Hoi An, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es, desde hace unos años, punto de encuentro y parada obligatoria para buena parte de los viajeros que recorren Vietnam, gracias a su excepcional casco antiguo, sus playas y una excelente cocina. El cau lau, la rosa blanca o bong hong trang, el hoanh thanh..., platos imprescindibles para establecer vínculos con los vietnamitas de la ciudad. Hoy caminaremos por sus calles a través de imágenes menos frecuentes, tanto es así que algunas resultarán muy familiares a cualquiera que haya viajado por el sudeste asiático, aunque no conozca esta pequeña ciudad situada en la desembocadura del río Thu Bon.
Sin embargo, la actual Hoi An navega entre dos aguas, se mueve en el peligroso límite entre lo auténtico y lo que nosotros denominamos pueblo-tienda debido a la proliferación de establecimientos comerciales orientados al turismo y a la presión que ello supone sobre la vida cotidiana de una ciudad que vive, precisamente, de una ensoñación, de un recuerdo de otros tiempos que debe proteger.














