Toro, Zamora, una visita a cinco maravillas del arte La muy noble, muy leal y muy antigua ciudad de Toro se alza sobre una gran elevación del terreno a orillas del Duero, en la provincia de ...

octubre 09, 2020

Toro, Zamora, una visita a cinco maravillas del arte

Catedral de Santa María la Mayor - Toro, Zamora
La muy noble, muy leal y muy antigua ciudad de Toro se alza sobre una gran elevación del terreno a orillas del Duero, en la provincia de Zamora. Es una ciudad histórica y monumental, con un patrimonio que siempre sorprende a quienes llegamos hasta sus puertas. En nuestra última visita, nos hemos centrado en cinco joyas del arte: la Colegiata de Santa María la Mayor, San Sebastián de los Caballeros, San Salvador de los Caballeros, el Santo Sepulcro y San Lorenzo el Real.

Todos los edificios, que forman parte del proyecto ‘Toro Sacro’, pueden visitarse de forma individual o conjunta; por un precio de 5 euros tenemos acceso a los cinco edificios, y no deja de sorprendernos escuchar que algunos visitantes expresan su malestar por el precio de la entrada.
Torre del Reloj - Toro
Plaza Mayor - Toro
Ayuntamiento - Toro
Cimborrio de la Colegiata de Santa María La Mayor - Toro
Los orígenes de Toro nos trasladan a la época celtibérica, a un asentamiento de los vacceos ya mencionado por el geógrafo griego Ptolomeo, aunque las teorías son diversas, y afectan incluso al propio nombre de la ciudad, que no está, ni mucho menos, claro. El hecho de que apenas se hayan encontrado restos arqueológicos romanos, hispano-visigodos o que apunten a una ocupación árabe, tampoco ayuda.

En lo que, sin duda, coinciden los historiadores, es en la especial relevancia que la ciudad tuvo entre los siglos XII y XVI, cuando fue sede real, también hogar de numerosas casas nobles y lugar de celebración de Cortes, como las de 1505 convocadas por Fernando el Católico, en las que se promulgaron las Leyes de Toro. Su vibrante pasado aún se refleja en su casco histórico, donde podemos seguir la huella de la estructura original de la ciudad y en el que nos encontramos un rico patrimonio artístico, un tesoro, formado tanto por edificios religiosos como civiles.
Arco del Postigo - Toro
Alcázar de Toro
Apenas aparcamos junto al Alcázar, salimos corriendo hacia la plaza donde se encuentra la Colegiata; hace mucho calor, hay pocas personas callejeando, lo justo para tener escala en las fotos. Aprovechamos para preguntar por como se han llevado en Toro las semanas de confinamiento a dos jubilados que charlan animadamente con nosotros, recordando sus años de trabajo en algunas de las grandes empresas de Euskadi. Si no fuera porque vamos todos embozados, podríamos olvidar por un rato que este es un año diferente.


Colegiata de Santa María la Mayor
Colegiata de Santa María la Mayor en Toro, Zamora
Es el edificio más reconocible del perfil urbano de Toro. Aunque no están del todo claros sus orígenes, se acepta que, partiendo de una construcción anterior, la fecha de inicio de las obras es el año 1160, reinando Fernando II de León, hijo de Alfonso VII 'El Emperador'. Nos encontramos a finales del siglo XII, y las obras se desarrollan en tres etapas hasta convertir la colegiata en un monumento capital, que nos muestra la transición del románico al gótico. Las formas constructivas y estilísticas delatan su deuda con la Catedral de Zamora y la Catedral Vieja de Salamanca. El caserío medieval se desarrolló a su alrededor y el edificio resulta imponente tanto por sus volúmenes como por su ubicación. Las etapas de la construcción resultan muy visibles en el exterior y es precisamente ese un rasgo que despierta no poca admiración cuando se contempla el conjunto: se utilizó piedra caliza de color claro en la primera fase, y de color rojizo en las siguientes.
Portada Norte de la Catedral de Santa María la Mayor - Toro, Zamora
La Portada Norte, románica, de finales del siglo XII, es nuestra vía de acceso al interior de la Colegiata, y un adelanto de lo que veremos en la llamada Portada de la Majestad. La primera arquivolta se compone de ángeles portadores de incienso; la segunda, nos muestra una elaborada decoración vegetal. En la tercera se refleja la profunda huella que dejó en el arte de la época la obra del maestro Mateo en Santiago de Compostela. En el centro contemplamos a Cristo en majestad acompañado por la Virgen y el Evangelista, una representación de tradición bizantina. El resto de la arquivolta lo componen los 24 Ancianos del Apocalipsis, sentados en un banco corrido con un amplio catálogo de instrumentos musicales en sus manos, mientras que sus pies reposan en escabeles.
Ancianos Apocalípsis, portada norte Colegiata Santa Maria - Toro
Angeles portando incienso - Coelgiata de Santa María, Toro
Portada Norte (detalle) - Colegiata de Santa María, Toro
La visita al interior, amplio y limpio, donde nos aguarda el verdadero tesoro de la Colegiata, nos quedó pendiente en un primer paso por Toro. En esta ocasión, también parece querer esquivarnos porque son los horarios del culto los que nos limitan y nos permiten solamente asomarnos de forma fugaz al interior; será necesario esperar hasta la reapertura, ya por la tarde, porque esta vez no nos iremos sin recorrer sus naves.

La planta de la colegiata es de cruz latina, con tres naves separadas por pilares cruciformes. La nave central es más ancha que las laterales y finalizan en otros tantos ábsides semicirculares, el central mas alto y profundo, que conforman en el exterior la cabecera clásica de un perfil románico.
Capilla Mayor, Colegiata de Santa María la Mayor - Toro
En el interior, el transepto no sobresale de la nave central creando así un crucero de planta cuadrada. Sobre él se levanta uno de los elementos distintivos de la Colegiata: el Cimborrio, que resulta impresionante tanto desde el interior como desde el exterior.

La altura de las naves nos invita mirar hacia arriba; en las pechinas de la cubierta del crucero encontramos una curiosa interpretación del tetramorfos con las esculturas de los símbolos de los cuatro Evangelistas, Lucas, Juan, Mateo y Marcos, ya sabéis, representados por el Toro, el Águila, el Hombre y el León.
Símbolo de San Lucas  - Colegiata de Santa María, Toro
Como si de un trampantojo se tratase, el león se deforma ante nuestros ojos, como si fuera el trabajo de un dibujante travieso en lugar de una escultura. Precisamente exceptuando el león, el resto son obras de finales del siglo XIII, reinando Sancho IV.

También a esta época pertenecen las cuatro esculturas realizadas en piedra y policromadas que encontramos adosadas a los pilares del segundo tramo de la nave central. Por un lado, el Arcángel Gabriel y la Virgen, que recibe la noticia de su embarazo. Por otro, el apóstol Santiago y San Juan el Evangelista.
Estatua de la Virgen (Anunciación) - Colegiata de Santa María, Toro
La Portada de la Majestad es magnífica; una monumental pieza escultórica del último cuarto del siglo XIII, realizada en piedra arenisca. Se encuentra completamente policromada, llena de detalles que nos retienen ante ella durante largo tiempo. (Nota) Si tenéis alguna reticencia en cuanto a ver los videos que suelen incorporar espacios como museos, monumentos o instalaciones artísticas, en este caso un trabajo presentado por Peridis, tenemos que decir que merece la pena sentarse y disfrutarlo. El famoso arquitecto y dibujante guiará vuestra mirada identificando todos los personajes e historias representadas en este lienzo de piedra. El colorido hará lo demás.
Portada de la Majestad de la Catedral de Santa María la Mayor - Toro, Zamora
Coronación de la Virgen, Portada de la Majestad de la Colegiata de Santa María - Toro
Ante nosotros encontramos una exaltación de la Virgen María, que ocupa toda la mitad inferior del conjunto: en el parteluz, junto al Niño, y en el tímpano, donde aparece siendo coronada por Jesucristo. A cada lado de la portada se encuentran siete columnas en las que destacan los capiteles con diversas escenas religiosas. Sobre las columnas, en cada lado, cuatro esculturas de bulto redondo, que ya muestran rasgos góticos, relacionadas con la genealogía de la Virgen. 

La representación de la Iglesia ocupa la mitad superior de la portada, las seis primeras arquivoltas, donde se representa un conjunto de ángeles, apóstoles, mártires, abades, obispos y vírgenes, mientras que en la sexta encontramos un fabuloso catálogo de músicos junto a sus instrumentos.
Virgen del Parteluz de la Portada de la Majestad - Toro
Esculturas Portada de la Majestad - Toro
Portada de la Majestad, Colegiata de Santa María, esculturas - Toro
Arquivoltas, Portada de la Majestad - Toro
La séptima arquivolta posee protagonismo propio, puesto que se dedica al Juicio Final. En el centro, Cristo como Juez. A su derecha el recorrido de las almas, desde la resurrección hasta su llegada al paraíso, con un aparte para el purgatorio, una representación que es absolutamente excepcional. A la izquierda de Cristo, las almas se dirigen, víctimas de sus pecados, hacia las puertas del infierno, la caldera ardiente y las fauces de Leviatán.
Juicio Final, Portada Majestad, Colegiata Santa María - Toro
Infierno, Portada de la Majestad, Colegiata Santa María - Toro
Purgatorio y Paraíso, Portada de la Majestad, Colegiata de Santa María - Toro
La Torre Campanario muestra una mezcla de estilos, románico en su parte inferior y barroco en la superior, aunque ha sufrido numerosas reconstrucciones desde bien pronto; la última de ellas, a mediados del siglo XVIII, para derruir el piso superior y sustituirlo por otro de planta octogonal, con ocho ventanas desde las que se tiene una excelente vista de la arquitectura de la colegiata, nos permite ver Toro desde arriba, al igual que sus alrededores o el Puente Romano. Este tipo de vista siempre es una buena opción para situarnos y seguir la visita por la ciudad. Para disfrutar de la experiencia solamente tendremos que subir algo más de doscientos peldaños por la habitual y estrecha escalera de caracol, intentando no coincidir con las horas en punto por aquello de no quedarnos sordos por el tañido de las campanas...
Puente Romano - Toro
Antes de salir de la colegiata podemos añadir un detalle que nunca falla, intentar encontrar en la Sacristía el pequeño insecto que da título a la celebre Virgen de la Mosca. Se trata de un óleo sobre tabla realizado en el primer cuarto del siglo XVI, cuyo autor y orígenes no están nítidamente establecidos. El cuadro formaba parte de la colección de Margarita de Austria y en su catálogo ya se constata que existían dudas en cuanto a la autoría. Diferentes interpretaciones han atribuido la obra hasta a siete artistas diferentes. Incluso los personajes que forman parte del cuadro, en el que algunas interpretaciones incluyen a la reina Isabel la Católica, son objeto de debate. Lo único que parece claro es el origen del nombre: sobre el paño rojo de la Virgen, en su rodilla izquierda, podemos observar posado el insecto, realizado con gran realismo no por el autor original, sino por un segundo artista del que nada se sabe...
Detalle de la 'Virgen de la Mosca' - Toro, Zamora
Una última curiosidad en relación al edificio se refiere al nombre con el que se la conoce, Colegiata de Santa María la Mayor, dado que, en realidad, ya no es colegiata, debido a que perdió esa condición, junto con los títulos de Real e Insigne, a consecuencia de la firma del Concordato de 1851 con la Santa Sede. Previamente, en 1804, ya había desaparecido también la propia provincia de Toro, de la que la ciudad era su capital. 


San Sebastián de los Caballeros
Situada en la Plaza de la Paja, la iglesia de San Sebastián de los Caballeros se alza ante el visitante, rodeada de casas y coches aparcados a su alrededor. El sobrio edificio, realizado en piedra, de líneas rectas y carente de cualquier tipo de decoración en su exterior, no invita a acercarse mucho más. Pero sería un error... Inicialmente realizada en estilo gótico mudéjar, fue reconstruida a principios del siglo XVI en un estilo gótico absolutamente austero. Las intervenciones barrocas fueron bastante desafortunadas y la iglesia entró en un período de declive que a punto estuvo de hacerla desaparecer.
Iglesia de San Sebastián de los Caballeros - Toro
Retablo de San Sebastián de los Caballeros - Toro
Sin embargo, en los años setenta del siglo XX se decide restaurarla, dejando únicamente el retablo barroco como único elemento decorativo en la gran nave de la iglesia. En pocas ocasiones disponemos de un espacio tan amplio para observar a placer obras de grandes dimensiones como las que acoge actualmente. La restauración se acometió para acoger unas pinturas murales descubiertas, por casualidad, en 1955 en el coro del Real Monasterio de Santa Clara. Es un conjunto artístico de transición al gótico, de la tercera década del siglo XIV, y se corresponde con el llamado gótico lineal francés, que no cuenta aún con el recurso de la perspectiva.
Pinturas Murales de San Sebastián de los Caballeros - Toro
Historia de San Juan Bautista en San Sebastián de los Caballeros - Toro
Historia de Sta.Catalina de Alejandría en San Sebastián de los Caballeros - Toro
En un momento en el que se está tratando de reivindicar y visibilizar el trabajo realizado por las mujeres artistas, el conjunto de San Sebastián de los Caballeros puede ser pionero. No está clara la identidad del artista, aunque en una primera interpretación se habló de Teresa Díez, ya que su firma, Teresa Díez me feçit, aparece en el único fragmento que se conserva de un monumental San Cristóbal. Resultaría, sin embargo, más probable dada la mentalidad de la época, que Teresa fuera la donante del conjunto, aunque el hecho de que su tumba no se encuentra en el edificio, y algunas otras cuestiones, siembran la duda sobre esta interpretación. Otra hipótesis concede la autoría a Domingo Pérez, que aparece como criado de Sancho IV en la firma de la policromía de la Portada de la Majestad de la Colegiata, así como autor de murales en la catedral de Zamora. Por el momento, el misterio de la autora o autor de los frescos de Santa Clara, continúa sin resolverse.
Vida de Cristo (detalle) en San Sebastián de los Caballeros - Toro
Adoración de los Reyes en San Sebastián de los Caballeros - Toro
Pinturas murales (detalle 2) gótico lineal en San Sebastián de los Caballeros - Toro
San Juan Bautista (detalle) en San Sebastián de los Caballeros - Toro
Santa Catalina (detalle) en San Sebastián de los Caballeros - Toro
Sobre las paredes de la iglesia, recorremos los detalles de la vida de Santa Catalina de Alejandría, de San Juan Bautista y algunos fragmentos de la historia de los evangelios y de santos. Este conjunto de frescos es uno de los mejores ejemplos de gótico lineal que pueden verse en España; su gran tamaño, los abundantes matices de los colores, las sombras, la caligrafía que decora las escenas o el suave movimiento y la delicadeza de las figuras, son motivos más que sobrados para visitar San Sebastián de los Caballeros.


San Salvador de los Caballeros
Iglesia de San Salvador de los Caballeros - Toro
Sobre la puerta sur aparecen las armas de los Caballeros Templarios, artífices de la construcción del edificio, en los primeros años del siglo XIII. El ladrillo, material básico del mudéjar, es el elemento utilizado para la edificación. Actualmente, las tres naves de la iglesia se dedican a Museo de Arte Sacro.
Interior de San Salvador de los Caballeros - Toro

Aunque el interior ha sufrido varias remodelaciones, que alteraron sus orígenes románico-mudéjar con elementos góticos, renacentistas y barrocos que provocaron, entre otras consecuencias, que se dotara de bóveda a la nave central o la pérdida de los murales que hicieron que se conociera a la iglesia en el siglo XIV como San Salvador el Pintado, el conjunto no ha perdido armonía. Los restos de pintura mural que se conservan pertenecen los siglos XVI y XVII, que imitan las antiguas pinturas románicas, aunque adaptadas al modo de hacer de la época.
San Salvador de los Caballeros, colección - Toro
La colección expuesta se compone de obras carentes de culto, que aparecieron descontextualizadas o se encontraban en peligro, por deterioro o porque en sus lugares de origen no podían garantizar su custodia. Se trata de obras desenterradas por trabajos de restauración en diferentes templos, iglesias destruidas, edificios víctimas de la desamortización del XIX o de los destrozos provocados por la lucha contra los franceses en la Guerra de Independencia.


Santo Sepulcro
Santo Sepulcro - Toro
Este edificio se encuentra en la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento, encajada entre otras construcciones, lo que impide observarla en su totalidad. Su interior resulta casi intimidante por su amplitud, imposible hacerse una idea desde el exterior. Del antiguo edificio románico-mudéjar se han conservado la torre, desmochada, las fachadas norte y oeste, la cabecera de tres ábsides y uno de los arcos formeros.
Santo Sepulcro, abside - Toro
Santo Sepulcro, naves - Toro
Ha sufrido muchas reformas y restauraciones lo que impide hacerse una idea de su aspecto original. La Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, fundada por uno de los líderes de la Primera Cruzada, Godofredo de Bouillón en 1098, tuvo en Toro la sede del Priorato de España. El templo vivió su época de esplendor desde finales del siglo XII hasta 1489 cuando el papa Inocencio VIII redacta una bula por la que suprime varias órdenes e incorpora el santo Sepulcro a la Orden de Malta.


San Lorenzo el Real
En este pequeño edificio de una sola nave, el protagonista absoluto, tanto en el exterior como en el interior, es el ladrillo, que pasa de la complejidad en las arquivoltas abocinadas de la portada sur, a la sobriedad de los muros y arcos interiores.
Iglesia de San Lorenzo el Real - Toro, Zamora
La iglesia fue construida a finales del siglo XII en estilo románico-mudéjar. En su interior destacan el artesonado y el coro, realizado en el siglo XVI en estilo morisco, así como restos de frescos. El empleo de piedra y ladrillo (cuánto nos gusta este sencillo material lleno de posibilidades constructivas y decorativas), además de la madera, la convierten, con permiso de la Colegiata de Santa María, en el interior más bello de los cinco edificios que hemos visitado, al menos para nosotros.
Sepulcro de Don Pedro y Doña Beatriz, San Lorenzo el Real - Toro
De los diversos enterramientos que acoge San Lorenzo, debe destacarse el sepulcro de Don Pedro de Castilla y su esposa, Doña Beatriz de Fonseca, realizado en el siglo XVI, en estilo gótico flamenco. También debemos fijarnos en el retablo gótico, finales del siglo XV, donde el autor, Fernando Gallego, muestra escenas de la Virgen y del martirio de San Lorenzo.
Retablo gótico de San Lorenzo el Real - Toro
Si al llegar a Toro fueron dos vecinos los que nos dieron conversación, antes de irnos y para constatar que siempre quedan lugares por visitar, al partir otra pareja de la zona nos señala de forma entusiasta sobre un arrugado mapa todo lo que nos queda por ver en esta villa a orillas del Duero.

Toro es una ciudad a la que siempre nos apetece volver; su casco histórico, monumental, sus museos, la gastronomía tradicional o todo lo relacionado con la cultura del vino, que trasciende los límites urbanos, y nos invita a salir para conocer su alfoz, son razones que nos impulsan a detenernos y disfrutar de este rincón de Zamora.
Colegiata de Santa María la Mayor (vista sur) - Toro, Zamora

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