octubre 13, 2015

Alquézar, de las Pasarelas del Vero a la Colegiata de Santa María

Alquezar por El Guisante Verde Project

La antigua Al-Qasr, hoy Alquézar, Huesca, se levanta sobre el último cañón del río Vero, recordando su origen defensivo invitándonos a pasear por sus estrechas y adoquinadas calles medievales conservadas excepcionalmente, fruto de su vocación guerrera y de sus diferentes amos, árabes primero, cristianos más tarde. Ya desde la lejanía la silueta de Alquézar llama nuestra atención por el color de la piedra que domina el aspecto constructivo y por su estructura de casas al abrigo de la fortaleza que domina el valle.

Calles de Alquézar por El Guisante Verde Project

El casco urbano de Alquézar presenta una particularidad llamativa, ya que a sus calles principales relativamente amplias y rectas, hay que añadir otras, pequeñas, perpendiculares y, algunas, cubiertas. Son los callizos que se aprovechan para ganar espacio en las casas gracias a habitaciones voladas sobre ellos. En ocasiones servían de almacén para guardar las escaleras con las que se vareaban los olivos y se dice que, antaño, era posible cruzar todo Alquézar utilizando únicamente estos pasajes.

Alquezar, Pasador de Casa Lailla por El Guisante Verde Project

Uno de los más nombrados, el llamado Pasador de Casa Lailla, tiene el suelo tan pulido que se le conoce como la eslizadera, y ha sido utlizado con numerosas generaciones como tobogán.

No es la primera vez que visitamos esta villa, aunque en esta ocasión, recién comenzado el otoño, hemos disfrutado de sus rincones en soledad, con la ocasional compañía de algunos, pocos, viajeros, de fuera de nuestras fronteras en su mayor parte. 

Sendero Pasarelas del Rio Vero - Alquézar por El Guisante Verde Project

Tras disfrutar de un café y uno de los famosos dobladillos de Alquézar con vistas al Barranco de la Fuente, iniciamos el sendero, que discurre entre dos grandes paredes de piedra, de las Pasarelas del Río Vero, a la sombra de higueras y granados, muy bien indicado y sencillo, aunque es conveniente prestar atención a los resbalones, especialmente si ha llovido.

Sendero Pasarelas del Vero - Alquézar por El Guisante Verde Project

Una vez terminado el descenso podemos acercarnos a la Cueva de Picamartillo para regresar de nuevo al camino que nos lleva hacia las pasarelas. Son una especie de via ferrata horizontal, aunque no es necesario utilizar arnés ni sujeción alguna al tratarse de pasarelas metálicas con barandilla. Resulta curioso cruzar la pared sobrevolando el río Vero, sin bien en esta época es posible vadearlo sin problema.

Pasarelas del Río Vero - Alquézar por El Guisante Verde Project

Poco antes de terminar de cruzar el segundo tramo de pasarelas encontraremos un sendero que asciende hacia la derecha sobre nuestras cabezas, con el estigmatizante cartel de senda peligrosa  y que nos conduce al Mirador O'Vicón. El camino normal continua con un pequeño tramo de pasarela, que más tarde se transforma en una pista de tierra, carente de interés, que asciende bajo un sol de justicia hasta llegar a la entrada de la villa.

Sendero Mirador O'Vicón - Alquézar por El Guisante Verde Project

Nosotros, como os podéis imaginar, elegimos la primera opción, más interesante por las vistas y por resultar un camino mucho más corto, a pesar del fuerte desnivel, que nos dejaba a pie de la Colegiata. Si estáis un poco acostumbrados a trepar por caminos de montaña la dificultad es mínima, aunque hay que tomar las precauciones necesarias. Ante cualquier duda, elegid el sendero oficial.

Coelgiata de Santa María la Mayor - Alquézar, por El Guisante Verde Project

Una vez arriba, nos encontramos al abrigo de la fortaleza hoy transformada en la Colegiata de Santa María la Mayor, un auténtico baluarte defensivo, aparentemente inexpugnable, aunque el verdadero tesoro se encuentra tras sus muros.

Claustro de la Colegiata de Santa María la Mayor - Alquézar, por El Guisante Verde Project

Nada más acceder al interior nos encontramos con un pequeño e irregular claustro del siglo XII en cuyos capiteles se narran escenas del Génesis. Sus muros aparecen decorados con magníficas pinturas realizadas entre los siglos XIV al XVIII que lucen espléndidas tras su restauración. Fruto de la mezcla cultural en la que se gesta Alquézar es la Capilla de Santa Ana, que se abre al claustro y que muestra entre sus motivos decorativos, elementos góticos, mudéjares y renacentistas.

Pinturas del claustro de la colegiata de Alquézar, por El Guisante Verde Project

Portada gótica de la iglesia de la Coelgiata de Alquézar, por El Guisante Verde Project

La portada gótica que da acceso a la iglesia merece que nos detengamos ante ella antes de cruzarla. En el interior, la iglesia resulta sorprendentemente alta y grandiosa para lo que podemos apreciar desde el exterior, y presenta detalles, como las bóvedas estrelladas que refuerzan la sensación que nos transmite de encontrarnos dentro de un gran templo. Como elementos destacables tenemos el Retablo Mayor, una obra renacentista del siglo XVI, el Órgano barroco que no tuvimos la fortuna de poder escuchar, y la Capilla de los Lecina, que aloja la obra de más valor de la iglesia, un Cristo Románico de tamaño casi natural.

Interior de la Iglesia de la Colegiata de Alquézar, por El Guisante Verde Project

Sí pudimos, en cambio, tener acceso a ese detalle tan caracterísitco de las iglesias aragonesas, el óculo, una pequeña ventana circular que, en Aragón, encontramos en los llamados retablos eucarísticos gracias a un privilegio concedido por Benedicto XIII, el Papa Luna, lo que hace aun más interesante la visita a este recinto.

Bien a nuestra salida, o antes de acceder a la Colegiata, merece la pena deternernos a admirar el pasiaje que se presenta a nuestros pies desde el Mirador del Vero. La roca caliza tallada por el viento y el agua define todo lo que abarcamos con la vista, una orografía complicada que hace de la agricultura un reto y del cultivo en bancales una necesidad, con los olivos, que producen un exelente aceite, las vides que se enmarcan en una denominación de origen con mucha historia y mucho que ver y recorrer, el Somontano, además de los almendros como cultivos predominantes. En los cielos podremos ver águilas reales, halcones, alimoches y si somos afortunados, quebrantahuesos, aunque el rey de los cielos del entorno de la Sierra de Guara es, sin duda, el buitre leonado.

Mirador del Vero, Alquézar, por El Guisante Verde Project

La comarca de Somontano guarda muchos tesoros, aunque incomprensiblemente gran parte de ellos pasan casi desapercibidos dentro de una oferta turística demasiado centrada, o así lo creemos nosotros, en los llamados deportes de aventura que explotan la Sierra de Guara relegando a un segundo plano el increíble patrimonio natural, histórico y gastronómico de este territorio aragonés.

Nos acercamos hasta Guara buscando esa otra parte, menos explotada, menos asociada con estas tierras y nos encontramos, casi sin quererlo, con la otra, que no es, ni mucho menos incompatible aunque sería magnífico buscar un mayor equilibrio, atraer viajeros hacia la opción que no se planteaban.

Ferrata de Peñas Juntas en Bierge, por El Guisante Verde Project

Debemos reconocer que ya teníamos como objetivo probarnos en las ferratas, y no podíamos haber elegido mejor lugar para comenzar, aunque esta será otra historia.

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Vía Ferrata Peñas Juntas, Bierge

6 comentarios :

  1. Otro grupo de lugares que no conozco y que quedan apuntados para cuando vuelva a Espagna. En Guara si estuve un par de veces, haciendo descenso de cagnones y fue espectacular. Muy recomendable siempre que se cuente con un buen guia. La seguridad ante todo.

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    1. Tawaki es una zona increíble para barrancos. Y tienes razón, un buen guía es esencial, ya contaremos como nos fué con la ferrata. Nos gusta pensar que no está reñida la aventura con el arte, de ahí que esta escapada haya sido perfecta. ;-)))

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  2. He leído con verdadero placer vuestra crónica sobre el maravilloso Alquézar que visitamos Marga y yo hace tres años y nos impactó. Primero cometimos la imprudencia de entrar con el coche por la parte antigua del pueblo y casi no pudimos salir de aquellas callejas estrechísimas. Tuvimos la suerte de que no habia más visitantes que nosotros esa mañana y disfrutamos de las detalladas explicaciones del guía de la colegiata, para nosotros solos, saboreando aquel ambiente medieval. Tus fotos fantásticas como siempre.

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    1. Gracias Juan J Azpiroz menos mal que después de esa "accidentada" llegada, disfrutasteis. Desde luego la Colegiata ha sido para nosotros un feliz descubrimiento. El trazado medieval, como dices, se las trae... para coches no es, desde luego.
      Un abrazo también para Marga de los guisantes ;-))

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  3. Impresionante Alquézar. Estuvimos hace un par de años y nos encantó. La Ruta de las Pasarelas está muy bien. La pena es que no nos dio tiempo a entrar en la Colegiata, y la verdad es que tiene muy buena pinta.
    Muchas gracias por vuestro relato.
    Un saludo

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    1. Gracias a ti por el comentario , es verdad que Alquézar es impresionante, y la Colegiata una auténtica joya. Si volvéis a la zona, no la dejéis. ¡Saludos!

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