ábside) - París por El Guisante Verde Project

¿Podemos viajar sin maletas? Sueño que sueño que viajo, viajo para contar, sueño que escribo sobre los viajes que siguen ahí, en mi retina, en mi recuerdo, leo y recreo otros viajes narrados en 'Contarnos el Mundo', de Altaïr Magazine, que nos inspira, que nos provoca con otras narrativas, otras fórmulas, otros enfoques. Viajes míticos, convertidos en clásicos, como el de Ali Bey o el de Marco Polo. Mujeres viajeras, como Patricia Almarcegui que firma el ensayo 'Los mitos del viaje'. Y nosotros nos preguntamos: ¿Por qué, para qué viajamos? ¿Qué aprendemos del viaje? ¿Qué pasa cuando no podemos viajar, cuando el movimiento está limitado?

Literatura de Viajes por El Guisante Verde Project

Viajar a través de la imaginación, en el fondo, es algo que siempre hemos hecho, y tomamos conciencia de ello al mirar nuestras estanterías, al comprobar que somos unos privilegiados, puesto que, hasta la fecha, viajar o quedarse, quedarnos en casa, era una decisión, una opción elegida.

Buscamos utopías contra la distopía que estamos viviendo. Escuchar, leer, mirar, tocar, sentir, paladear..., parar.

La mayor parte del aprendizaje que, nos gusta pensar, logramos con nuestros viajes, está casi todo en nuestra mochila mental, aunque lo cierto es que sí ocupa mucho sitio a nuestro alrededor. Vamos a viajar sin maletas. ¿Nos acompañas?. Esto será una digresión sobre lo viajado, lo leído, lo admirado, donde nuestras fotos de viajes coquetean con lecturas y dibujos, y vas a ser tú quien decida que viaje es más real.

HIstoria del Arte en Cómic, la Edad Media por El Guisante Verde Project

Abrir 'Historia del Arte en Cómic, la Edad Media' es, para nosotros, abrir un cofre de tesoros, recuperar de golpe numerosos recuerdos y sensaciones. Resulta divertido seguir al equipo de alumnos adolescentes que acompañan a un profesor y su perro a través de la Historia del Arte. Vamos a recorrer un número importante de referentes artísticos y arquitectónicos, esos que nos emocionaba encontrar en nuestros viajes, y refrescar todos los términos que nos ayudaban a identificar estilos, épocas y artistas.

Ya habíamos disfrutado de su primer libro, 'Historia del Arte en Cómic, el Mundo Clásico', recordando nuestro último viaje a Roma, y ahora nos disponíamos a despedirnos de Augusto y entrar de lleno en la Edad Media, una época de recogimiento en un momento en el que nos tocaba quedarnos en casa, ¿casualidad?


Foro Romano hacia la Colina Capitolina por El Guisante Verde Project

Vista nocturna Foro Romano por El Guisante Verde Project

Vista Foro Romano hacia el Coliseo por El Guisante Verde Project

Los geniales dibujos de Pedro Cifuentes, permiten que nuestra imaginación siga añadiendo detalles a lo que vemos y leemos. En la portada de este, su segundo volumen, nada menos que la Catedral de Notre Dame de París, ese edificio que nos cautivó hace muchos, muchos años. Es una puerta directa a la Île de la Cité, como si estuviéramos en 'El Ministerio del Tiempo'. En el dibujo vemos que Notre Dame, tal y como debe ser atendiendo a la época, aparece sin su aguja.


Catedral de Notre Dame vista desde el Quai de Montebello, París  por El Guisante Verde Project

Fachada Sur Catedral de Notre Dame, París por El Guisante Verde Project

Óleo Catedral Notre Dame, París por El Guisante Verde Project

Carboncillo Catedral de Notre Dame, Parísvpor El Guisante Verde Project

Ésta fue un añadido posterior de Violet le Duc, en el siglo XIX, aunque eso no mitiga la sensación de pérdida cuando la vimos caer en el incendio que todavía mantiene al edificio en estado comatoso y a la espera de una restauración, que está dando mucho que hablar. París es un amante al que volvemos una y otra vez; mis primeros dibujos y óleos y nuestras fotos de la catedral, siguen tozudos proyectando su silueta intacta.

Fachada principal Catedral de Nantes por El Guisante Verde Project

Ahora es la Catedral de Nantes la que también se incendia y reclama que la recordemos tan sobria, tan luminosa como la vimos. Nantes, una ciudad que nos trae ecos de Julio Verne, de nuevo el viaje y los libros... Miramos por nuestra ventana. Las gaviotas se acercan a nuestros tejados, como si quisieran recordarnos que el mar no está tan lejos, un horizonte que hoy se compone de edificios y que puede mutarse en barcos, como los que Verne veía en Nantes desde su ventana.

Órgano de la Catedral de Nantes por El Guisante Verde Project

La contraportada del libro de Cifuentes está ilustrada con un bello mapa. Nos gustan los mapas; hay muchos Atlas y muchos libros que tratan de mapas a nuestro alrededor, esas representaciones de la realidad que obedecen a las convenciones, al contexto, a las creencias, a los sueños y expectativas de la sociedad en la que fueron realizados. Esos mapas que son siempre una invitación a ir más allá, a descubrir, a cruzar fronteras. Esos mapas que contienen nombres exóticos de lugares por conocer, anotaciones y costumbres, cultura, vestimenta, animales míticos… Aquí es donde nos vamos otra vez a nuestra estantería con 'Historia de las tierras y los lugares legendarios' de Umberto Eco, a la 'Historia del Mundo contada en 12 mapas', lecturas que nos llevan hasta 'Cartografías, Nuevos mapas del siglo XXI', la apuesta de Altaïr Magazine por “aprehender la realidad del mundo con una mirada propia, (...) ¿cómo trazar las nuevas cartografías que necesitamos para describir el mundo del siglo XXI? Mapas virtuales y fantasmagóricos, cósmicos, marítimos, literarios, fotográficos; mapas agorafóbicos, religiosos, megalómanos; mapas divididos, naturales, recortados y pegados...

Libros y mapas, Umberto Eco, Robert Graves, Brottom por El Guisante Verde Project

Seguimos adentrándonos en la Historia del Arte en Comic en la Edad Media y nos damos de bruces con la basílica de Santa Sofía. Constantinopla, Bizancio y Estambul, tres nombres para una ciudad única, y una guía que la conoce muy bien, la emperatriz Teodora. Otro edificio en boca de todos, considerada por la Unesco un lugar de encuentro entre culturas. Nació cristiana para mostrar el esplendor del Imperio Romano de Oriente. Joya del imperio bizantino, se convirtió en mezquita tras la caída de Constantinopla en 1453 con la llegada de los otomanos.


Santa Sofía, Estambul por El Guisante Verde Project

Arcángeles Bóveda de Santa Sofia, Estambul por El Guisante Verde Project

Mosaico Santa Sofía, Estambul por El Guisante Verde Project

Ayasofya pasó a convertirse en el museo que hoy conocemos en época de Ataturk. Erdogan, el actual presidente turco, ha dictaminado que vuelva a ser mezquita; ¿volveremos a ver sus magníficos mosaicos? Las figuras humanas están prohibidas en el Islam, por lo que van a ocultarlas a los fieles durante la oración. Nuestro último viaje por tierras turcas nos dejó un sabor agridulce al constatar una involución, pero no imaginábamos que tal vez veíamos Santa Sofía sin trabas por última vez.

Continuando con los dibujos de Cifuentes, la sorpresa es mayúscula al encontrar a Belisario, un personaje tal vez menos conocido pero que sin duda Robert Graves llevó a categoría de mito, otro viaje a nuestra estantería:

A la mayoría de la gente le cuesta relacionar lógicamente a los personajes de la antigüedad clásica con los de la época romántica de la leyenda medieval. (...)

En esta historia del conde Belisario se verá cómo se superpusieron ambas épocas. He aquí un general romano cuyas victorias no son menos romanas, ni sus principios estratégicos menos clásicos que los de Julio Cesar. Sin embargo, el ejército ha cambiado hasta volverse irreconocible, pues la vieja legión de infantería ha desaparecido al fin, y Belisario (uno de los últimos romanos a quien se honró con un triunfo) es un comandante cristiano de caballeros con cota de malla, casi todos de origen bárbaro, cuyas proezas individuales rivalizan con las de los héroes del rey Arturo.El Conde Belisario. El último general romano. Robert Graves.

Belisario en Historia del Arte en Cómic por El Guisante Verde Project

San Juan de Gaztelugatxe por El Guisante Verde Project

Si Robert Graves ya nos avisaba en su Nota preliminar de la dificultad de situar correctamente a los personajes “de la época romántica de la leyenda medieval”, Pedro Cifuentes deja claro a sus alumnos y compañeros de aventuras en esta historia en comic, que se vayan olvidando de dragones, de magos, de princesas y castillos. Tiene toda la razón, pero uno se pregunta, si nuestra pequeña ermita de San Juan de Gaztelugatxe, cercana a Bilbao, se ha convertido en famosa internacionalmente por ser la guarida de la “madre de dragones”, ¿no terminarán algún día contando que las tres huellas gigantes que se atribuyen al santo, lo son en realidad de ese animal mítico que tanto nos ha hecho soñar? Encontrar el dibujo del amable dragón protagonista de La historia Interminable de Michael Ende entre las páginas de Cifuentes es otro golpe bajo para nuestros recuerdos. ¿Dónde está nuestro destrozado ejemplar que se desencuaderno de tanto prestarlo?

Volviendo a los protagonistas reales, esta vez de la Hispania romana, Cifuentes nos habla de los visigodos. Son muy pocos los restos que han llegado hasta nosotros. Por eso, admirar la corona de Recesvinto VII y el resto del Tesoro de Guarrazar expuesto en el Museo Arqueológico Nacional MAN, de Madrid es un lujo.

Corona Recesvinto en Museo Arqueológico Nacional, Madrid por El Guisante Verde Project

Diccionarios arte, arquitectura y arqueología por El Guisante Verde Project

Recorrer estas páginas es sin duda un viaje, no sólo a las ciudades, edificaciones, cuadros y artistas representados, también a esos libros, esos profesores, esas fotos y dibujos detallando los términos artísticos que marcaron nuestros primeros escarceos con el mundo del Arte. Hemos aprendido, preparado y recordado muchos de nuestros viajes con guías visuales, libros de arte, diccionarios de términos arquitectónicos..., pero hubiera sido un sueño tener hace años un material como este, con un amplio despliegue de recursos, ejes cronológicos, dibujos de planta, alzado, vistas interiores a doble página, cenitales..., que nos permiten incluso saltar de continente, para recordar que mientras Europa y la cuenca mediterránea salían de la Edad Media, Marco Polo recorría Asia, siendo testigo del esplendor de la cultura china.

Pabellón Ciudad Prohibida de Beiging por El Guisante Verde Project

Interior Ciudad Prohibida Beiging por El Guisante Verde Project

Devatas en Angkor Wat por El Guisante Verde Project

Banteai Srei en Angkor por El Guisante Verde Project

Por eso Pedro Cifuentes también emula la pintura tradicional china en pergaminos, nos habla de la Ciudad Prohibida de Beiging, los templos de Angkor Wat en la actual Camboya, Machu Pichu en Perú, o nos muestra códices precolombinos junto a códices medievales, ya que suele olvidarse que son coétaneos.


El repaso de tesoros artísticos por el que los protagonistas nos hacen viajar, enciende siempre esa chispa que nos cuestiona si nos fijamos lo suficiente en ese arco polilobulado, el por qué ese detalle y no otro nos emocionó como para grabarse en nuestra retina. Hace que nos preguntemos si pasará mucho tiempo antes de volver, volver a esa Venecia que querríamos mantener oculta, a Flandes y la Grand Place de Bruselas, a Brujas o a Gante, para ver cuánto ha cambiado El Cordero Místico de Van Eyck.


Canal Grande de Venecia por El Guisante Verde Project

Grand Place en Bruselas por El Guisante Verde Project

Peregrinar por el camino de Santiago hasta llegar a la Plaza del Obradoiro, para ver la restauración del Pórtico de la Gloria, recorrer las joyas del prerrománico asturiano, Santa Maria del Naranco o San Miguel de Lillo; contemplar en el MACBA en Barcelona los frescos de las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taül, disfrutar el espléndido gótico civil en Valencia, las vidrieras de la Catedral de León, el castillo de Loarre en Huesca, la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada.

Lo que no faltan son ideas para alimentar nuestras ganas de volver a viajar, aludiendo a la Ruta de la Seda y al Camino de Santiago; estos dibujos permiten que nuestra imaginación y recuerdos se cuelen entre los huecos. Nos asalta la ensoñación del sogdiano que acompaña a Thubron en 'La Sombra de la Ruta de la Seda', un precioso libro descatalogado, y a la vez jugamos a identificar todos los edificios que Cifuentes dibuja y a comprobar cuántos recordamos y cuántos nos quedan por recorrer.

San Miguel de Lillo, Oviedo, Asturias por El Guisante Verde Project

Pantocrator en MACBA, Barcelona por El Guisante Verde Project

Sant Climent de Taül por El Guisante Verde Project

Santa Maria del Naranco, Oviedo, Asturias por El Guisante Verde Project

Recuerdos de viajes realizados, recuerdos de viajes interrumpidos como el que teníamos preparado a Florencia el pasado mes de marzo. Un viaje de vuelta a una de esas ciudades museo que tanto nos impresionó la primera vez que la visitamos. Una Florencia que estos últimos años padecía el mal, no de Stendhal, sino el de la masificación. Un recorrido que preparábamos, entre otras, con la guía 'Florencia insólita y secreta', (Ed. Jonglez), que ya nos acompañó, en sus versiones de Lisboa y Venecia. Ver Florencia, sus calles, sus tesoros, completamente vacíos durante el confinamiento nos creaba sentimientos encontrados: envidia y tristeza. Escenarios listos para los dibujos que Cifuentes prepara para su tercera entrega de Historia del Arte en Comic sobre el Renacimiento. ¡Qué ganas de disfrutar de ambos!

Florencia, Inédita y Secreta por El Guisante Verde Project

Son muchos días de viajes sin maletas, muchos días de añoranza y de sueños, como los de 'El Buscón en las Indias', que en una segunda parte anunciada pero nunca escrita por Quevedo, se embarca a “las Américas”. Igual que nuestra imaginación en busca de ese particular “El Dorado”, ese destino aún por descubrir o vivir de nuevo, que enciende nuestras ganas de viajar, de recorrer, de aprender y compartir. Increíbles ilustraciones de Guarnido con guión de Ayroles, que nos llevan al Nuevo Mundo, nuevos mundos que se basan en los que ya conocemos, como los personajes de las Meninas y la pincelada de Velázquez. Una historia de aventuras contada de forma magistral en esta novela gráfica.

El Buscón en las Indias, novela gráfica por El Guisante Verde Project

¿Cómo será ese Nuevo Mundo, esa ‘nueva normalidad’ de la que hoy todos hablan? ¿cómo serán y cómo queremos que sean nuestros nuevos viajes? Tendremos que inventar y construir viajes y contenidos, sin olvidar ese tiempo detenido que tan bien refleja la muestra de Photo España.

Los géneros se mezclan, nos gusta lo híbrido, Arte, Mapas, Fotografía, Cultura Viajera, dibujos, sueños... ¿Qué es Literatura de Viajes? ¿Qué es crónica? ¿Y la ficción sonora? El podcast 'Magallanes, el viaje infinito' es uno de nuestros últimos viajes sin maletas, ¿cuál ha sido el tuyo?

Rosetón de la Catedral de Notre Dame, París por El Guisante Verde Project

julio 16, 2020

Runde, Noruega, la Isla de los Pájaros

Frailecillo - Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

El cielo poco a poco se tiñe de rojos, naranjas, amarillos y malvas. El Sol inicia su lento descenso estival sobre el mar, tranquilo a esas horas. Decenas de personas se arremolinan en grupos junto a los acantilados, mirando hacia el oeste, como si nos encontráramos en una antigua ceremonia egipcia despidiendo al astro solar al inicio de su viaje por el reino de la noche; o en las más modernas concentraciones en Cala Benirrás, Ibiza, aunque en estas latitudes norteñas en las que nos encontramos el sonido de los tambores ibicencos no nos acompaña. En el ambiente se palpa un cierto nerviosismo, incertidumbre y también impaciencia, algunos llevan horas aquí, esperando pacientemente. Estamos en Runde, Noruega, la Isla de los Pájaros, y algo va a suceder...

Maribel y Roberto sobre los acantilados de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Con tan solo 4 kilómetros de longitud y algo más de tres de anchura, esta pequeña isla de Noruega, situada muy cerca de la modernista ciudad de Alesund, atrae a viajeros de múltiples rincones del mundo para recorrer sus senderos con la esperanza de avistar a algunos de sus vecinos más ilustres, como el Águila de Cola Blanca, Alca Torda, Cormorán Moñudo, Alcatraz, Arao Común, Págalo Grande, Fulmar Boreal, Gaviota Tridáctila..., un buen número de ellos en serio peligro de extinción. Además de, claro está, la estrella de la isla, el Fratercula arctica, o Frailecillo.

Es casi obligatorio, nada más pisar la isla, acercarnos hasta el Runde Miljøsenter, el Centro Ambiental de Runde, donde encontraremos información sobre las diferentes especies de aves que pueden avistarse, mapas con los senderos y la normativa a respetar, puesto que es necesario preservar las zonas de cría y no se permite caminar por donde se quiera. Se calcula que aquí nidifican alrededor de 80 de las 230 especies que se pueden observar. También podréis reponer fuerzas después de una dura jornada por la isla.

Paneles del Centro Ambiental de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Centro Ambiental de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Flora de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Ovejas de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Mural de Aves de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Frailecillo en la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Págalo Grande en la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Runde, que carece de bosques, se asemeja a una gran pradera inclinada e irregular. Su altura máxima es de algo más de 330 metros, lo que no parece gran cosa, podría pensarse. Sin embargo, al ser su tamaño tan reducido, las pendientes son considerables y recorrerla no es un paseo, sino un constante sube baja, en el que las vistas compensan con creces cualquier esfuerzo. Los acantilados son magníficos y es allí donde se concentra la mayor parte de las aves marinas que habitan la isla. En un día despejado como el que tuvimos, uno no se cansa de mirar el horizonte, buscando los límites de la isla, los acantilados y el mar, que parece infinito, o la niebla que asciende del oceáno y llena la depresión central hasta ocultar el sol, para disiparse a medida que se acerca la noche.

Casas y Carretera de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Acantilados de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Centro de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Tierra firme desde la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Montañas de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Niebla marina sobre la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Zona de Nidificación de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Praderas de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Maribel en la bahia de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

En comparación con los vecinos residentes, unos 150, el número de aves resulta abrumador. Se estima que oscila entre el medio millón y los 700.000 ejemplares. Semejante cantidad de aves puede llevar a creer que no solo es sencillo fotografiarlas, sino que hasta podremos elegir con que imágenes quedarnos entre las decenas que tomaremos. Nada más lejos de la realidad. Se necesita tiempo y paciencia. Algunas aves son muy madrugadoras, otras, en cambio, están activas durante el día o al atardecer. Además, hay que hay que caminar, porque están repartidas por diversas zonas y asumir que en no pocos casos solo se encuentran al alcance de unos buenos prismáticos. Lo mejor, para evitar frustrarnos, es planificar la jornada como un día en el campo, sin más aspiraciones; caminar atentos, eso sí y disfrutar de las especies que veamos y del entorno, que repetimos, es un espectáculo.

Frailecillo al atardecer, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Águilas de Cola Blanca, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Alcatraces en vuelo, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Cormoranes Moñudos, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Gaviotas tridáctilas, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Ostreros Euroasiáticos, Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Págalo Grande de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

A última hora del día, con la incertidumbre que supone precisar el momento exacto en el verano noruego, con esos días que parecen no tener fin, el momento esperado por todos los que nos encontramos sobre los acantilados de Runde se acerca. Es la hora del Frailecillo. Han pasado todo el día pescando y regresan del mar para alimentar a sus crias. Los primeros murmullos nos alertan. Están llegando. Todo el mundo prepara sus cámaras, se escuchan los primeros clicks y, pasada la excitación del momento, llega la decepción. ¿Que fotografían?¿Que ven? Hay que aguzar muy bien la vista para divisar los pequeños, y escasos, objetos que planean hasta encontrar refugio en el acantilado, muchos, muchos metros por debajo de nosotros.

Turistas en la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Los documentales, las revistas de viajes y otros foros hacen que buena parte del personal, que pacientemente busca captar la llegada de los frailecillos, incluido un ingenuo servidor, se espere una especie de legión que surgiendo del horizonte, allí donde el sol tiñe el cielo de colores imposibles, se acerque hasta ellos, con curiosidad y descaro.

Pasamos buen rato apuntando el teleobjetivo hacia las rocas, haciendo zoom al máximo en la pantalla para encontrar agazapado, oculto entre la vegetación, borroso y movido, algún ejemplar de frailecillo. El Sol se encontraba ya cerca del mar, no calentaba lo suficiente y fue demasiado para muchos de los cazadores digitales, que emprendieron un lento éxodo hacia la parte baja de la isla, un buen paseo aún para llegar al aparcamiento.

Roberto sobre los acantilados de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Sin embargo, ya os lo dije antes... Paciencia... Ahora sí, llegaron más frailecillos, muchos, se posaron considerablemente más cerca, como si estuvieran esperando a que la mayoría de humanos se fuera. Se les veía perfectamente acercarse desde el mar. Es curioso que estas aves, que parecen pequeños pingüinos regordetes vuelen tan rápido, planeen y aterricen con bastante precisión. Uno se queda absorto viéndoles evolucionar; ya en tierra, se muestran ajenos e indiferentes al enjambre bípedo que les observa entusiasmado. Al mismo tiempo, hacen todo lo contrario. Son, en efecto, extremadamente curiosos, hasta el punto que se acercan a los humanos a una distancia inconcebible para un animal salvaje, mirándonos con una tranquilidad que, por momentos, nos hace pensar que son ellos los que han venido a vernos a nosotros y no al revés.

Frailecillo de la Isla de Runde, Noruega por El Guisante Verde Project

Isla de Runde, Noruega, Frailecillo por El Guisante Verde Project

A Runde también se la conocía como La Isla del Tesoro, a causa del oro procedente de los restos del navío holandés Akerendam que naufragó en estas costas en 1725. La isla también es una gran zona para practicar el buceo y la pesca. La visita a Runde es una excursión perfecta para realizarla desde Alesund, o incluso desde más lejos, como hicimos nosotros, alojados junto a las orillas del Nysaetervatnet, el Lago Nysaeter, en los Alpes Sunnmørs. Runde es una isla para disfrutar de una naturaleza que es imprevisible, del mar, de su frágil ecosistema, de las aves en libertad... Es una pequeña isla, sí, no la dejéis pasar.

Atardecer en la la Isla de Runde, Noruega, por El Guisante Verde Project


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