Berat, Albania, la ciudad de las mil ventanas Las casas otomanas de Berat hipnotizan nuestra mirada , transportándola desde las orillas del Osum hasta el Castillo, en lo alto de la co...

mayo 24, 2021

Berat, Albania, la ciudad de las mil ventanas

Casas Otomanas, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Las casas otomanas de Berat hipnotizan nuestra mirada, transportándola desde las orillas del Osum hasta el Castillo, en lo alto de la colina. Las fachadas blancas resplandecen al sol y nos recuerdan que los antiguos eslavos del sur se referían a esta urbe albanesa con una palabra que significaba 'ciudad blanca', que es de donde deriva su nombre actual. Las casas se apiñan unas sobre otras, ascendiendo la colina, y sobre su fondo blanco se dibujan incontables espacios oscuros, las ventanas. Los albaneses conocen a Berat como la ciudad de una ventana sobre otra, aunque un error de traducción la ha convertido, tal vez para siempre, en la 'Ciudad de las Mil Ventanas'.

Ventanas una encima de la otra, Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Las 'Mil Ventanas' de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Barrio de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Llegábamos hasta Berat después de reponer fuerzas durante un fin de semana en la ciudad de Ohrid, Macedonia del Norte. Un desvío que, sin ninguna duda, merece la pena, y que os recomendamos totalmente. Enclavada en un entorno de parques naturales, sin olvidarnos del propio lago que es un imán para la vista y al atardecer se vuelve mágico, es un enclave para disfrutar sin prisas. Además, Ohrid tiene un enorme patrimonio cultural e histórico, sorprendente y muy interesante. Como nos ha ocurrido en todas nuestras paradas en este viaje, la visita se hizo corta.

Iglesia de San Juan Kaneo en Ohrid - Macedonia, por El Guisante Verde Project

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Cruzamos la frontera, esta vez por el norte del lago, y entramos de nuevo al País de las Águilas. Tras un entretenido viaje, como todo recorrido por carretera en Albania, donde las curvas, los tramos sin asfaltar o la ausencia de señales convierten en aventura hasta el mínimo desplazamiento, nos disponemos a disfrutar de Berat.

Una ciudad reconocida Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2008, rodeada de montañas, a la sombra del Monte Tomorr y su parque nacional. Una ciudad llena de historia. Los primeros habitantes registrados de Berat, en aquel momento un asentamiento fortificado, pertenecían a una tribu iliria, y eso nos sitúa en los siglos VI-V a.C., lo que la destaca como la ciudad más antigua de Albania. Berat se desarrolló hasta convertirse en una ciudad-castillo en el siglo III a.C., conocida como Antipatrea. En el 200 a.C. fue ocupada por los romanos tras masacrar a los hombres de la ciudad.

Calles de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Casco Antiguo de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Rincones de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Ya nos conocéis, nos gusta indagar sobre el contexto histórico y artístico de los lugares que visitamos; tal vez por eso comenzamos nuestro viaje por Albania en la antigua ciudad de Butrint, aunque en ocasiones nada te prepara para lo que encuentras al pisar la actualidad de esta ciudad blanca y con frecuencia te guía la intuición, la mirada de sus habitantes y tus pies.

Basílica de Butrint - Albania, por El Guisante Verde Project

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Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, la ciudad quedó ubicada en la frontera, siempre inestable, del Imperio Bizantino. Un territorio donde son múltiples las influencias de varias civilizaciones que han convivido durante siglos, no solo en Albania, sino en todos los Balcanes, y Berat no es una excepción. En el siglo IX, la ciudad fue incorporada al Primer Imperio Búlgaro, posteriormente al Imperio Bizantino, para volver a formar parte del Segundo Imperio Búlgaro; tras verse sitiada por los sicilianos, pasó nuevamente a manos bizantinas, luego serbias y, finalmente, en 1385, fue capturada por los otomanos, aunque no sería hasta 1417 cuando se incorporaría al Imperio. Comenzó entonces un período de declive, tal vez debido a que Berat, en los comienzos del siglo XVI, continuaba siendo una ciudad cristiana, sin hogares musulmanes. No había un interés real para que el lugar prosperase. También llegó para quedarse una pequeña comunidad de judíos expulsados de España. Sin embargo, a finales del siglo XVI, la conversión al islam aumentó entre la población local, al igual que entre aquellos que llegaban a Berat, con nombres islámicos y apellidos cristianos. Las ventajas fiscales provocaron la llegada de muchos artesanos, lo que derivó en una revitalización de la ciudad durante el siglo XVII y su conversión en ciudad de mayoría musulmana. A lo largo del siglo XVIII fue una de las ciudades albanesas más importantes del período otomano.

Durante el siglo XIX, los comerciantes cristianos apoyaron el movimiento nacionalista albanés, y Berat tuvo un importante papel en el desarrollo de ese movimiento. Tras la Primera Guerra Mundial, fue ocupada por tropas austro-húngaras. En el transcurso de la II Guerra Mundial, bajo la ocupación alemana, los judíos fueron ocultados por las comunidades cristianas y musulmanas, que incluso les permitían el culto dentro de la mezquita. Esta mezcla de culturas es visible en las edificaciones que encontramos hoy día en las calles de la ciudad.

Antiguas casas de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Mangalemi, nuevas construcciones, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Calles en cuesta de Mangalemi, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Mezquita del Rey en el Centro Medieval, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

A finales de 1944 se reunió en Berat el Consejo de Liberación Nacional de Albania, y de esa reunión surgió el gobierno provisional con Enver Hoxha a la cabeza. Ya en plena era comunista, Berat fue el lugar de exilio para los enemigos públicos y sus familias como el autor Ismail Kadare, o los familiares de aquellos que huían de Albania. La represión de Hoxha era implacable, mientras en Tirana, la capital, un palacete de dos plantas, hoy museo, conocido como la ‘Casa de las Hojas’, se convertía en el centro de operaciones de la Drejtoria e Sigurimit të Shtetit o Sigurimi (seguridad del estado), para la vigilancia de la población, con métodos de espionaje y tecnología que no tenían nada que envidiar a la Stasi de la Alemania del Este. Mientras miles de albaneses eran represaliados por cualquier motivo, el dictador mantenía una completa biblioteca con cientos de ejemplares que estaban prohibidos para sus compatriotas. La dictadura quería que Berat fuera conocida como la ‘ciudad museo’, pero no dudó en albergar en ella uno de los muchos campos de concentración del país.

Iglesia de Santo Tomás, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Hoy en día, la huella dejada por la coexistencia de diferentes comunidades culturales y religiosas entre los siglos IV a.C. y XVIII d.C., es aun muy visible. También podemos encontrar extraordinarias viviendas tradicionales de los Balcanes, datadas a finales del siglo XVIII y en el XIX.

El casco antiguo de Berat se divide en tres barrios. Mangalemi, al pie de la colina del castillo. Aquí se encuentran las casas tradicionales otomanas que, generalmente, se componen de dos pisos, el segundo prominente, con muchas ventanas y madera vista tallada; Kala, la colina donde se levanta el castillo y Gorica, el barrio cristiano, al otro lado del río Osum, unido por un puente construido en 1780. Allí se encuentra el Monasterio de San Espiridon, Shën Spiridhoni. El puente original se construyó en madera, y posteriormente, en la década de los años veinte del siglo pasado se volvió a rehacer, esta vez, en piedra, con siete grandes arcos. El Puente de Gorica es el más popular de los puentes otomanos de Albania.

Barrio de Gorica, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Monasterio de San Espiridon en Gorica, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Puente de Gorica y río Osum, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El Castillo de Berat se encuentra sobre la cima de una colina rocosa que forma una defensa natural. Después de la conquista romana, las murallas fueron reconstruidas y reforzadas a lo largo de los siglos, aunque el desarrollo más notable tuvo lugar durante la Edad Media bajo el dominio de la familia Muzakaj. El acceso desde la parte baja de la ciudad se puede hacer por varios caminos, aunque la subida, en todos los casos, es un poco sufrida, especialmente si el calor aprieta, como nos ocurrió a nosotros. Será por el esfuerzo, que siempre nos hace valorar más las cosas, o será por las vistas, lo cierto es que es uno de los mejores recuerdos del viaje por el país albanés.

Acceso a la colina del Castillo, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Los edificios de su interior, y los que conforman la ciudadela, fueron construidos durante el siglo XIII, formando un conjunto de calles estrechas bastante bien conservadas. Aunque en nuestro paseo encontraremos un buen número de casas otomanas, la población que vivía intramuros era cristiana, como lo muestran las 20 iglesias que se construyeron, si bien solo quedan algunas.

En la colina del castillo quedan numerosos restos de las fortificaciones que la convertían en un formidable bastión defensivo. Las construcciones civiles también se levantan sobre gruesos muros de piedra y forman un laberinto de calles estrechas, con lo que la defensa también era más sencilla. Las vistas de buena parte de la ciudad y las del barrio de Gorica son espectaculares.

Ciudadela de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Fortificaciones de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Ruinas Castillo de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Castillo Ciudadela de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Ruinas Iglesia en el Castillo de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

En cuanto a las iglesias que se mantienen en pie dentro del espacio intramuros, nos ha resultado bastante complicado visitarlas, a pesar de que el recinto del castillo es relativamente pequeño. Por una parte, todas las calles interiores del castillo tienen un aspecto similar, y las iglesias se encuentran a menudo integradas entre las viviendas, de las que no es sencillo distinguirlas. La mayoría de los interiores se encuentran cerrados al público, algunos por estar realizándose trabajos de restauración. En las que se encuentran abiertas, a menudo no disponen de iluminación suficiente para apreciar los detalles, cuando no está directamente prohibido realizar fotografías. En cualquier caso, es una experiencia interesante vagar por entre las estrechas calles y sus viejos muros de piedra, buscando, como en un juego de pistas, los rincones más atractivos.

Calles del Castillo de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Rincones del Castillo de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Viviendas del Castillo de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Antes de seguir con nuestra visita, creemos necesario reponer fuerzas. La cocina albanesa es típicamente mediterránea y, como lugar fronterizo entre imperios, encontramos referencias culinarias de oriente y occidente. También ayuda la existencia de numerosos microclimas y diferentes tipos de suelo, una variedad excepcional en un país de pequeño tamaño. En muchos aspectos, nuestro viaje por tierras albanesas también ha sido un viaje a los sabores más puros. La esencia de la gastronomía albana se mantiene en una cocina sin artificios, donde no es necesario jugar a las adivinanzas con los ingredientes y cada plato tiene un sabor nítido y limpio. En Berat, en su parte más antigua que es donde nos hemos movido, no existe una gran cantidad de restaurantes, aunque son suficientes para atender una demanda, por otra parte, creciente. En general, son pequeñas tabernas que presentan una cocina a base de pollo, cordero, y una gran variedad de verduras y frutas. Tomad asiento y disfrutad.

Berejenas, cocina albanesa, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Hojaldre de verduras, cocina albanesa, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Cordero al horno, cocina albanesa, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Cordero con patatas, cocina albanesa, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Pastel de cordero, cocina albanesa, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Tras una buena sobremesa seguimos nuestra ruta por la historia y la cultura de Berat. Las principales iglesias que podemos encontrar en el recinto del castillo, son, entre otras, la Iglesia de Santa María Blanquerna, Shën Maria e Vllahernës, del siglo XIII, una de las iglesias más antiguas construidas en la ciudad de Berat. La iglesia tiene un patio donde se cree que se encontraba un antiguo monasterio de los siglos VI-V. Su planta tiene forma de cruz cuadrada, y su técnica constructiva se corresponde con la de las iglesias bizantinas de los siglos XIII y XIV, aunque en los cimientos se encuentra una cisterna de agua que podría ser anterior.

Iglesia de Sta. María Blanquerna, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La iglesia fue reconstruida en el siglo XVI. Nikollë Onufri, hijo de Onufri, realizó los murales que decoran el interior en 1578. Las pinturas presentan retratos de profetas y escenas bíblicas. El suelo ha sido embellecido con un mosaico.

Adosada al alto muro exterior que, a modo de fortaleza se integra con la iglesia, puede verse la gigantesca cabeza realizada en piedra en honor al emperador romano Constantino el Grande. Por un momento nos hemos trasladado a los Museos Capitolinos de Roma, donde habréis visto una escultura muy similar.

Busto del emperador Constantino el Grande, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Muy cerca de la entrada, se encuentra la Iglesia de San Teodoro, con pinturas murales obras del maestro Onufri.

Del siglo XIV es la Iglesia de la Santísima Trinidad, Shën Triadhëst, construida en forma de cruz, alberga murales bizantinos. Su arquitectura se encuentra muy bien conservada, y permite hacerse una buena idea del esquema constructivo de las iglesias edificadas en el recinto del castillo, aunque en este caso también presenta influencias occidentales. En el interior pueden verse dos columnas con capiteles reutilizados de las ruinas de los primeros asentamientos en la ciudad.

Iglesia de la Santísima Trinidad, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Iglesia de San Nicolás, Kisha e Shën Kollit. Las excavaciones arqueológicas han descubierto que los muros de la iglesia se construyeron en el siglo XVI. Esto también lo demuestra la inscripción del año 1591 que se encuentra en el cuadro de la puerta norte. La iglesia tiene planta rectangular y está compuesta por la naos, la alcoba del altar y el ábside triédrico. En el interior de la iglesia se encuentra un capitel reutilizado como altar para los servicios de la iglesia y que es un elemento de la arquitectura paleocristiana. La iglesia ha sido pintada por Onufër Qiprioti. En la parte superior cerca del techo, se han pintado los profetas. En el segundo cinturón de frescos se han pintado escenas bíblicas y en el cinturón inferior se han pintado los mártires y apóstoles. A los lados de la iglesia pueden verse las ruinas de dos capillas, una dedicada a San Anastasio y la otra a Santo Tomás.

Iglesia de San Nicolás, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La Iglesia de los Santos Constantino y Elena es una pequeña capilla de una sola nave, cuyo volumen se ha adaptado a la arquitectura de las viviendas circundantes. Se conservan inscripciones que la datan en 1639. El edificio está precedido por un patio y su planta la compone la naos, la alcoba que acoge el altar y el ábside semicircular. El suelo está pavimentado con baldosas de piedra y en el centro hay un mosaico solar realizado con piedras y baldosas cuadradas. Se encuentra decorada con frescos, destacando el de la entrada principal con la ‘Asunción de Santa María’.

Iglesia de los santos Constantino y Elena, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La Catedral de la Asunción de Santa María, Shën Maria, reconstruida en 1797, según confirma una inscripción en la entrada a la nave, es el monumento más representativo de la arquitectura post bizantina de la ciudad.

Es una basílica de tres naves con cúpulas. El piso de la nave está pavimentado con losas de piedra, y en el centro hay un mosaico solar y un calendario que muestra de forma gráfica el cosmos cristiano.

Catedral Asunción de Santa María, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Catedral Santa Maria, Iconostasio, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Destaca el iconostasio de la Catedral, representando la ‘Asunción de Santa María’, de 1806, tallado en madera y cubierto de pan de oro, que se conserva en buen estado. Es una de las mejores tallas albanesas de madera del siglo XIX. También hay que destacar el trono del obispo y el púlpito, y los restos del fresco original que se conservan en el altar.

Detalle iconostasio Catedral Santa María, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Iconostasio Catedral Santa Maria, detalle, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La Catedral acoge, desde 1986, el Museo Iconográfico Nacional Onufri. Llamado así en honor a Onufri, el mas grande maestro pintor albanés del siglo XVI. Además de su excelencia en técnicas del fresco y los iconos, fue el primero que introdujo un nuevo color en la pintura, el rojo brillante, junto a rasgos de realismo y de individualidad en las expresiones faciales.

Dedicado al arte bizantino, especialmente a los iconos, muestra unas 190 piezas, datadas entre los siglos XIV y XX, de entre un conjunto de 1500, pertenecientes al fondo de las iglesias y monasterios albaneses, así como de la ciudad de Berat. En nuestro caso tuvimos bastante fortuna, ya que se exponían al público, por primera vez, otras 20 piezas, obras de los maestros principales de los siglos XVI al XIX.

Catedral de Santa María, Virgen con el Niño, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El museo expone los trabajos de Onufri, su hijo Nikollë, que no tuvo tanto éxito, y de otros artistas como Johani Çetiri, Onufër Qiprioti o Kostandi Shpataraku, además de numerosos pintores anónimos.

Hay que destacar varios ejemplos del trabajo de los plateros en los objetos religiosos. También en la catedral se escondieron los famosos Evangelios de Berat, objeto de deseo de Hitler que los buscó con ahinco, aunque los monjes y sacerdotes los protegieron con su vida. Actualmente, los originales se conservan en los Archivos Nacionales de Tirana y únicamente se exponen en la catedral unas pequeñas fotografías.

Catedral Santa Maria, pinturas murales, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El verdadero nombre de los textos es el Codex Purpureus Beratinus, y desde 2005 forman parte del Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO. Son dos códices, uno datado en el siglo VI, y representa uno de los tres o cuatro arquetipos más antiguos del Nuevo Testamento. El segundo códice, del siglo IX contiene el texto completo de los Cuatro Evangelios. Están escritos en un pergamino violeta (de ahí el calificativo de purpúreo) con tinta plateada. Ambos forman parte de los únicos siete códices purpúreos que han llegado hasta nosotros. El resto se reparten entre Italia (2), Francia, Inglaterra y Grecia. Su importancia es excepcional.

Catedral Santa María, Museo Onufri, tríptico, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Catedral Santa María, Museo Onufri, arca decorada, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Catedral de Santa María, fresco entrada, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

A los pies del castillo, en la parte baja de la colina se encuentra la Iglesia de San Miguel, Shën Mehill, del siglo XIII. De reducidas dimensiones, tiene planta cruciforme, y cúpula sobre tambor. En el exterior destaca la combinación de ladrillo y piedra en sus muros. En el interior quedan algunos vestigios de pinturas murales.

El Museo Salomón recuerda la historia del holocausto en Albania y la supervivencia de los judíos, gracias al apoyo de las otras comunidades religiosas. De hecho, Albania fue el único país ocupado por el ejército nazi donde los judíos prosperaron, pasando de unos cientos a casi dos mil personas. Sin embargo, actualmente la población total que profesa la fe judía en Albania no llega al centenar y no podemos confirmar que, a día de hoy, continúe abierto.

Catedral de Santa Maria, interior, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El Museo Etnográfico se abrió en 1979, en un edificio çardak del siglo XVIII, y expone una colección de objetos de más de 1000 objetos de la vida cotidiana de Berat. En el pórtico muestra objetos que se utilizaban para cubrir las necesidades de la vivienda: la producción de aceite de oliva, el torno del alfarero, la forja, el alambique para destilar el raki… Se conecta con el patio y el pozo donde se exponen objetos de cerámica y piedra tallada.

En el primer piso se recrea una calle de un bazar medieval, con pequeñas tiendas de madera con contraventanas, donde podemos textiles con oro y plata, adornos en plata y bronce, trajes, zapatos, etc., que dan buena idea de la vida de las clases medias y ricas de la ciudad.

Callejones de Mangalem, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La parte principal de la casa, el chardak, está totalmente construido en madera, abierta y sin techo, que facilita la realización de las labores domésticos durante las épocas cálidas. La esquina del chardak está cubierta con kilims y alfombras, y era el espacio donde se reunía la familia y se celebraban ceremonias.

En el taller es donde las mujeres trabajaban, y se exponen los telares y elementos para bordar y tejer la lana, el algodón o la seda.

La habitación de huéspedes se utilizaba para dar la bienvenida a los invitados y se organizaban ceremonias diversas. Es la estancia más importante en una casa tradicional, como muestra su decoración y arquitectura. Destaca la chimenea, los armarios, el techo decorado, los divanes, alfombras o la vajilla.

Fruto de la conquista otomana en 1417 son los diversos monumentos a la fe islámica, como la Mezquita Roja, Xhamia e Kuque, en el recinto del castillo, de la que solamente se conservan las ruinas y la base del minarete. En mejor estado, ya que conserva buena parte del exterior del edificio es la Mezquita Blanca, situada junto a la Ciudadela.

Mezquita Roja, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Mezquita Blanca, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Mezquita de los Solteros, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

En Mangalemi, en su parte baja, encontramos la Mezquita de los Solteros, Xhamia e Beqarëve, construida en 1872. Anteriormente se denominaba Mezquita de Sylejman Pasha. Tiene un pórtico, que desde la época de gobierno comunista se ha convertido en un curioso espacio comercial. El edificio muestra en el exterior de su último piso una llamativa decoración exterior de flores, plantas y casas. Los solteros eran los jóvenes dependientes, a quienes los comerciantes de Berat utilizaban como su propia milicia privada.

Antiguo Palacio del Pasha, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Muy cerca de la mezquita, pueden verse los restos del Antiguo Palacio del Pasha. Hasta 1945, el serai o palacio del Pasha de Berat se extendía al sur y al este de Mangalemi, en el sector más adecuado de la ciudad para construir un gran complejo.

En la actualidad, poco del complejo se ha conservado, aunque es suficiente como para hacernos patente su antigua grandeza. La estructura visible destaca por la alta calidad de la talla de la piedra y la armonía de las proporciones.

Centro Medieval, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El Centro Medieval conserva elementos de los siglos XV-XIX. La Mezquita del Rey, Xhamia Mbret, la más antigua de la ciudad, construida durante el reinado de Bayazid II (1481-1512), conserva su aspecto original después de la última reconstrucción, realizada en el siglo XVII. Destaca su techumbre, construida con madera y tejas tradicionales. La sala de oración está bien iluminada por muchas ventanas; el enorme techo pintado, el gran mahfil de dos pisos apoyado en columnas, el mihrab y el minbar forman su estructura decorativa. (El mahfil es una plataforma elevada situada frente al minbar, donde el muecín llama a la oración y canta en respuesta a las oraciones del imán. El mihrab es una hornacina o nicho que en la mezquita señala la dirección de La Meca y es hacia donde los fieles oran. El minbar es un púlpito en forma de escalera que conduce a una plataforma elevada, desde la que el imam dirige la plegaria.) El pórtico es más reciente y está rodeado por un arco alto que descansa sobre dos columnas de piedra.

Mezquita del Rey, interior, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

El Helveti Tekke pertenece a la orden sufí Khalwati. La construcción del edificio data del siglo XV, aunque su aspecto actual se debe a la reconstrucción finalizada por Ahmet Kurt Pasha el 16 de diciembre de 1782. La decoración interior fue realizada en el año 1783 por el maestro Dush Barka de Opari.

Helveti Tekke, interior, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Es una composición arquitectónica única compuesta por la sala de oraciones y el mausoleo, donde fueron enterrados Ahmet Kurt y su hijo. Se presta especial atención a la fachada realizada en piedra caliza perfectamente ensamblada. El elemento más importante es el pórtico, con cinco arcos y columnas de piedra magistralmente realizadas, reutilizadas de la antigua ciudad de Apolonia.

Agonothetes, Apolonia de Iliria - Albania, por El Guisante Verde Project

Leer 'Apolonia de Iliria, cuando los dioses habitaban en Albania'.


Helveti Tekke, decoración techumbre, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

En el interior del Halveti Tekke destaca la techumbre, que constituye una elegante obra maestra de estilo barroco, adaptada a las peculiaridades del arte islámico. Se encuentra recubierto con placas chapadas en oro, lo que crea todo un juego de ilusiones ópticas, confiriéndole un ambiente místico. Las paredes están decoradas con frescos que muestran edificios religiosos musulmanes viviendas y paisajes. Bajo los frescos, las paredes están cubiertas de orificios que mejoran la acústica de la sala. Otros elementos destacables son el alto mahfil, las puertas, la decoración de las ventanas y el mihrab.

Muy cerca se encuentra la Hann (posada) de los Derviches del siglo XIX que presenta una moderna construcción de dos pisos abierta a un balcón con columnas y barandillas de madera sobre pilares de piedra.

Mezquita de Plomo, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

La Mezquita de Plomo, Xhamia e Plumbit, construida en 1555 recibe su nombre por el revestimiento de plomo de sus cúpulas esféricas. Se construyó entre los años 1553 y 1554 por el señor feudal local Ahmet Bej Uzgurliu, vasallo de los Skuraj. Originalmente el complejo de la mezquita incluía bazar, madrasa, baño turco... El edificio muestra un alto minarete y un pórtico. La sala de oración es cuadrada, y posee numerosas ventanas que aportan iluminación al interior. Esta mezquita es el centro de la ciudad.

Muy próxima se encuentra un gran edificio en el que destacan las dos torres campanario y la cúpula central. Es la Catedral de San Demetrio, Kisha e Shën Mitrit, ortodoxa, que no pudimos visitar.

Catedral Ortodoxa de San Demetrio, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project
Edificio de la Universidad Albanesa de Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

Algo más alejado encontramos un edificio gigantesco edificio, compuesto de varios bloques rectangulares y coronados por una enorme cúpula, que recuerda a los capitolios de distintos países. Se encuentra aislado, casi en medio de la nada, al menos en el momento en el que lo visitamos. Es el edificio de la Universidad Albanesa de Berat, privada, independiente y laica. Abrió sus puertas para el curso 2009-2010 con un ambicioso programa educativo que culminó en el curso siguiente. En ese momento, la universidad ofrecía desde Ciencias Políticas y Sociología a Finanzas, pasando por Informática, Ingeniería, Ciencias Médicas o Arquitectura. Sin embargo, el sueño duró menos una década; un vistazo a sus polvorientas aulas dejaba claro que la universidad ya no existía. Desde 2019 está siendo transformada en hotel.

Es hora de proseguir viaje, a través de los valles que separan las cadenas montañosas que caracterizan el corazón de Albania, una obra maestra de la Naturaleza, que hace que el ser humano se sienta aquí realmente pequeño. Atrás queda Berat, la blanca, la de las casas que caen en cascada desde la colina del castillo hasta casi hundirse en las aguas del río Osum. Seguimos nuestro camino, y de vez en cuando giramos la vista, sin querer despedirnos del todo de esas mil ventanas.

Mangalemi, vista nocturna, Berat - Albania, por El Guisante Verde Project

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