"Keep close to Nature's heart...and break clear away, once in awhile, and climb a mountain or spend a week in the woods. Wash your spirit clean."
John Muir

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miércoles 20 de febrero de 2008

Musée Guimet

"Y yo
secretamente oculto
penetro por un sendero
del Monte Shang
que ni siquiera los leñadores
conocen"

Wang Wei, Poemas del Río Wang. Trad. Pilar González.


Os aconsejamos que empecéis la visita por el elegante Hôtel Heildelbach, 19 de la Avenue d'Lena, Paris. En su interior se encuentran las piezas más importantes de las que Emile Guimet llevó a París en 1867, constituyendo lo que hoy se denomina las Galeries du Panthéon Bouddhique du Japon et de la Chine.
Este museo puede pasar algo desapercibido, y resulta un tanto eclipsado por su hermano mayor, el Museo Guimet.
Es, sin embargo, un espacio sumamente agradable y tranquilo, con piezas exquisitas que merecen una atenta mirada, además de un preciosos jardín japonés, por lo que nos parece una introducción perfecta a lo que veremos a continuación.
El Musée National des Arts Asiatiques, Musée Guimet, 6, Place d'Lena, fue fundado en 1889 por el industrial de Lyon, Emile Guimet, un apasionado estudioso de la Historia de las Religiones. En la actualidad el museo acoge numerosas obras fruto de las expediciones científicas francesas en Asia, adquisiciones propias, donaciones, las colecciones procedentes del antiguo Museo de Indochina del Trocadero, y la sección de Extremo Oriente que hasta 1945, se custodiaba en el Musée du Louvre.
En 2001, tras cuatro años de trabajos, el Museo Guimet reabrió sus puertas mostrando un espacio totalmente reorganizado.
Podemos destacar, en primer lugar, la recuperación de la iluminación mediante luz natural en las salas, volviendo así a la idea original de su fundador, lo que unido al uso, magnífico, de la luz artificial, dota a las piezas expuestas de una, si cabe, mayor belleza.


Un segundo aspecto interesante es la distribución de los espacios, limpios, diáfanos, con numerosas ventanas y espacios vacíos que comunican unas salas con otras, articulas en torno a un gran patio central que confiere al Museo una dimensión espacial dinámica, sin llegar a ser laberíntica, y que hace posible un recorrido progresivo, acorde con la didáctica diseñada desde la dirección del Museo.
El último aspecto que destacaremos es la Colección, en si misma, con mayúsculas. El Museo Guimet posee la mejor colección de arte camboyano fuera de Camboya; son piezas de una factura exquisita, poco conocidas, hipnóticas, y con un gran protagonismo dentro del Museo. Su ubicación en la sala central, hace que tu mirada vuelva sobre ellas una y otra vez, pero no importa; en cada ocasión encontraréis un motivo nuevo para deteneros unos instantes.
El resto de obras, procedentes de la India, el Sudeste asiático, China, Asia Central, Afganistán, Pakistán, Nepal, Tibet, Korea y Japón, conforman un Museo que, a nuestro juicio es el mejor de Europa, y compite con los magníficos Asian Art Museum de San Francisco o el Shanghai Museum; incluso creemos los supera en lo que se refiere a la variedad de tipologías que recoge, y la diversidad de origen de las piezas.
Actualmente, el Museo es gratuito, al menos hasta junio de 2008, incluyendo una audio guía de 1'30h., aunque os aseguramos que pasaréis mucho más tiempo en sus salas.
Mas información en la web del Musée Guimet

4 Comentarios:

maribel dijo...

Cuanto más descubrimos del arte asiático,oriental, más nos gusta. Y es una pasión que viene de lejos, y que queremos seguir alimentando.
Justo es decir que tenemos buenos amigos que nos recomiendan joyas escondidas, ya os lo iremos contando. Sería un placer contemplar la colección Palacio del BBAA de Bilbao, que como otras magnificas piezas permanecen en los almacenes...
Habrá que descubrirlas!

El Guisante Verde Project dijo...

Es cierto que el arte asiático nos atrae irremediablemente, y siempre lo contemplamos como si fuera la primera vez. Grandes museos a lo largo del mundo recogen auténticos tesoros artísticos que nos transportan a lugares casi inaccesibles hoy día, a épocas de esplendor que, probablemente, no volverán; y pequeños museos, casi desconocidos, que hay que descubrir, efectivamente, para seguir aprendiendo cada día un poco más.

Galayos dijo...

Chicos, puede que el arte no venda pero lo que vosotros hacéis es mas que digno de admiración al mostrarnos museos desconocidos y merecedores de una visita prolongada. Os aseguro que pienso tener en cuenta todo aquello que he visto en vuestro blog (no solo los museos) en mis próximas vacaciones turísticas porque todo vale la pena. Un abrazo

El Guisante Verde Project dijo...

Ehh, Javier, gracias!!, da gusto leer comentarios así, :-DDD.
Me alegro de que te haya gustado este post; la verdad es el que el museo es magnífico, no solo las piezas, el espacio interior es genial, y para un fotógrafo, una maravilla.
Si puedes vete, no te arrepentirás.
Saludos guisanteros!!