febrero 26, 2015

20 razones y pico para viajar al Estado de Nueva York

Vista de Long Lake en el estado de Nueva York

Nueva York. Pocas veces dos palabras aglutinan tantos significados, tantas sensaciones, tantas visiones… Sin embargo, nosotros vamos a huir, o al menos a intentarlo por unos momentos, del influjo que ejerce la Gran Manzana para adentrarnos en el otro Nueva York, el Estado, que injustamente pasa desapercibido, empezando por su capital, que pocos sitúan en Albany. Tras leer esto, comprenderéis que cuando hace unos días nos propusieron desde El Viajero – El País publicar nuestra recomendación sobre un destino para este año, vimos una nueva oportunidad para dar a conocer aquel territorio. Nos pusimos a escribir, sin prestar atención a la distinción entre palabras y caracteres, de modo que para cuando caímos en la cuenta de lo que nos pedían ya era tarde. Había que recortar…, y mucho.

Muelle en el Seneca Lake, Estado de Nueva York

En cualquier caso, no hay mal que por bien no venga, así que aquí os presentamos la versión extendida de nuestra colaboración periodística.

El Estado de Nueva York, también conocido como Empire State, es una especie de cofre del tesoro viajero y, por tanto, nuestra recomendación viajera para 2015 especialmente para realizar durante el otoño. Os daremos motivos suficientes para que os animéis a viajar hasta allí. No ha sido fácil seleccionarlos. Muchos se nos quedan en el tintero a la espera de que otros viajeros los elijan. Comenzamos por su geografía que, modelada a lo largo de los siglos por la acción de los glaciares, nos deja un paisaje lleno de montañas, bosques y lagos, muchos de cuyos nombres nos trasladan en el tiempo, a la época en la que los nativos norteamericanos dominaban estas tierras.

Rainbow Fall en Watkins Glen State Park, estado de Nueva York

Una de las maravillas naturales que descubrimos por la región y de la que os hemos hablado aquí, es la garganta que constituye el Watkins Glen State Park. Accesible al público desde 1863 y gestionada por el Estado a partir de 1906, nos permite disfrutar de senderos que atraviesan diferentes microclimas, túneles, puentes colgantes o magníficas caídas de agua como la Rainbow Fall que convierten a este lugar en visita obligada. Caminos como el Indian Trail, nos conducen por las alturas de la garganta, atravesando incluso uno de esos típicos cementerios estadounidenses, abiertos, sin aparente orden, sobrios y llenos de color gracias a los árboles que lo enmarcan, convirtiendo el lugar en parte del paisaje, sin la carga emocional que a menudo lastra estos lugares en Europa.

Green Lakes, Estado de Nueva York

Los Green Lakes se encuentran en el Parque Estatal del mismo nombre, un lugar que recorrimos coloreado por los matices del otoño (en invierno, congelados, también son un espectáculo), que además posee la mayor proporción de bosque primario de todo Nueva York. Presentan un característico e inusual color verde azulado debido a los diferentes orígenes de sus aguas (que no se mezclan). Aquí podremos observar variada fauna, destacando los miles de gansos canadienses durante su migración anual.

Gansos canadienses en los Green Lakes, Estado de Nueva York

Montañas Adirondack, en el Estado de Nueva York

Las Montañas Adirondack, un gigantesco parque natural, consecuencia directa de la construcción del Erie Canal, donde las opciones para el senderismo, con complicados caminos rodeados de bosques, o los sencillos y preciosos Peninsula Trails así como el conjunto de actividades a realizar en plena naturaleza son inabarcables. El esquí ocupa un lugar destacado, con emplazamientos tan míticos como Lake Placid, o pequeñas ciudades donde perderse, como Saranac Lake, que nosotros visitamos durante los días de Halloween.

Escaparate de Halloween con la frase Trick or Treat en Saranac en el Estado de Nueva York

Lake Placid, Adirondack, Estado de Nueva York

Black Bear Restaurant, Estado de Nueva York

Viejos locales de carretera cargados de mil y una historias de viajeros como el Black Bear Restaurant (su historia nos la reservamos para más adelante), que encontramos en la Route 9, en la espectacular carretera escénica Adirondack Highway, camino de Vermont.

Vistos desde cielo, los lagos que forman el conjunto llamado Finger Lakes, evidencian con su forma de mano abierta, lo acertado del nombre. Esta es una región sorprendente, que en cierto modo nos recuerda a las laderas del lago Lemán en Ginebra, y tiene aquí a su homónima junto al Seneca Lake. Grandes extensiones llenas de viñedos y bodegas visitables, como la Thristy Owl Wine Company, situada a orillas del Cayuga Lake y muchas otras donde los tour se realizan en limusina…, no en vano nos encontramos en Estados Unidos. Una gran ocasión para conocer nuevos tipos de uva y el ritual que sigue aquí el mundo del vino.

Viñedos de la Thristy Owl Wine Company, Estado de Nueva York

Es toda una oportunidad para encontrarnos con viejas conocidas, Cabernet Sauvignon, Syrah, Pinot Noir, Merlot o Malbec, Riesling, Gerwuztraminer..., siempre tratadas de acuerdo al gusto norteamericano, y abrirnos a diferentes variedades de uva como la Vidal Blanc o la Pinot Gris además de catar productos de temporada como el vino de manzana y el Ice Wine.

Taughannock Falls, Estado de Nueva York

Un paisaje que a cada paso llama nuestra atención descubriéndonos lugares como las Taughannock Falls, con su propio parque estatal a orillas del Cayuga Lake, con un salto máximo de 65 metros, y unos bien acondicionados senderos que permiten recorrer todo el lugar con mínimo esfuerzo.

Chittenango Falls, Estado de Nueva York

Las Chittenango Falls dan nombre al Parque Estatal que las alberga y son un destino muy frecuentado por las familias, resultan espectaculares a pesar de su pequeño tamaño, al menos en comparación con la estrella del estado, las Niagara Falls, situadas en el extremo oeste del territorio. El lado canadiense de las cataratas, en especial toda la zona de Clifton Hill, se ha convertido en un lugar kitsch, un poco paranóico incluso, desprovisto de cualquier tipo de encanto. Es mucha mejor opción continuar recorriendo el río hacia el Lago Ontario donde llegaremos a localidades como Niagara on the Lake, que a pesar de ser uno de esos “pueblos tienda”, resultan agradables. 


Niagara Falls, en primer término las American Falls, en el Estado de Nueva York

En cualquier caso, la vista de las Niagara y American Falls desde la orilla canadiense es la mejor, por tanto obligada, así como recorrer el lado estadounidense, el Niagara Falls State Park, incluyendo la Goat Island…

Lago Ontario, puesta de Sol, Estado de Nueva York

El Estado de Nueva York posee una amplia frontera con Canadá, y buena parte de ella se situa sobre el agua del Lago Ontario, que aunque no es, ni mucho menos, el mayor de los Grandes Lagos, nos proporciona un horizonte que no parece tener fin y  kilómetros de playas de arena donde solo la ausencia de un oleaje de entidad en sus orillas delata su condición de agua dulce. Allí obtendremos, además, algunas de nuestras mejores puestas de sol.

Erie Canal Museum, Syracuse, New York

Un hito de la ingeniería, el Erie Canal, que discurre entre Albany y Buffalo, fue el origen, además, de la Primera Guía de Viaje de América, y nos lleva hasta el Erie Canal Museum, que no debéis dejar de ver, en una población en la que debemos detenernos: Syracuse. De pequeño tamaño (unos 150.000 habitantes), es una ciudad al alza, con un patrimonio arquitectónico que delata su importancia en épocas pasadas y motivo también de su empeño hoy por convertirse en el referente del estado. Una ciudad con buen ambiente universitario, y un downtown cada vez más dinámico, tendencia también en las grandes ciudades estadounidenses.

Empire Brewing Company, Syracuse, New York

Como en buena parte de la región, encontraremos numerosas micro-cervecerías, como la Empire Brewing Company que producen su propia cerveza de forma artesanal. Un paraíso para los visitantes, ya que la práctica totalidad únicamente se comercializa en el país. Encontraréis auténticas rarezas, como la Black Magic Stout, negra, opaca, algo así como cenizas disueltas en agua y con el mismo sabor, aunque las notas de cata hablen de chocolate y café. Sin duda, una de las cervezas más extrañas que hemos probado.

Carousel nº 18, Carousel Center Syracuse, Estado de Nueva York

Curiosidades, como la historia del Carrusel nº 18, creado en 1909 por la Philadelphia Tobogan Company que tras un viaje de 81 años ahora puede contemplarse en el Destiny USA, el mayor mall del estado; una gastronomía original norteamericana, para superar el tan arraigado mito de la hamburguesa como única opción, la encontraremos en el New York Wine & Culinary Center, junto al lago Canandaigua. Paseos nocturnos a lo largo de las orillas del lago Onondaga, iluminadas por el espíritu de la Navidad…

New York Wine & Culinary Center, Estado de Nueva York

Son muchos, muchísimos los motivos para conocer el Estado de Nueva York, que deberéis descubrir por vosotros mismos, forma parte del viaje.

febrero 19, 2015

Mata do Buçaco, el bosque encantado de Portugal

Mata do Buçaco, el bosque y el hotel Palace

Muy cerca de Coimbra, existe un lugar conocido como el bosque encantado, la Mata do Buçaco que sorprende de forma inmediata.

Su origen se remonta al siglo VI, cuando una comunidad de monjes benedictinos recala en el valle, pasando posteriormente los terrenos a manos del Obispado de Coimbra, que, a principios del XVII lo cedió a los carmelitas descalzos, quienes construyen el monasterio, en 1628 y que le proporcionaron al lugar su época de mayor esplendor. Actualmente solo quedan la iglesia, cuya fachada principal tiene tres arcos, interior de nave única, y planta de cruz latina, y el claustro, rodeados por el hotel.


Los monjes, en su afán de conseguir un lugar para el recogimiento y la oración, deciden levantar un muro de piedra de 5750 metros de longitud que delimita el bosque, y continúan con la plantación de especies forestales exóticas, provenientes de las colonias portuguesas.

Hoy día, podemos contemplar más de setecientas especies arbóreas, en una superficie de unas 400 hectáreas. Especies únicas, que requerirían viajar por todo el mundo para contemplarlas: abetos del Himalaya, acacias australianas, alcanforeros japoneses, araucarias brasileñas, cedros del Caúcaso, eucaliptos de Tasmania, fresnos de Pensilvania, ginkos biloba, palmeras de Asia, pinos mejicanos, secuoyas, tilo y tuyas americanos… Junto a ellos árboles autóctonos y flora europea: alcornoques, encinas, hayas, lentiscos, olivos, olmos, robles y tejos.

Los monjes obtuvieron del Papa Gregorio XV en 1622 una bula que prohibía la entrada a las mujeres, ingeniosamente sorteada cuando la Reina Catalina, viuda de Carlos II de Inglaterra, quiso visitar el Buçaco, abriendo una nueva puerta en el muro. Desde entonces hay una tercera entrada, llamada Portas da Rainha. Otra bula que concedió Urbano VII, condenaba a la excomunión a aquellos que talasen o degradasen el bosque.

Ermitas en piedra en la Mata do Buçaco, Portugal

Entre 1730 y 1750 los monjes construyeron once ermitas en el bosque para vivir en ellas en aislamiento, de las que continúan en pie nueve. Las vistas que se obtienen desde sus tejados son espectaculares: todos los matices de verde que se puedan imaginar, una alfombra densa y tupida, que te transporta a lugares mucho más lejanos, y nos recordaba, inevitablemente, a la película, Los últimos dias del Edén. Es lo más parecido que encontraremos en Europa a una selva tropical, lo que por si solo hace que la visita resulte atractiva.

Con la abolición de las órdenes religiosas en 28 de mayo de 1834, y los procesos de desamortización el Buçaco pasa a manos de la monarquía y del Estado que, continúan con las labores forestales y acrecientan su fama con la construcción del palacio.

También entonces se instaló el viacrucis de más de tres kilómetros que hoy en día está formado por veinte pequeñas capillas en cuyo interior están representadas las distintas estaciones mediante figuras modeladas en barro a tamaño natural.

La Fuente Fría en la Mata do Buçaco, Portugal

Desde el aparcamiento ubicado junto al hotel se inicia el recorrido a la cercana Ermita de la Asunción y la Fuente Fría. Este manantial, que brota entre las rocas es una de las fontanas más hermosas de Buçaco.

Sus aguas descienden en interminable escalera hasta alcanzar el Vale dos Fetos (helechos), un pequeño paseo bordeado de decenas de ellos, de gran altura, entre calas, hortensias, rododendros y pseudoplátanos.

Valle de los Helechos, Vale dos Fetos en la Mata do Buçaco, Portugal

El punto más alto y con mejores vistas del bosque es la Cruz Alta. Descendiendo por el Vale dos Fetos se accede a la solitaria Porta das Lapas y desde aquí a las Portas de Coimbra.

Nosotros empleamos todo un día en recorrer el bosque. No presenta demasiadas dificultades, aunque en ocasiones puede ser fácil desorientarse debido a la densa vegetación, o a la falta de señalización.

También nos encontramos con las huellas típicas del vandalismo que suele aparecer en lugares como este: carteles rotos, ausencia de los mismos, e incluso alguno dado la vuelta, en buena parte debido a que es un lugar muy popular, y algunas zonas registran bastante afluencia de gente, especialmente algunas que se utilizan para pic-nic. De todos modos, las partes mas abruptas y donde la vegetación es mas densa, la presencia de personas decae notablemente.


De hecho, paseando por el interior del parque, en las zonas más escondidas, donde el bullicio no llega, la humedad y la falta de luz a nivel del suelo, nos transporta sin problemas a la selva tropical.

Existen planos de los senderos, pero no son imprescindibles para recorrer este lugar, aunque de cara a realizar una visita más a fondo, se han trazado dos tipos de recorridos, el histórico, y el botánico, y aquí sí resultan interesantes los folletos.

Hotel Palace e Iglesia en la Mata do Buçaco, Portugal

Una gran parte del viejo convento fue derribado a comienzos del siglo XX para construir un pabellón de caza para la familia real portuguesa. Del proyecto se hizo cargo el italiano Manini aunque también intervinieron arquitectos como Nicola Bigaglia, Manuel Joaquim Norte y José Alexandre Soares. Tras la primera guerra mundial, ya convertido en el Palace Hotel Buçaco, se convirtió en uno de los destinos de moda en Europa.

De estilo neomanuelino, su estructura exterior en piedra de Ança, recuerda a la Torre de Belem, y muestra motivos del claustro del Monasterio de los Jerónimos de Lisboa, así como del Convento de Cristo en Tomar, refugio de los últimos templarios

Especialmente interesantes son la fachada Sur y sobre todo la llamativa galería Este, con varias escenas de la gesta portuguesa.

Hotel Palace Buçaco en la Mata do Buçaco, Portugal

La entrada al hotel estaba prohibida para los “curiosos”, pero fieles a nuestra idea de que en cualquier hotel del mundo puedes pagar un café, nos cambiamos de ropa en el coche, ya que después de estar todo el día recorriendo el bosque no parecía muy apropiado entrar con botas y bastones, y nos dirigimos a la entrada. Pasamos, con algún recelo por parte de los porteros; pedimos un café, nada del otro mundo, por cierto, y recorrimos las diferentes estancias, algo que sin duda merece la pena.

Detalle de la galería del Hotel Palace en la Mata do Buçaco, Portugal

El suntuoso interior está decorado con paneles de azulejos, frescos y cuadros alusivos a la época de los descubrimientos portugueses, también a Os Lusíadas, los autos de Gil Vicente de y la Guerra Peninsular (Guerra de la independencia); esculturas de A. Gonçalves y Costa Mota; lienzos de J. Vaz ilustrando versos de la epopeya marítima de Camões; los frescos de A. Ramalho o las pinturas de C. Reis.

El mobiliario incluye piezas portuguesas, indo-portuguesas y chinas, realzadas por la fastuosa tapicería. Destacan también el techo morisco, el suelo de maderas exóticas y la galería real.

En definitiva, un lugar sorprendente, poco conocido fuera de Portugal y que supone el encuentro con una flora que difícilmente podremos ver en otro lugar.

febrero 09, 2015

Santa Sofía, Ayasofya, en Estambul. Ochenta cumpleaños del museo más bello del mundo

Santa Sofía, vista exterior desde los jardines y la fuente

“Gloria a Dios que me ha juzgado digno de semejante obra. ¡Salomón, te he vencido!”. Las palabras que exclamó Justiniano el Grande al consagrar el 27 de diciembre de 537 la basílica de Santa Sofía muestran claramente la función del edificio: glorificar la religión cristiana y el imperio dirigido por la Sabiduría Divina, Aya Sofya, demostrando además la indisoluble relación entre el poder espiritual y el político.

enero 24, 2015

Auschwitz Birkenau setenta años después

Auschwit - Birkenau placa del sitio como museo

El 27 de enero de 1945 las tropas rusas hicieron su entrada en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz. Aquel invierno, el de 1944 – 1945, fue especialmente frío, gélido, con temperaturas que alcanzaban los -20ºC, incluso menos, con frecuencia. En otras ciudades europeas con un clima menos extremo como Amsterdam, los habitantes arrancaban las traviesas de las vías para obtener combustible y poder calentarse.

enero 16, 2015

TOPIC Tolosa, cuando la Magia se hace Realidad

Marionetas del TOPIC de Tolosa

Bazen behin, érase una vez..., así podría comenzar cualquiera de las historias que encontramos, o creamos nosotros mismos, mientras recorremos el TOPIC de Tolosa. Un lugar de vanguardia donde la imaginación y la innovación son los protagonistas que hacen de este espacio una referencia internacional en el mundo de la marioneta. Aquí se aprende, se investiga, se comparte y reflexiona sobre un mundo que en ocasiones pasa desapercibido como un arte menor, y que sin embargo es practicado por el ser humano desde la Antigüedad en buena parte del planeta. Un mundo de magia, de ilusión y de emociones que traspasan el escenario atrapando a la audiencia en su hechizo.