marzo 05, 2015

Museo Asiatica de Arte Oriental, la joya oculta de Biarritz


Cuando viajamos, cuando descubrimos un lugar nuevo e interesante, la casualidad tiene, a menudo, un papel destacado. Y en no pocas ocasiones la sorpresa se presenta, como en este caso, muy cerca de casa, en Biarritz

Hace algún tiempo me encontré con un antiguo compañero, con el que compartimos la pasión por los viajes. Después de un rato de conversación, comenzamos a hablar de París, algo también inevitable entre nosotros.


Surgió el nombre de un museo, el Musée Guimet de arte asiático, fascinante, mágico, al que ya dedicamos un mas que merecido post, y al hilo de esta conversación, surgió el Asiatica Musée.

Enclavado en Biarritz, no muy céntrico, y en un edificio que exteriormente pareceía más apto para albergar un Carrefour que un museo, esta joya, el Museo Asiatica de Arte Oriental, pasa totalmente inadvertida.


Al llegar, nada hace presagiar lo que te espera en el interior, ya que la sensación que te produce el exterior del edificio, se prolonga al acceder a él. Un aspecto como el de aquellas primeras tiendas de todo a cien, una iluminación a base de fluorescentes, y repartidas por aquí y allá tres o cuatro piezas, con aspecto de plástico. La primera intención es darte la vuelta, e irte por donde has venido. No siempre, afortunadamente, la primera impresión es la que cuenta.


Nos dirigimos al mostrador donde una, todo hay que decirlo, voluntariosa y simpática mujer, nos acogió entre sorprendida e intrigada.

La audioguía del museo no merecía mucho la pena, ya que como nos indicó nuestra anfitriona, era muy fácil, es decir muy, muy sencilla, y además disponen de un cuadernillo con la misma, e incluso más detallada, información. A pesar de que el sistema de catalogar las piezas nos resultó un poco caótico, rápidamente te haces con la nomenclatura y puedes seguirlo sin problemas.


Al descender a la planta baja, nuestras sensaciones cambian completamente, y es entonces cuando te preguntas cómo un conjunto como éste puede encontrarse en un lugar así. La colección se compone de más de mil piezas, que abarcan cinco mil años de Historia. Antigüedades de India, China, Tibet y Nepal.


Dos plantas dedicadas al arte asiático, con una excelente colección de objetos, nos pareció fascinante la colección de India en particular, expuestas con gusto, bien iluminadas en general, y con amplia información, también en castellano. La colección está organizada cronológicamente; hay paneles que muestran de una forma somera acerca de la ubicación geográfica de lo que vemos y de la cronología general de los diferentes estilos.


Además de esto, repartidos en varias mesas por planta, disponemos de libros relacionados con lo que se expone. Nosotros realizamos la visita en dos partes, y empleamos unas cuantas horas, sin leer toda la información disponible, por lo que si se desea hacer una visita exhaustiva puede llevar toda la jornada. Para quien no conozca este tipo arte, es una introducción excelente, incluso, podría decirse que abrumadora.


Para los que ya estén familiarizados con las expresiones artísticas que aquí se muestran, supone encontrar reunidas en un pequeño museo gran cantidad de piezas, muchas únicas en el mundo; otras, raras, con pocos ejemplares expuestos al público y que se encuentran en museos remotos, fuera del alcance de la mayoría. Hay que señalar que la visita la hicimos totalmente solos; nadie más entró en el museo, con lo que la libertad para admirar la colección, comparar, comentar..., fue total.

Un lujo difícilmente asequible en otros lugares, y que no os debéis perder. Para muestra, os dejamos una pequeña selección de las muchísimas piezas que exhibe el museo, en un video que esperamos disfrutéis.




febrero 26, 2015

20 razones y pico para viajar al Estado de Nueva York

Vista de Long Lake en el estado de Nueva York

Nueva York. Pocas veces dos palabras aglutinan tantos significados, tantas sensaciones, tantas visiones… Sin embargo, nosotros vamos a huir, o al menos a intentarlo por unos momentos, del influjo que ejerce la Gran Manzana para adentrarnos en el otro Nueva York, el Estado, que injustamente pasa desapercibido, empezando por su capital, que pocos sitúan en Albany. Tras leer esto, comprenderéis que cuando hace unos días nos propusieron desde El Viajero – El País publicar nuestra recomendación sobre un destino para este año, vimos una nueva oportunidad para dar a conocer aquel territorio. Nos pusimos a escribir, sin prestar atención a la distinción entre palabras y caracteres, de modo que para cuando caímos en la cuenta de lo que nos pedían ya era tarde. Había que recortar…, y mucho.

Muelle en el Seneca Lake, Estado de Nueva York

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga, así que aquí os presentamos la versión extendida de nuestra colaboración periodística.

febrero 19, 2015

Mata do Buçaco, el bosque encantado de Portugal

Mata do Buçaco, el bosque y el hotel Palace

Muy cerca de Coimbra, existe un lugar conocido como el bosque encantado, la Mata do Buçaco que sorprende de forma inmediata.

Su origen se remonta al siglo VI, cuando una comunidad de monjes benedictinos recala en el valle, pasando posteriormente los terrenos a manos del Obispado de Coimbra, que, a principios del XVII lo cedió a los carmelitas descalzos, quienes construyen el monasterio, en 1628 y que le proporcionaron al lugar su época de mayor esplendor. Actualmente solo quedan la iglesia, cuya fachada principal tiene tres arcos, interior de nave única, y planta de cruz latina, y el claustro, rodeados por el hotel.

febrero 09, 2015

Santa Sofía, Ayasofya, en Estambul. Ochenta cumpleaños del museo más bello del mundo

Santa Sofía, vista exterior desde los jardines y la fuente

“Gloria a Dios que me ha juzgado digno de semejante obra. ¡Salomón, te he vencido!”. Las palabras que exclamó Justiniano el Grande al consagrar el 27 de diciembre de 537 la basílica de Santa Sofía muestran claramente la función del edificio: glorificar la religión cristiana y el imperio dirigido por la Sabiduría Divina, Aya Sofya, demostrando además la indisoluble relación entre el poder espiritual y el político.

enero 24, 2015

Auschwitz Birkenau setenta años después

Auschwit - Birkenau placa del sitio como museo

El 27 de enero de 1945 las tropas rusas hicieron su entrada en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz. Aquel invierno, el de 1944 – 1945, fue especialmente frío, gélido, con temperaturas que alcanzaban los -20ºC, incluso menos, con frecuencia. En otras ciudades europeas con un clima menos extremo como Amsterdam, los habitantes arrancaban las traviesas de las vías para obtener combustible y poder calentarse.