marzo 15, 2018

Noruega y las Luces del Norte: viaje hacia la Aurora Boreal

Aurora Boreal en Tromsø, Noruega por Monica Poza

Nos vamos a Tromsø, Noruega, tras las huellas de la Aurora Boreal, las Luces del Norte. Este precioso fenómeno atmosférico ocurre cuando la radiación cósmica se encuentra con la magnetosfera de la Tierra, transformando el cielo nocturno en un lienzo teñido de verdes, amarillos, rojos y morados que, sin duda, fascinó a la tripulación del Fram en su viaje a la búsqueda del Polo Norte. Una aventura que también os contamos en esta entrada.

Aurora Boreal - Tromsø, Noruega por Monica Poza

Somos conscientes de que un viaje que genera unas altas expectativas y que depende, casi en su totalidad, de las imprevisibles condiciones atmosféricas, puede resultar frustrante si las previsiones de auroras de 4Kp y 5Kp no se corresponden con un cielo despejado. Más aún en un año como este, que ha arrancado en Tromsø con un tiempo atípico: muchísimos días de cielos azules, nieve abundante y gran actividad solar que se ha reflejado en el cielo casi todos los días.

[Gracias Mónica (no olvidéis pasaros por su Flickr), por prestarnos las imágenes de Tromsø y las auroras].


Atardecer en Tromsø, Noruega por Monica Poza

Muchas son las teorías y explicaciones sobre el origen de las auroras, algunas tan poéticas e inverosímiles como la de William F. Warren, rector de la Universidad de Boston, que afirmaba en 1885 en su libro 'Paradise Found: the Cradle of the Human Race at the North Pole - A study of the primitive world' que el agujero del Polo Norte era la puerta de entrada al Edén, y como muestra de la belleza que albergaba en su interior, al ser humano se le permitía ver la Aurora Boreal.

William F. Warren - Paradise Found

Hasta 2013 Noruega era para nosotros lo mismo que, en su día y salvando las distancias, eran las latitudes polares para los grandes exploradores del Ártico como Franklin, Peary, Nansen, Admunsen, Nobile..., una terra incognita. Sin embargo, las vueltas que dan las cosas, estamos a punto iniciar nuestra cuarta incursión en el país nórdico, y seguro que no será la última... Tal vez como una premonición, el pasado verano calentamos motores visitando el Museo del Fram, en Oslo.

Museo del Fram - Oslo por El Guisante Verde Project

Desde el exterior, el museo se asemeja a una enorme tienda de campaña canadiense. Una forma que se justifica nada más traspasar la entrada y encontrarnos a los pies de la nave con sus mástiles perdiéndose en las alturas. Resulta increíble poder adentrarse en el día a día de las exploraciones polares, en un espacio singular en la Península de Bigdøy, donde el protagonista principal es un buque de madera, que da nombre al museo: Fram.

Fram - Oslo por El Guisante Verde Project

Igual que Fridtjof Nansen, Otto Sverdrup y Roald Amundsen, que guiaron este navío polar por el Ártico, Groenlandia y la Antártida, el Fram se ha ganado un lugar en la historia y en la mente de aquellos que sueñan con atravesar fronteras y navegar hacia territorios desconocidos.

Aurora Boreanl en Tromso, norte de Noruega por Monica Poza

Carreras de Renos - Tromso, Noruega Monica Poza

Paisajes de Tromso - Noruega por Monica Poza

Uno tiene la sensación de que el Fram se encuentra encerrado entre estas paredes que lo acogen, que va a romper amarras y va a dejar el edificio de un momento a otro. Lleva aquí varado desde 1935, y eso debe resultarle muy duro después de haber navegado lo más al sur y lo más al norte que ningún otro barco de su época, en tres expediciones que tuvieron lugar entre 1893 y 1912. Es una proeza de construcción naval y de tenacidad, una muestra de trabajo en equipo en busca de una meta incierta.

Fram, vista lateral - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Nansen es, junto con Sverdrup, quien inspira la construcción de este navío, encargado a Colin Archer. Un barco que debía albergar a sus tripulantes durante años y resistir los embates del hielo. Un buque de 39 x 11 metros, algo pesado para navegar en mar abierto, pero muy resistente para poder dejarse ir a la deriva y acercarse con suerte al esquivo Polo Norte. El hielo era el enemigo a considerar y, el resultado de las expediciones anteriores, con barcos desaparecidos y aplastados por las banquisas, era una información que Nansen tuvo siempre presente. Tras cada expedición, el Fram (en el museo se cuentan sus tres principales aventuras), tuvo que someterse a largos trabajos de restauración y ajuste, incluyendo cambiar el motor de vapor por uno alimentado por diésel. Estas transformaciones fueron decisivas en los avances futuros.

Puente del Fram - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Caminar hoy en dia por el Fram, sobre el puente, las cabinas, la bodega de carga, el comedor, la sala de máquinas..., para hacernos una idea de la vida a bordo resulta estremecedor, sobre todo, si recordamos que el hielo podía convertir uno de estos barcos en un prisionero varado durante los largos meses de invierno.

Camarote del Fram - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Cocina del Fram - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Cartas tripulación Fram - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Las piezas expuestas, los textos y audiovisuales de estas salas cuentan historias de expediciones en busca de otros pioneros perdidos, en busca de un paso que imaginaban unía Europa y Asia, el Paso del Noroeste, en busca de una deriva que los llevara a la latitud 90º N, el ansiado Polo Norte.

El Museo del Fram da la sensación de poder visitarse rápidamente. Tal vez para muchos sea así, y se queden únicamente con la "cámara de frío", donde se experimenta el movimiento del barco, los sonidos que sus tripulantes escuchaban, y el frío que se metía en los huesos y que los acompañaba permanentemente; con la prueba de cuanto peso pueden arrastrar en comparación con los perros, que movían trineos de 300 kilogramos... La información a disposición del visitante es casi abrumadora. Si de verdad queréis conocer la historia de las exploraciones polares, cómo se cruzaron las últimas fronteras, pasaréis horas en el Fram.

Vajilla del Fram - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

El museo destaca los aspectos positivos de estas expediciones, la camaradería y fortaleza en condiciones extremas, las celebraciones, fiestas y juegos, pero ante una mirada curiosa el museo ofrece mucho más: la motivación, la perseverancia, los preparativos, la financiación, la capacidad de improvisación, el aprendizaje continuo de estos hombres para lograr su objetivo.

Homenaje Exploradores - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Más allá de la imagen aventurera que muchas veces se nos ofrece de los protagonistas, es fascinante comprobar su minuciosa planificación, su capacidad de estudio y aprendizaje de diferentes disciplinas, las continuas innovaciones; la exhaustiva lectura e investigación de crónicas de expediciones anteriores; la experiencia sobre el terreno al aprender de las poblaciones nómadas, y cómo estas se adaptaban al medio, confeccionando su propia ropa y junto a sus trineos de perros sobrevivían en las condiciones más adversas, resultaron decisivas.

Perros y Trineo - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Gjøa - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

El museo ha ido ampliando sus instalaciones para albergar al Gjøa, un navío más pequeño, de 21 metros de eslora, dedicado a la pesca del arenque, y que permitió a Amundsen abrir el legendario "paso del noroeste" entre Europa y Asia. Algo que nos hace pensar ya en el Museo Polar de Tromsø, al que seguramente dedicaremos una visita en esta nueva escapada. Amundsen relata que fueron precisamente sus lecturas sobre la expedición del inglés Franklin en busca del mítico paso, lo que decidió su vocación exploradora. De hecho, Amundsen abandonó sus estudios de medicina y se preparó a conciencia para su nueva ocupación. Su primera experiencia fue con una expedición belga a la Antártida, en la que se vio obligado a pasar el invierno en la región. Un entrenamiento para lo que vendría después. En los dos años en los que dirige el Gjøa, además de localizar el Polo Norte Magnético, aprende, practica y recolecta conocimientos de los inuits, especialmente de los Netsilik, sobre la vida y los viajes en condiciones polares.

Expedicionarios Polares - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Conocemos de estos exploradores apenas su nombre y las rutas y descubrimientos atribuidos a cada uno. De Amundsen sabemos que atravesó en barco el Paso del Noroeste, que fue el primero en alcanzar el Polo Sur, además de volar por primera vez hasta la latitud 88ºN sobre el Polo Norte. Los noruegos parecían llamados a explorar el Ártico, también habían navegado hacia la Antártida en busca de ballenas. ¿Sólo la fama y la notoriedad movía a estos hombres?.

Exploradores Polares - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Llama la atención el gran interés científico de Nansen, precursor y contemporáneo de Amundsen, quien exigió que se concediera más protagonismo a la investigación oceanográfica en la expedición que Amundsen preparaba con el Fram hacia el Polo Norte. Nansen, explorador, diplomático, incansable defensor de los repatriados tras la Gran Guerra creó, en ayuda los refugiados, el llamado Pasaporte Nansen, que benefició a miles de personas, incluyendo a Stravinsky, Rachmaninoff, Pávlova, Chagall..., El conocido explorador, el primero en atravesar el casquete de Groenlandia, fue galardonado con el Nobel de la Paz y continuó su labor ayudando a los refugiados armenios.

Las gestas de Nansen resultan hoy dia eclipsadas por la figura de Amundsen, que al adelantar por sólo unos días a Scott y ganar la carrera en la expedición al Polo Sur en 1911, se convirtió en el explorador noruego más aclamado. Una competición donde se ponían en juego máquinas y tecnología que resultaron inútiles en el hielo: los trineos de vapor de Scott y sus caballos de Manchuria. Fueron los perros, 97 ejemplares de Groenlandia, tirando de trineos, quienes ayudaron a Amundsen y a sus hombres. Los perros constituyeron la clave en el excelente plan logístico de Amundsen para llegar al Polo Sur.

Amundsen - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Diario Expedición Polo Sur - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

¿Qué hubiera pasado si Amundsen no hubiera recibido la noticia de que Peary y Cook habían culminado con éxito su ruta al Polo Norte, haciéndole cambiar de objetivo y llevando el Fram al Polo Sur?.

Uno de los alicientes del Museo del Fram es seguir esta aventura que obliga a Amundsen a modificar su objetivo. Ahora el Polo Sur estaba en su punto de mira, antes de viajar al Polo Norte, aunque para contentar tanto a Nansen como al rey Hakoon, inicia los trabajos previstos de investigación circunvalando el Reino Unido, y sólo cuando llega a Madeira, les anuncia por telegrama, también a Scott, que se dirige al Polo Sur: la carrera había comenzado. Una vez en la Antártida, monta un asentamiento, el Franheim, preparando material, trineos y provisiones, excavando en el hielo habitaciones y pasadizos, con un exhaustivo plan de entrenamiento para los perros, que debían ser capaces de arrastrar trineos con mas de 300 kg de peso. El trabajo de aprovisionamiento resultó otra de las bazas de Amundsen, ya que Scott situó su campamento 47km más lejos de lo que quería, lo que resultó letal para la expedición británica. El 14 de diciembre de 1911, Amundsen y otros cuatro hombres llegaron al Polo Sur, esquiaron hasta el lugar que según sus cálculos, era el más exacto, y allí dejaron objetos y cartas para el rey Hakoon y para Scott.

Campamentos en el Hielo - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Maud fue la tercera de las naves que dirigió Amundsen para seguir con el plan original de viajar al Polo Norte, después de que el Fram quedase muy deteriorado. Con esta nave no obtiene los éxitos que logró con Gjøa y con el Fram y, por ello, en 1921 cede su puesto al director científico Sverdrup. Amundsen está listo para intentarlo desde el aire. Tras muchas pruebas fallidas con aviones ligeros, el vuelo compartido por Amundsen, Nobile y Ellsworth desde Svalbard a Alaska en 1926, es un éxito: consiguen avistar el Polo Norte. Amundsen muere dos años más tarde al desaparecer el hidroavión en el que viajaba, en una partida de rescate en busca del dirigible de Nobile.

Herramientas para Hielo - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project

Tras conquistar el Polo Sur, el Fram permaneció largo tiempo amarrado a su regreso de Buenos Aires en 1914. Es Sverdrup, que colaboró con Nansen durante todas las revisiones iniciales de la construcción del Fram, el que batalló de forma incansable hasta lograr un espacio donde reparar y rendir homenaje a este famoso navío. El museo se inauguró en 1936 y hoy presume de ser uno de los mejores y más visitados de Noruega. Desde luego, en la visita dan ganas de ponerse al timón, reforzado también para la lucha contra el hielo, y gritar: ¡Fram!, que significa Adelante. Nuestra meta esta vez es Tromsø, la ciudad más vinculada con ese punto mítico, el Polo Norte.

Instrumentos navegación - Museo Fram, Oslo por El Guisante Verde Project



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6 comentarios :

  1. Además la exploración ártica (sin olvidar la antártica) y sus desafíos ha significado siempre para el sur europeo la búsqueda de la frontera con lo desconocido en los márgenes del mundo conocido. Todo un espacio mental y espiritual de búsqueda humana trasladada a un territorio geográfico por lo demás hipnótico y fascinante también para el viajero de hoy.

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  2. ¡Bienvenidos! Fantástico post. Esperamos que vuestros caminos sean auténticas exploraciones en estas tierras, donde el clima es frío y el alma de sus gentes cálida. ¡Abrazos!

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  3. Produce escalofríos pensar lo mal que lo tuvieron que pasar por aquellas gélidas latitudes estos exploradores, justo es reconocer su gran sacrificio.
    Os deseamos una feliz estancia en Tromso, y en el Puerto podéis visitar el Restaurante Skirri y degustar sus sabrosas vieiras con jamón. Un abrazo.

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  4. Bellísimas fotos que me recuerdan que todavía tengo pendientes las auroras. Y excelente información la del museo del Fram, que fue toda una experiencia. Podemos pasar horas allí dentro, aprendiendo y experimentando todo lo que mencionais. Curiosamente, publicaré una entrada sobre él dentro de unas semanas ;)

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  5. Ahora con muchísimas más ganas de ver las auroras, gracias!

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