julio 11, 2014

Pyramiden de la opulencia al olvido, un pueblo fantasma en el ártico de Noruega

Busto de Lenin con el Monte Pyramiden

En el anterior post, nuestro colaborador de excepción, el geólogo Alex Franco San Sebastián, nos llevaba de viaje a una Noruega diferente, la última tierra antes del Polo Norte, las Svalbard y los geoparques del sur de Noruega. Ahora, continúa su relato con un lugar que parece sacado de una película de ciencia ficción, el antiguo pueblo minero de Pyramiden.

Entrada a Pyramiden

Retomamos ahora el relato del recorrido geológico por Noruega en su zona más septentrional, concretamente en Pyramiden, pueblo situado en la zona noreste de la costa de Billefjorden, en la zona central de Spitsbergen.

Hablábamos en el capítulo anterior que, quizás por lo inesperado y desconocido, una de las sorpresas del viaje organizado por la AEPECT (Asociación Española para la Enseñanza de las Ciencias de la Tierra), fue la visita y estancia en la localidad rusa de Pyramiden.

Antiguas instalaciones mineras de Pyramiden

Realmente cuando se llega al pequeño puerto de carga y se pasea entre alguna de sus abandonadas edificaciones y calles, se tiene la sensación de hallarse en otro mundo, que te invita a ir descubriendo su origen y su pasado.

Pyramiden es una población minera, hoy en día prácticamente deshabitada, y presidida en su calle principal por una estatua de Lenin.

La historia minera comienza en el verano de 1910, cuando una expedición sueca localizó los afloramientos de carbón en las laderas de la montaña que, por su forma, dio origen al nombre de la localidad. Suecia pronto se hizo con la propiedad de las explotaciones, emprendiendo nuevos proyectos, no carentes de grandes dificultades logísticas y económicas.

Sala de Música en Pyramiden

Entre los años 1927 y 1935 las propiedades mineras pasaron a manos de las compañías rusas Russkij Grumant y Trust Arktikugol. Desde entonces las minas estuvieron en funcionamiento hasta 1998, habiendo sido únicamente abandonadas temporalmente durante la II Guerra Mundial y unos pocos años posteriores.

Pyramiden desde las minas de carbón

Durante las décadas de los 60, 70 y 80 la actividad en las minas y en Pyramiden fue frenética. Las condiciones de vida de sus habitantes (unos 1.000) eran muy aceptables. No faltaba la comida ni la bebida, que eran suministradas de forma gratuita para todos los residentes. En las horas de tiempo libre disfrutaban de todo tipo de instalaciones culturales, deportivas y lúdicas imaginables. Poseían incluso el campo de fútbol al aire libre mas septentrional del mundo.

Plaza Principal de Pyramiden

Pyramiden conserva aún todos los edificios de su época de máximo esplendor y, en su interior, aún pueden observarse elementos de lujo que evocan aquellos años en los que el poderoso régimen comunista subvencionaba a sus habitantes con la finalidad de demostrar al resto del mundo sus bondades y su alta capacidad económica.

Piscina cubierta climatizada de Pyramiden

Actualmente, durante el verano es posible realizar una visita guiada a algunas de las edificaciones principales: salón de actos, cine, piscinas climatizadas, campo de fútbol sala y baloncesto, cantina-comedor, salas de música, etc…. Todavía se encuentran allí el piano de cola, las cámaras de proyección de 35 mm y las películas que amenizaban las duras jornadas del largo y frío invierno polar.

Proyector de Cine, Pyramiden

Películas Abandonadas

Con la caída del régimen comunista y la pérdida del apoyo económico ruso, la actividad minera en Pyramiden finalizó en 1998, las condiciones de vida se hicieron insoportables y la localidad quedó abandonada en un espacio de tiempo realmente corto.

Acceso rampas mineras en Pyramiden

Desde el punto de vista de la geología, fue obligada la visita a las antiguas instalaciones mineras situadas en la parte superior del monte y a las que accedimos a través de una interminable rampa de acceso para vagonetas.

Archaeosigillaria en Pyramiden

Es necesario destacar la existencia, en las inmediaciones del pueblo, de afloramientos de rocas de edad devónica, en los que aparecen fósiles de ejemplares de Archaeosigillaria (fósiles de los árboles más antiguos conocidos), localizados en los sedimentos que bordean el curso fluvial a lo largo de Munindalen.

Instalaciones abandonadas en contraste con el glaciar Nordenskiöldbreen en Pyramiden

Pyramiden, rodeado de una espectacular naturaleza virgen, se halla salpicado en su interior por una increíble cantidad de restos mineros abandonados, testigos de una época pasada, que confieren a esta localidad un aspecto propio de una película surrealista.

Vagonetas abandonadas en Pyramiden


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julio 03, 2014

Noruega insólita. Geoparques y Svalbard, frontera del Polo Norte

Harrietbreen, frente glaciar, Islas Svalbard

Toca abrigarse. Nos vamos a Noruega. Os mostraremos lugares diferentes a los habituales, y algunos realmente remotos. En esta ocasión contamos con un guía de excepción, que además es el redactor y fotógrafo de esta entrada, el geólogo Alex Franco San Sebastián.

Longyearbreen, fósiles

No es fácil buscar un titulo apropiado para un viaje tan poco convencional. (De hecho, en un primer momento se tituló: Ártico y subártico de Noruega. Rocas e islas heladas, o no tanto.)

La visita a Noruega en su parte sur y el salto a sus tierras más norteñas (islas Svalbard), vino motivado por el afán de conocer este bello país desde una perspectiva diferente y poco conocida: la geología.

Coralholmen, islas Svalbard

La aventura tuvo dos etapas: un recorrido en furgoneta por la zona sur de la Noruega continental, desde Oslo hasta Stavanger, pasando por Kragero; y una travesía en zodiak bordeando uno de los fiordos principales de las islas Svalbard, Isfjorden, en la zona central de Spitsbergen.

Las zodiak, el mejor medio de transporte en Svalbard

Quizás por lo inesperado y desconocido, una de las sorpresas del viaje fue la visita y estancia en la localidad rusa de Pyramiden. Se trata de una población de origen minero, hoy en día prácticamente deshabitada, una suerte de ciudad-fantasma, presidida en su calle principal por una estatua de Lenin. (Esta es otra historia, que os contaremos muy pronto).

Pyramiden, busto de Lenin

Noruega continental, primera etapa.
En la zona sur de Noruega confluyen una serie de elementos de carácter geológico que han dado lugar a la creación de dos geoparques: Gea-Norvegika Geopark y Magma Geopark.

La geología de Noruega se halla intrínsecamente condicionada por su pertenencia al Escudo Fennoescandiano. Se trata de rocas mayoritariamente ígneas y metamórficas, con edades que, en la zona sur, llegan a superar los 1.500 millones de años de antigüedad.

Heddal, Starvkirke

Los geoparques son partes del territorio que cuentan con elementos de interés geológico, etnográfico y cultural suficientes como para establecer una política de protección, divulgación, señalización y gestión bien delimitada y conocida, bajo el auspicio de la UNESCO. Actualmente existen en Europa 59 geoparques.

Evje, Museo de Geología

Kragero

En Gea-Norvegika Geopark existen multitud de puntos de interés geológico, entre los que podríamos destacar, por su singularidad, el denominado como Volcán Fen, las minas de plata de Konsberg y los afloramientos de Rongstranda.

El complejo volcánico de Fen, situado en la zona de Telemark, se formó como consecuencia de la intrusión de magmas alcalinos sobre gneises precámbricos hace unos 583 millones de años, dando lugar a unas rocas denominadas carbonatitas, muy escasas en la corteza terrestre.

Kongsberg, minas de Plata

Las minas de plata de Kongsberg fueron explotadas durante más de 300 años. Se trata del mayor complejo minero de Noruega. Existen más de 80 minas, todas ellas abandonadas, algunas de las cuales hoy en día son visitables.

El paisaje de Rognstranda es, desde el punto de vista geológico, muy interesante, ya que contiene rocas de diferentes períodos y ambientes geológicos de hasta 1.500 millones de años de antigüedad.

Cartel de Rognstranda

Desde una perspectiva visual su atractivo principal son los grandes escarpes, denominados flauane en noruego, que caracterizan la región de Grenland, y que son el resultado de más de 250 M. a. de años de erosión.

Magma Geopark posee una geología espectacular, pero quizás menos variada que Gea-Norvegika. Los principales afloramientos se basan en la existencia de unas rocas poco abundantes en la corteza terrestre, aunque muy conocidas en la Luna: se trata de las anortositas, rocas mayoritariamente compuestas por plagioclasa cálcica.

No podemos dejar de citar el maravilloso paseo hasta el Faro Eygeroi observando las anortositas cortadas por diques de noritas con grandes cristales de ortopiroxeno.

Faro de Eygeroi

Eygeroi

Como colofón a las numerosas paradas de carácter geológico y cultural que realizamos durante el recorrido, terminamos esta primera etapa de nuestra aventura visitando el incomparable paraje del Preikestolen (El Púlpito). Se trata de una plataforma de forma rectangular y paredes verticales, situada a 604 m. sobre el nivel del mar, a la que se accede a través de un recorrido a pie de casi 4 km y de unos 335 m. de ascensión sobre rocas graníticas. Las vistas, si la niebla lo permite, son realmente espectaculares, dominando desde las alturas el majestuoso fiordo Lysefjord.


El alojamiento en el sur de Noruega no ofrecía excesivas dificultades logísticas y lo solucionamos alternando noches en albergues bien preparados, cómodos, de fácil búsqueda y acceso, con otras, no menos confortables, en bungalows situados en campings.

Longyearbyen, segunda etapa del viaje

En Spitsbergen nos alojamos varias noches en albergues muy bien gestionados y equipados en Longyearbyen, localidad principal a la que accedimos en avión desde Oslo. Otras noches, ya durante nuestro recorrido, las disfrutamos en tienda de campaña o, en el caso de la localidad de Pyramiden, en contenedores preparados al efecto.

Barentsburg

Gipsdalen, guardando el campamento (4.00 a.m.)

Por supuesto, hablar de “noches” en esta zona del globo situada a casi 80º de latitud norte, no deja de ser un eufemismo. Durante las horas de guardia nocturna que nos vimos obligados a realizar por la posible presencia de osos polares en el entorno, pudimos disfrutar de temperaturas no imaginadas en estas latitudes, así como condiciones de iluminación realmente parecidas a las de cualquier día soleado.

Longyearbyen

La primera impresión que se obtiene cuando se aterriza en julio en Longyearbyen es la de estar en un sitio diferente al esperado. El hielo, los glaciares, los paisajes que uno ha visto y soñado al pensar en el ártico no aparecen en el entorno. Si acaso, pueden adivinarse a lo lejos, en el horizonte.

Esmarkbreen. Sumidero lateral

Lo cierto es que este archipiélago posee una realidad paisajística muy cambiante: durante el oscuro y largo invierno, se llegan a alcanzar temperaturas de varias decenas de grados bajo cero, mientras a lo largo del luminoso verano las temperaturas medias se mantienen en 5 ó 6 grados sobre cero. Se trata, en realidad, de una anomalía térmica motivada por hallarse las islas en la zona terminal de la corriente cálida del Golfo.

Brucebyen, antiguas instalaciones mineras

Alkhornet. Sysselmannen house

Longyearbyen es una ciudad muy pequeña, a la que no le falta de nada. Se autoabastece de energía mediante una central térmica de carbón procedente de una de las pocas minas de carbón activas. Lo que más llama la atención de los visitantes es la existencia de una serie de señales triangulares y de bordes rojos con la imagen de un oso polar en su interior. Indican la zona de seguridad, que queda limitada a la zona urbana, fuera de la cual es obligatorio portar un rifle y el correspondiente permiso de armas en toda la isla. De hecho, hay varios casos documentados de ataques de oso polar a personas en los últimos años.


El periplo geológico en Spitsbergen lo realizamos mediante embarcaciones tipo “zodiak”, bordeando la costa de Isfjorden y parando allí donde esperábamos encontrar los afloramientos más interesantes.

El archipiélago de las Svalbard corresponde, desde el punto de vista geológico, a la parte elevada del Mar de Barents, esquina noroccidental de la placa Euroasiática. La edad y tipología de las rocas, en el conjunto de las islas, es muy variada. Sin embargo, en la zona central de Spitsbergen, la mayoría de las formaciones son de rocas sedimentarias, con edades comprendidas entre el Terciario y el Devónico, exceptuando los sedimentos recientes cuaternarios, principalmente asociados a la geomorfología glaciar.

Festningen

Esmarkbreen - Ymerbukta

Esmarkbreen, panorámica

Resulta muy difícil seleccionar alguno de los puntos de interés geológico de los visitados (más de 40). No podemos dejar de citar los impresionantes abanicos aluviales de Tempelfjorden, los escondidos ejemplares de Archaeosigillaria del Devónico (fósiles de los árboles más antiguos conocidos), localizados tras varias horas de caminata a lo largo del espectacular valle de Munindalen; o los restos de troncos fósiles de más de medio metro de longitud que afloran sobre areniscas frente al glaciar Harrietbreen.

Tempelfjorden. Bjonahamna. Conos coluviales

Kapp Ekholm

Nordenskiöldbreen

Por supuesto, un caso aparte son las innumerables estructuras y texturas asociadas al modelado glaciar: playas colgadas, suelos poligonales, morrenas frontales, laterales, centrales, pingos, grietas, valles en U…

Esmarkbreen-Ymerbukta. Glaciar y morrena lateral

Esmarkbreen. Fósil de coral ramoso sobre caliza.

Alkhornet

Desde una perspectiva faunística, fueron deliciosos los recorridos por Isfjorden, a menudo acompañados por el vuelo rasante de los fulmares, los frailecillos o los txarranes árticos; las numerosas colonias de aves marinas asentadas en los acantilados, como en Alkhornet y, especialmente, la aparición frente a nosotros, junto al glaciar Nordenskiöldbreen, de una osa polar nadando junto a sus dos oseznos.

Nordenskiöldbreen

junio 24, 2014

Berlin, contracultura, street art y okupas

Un emblema de "guerra" SO36

Berlin es una ciudad poliédrica, con muchas caras, apasionante, vital, una ciudad en la que el viajero puede sumergirse cada día en un mundo, a su elección. Esta vez nos hemos centrado en sus calles, en el street art, el arte urbano, y en una parte de su cultura, en ocasiones mal llamada contracultura,  que al igual que la historia del Muro, puede quedar eclipsada por la nueva Berlín y su auge constructivo.

Edificios de Tacheles

Berlín y el fenómeno de la contracultura estaban llamados a encontrarse. Tras la Primera Guerra Mundial, la ciudad, al igual que el resto del país, sufrió las consecuencias de la derrota, y se convirtió en el patio de juegos de los vencedores durante los locos años veinte. Surgieron teatros y cabarets, estudios de cine, una incipiente cultura gay se reivindicaba en la escena social, y la relativa estabilidad política y la mejora de las condiciones económicas, convirtieron al Berlín de entreguerras en un foco de atracción artística donde expresionistas, dadaístas y la Bauhaus creaban el futuro.

Die Umarmung, por BOAMISTURA

A Berlín comenzaron a llegar judíos de Europa Oriental, así como rusos blancos que habían huido de las revoluciones en su país. Ya en los años sesenta los turcos llegarían a Berlin Occidental, y los vietnamitas a la parte oriental. Tras la II Guerra Mundial, Alemania nuevamente perdedora, vio como su antigua capital se dividía, primero sobre el papel, y posteriormente mediante el cemento y el hormigón.

Leviathan, de Blu

La parte oeste de la ciudad, pasó a convertirse en una isla en un océano hostil. Berlín Occidental se transformó en un símbolo, y un escaparate que las autoridades germano-occidentales, por supuesto también los aliados, utilizaron sin pudor para socavar el régimen comunista de la RDA. Ventajas fiscales, exención del servicio militar, vivienda… Un caldo de cultivo ideal para nuevas propuestas creativas, y sociales.

Calles de Kreuzberg

Muchos jóvenes de izquierda y antisistema se vieron atraídos por la oferta. Kreuzberg fue el destino de la mayoría de ellos, y no por casualidad. Hoy, casi un cuarto de siglo después de la caída del Muro, al menos en la memoria de sus habitantes, siguen existiendo dos Kreuzberg. Mientras que el Distrito 61 quedó integrado en el lado occidental, el Distrito 36 o SO36 quedó atrapado entre los comunistas Friedrichshain, Mitte y Treptow, con una única salida al oeste, convirtiendose en una zona de alquileres bajos, totalmente denostada, y comenzaron a llegar estudiantes, artistas de escasos recursos, visionarios, okupas y la primera oleada turca.

SO36 en Kreuzberg

Precisamente en recuerdo de esa división y para celebrar la reunión de Kreuzberg, Friedrichshain y Treptow el norteamericano Jonathan Borofsky, levantó la monumental Molecule Man que, por cierto, nos encantó.

Molecule Man

Los movimientos okupas no nacieron en Kreuzber, aunque aquí tuvieron su mayor impacto, a partir de 1979. Un movimiento de protesta contra el derribo de edificios antiguos, aun en buen estado, para construir nuevos bloques y el desfase que se originaba dejando sin vivienda a muchos berlineses, se radicalizó provocando graves enfrentamientos con la policía y el inicio de la okupación de miles de viviendas que permanecían vacías, tanto por ciudadanos corrientes como, y especialmente, por integrantes del underground.

How Long is Now, en Tacheles

El apogeo del movimiento llegó en 1981, con 165 casas okupadas. Sin embargo, las autoridades de Alemania Occidental pronto las sometieron a regulación. De hecho, se dice que en Berlín no existen verdaderas casas okupas, ya que tienen algún tipo de contrato de alquiler supervisado por el Ayuntamiento. Entrar en las viviendas vacías, restaurarlas y llegar a un acuerdo con el propietario, una práctica denominada instandbesetzen, que se legalizó a partir de de la década de 1990.

Furgoneta Street Art en Kreuzberg

El Muro cae el 9 de noviembre de 1989, la emoción por el reencuentro de las familias y la eliminación de la barrera que había separado al mundo viene unida a un vacío político, una ausencia de legislación para afrontar la existencia de un Este repleto de solares desiertos y edificios deshabitados, que provoca una segunda oleada okupa a la caza de 25000 pisos vacíos por Mitte y Prenzlauer Berg, pasando posteriormente a Friedrichshain.

Portal decorado en Kreuzberg

Nuevos tiempos se avecinaban. Bastaban unas mesas, un equipo de música y de la nada surgían clubs en antiguas fábricas, barracones de obra, viejos supermercados… Incluso como el santuario mundial de la música electrónica que Dimitri Hegemann fundó en la caja fuerte subterránea de los antiguos almacenes Wertheim, cerca de Potsdamer Platz, y al que bautizó, acertadamente, Tresor.

East Side Gallery

El francés Thierry Noir, a principios de los ochenta quiso destruir la identidad del Muro mediante el color, una protesta política que cada noche, en la clandestinidad, llevaban a cabo los artistas implicados. Un mes después de la caída del Muro, la galerista Christine Mc Lean y otros activistas culturales decidieron salvar de la demolición algo más de 1300 metros de muro y cederlos a artistas de todo el mundo para que expresaran lo que les provocaba aquella frontera que dividió al mundo.

Brotherhood Kiss, East Side Gallery

Esta galería en la calle, denominada East Side Gallery, se inauguró el 28 de septiembre de 1990, y rápidamente destacó el beso entre Leonidas Brezhnev y Erick Honnecker, el soviético y el alemán, retratados por Dimitri Vrubel, en su Brotherhood Kiss.

A pesar de las restauraciones, como la del año 2000, por parte de muchos de los artistas originales, y la creación de un proyecto de conservación, lo cierto es que durante nuestra visita pudimos comprobar que las condiciones atmósfericas y especialmente el vandalismo, han arruinado la mayoría de los murales.

East Side Gallery

Trabi en East Side Gallery

East Side Gallery

Berlín ha recuperado la capitalidad de la Alemania reunificada, y se encuentra sumida en un proceso de reconstrucción. Es el "nuevo Berlín" en transformación constante, foco de atracción para creadores de todo el planeta. Sin embargo, también ha supuesto una pérdida de frescura, de innovación creativa, incluso de radicalidad en las propuestas tanto de vanguardia artística como política.

Yellow Man de Os Gemeos

Muchos de los jóvenes se han aburguesado, la mayoría de los clubs y bares ilegales han desaparecido, o se han trasladado hacia espacios más adecuados, como Tresor, que ahora ocupa la antigua central eléctrica en Köpenickerstrasse, en Mitte.

Fragmentos del Muro

El aire bohemio, y la existencia aun de alquileres bajos ha atraído a clases más acomodadas, que van conquistando edificios anteriormente habitados por okupas, punkies y artistas. El arte contemporáneo busca su refugio en antiguas fábricas o edificios que aun continúan vacíos, con proyectos en su mayoría privados, kunsthalle, diferenciados de los kunstverein, gestionados por el municipio, aunque ambos modelos ofrecen contenidos que se alejan de las propuestas de los grandes museos.

Fragmentos de Muro junto al Oberbaumbrücke

Otro barrio de raíces obreras como Kreuzberg, es Friedichshain, y también aquí los antiguos vecinos son poco a poco reemplazados por otros nuevos, de mayor poder adquisitivo. Aquí, entre las pasarelas que cubren los andenes de la estación de Warschauer Strasse y el moderno edificio de BASF o la discográfica Universal encontramos las ruinas devoradas por la vegetación de las antiguas cocheras RAW, del siglo XIX, que funcionaron como almacenes y talleres ferroviarios.

Mural de HuskMitNavn en Treptow

En 1994 fueron okupados para el desarrollo de proyectos artísticos y sociales. Aquí también llegan el patrocinador, los clubs y lounges que poco a poco acaban con las inciativas populares y llenan el barrio de ruinas modernas.

Mitte, bastante respetada por los bombardeos durante la II Guerra Mundial, se llenó de artistas y creadores tras la caída del Muro. Los patios industriales del Scheunenviertel, muy deteriorados después de décadas de abandono, fueron el centro de la cultura alternativa, aunque con las reformas y la llegada de galerías de arte y tiendas de moda, el alza de los precios ha provocado su aburguesamiento.

Little Lucy de El Bocho en la Haus Schwarzenberg

En el 39 de la Rosenthalerstrasse, la Haus Schwarzenberg, construida en la primera mitad del siglo XIX, es un vestigio de los movimientos alternativos surgidos tras la caída del Muro. Un cine, un bar, un café, una librería, una galería y varios talleres de artistas. El Café Cinema alumbrado por candelabros, es un buen lugar donde hacer un alto en nuestro camino.

Haus Schwarzenberg

En estos patios, el dueño Otto Widt, consiguió salvar a muchos de sus empleados judíos de la fábrica de cepillos y escobas, una historia que se cuenta en el museo actual.

A principios de los noventa, un grupo de artistas los ocupó, y la compra por parte del municipio en 2004 y su registro como monumento histórico lo protegen de los inversores comerciales.

Haus Schwarzenberg

Otros proyectos intentan resistir, como la casa okupa Köpi. Otros intentaron amoldarse al cambio, como Tacheles. Un elegante centro comercial utilizado por los nazis como sede de las SS y cárcel y del que solo se mantinen los edificios que dan a la Oranienburger Strasse. Ocupado en 1990, su nombre Tacheles proviene del yiddish, "explicarse, expresarse, dar su opinión" se evitó la demolición, al conseguir su recalificación como construcción histórica.

Tacheles

Durante los años siguientes el experimento artístico, el Künstierinitiative Tacheles prosperó, y contaba al igual que otros muchos proyectos con subvenciones públicas,  aunque poco a poco fue decayendo, también debido a rencillas internas, perdió su espíritu subversivo original y se convirtió en el emblema de la contracultura más comercial: las camisetas con la frase "La cultura no se Vende", a 15 euros, lo ilustraban. Ya en 2011 la mayoría de los artistas aceptaron la oferta millonaria del propietario para abandonar el recinto, aunque unos ochenta decidieron no hacerlo. En nuestra visita hace unos meses, comprobamos que Tacheles está vacío y cerrado.

Interior de la antigua Bethanienhaus

Otro proyecto que busca mantenerse es la Bethanienhaus, que se encuentra en un gran edificio de ladrillo, de 1847, en lo que fue un antiguo hospital. Sin embargo, la comunidad original de artistas se trasladó, ya en 2010, a la antigua fábrica de bombillas de Kottbuserstrasse 10. El antiguo hospital sigue siendo un espacio dedicado al arte, desde la plástica a la música y los audiovisuales. Nosotros recorrimos buena parte del edificio, donde los artistas nos presentaban su obra.

El street art, donde plantillas, bocetos, murales, técnicas de composición avanzadas, 3D, está, al menos en Berlín lo entienden así, alejado del vandalismo que, a pesar de todo, también en la capital alemana coloniza muros y paredes. A menudo, nuestros recorridos por Berlín nos han situado ante lienzos de proporciones gigantescas, llenos de contenido social y político.

Modernas protestas

Nombres ya míticos del arte urbano actual como Banksy, Os Gemeos, Romero, Swoon, Flix, Pure Evil, Miss Van y Blu han dejado su impronta por toda la ciudad, junto a artistas locales que han entrado en el hall of fame del street art. Así, el retrato de un joven Jack Nicholson tras una reja es una obra icónica de Bonk, o Bimer con su característico oso de Berlín enfadado. Kripoe es conocido por sus manos amarillas y El Bocho por Little Lucy, que odia los gatos.

Lads, por The London Police

La zona de Boxhagener Platz en Friedrichshain muestra obras de Boxi, Alias y El Bocho. Alias firma sus obras; hay que ver su “chica asiática” recortada cerca de la esquina entre Gabriel-Max-Strasse y Grünberger Strasse.

También hay buenas obras en Mitte, como las del prolífico XooooX, conocido por sus plantillas de modelos en blanco y negro.

En Prenzlauer Berg se halla el Mauerpark, donde los artistas en ciernes pueden perfeccionar sus habilidades en un tramo del muro de Berlín.

Algunas piezas emblemáticas:

Astronaut de Victor Ash

Astronaut, en Kreuzberg, plantilla de Victor Ash. Rounded Heads, en Kreuzberg, pictograma de Nomad. Yellow Man, Kreuzbeg, pictograma de Os Gemeos.

Rounded Heads de Nomad

Brothers Upside and Down y Chains, Kreuzberg, dos pinturas contiguas del italiano Blu y el francés JR creadas en 2007 como parte de festival de arte callejero Planet Prozess.

Chains

Brothers Upside & Down

Leviathan, en Kreuzberg, de Blu, una pared entera cubierta por un enorme cuerpo rosa formado por cientos de cuerpos más pequeños que se retuercen como gusanos. Fish, Friedrichshain, de Ema. Sad Girl with Rabbit Ears, Friedrichshain, de Boxi. Lads, Kreuzberg, pintura de The London Police.

Llegamos a Berlin ávidos de Cultura, en busca de esa efervescencia artística que durante años ha sido un imán para los creadores. En nuestro intenso recorrido por las calles berlinesas, sus huellas salen a nuestro encuentro. Como si de una gymkana se tratase uno puede jugar a descubrir entre sus muros todas las piezas que os hemos presentado, y tal vez reflexionar sobre la interacción entre los mensajes artísticos, la protesta y la realidad urbana, la especulación, la degradación.

Aún nos queda mucho por contar, sus imponentes museos, que llegaron a duplicarse y competir a un lado y otro de la ciudad, y que aún trabajan para definir su oferta y atraer a un turista atónito por la magnitud de sus propuestas, aunque esa será otra historia…

Flores en Neukölln


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