febrero 23, 2018

Gustav Klimt y Egon Schiele, las dos caras de la Secesión de Viena

Egon Schiele, Media Luna Casas II, Leopold Museum, Viena, por El Guisante Verde Project

El 06 de febrero de 2018 se cumplieron cien años del fallecimiento en Viena de Gustav Klimt, el más famoso de los pintores austriacos. El próximo 31 de octubre de 2018 también se cumplirá un siglo de la desaparición, igualmente en la capital de Austria, de otro artista: Egon Schiele, pintor, austriaco también, y mucho más desconocido para el gran público que su célebre coétaneo. Dos figuras de la Historia del Arte, dos caras de la Secesión de Viena, que pasaron a la posteridad con desigual fortuna.

Gustav Klimt: Madre con dos Hijos - Belvedere Museum, Viena por El Guisante Verde Project

Considerados ambos como artistas degenerados por los nazis, Gustav Klimt disfrutó de fama y fortuna en vida, aunque no se libró de tener que hacer frente a ataques y críticas feroces a su obra, que chocaba con la moral y las buenas costumbres de la época. A Egon Schiele, en cambio, siempre le acompañó el estigma de pintor maldito, incluso hoy dia, en pleno siglo XXI, cuando sus desnudos, utilizados dentro de la campaña realizada por la Oficina de Turismo de Viena para promocionar el centenario de la Secesión, asi como la Exposición recién abierta al público en el Leopold Museum de Viena, han sido censurados en Gran Bretaña y Alemania.

Egon Schiele: Desnudos Censurados por El Guisante Verde Project

Sin duda 2018 será el año de Gustav. ¿Qué opinaría de las celebraciones, exposiciones y múltiples actos que se celebrarán? Él, tan reacio a proporcionar información sobre su vida privada, parco en palabras, que huía de las declaraciones y las apariciones en público, será el centro de atención durante estos próximos 365 dias en la capital de Austria.

Gustav Klimt: Casa de Campo en Buchberg - Belvedere Museum, Viena por El Guisante Verde Project

Gustav Klimt nació el 14 de julio de 1862 en Baumgarten, cerca de Viena. Su familia era modesta, aunque su padre, orfebre y grabador, y su madre, que intentó hacerse un nombre como cantante lírica, crearon el ambiente necesario para la orientación artística que tomaron Klimt y sus hermanos Ernst y Georg. Gustav entra en la Escuela de Artes Aplicadas de Viena en 1876, Ernst lo haría al año siguiente y, finalmente, Georg en 1889.

Egon Schiele: Autorretrato con Camisa a Rayas - Leopold Museum, Viena por El Guisante Verde Project

Egon Schiele llegó al mundo el 12 de junio de 1890, perdió a su padre con quince años y, en vista de que no mostraba interés alguno por continuar con la tradición ferroviaria familiar, ingresó en 1906 en la Academia de Bellas Artes de Viena. Su nexo de unión con Klimt había comenzado.

La Viena de Gustav Klimt y Egon Schiele era la cuna del psicoanálisis; del Emperador Francisco José y Sissi, aunque la emperatriz falleció en 1898; la ciudad, capital de un Imperio, a la que todos miraban; la Viena de la Secesión y de la renovación artística no solo en las formas sino en lo conceptual.

Egon Schiele: Retrato de Eduard Kosmack - Belvedere Museum, Viena

El tiempo histórico que vivieron resulta apasionante. Se inicia con el telón de fondo de la Guerra de Secesión Americana, y terminará con el fin de la Primera Guerra Mundial y la ejecución del zar Nicolás II y su familia en Rusia. Múltiples son los conflictos que sacuden al mundo de entonces: la tercera guerra carlista en España y la liquidación de su imperio, la rebelión de los boxers en China, el colonialismo de los países europeos en África y el de los zares en Manchuria, el motín del acorazado Potemkin, la Semana Trágica de Barcelona…

febrero 05, 2018

Akerselva, Oslo, un viaje a través del tiempo

Rio Aker, Akerselva - Oslo por El Guisante Verde Project

Seguir el curso del río Aker, Akerselva en noruego, es una magnífica forma de conocer la capital de Noruega, Oslo, y no solo su espacio natural, sino su historia, el patrimonio industrial, o el barrio más in de la ciudad nórdica, Grünerløkka. Os invitamos a compartir con nosotros este viaje a través del tiempo, un sendero verde que parte Oslo en dos, un camino lleno de sorpresas.

Grafiti en Vulkan - Oslo, por El Guisante Verde Project

El sendero, un paseo de ocho kilómetros, parte del lago Maridalsvannet, en Oslomarka (esa región que rodea Oslo y de la que hemos hablado en varias ocasiones para resaltar la belleza de sus bosques y senderos): 'Invierno en Oslo, experiencias para que el frío no te deje en casa' y 'Oslo, los Mil Lagos de un paraíso senderista'

La ruta continua por Nordre Aker, Sagene, Grünerløkka, centro de Oslo, Grønland, y termina en Bjørvika frente al fiordo hacia que mira el edificio de la Opera de Oslo, Operahuset.

Maridalsvannet - Oslo, por El Guisante Verde Project

Maridalsvannet es el lago más grande de Oslo, a la que proporciona la mayor parte de su agua potable. Desde la Estación Central de Oslo, la L3 nos deja en poco más de diez minutos en Kjelsås station. Desde allí nos tocará andar un kilómetro hasta llegar a orillas del lago, pasando por el primer punto de interés del recorrido: el Museo Noruego de Ciencia y Tecnología, una institución que data de 1914 y ha cambiado de ubicación varias veces. El museo ilustra la transformación de la sociedad agraria noruega en una sociedad industrial compleja.

Museo Noruego de Ciencia y Tecnología, Akerselva - Oslo, por El Guisante Verde Project

Ya en lo más alto de nuestro recorrido, comenzamos el descenso por el sendero que discurre junto al Akerselva y que durante el invierno presenta algunos pasos complicados debido al hielo que se forma con mucha frecuencia, a veces oculto a la vista bajo las hojas que cubren el camino, por lo que hay que mirar bien por donde pisamos para no dar con nuestros huesos en el suelo. A pesar de las precauciones, no evitamos totalmente que la gravedad cumpliera su objetivo. Consuela ver que a los locales también les ocurre, aunque su pericia para resbalar sin caer es asombrosa, y son capaces de llevar su café sin derramar una gota mientras se deslizan calle abajo...

El Rio Aker congelado - Oslo por El Guisante Verde Project

Sendero Akerselva en invierno - Oslo por El Guisante Verde Project

Casita roja de Hønse-Lovisa, Akerselva - Oslo por El Guisante Verde Project

En cada época del año el Akerselva muestra una cara diferente. Durante el invierno, con sol y nieve, nos permite ver buena parte de su cauce gracias a que los árboles han perdido sus hojas y, de paso, aprovechar el sol plenamente; en verano, es un sendero a menudo sombrío, la sensación de encontrarse en un bosque es intensa y es un buen lugar para escapar del calor que, en contra de lo que pudiera pensarse, aprieta en Oslo. Aun debemos recorrerlo en primavera con las aguas del deshielo amenanzando con desbordarse y las cataratas rugiendo o en otoño, con los colores propios de la estación saturando los árboles.

Cascada congelada en Beierbrua, Akerselva - Oslo por El Guisante Verde Project

Actualmente, las áreas de bosque del Akerselva se han convertido en un auténtico pulmón verde para Oslo: depuran el aire, sirven para regular la temperatura y amortiguan el viento. Bosques, cascadas (la más espectacular la veremos junto a la casita roja de Hønse-Lovisa, en Beierbrua), zonas de baño como en Nydalen, lugares de pesca, fauna y flora abundantes..., a veces no parece posible que estemos atravesando una gran ciudad.