abril 17, 2015

Ruta de los Volcanes en la Palma, un viaje al centro de la Tierra

Ruta de los Volcanes de La Palma

La conocida como Ruta de los Volcanes es en realidad un viejo camino de La Palma, muy frecuentado ya en el siglo XVII y al que entonces se denominaba Camino de los Palos Jincados, en alusión a los palos que, a modo de guía, marcaban la ruta. En la actualidad forma parte de El Bastón o GR131 ya que es su tercera y última etapa, entre el Refugio de El Pilar y el Faro de Fuencaliente, al sur de la isla.

Ruta de los Volcanes de La Palma

El senderismo es la mejor manera de acercarse a un paraje natural, la mas respetuosa con el medio ambiente y con el paisaje humano. También la más sostenible. En La Palma lo saben bien, desde hace mucho tiempo, por eso apuestan por su red de senderos, uno de los motivos por los que viajar a esta isla del archipiélago canario. Y aunque también tiene sus "lapsus" como os explicaremos más adelante: sobre el terreno la información no siempre coincide con nuestra guía de senderos. Y en ocasiones los postes instalados por diferentes organismos difieren en la distancia que separa dos puntos. No obstante, no deja por ello de ser la mejor red que hemos visto.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Por otra parte, aunque existen caminos y rutas para todos los estados de forma, tenemos que tener en cuenta un aspecto que nos explican muy bien en el Centro de Visitantes de El Paso - Caldera de Taburiente, y no es otro que en La Palma, dadas sus dimensiones, nos encontraremos con los mayores desniveles del planeta, así que es el lugar perfecto para testarse, para conocer de verdad, cuánto andamos.

Ruta de los Volcanes de La Palma

La Red de Senderos de la Palma, una topoguía imprescindible para sacar el máximo partido a nuestra estancia, coloca a la Ruta de los Volcanes entre las calificadas como difíciles y le da una valoración de dos sobre tres en cuanto a inclinación se refiere. Tenemos por delante 31km y un buen rompepiernas, de 730 m de desnivel ascendente acumulado y 2180 m de desnivel descendente, acumulado también. (Todo según datos de la guía de senderos. Hay que indicar que nuestra edición no es la última, y sobre el terreno nos encontramos que la información difería notablemente, rebajando el camino hasta los 25,7 km). Algo más de ocho horas, aunque ya sabéis que eso depende de muchos factores: tiempo añadido para comida, fotografía, orientación…

Ruta de los Volcanes de La Palma

Esta ruta tiene, para nosotros, una pega importante y que además comparte con una gran mayoría de los senderos balizados de La Palma: no es circular. Eso hace que sea necesario depender totalmente de agentes externos, básicamente taxi ya que el transporte público (al menos en septiembre) era totalmente inviable tanto por la escasez de los efectivos como por lo restringido del horario de operación, para poder regresar a nuestro alojamiento o al parking donde dejamos el coche.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Comenzamos entre nieblas en el bosque que rodea el área recreativa de El Pilar, ascendiendo siempre, y rodeando el Birigoyo, llegamos al espectacular Hoyo Negro, donde la ruta comienza a hacer honor a su nombre, calderas, cenizas volcánicas, lavas, y por supuesto, volcanes, van a ser nuestros compañeros de viaje.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Ruta de los Volcanes de La Palma

A mediados de septiembre tuvimos un tiempo cambiante en La Palma, las nubes iban y venían un poco a su antojo. Cuando iniciamos la ruta, con independencia de las neblinas de El Pilar, el tiempo era excelente, soleado, aunque pronto las nubes nos hicieron replantearnos la conveniencia de seguir adelante o no. Sin embargo, al observar que dependiendo del viento se abrían grandes claros, optamos por seguir tranquilamente, esperando esos momentos que nos permitían admirar el paisaje.

Ruta de los Volcanes de La Palma

El camino nos da un respiro y comienza a descender para llevarnos a uno de los puntos más sobresalientes desde el punto de vista geológico y paisajístico, las Lavas del Duraznero. Aquí existe un paso que en algunas guías figuras como expuesto, y que visto desde arriba resulta muy espectacular, aunque, teniendo cierto cuidado sobre todo con el viento, es perfectamente asumible. Nosotros en este punto nos apartamos de la ruta, cruzamos el paso y trepamos entre grietas y rocas, calientes a pesar de las nubes, para obtener una vista un poco diferente, desde el cráter del volcán.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Ruta de los Volcanes de La Palma

Ruta de los Volcanes de La Palma

Reanudamos la ruta, que continúa su ascenso hasta Las Deseadas, un volcán con dos cimas separadas por el cráter. Este es el punto más alto de la ruta y a partir de aquí comienza a descender con frecuentes, aunque breves, tramos de subida, hasta llegar al Llano de las Brujas.

El Volcán Martin, Montaña Pelada, Montaña del Fuego, Montaña Nueva…, recorrer esta ruta es como realizar un viaje por el centro de la tierra, por el vulcanismo histórico que configuró La Palma, un paraíso para los geólogos, también para nosotros que disfrutamos caminando. Pasado el Martín y ya con la Montaña Pelada frente a nosotros, después de recorrer entre 11 y 12 km de acuerdo a la señalética in situ (según nuestra topoguía eran unos 15 km), es donde, como no podía ser de otro modo ya que lo hacemos habitualmente, nos rebelamos contra el mapa, y contra la meteorología que parecía empeñada, ahora sí, en dejarnos a oscuras.



Ante la casi nula visibilidad, decidimos darnos la vuelta y buscar una camino de regreso alternativo a El Pilar, si no más corto, lo que parecía imposible, al menos que nos llevara por un paraje diferente. Y así nos plantamos después de una memorable ascensión en la cumbre del Nambroque, a 1922 metros de altura, donde al atardecer se nos ofrece una vista absolutamente maravillosa con el mar de nubes como protagonista. Uno de nuestros recuerdos más vívidos de esta ruta.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Desde allí, combinamos con este GR 131 otros dos senderos, el SL VM 125 que corre por las faltas de la Montaña de la Morcilla y la de Andrés Martín, con el PR LP 16 que, atravesando el Llano de las Moscas y el Barranco de la Quebrada nos lleva de regreso al refugio de El Pilar, habiendo caminado más de 30 km en una jornada que nos lleno la mochila de paisajes épicos.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Al día siguiente desde el Área Recreativa de la Fuente de los Roques, junto a la Montaña de Fuego retomamos la ruta, esta vez en claro descenso, aunque nuestras piernas no parecían estar muy contentas y preferían los pequeños repechos. Esta parte nos resultó un poco menos atractiva, relativamente pronto se llega a Fuencaliente, y la humanización del paisaje es evidente.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Sin embargo, aun faltan algunas de las estrellas de esta ruta. La primera es el Volcán San Antonio, en cuyo centro de visitantes podremos aprender un poco más sobre el vulcanismo canario en general y palmero en particular. Caminar por el borde del cráter, y la vista sobre el extremo sur de la isla son también buenas razones para no pasar de largo, y pagar la entrada, aunque no sean pocas las voces que critican esta medida.

Ruta de los Volcanes de La Palma

Ruta de los Volcanes de La Palma

En nuestro descenso atravesamos una buena extensión de malpais, pasamos junto al Teneguía, y llegamos al Faro y a las Salinas de Fuencaliente, sitio de interés científico donde un interesante recorrido autoguiado nos introducirá en los secretos de la obtención de la flor de sal. Las salinas son, junto al restaurante que alberga en su interior, la sorpresa de la Ruta de los Volcanes, un excelente colofón que ya os contamos en El Jardín de la Sal, una experiencia para los cinco sentidos en La Palma.

Y si esperáis al atardecer…

Ruta de los Volcanes de La Palma

abril 04, 2015

La coleccion Frick de Nueva York, el sueño de Henry Clay

Central Park - New York

Quería visitar esta galería para ver "El Jinete Polaco", el enigmático cuadro atribuido a Rembrandt, expuesto junto a uno de los más interesantes autorretratos del pintor holandés. Este cuadro da título a una novela de Muñoz Molina y, como dice el escritor en "Ventanas de Manhattan", visitar esta colección es como huir del bullicio de la ciudad, compartir un secreto, un regalo.

Henry Clay Frick representa a la perfección eso que se llama el sueño americano. Nacido en 1849 en el seno de una familia de granjeros de Pensilvania,  a los treinta años ya podía presumir de fortuna, que forjó en torno al carbón de coque, y posteriormente como director de los negocios de acero de Andrew Carnegie.

El Jinete Polaco de Rembrandt en  la  Frick Collection de Nueva York

Para cuando Henry Frick se trasladó a Nueva York ya se encontraba en condiciones de poderse dedicar a su gran pasión, que era el coleccionismo de obras de arte. Y su proyecto tomó forma definitiva cuando la Biblioteca Lenox se incorporó a la Biblioteca Pública de Nueva York, y el solar junto a la Quinta Avenida que ocupaba salió a la venta.

El edificio es una perfecta combinación de mobiliario, pintura y escultura europeas, tanto por la selección de autores como por las dimensiones. Frick quería una casa pequeña, llena de luz, aire y terreno, una casa cómoda, sencilla, de buen gusto y sin ostentaciones. El arquitecto Thomas Hastings que trabajará más tarde en la Public Lybrary de New York, y el diseñador de interiores Sir Charles Allom que escogió el estilo inglés del siglo XVIII serán los encargados del proyecto.

Una vez dentro del edificio su atmósfera nos atrapa y  es fácil tener la sensación de que, en cualquier momento Henry Frick aparecerá por una puerta o lo encontraremos sentado en su bilbioteca meditando sobre cual será su próxima adquisición, esperando tal vez nuestras preguntas, o un simple gesto de asentimiento.

Guía de la  Frick Collection de Nueva York

Sólo los tres Vermeer que cuelgan en uno de los pasillos frente a la majestuosa escalera hacen que la visita sea ineludible. Estos tres cuadros permiten apreciar la paleta, el azul y amarillo, el armiño, la entrada de la luz desde la izquierda, el protagonismo de las vidrieras, de los mapas, sus mensajes ocultos en perlas, cartas, instrumentos musicales, partituras..., que nos hablan de galanteo, adulterio, dudas, complicidad, rígida moral y posición social.

Hay un diminuto trampantojo de Liotard en el pasillo que da al patio central, junto a un retrato de Ingres, que nos hace mirar dos veces para comprobrar que se trata de un dibujo y no de una escultura.

Obras de Whistler de la  Frick Collection de Nueva York

Una casa museo, que ha conservado su caracter de residencia familar, que se disfruta y permite disfrutar de los elegantes retratos de Whistler, único artista estadounidense que Henry Frick consideró digno de su futuro museo (con la excepción de Gilbert Stuart, elegido por su retrato de George Washington). Sinfonía en color carne y rosa, a la izquierda, es el retrato de Frances Dawson, esposa del también coleccionista de arte y magnate naviero de Liverpool, el señor Frederick Leyland. A la derecha el retrato de Valerie Susan, actriz y esposa de Sir Henry Meux.

En las diversas estancias les acompañan los Gainsborough, Van Dyck, Hals, Millet, Goya, Velázquez, Veronés, Bruegel, Renoir, Turner, Tiziano..., y tantos otros en un recorrido por los grandes maestros que no parece tener fin, que nos obliga a detenernos casi a cada paso, para admirar conjuntos, como la Habitación Boucher, la Sala Fragonard, o bellezas como El Ensayo de Degas.

Salón de la Frick Collection en Nueva York

Cómo no mencionar el Salón, dónde un San Jerónimo de El Greco se interpone entre dos retratos de Holbein; uno el de Tomás Moro, y otro el de su mortal enemigo, Thomas Cromwell, en gran parte responsable de la ejecución del autor de Utopía, al negarse Moro a firmar el acta que convertía a Enrique VIII en cabeza de la nueva Iglesia Anglicana.

¿Por quién sentía más simpatía el artista?, como dice la guía de la Frick Collection, ¡tendrá usted que decidirlo por sí mismo!

marzo 26, 2015

Ruta Gastronómica por la comarca de Uribe en Bizkaia

Terrina de rabo de buey del Pret a Porter de Azurmendi

Hoy nos vamos de viaje casi sin salir de casa. Hace poco que recorrimos buena parte de la comarca de Uribe, cerca de Bilbao; un viaje centrado en las actividades en contacto con la Naturaleza, y del que ya os hablamos en nuestro post "Descubre Uribe por tierra, mar y aire". Ahora vamos a dar un pequeño repaso a la gastronomía de la comarca, una ruta por algunos de sus fogones más conocidos y que nos elevará desde los más humildes frutos de la tierra hasta las estrellas… Michelín.

marzo 13, 2015

Celine Hotel un lujo otomano en Estambul

Celine Hotel

En nuestros inicios viajeros, Turquía fue nuestro segundo destino fuera de las fronteras europeas. Tras el maravilloso caos que vivimos en El Cairo, Estambul lo tenía difícil y, aun así, nos fascinó. No en un primer momento, una oscura y lluviosa noche de verano, aunque sí al día siguiente. Apenas habíamos comenzado a caminar por sus calles cuando sentimos que nuestro regreso era algo seguro.

marzo 05, 2015

Museo Asiatica de Arte Oriental, la joya oculta de Biarritz


Cuando viajamos, cuando descubrimos un lugar nuevo e interesante, la casualidad tiene, a menudo, un papel destacado. Y en no pocas ocasiones la sorpresa se presenta, como en este caso, muy cerca de casa, en Biarritz.

febrero 26, 2015

20 razones y pico para viajar al Estado de Nueva York

Vista de Long Lake en el estado de Nueva York

Nueva York. Pocas veces dos palabras aglutinan tantos significados, tantas sensaciones, tantas visiones… Sin embargo, nosotros vamos a huir, o al menos a intentarlo por unos momentos, del influjo que ejerce la Gran Manzana para adentrarnos en el otro Nueva York, el Estado, que injustamente pasa desapercibido, empezando por su capital, que pocos sitúan en Albany. Tras leer esto, comprenderéis que cuando hace unos días nos propusieron desde El Viajero – El País publicar nuestra recomendación sobre un destino para este año, vimos una nueva oportunidad para dar a conocer aquel territorio. Nos pusimos a escribir, sin prestar atención a la distinción entre palabras y caracteres, de modo que para cuando caímos en la cuenta de lo que nos pedían ya era tarde. Había que recortar…, y mucho.

Muelle en el Seneca Lake, Estado de Nueva York

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga, así que aquí os presentamos la versión extendida de nuestra colaboración periodística.

febrero 19, 2015

Mata do Buçaco, el bosque encantado de Portugal

Mata do Buçaco, el bosque y el hotel Palace

Muy cerca de Coimbra, existe un lugar conocido como el bosque encantado, la Mata do Buçaco que sorprende de forma inmediata.

Su origen se remonta al siglo VI, cuando una comunidad de monjes benedictinos recala en el valle, pasando posteriormente los terrenos a manos del Obispado de Coimbra, que, a principios del XVII lo cedió a los carmelitas descalzos, quienes construyen el monasterio, en 1628 y que le proporcionaron al lugar su época de mayor esplendor. Actualmente solo quedan la iglesia, cuya fachada principal tiene tres arcos, interior de nave única, y planta de cruz latina, y el claustro, rodeados por el hotel.