abril 21, 2014

Un carrusel en Nueva York. La historia del PTC 18

Carrusel PTC Nº 18

La imagen de un carrusel clásico parece íntimamente asociada a ciudades europeas, en especial a París. En esta ocasión, sin embargo, nos trasladamos de continente, a la costa este de Estados Unidos, a Nueva York. Allí, dejamos atrás la metrópoli, esa familiar y cinematográfica The Big Apple, y nos internamos en el interior del estado.

Nuestro recorrido por New York State no deja de depararnos sorpresas, que poco a poco os vamos narrando. Así lo hicimos con esa maravilla natural que es Watkins Glen State Park, o la increíble obra de ingeniería que fue el Erie Canal.

Caballo indio del Carrusel PTC Nº 18

Allí, en el norte del estado, a salvo de las inclemencias del tiempo, funcionando como el primer día, encontramos un carrusel con un pasado de película. Es el carrusel número 18, y esta es su historia. 

Fue el decimoctavo fabricado por la Philadelphia Tobogan Company (PTC). Tallado y manufacturado en 1909 en Germantown, Pennsylvania, el PTC nº 18 realizó un viaje de 81 años de duración hasta llegar al Carousel Center de Syracuse, New York, el 15 de octubre de 1990.

Philadelphia toboggan Company

Caballo de Philadelphia toboggan Company nº 18

Sus 42 caballos fueron realizados a mano por Leo Zollar, el maestro tallador de PTC. De acuerdo con los registros de la compañía, al Sr. Zollar le llevó un año de trabajo, por el que cobró 1.000 dólares.

El carrusel estuvo de gira por diversos parques de atracciones en Louisville, Kentucky; Worcester, Massachusetts; y Erie, Pennsylvania.

A mediados de la década de los años 20, el Carrusel nº 18 fue enviado de vuelta a la Philadelphia Tobbogan Company para ser reparado y redecorado utilizando los brillantes y contrastados colores típicos de la época.

Caballo con armadura del carrusel Philadelphia toboggan Company nº 18

En 1926 después de su restauración, fue llevado a Long Branch Park en Syracuse, New York, donde permaneció durante quince años. En 1941, fue trasladado a Roseland Park en Canandaigua, New York.

El PTC nº 18 fue el tercer y último carrusel de Roseland. Allí funcionó durante 43 años hasta que el parque cerró sus puertas para siempre el 2 de septiembre, el Labor Day, de 1985.

Caballo encabritado del carrusel Philadelphia toboggan Company nº 18

El destino se puso de parte del PTC nº 18, y en 1985 fue salvado por The Pyramid Companies de Syracuse, New York, que lo adquirió por la cantidad de 397.500 dólares.

Para devolver los colores originales a los caballos hubo que desmontarlos, repararlos, preparar nuevamente su superficie y repintarlos. Se instalaron nuevos sistemas mecánicos y eléctricos acordes con las normativas de seguridad vigentes. Tras dos años de trabajo el Philadelphia Toboggan Company nº 18 recuperaba todo su esplendor.

Caballo en salto del carrusel Philadelphia toboggan Company nº 18

Resulta extraño encontrar, después de tantas peripecias, a estos bellos caballos encerrados en un centro comercial. Detenidos en pleno movimiento, parecen estar hechos para galopar en espacios abiertos , así que no pudimos evitar montar  en sus sillas y trasladarnos junto a ellos a las inmensas praderas de las que provienen.

El Guisante Verde Project girando en el carrusel PTC nº 18

abril 10, 2014

Regreso a Estambul. A Orillas del Bósforo

Desde Üsküdar, la Torre de Leandro, Estambul al fondo al atardecer

Bizancio, Bósforo, Mármara, el Cuerno de Oro, Estambul… ecos que nos han acompañado durante años, habían dejado muchas huellas en nuestra memoria; expresiones y palabras en turco: Büyük, Küçük, grande, pequeño, son términos que a veces parecen engañar a nuestros sentidos, y al regresar a una ciudad amada las distancias parecen haber menguado.

La vieja Constantinopla, la exultante Istanbul nos recibe hoy con grandes fastos. El viajero la va a encontrar amable, dispuesta, muy preparada. Ese enorme espacio listo para acoger a grandes grupos y que es su centro vital desde época romana, el Hipódromo, ya nos avisa de su esplendor, un eje que invita a pensar en todas las vidas de una ciudad con tres nombres, esa que antaño llegó a ser nombrada sólo como la ciudad.

Obelisco de Teodosio y Minaretes de la Mezquita Azul

La Columna de Constantino, el Obelisco de Teodosio, la Columna Serpentina, la Fuente Alemana del Kaiser Guillermo, nos llevan al cruce con Divan Yolu, la otra arteria de la zona antigua, y allí ambas confluyen en la plaza de Sultanahmet, y entonces todo encaja.

Comenzamos a jugar con nuestros recuerdos, y casi sin querer estamos contando los seis minaretes de la Mezquita Azul -para un turco siempre Sultanahmet-, y nos miramos al comprobar que Santa Sofia está menos rosada de lo que recordábamos y que sus tesoros siguen permanenciendo ocultos.

Ayasofia, Santa Sofía

Ayasofya, la gran sabiduría, ha cambiado de piel tantas veces como la ciudad. Nació cristiana, y Justiniano en el año 557 declaró, según algunas fuentes, que por fin había vencido a Salomón, que su templo superaba al de aquel en Jerusalén. Una presunción que sin duda recordaron los mercenarios de la llamada cuarta cruzada cuando asaltaron y saquearon Constantinopla en 1204.

Discos Caligráficos de Ayasofia

Santa Sofia, soberbia, envidiada, canon y referencia para las futuras mezquitas otomanas, Mehmet el Conquistador sólo tuvo que arrodillarse en dirección a la Meca para hacerla suya. Eso, y añadir unos enormes discos de piel de camello con inscripciones caligráficas en árabe, mucho antes de que Mustafa Kemal Atatürk cambiase al alfabeto latino, habiendo convertido al país en República y transformando el templo en museo.


El Mihrab y el Minbar conviven en ella con el mosaico de la Virgen y el Niño coronando lo que en su día fue el altar mayor, y esta mezcla es parte de su magia. La entrada del sol iluminando los dorados, en el piso superior, que aquí si podemos recorrer a nuestro antojo, convencen al incrédulo de que son diminutas piezas, teselas, las que dan luz y sombra a las caras de la Emperatriz Zoe, a Teodora, a los ángeles que decoran algunas de las semicúpulas.

Detalle mosaicos de Santa Sofía

Esta segunda visita, este reencuentro, nos ha hecho admirar aún más este icono de la ciudad, rodeándola encontramos la Puerta del Tesoro junto a una estrecha calle de casas otomanas de madera, la Puerta Imperial de entrada al Palacio de Topkapi y quizás la fuente más bella de todo Estambul, la fuente de Ahmet III, hacen que para nosotros este sea el epicentro de un viaje de regreso a una ciudad puente que sigue sin resolver el conflicto de ser y sentirse a la vez Europa y Asia.

Fuente de Ahmet III

Interior de Topkapi

“De la misma manera que me identifico con los pintores occidentales porque miraron la silueta de Estambul desde el mismo ángulo desde el que yo la he mirado durante años -desde Gálata y Cihangir, donde estoy escribiendo estas lineas-, a veces, cuando leo lo que han escrito sobre Estambul los viajeros occidentales, me identifico con ese ángulo de visión que todo lo enumera, sopesa, clasifica, decide y que, en la mayor parte de los casos, refleja sus propios sueños, sus límites y sus deseos.”

Estambul, Ciudad y Recuerdos, Orhan Pamuk.


Gulhane Park

Son muchos los sueños con los que uno viaja, muchos los ángulos con los que puede amarse esta ciudad, y es casi infinito el juego de contemplarla e imaginarla una y otra vez, una ciudad poliédrica que en esta ocasión hemos querido contemplar desde la orilla asiática en Üsküdar para admirar su perfil de minaretes que cautivo a los “orientalistas”, desde Gálata sintiendo que el espíritu de los comerciantes genoveses pervive en Ikstiklal Caddesi, desde lo alto del Palacio de Topkapi y el parque Gülhane para deleitarnos con los reflejos del sol sobre el Mar de Mármara.

Suleymaniye Camii desde el café de Pierre Loti

Desde la mezquita de Suleymaniye, situada en una de las siete colinas, reivindicando su pasado como nueva Roma, que dominan la ciudad; desde las únicas ventanas que en el Palacio de Dolmabahçe miran al Bósforo, con un sultanato occidentalizado que desdeñaba la vista hacia el mar, obligándonos mientras recorremos sus salones a centrar nuestros sentidos sobre la belleza del interior.

Desde el café que inspiró a Pierre Loti y ahora lleva su nombre, al que accedemos en teléferico desde la fervorosa Sultán Eyup Camii, o llegando a ella a través del estrecho del Bósforo, como la contempló Marco Polo.

Limpiabotas

Y sobre todo, a través de la mirada de recepcionistas, camareros, vendedores, limpiadores de zapatos, encargados de las mezquitas, transeúntes, siempre dispuestos a una animada charla, en la que como países mediterráneos siempre encontramos espacios comunes: la crisis, la política, la gastronomía, el fútbol…

Hemos encontrado una Estambul con más fervor religioso que la que conocimos, la llamada a la oración nos despierta a las 5.35 todas las mañanas, las mezquitas se cierran durante los cinco rezos del día, son mayoría las mujeres que llevan cubierto el cabello frente a una mujer que hace años nos parecía la más europea del mundo islámico.

Mujer en Eyüp

Los grandes grupos de turistas ya no son sólo europeos o japonéses, los saudíes y chinos han tomado sus calles. El Gran Bazar ya no es un hervidero de gente, sólo el sábado las cercanías del Bazar de las Especias, Bazar Egipcio congregan una multitud.

Han crecido los puentes, los transportes, el tráfico y por fin el ansiado plan de los sultanes de un túnel que cruzara el Bósforo, ha tomado forma en el Marmaray Project, un metro “submarino” que cruza el Bósforo compitiendo con los barcos, que siempre han formado parte de la esencia de Estambul, de Constantinopla, de Bizancio.

Su privilegiado enclave geográfico la ha hecho ser una ciudad constantemente codiciada, una encrucijada entre Asia y Europa, entre el Mar Negro y el Mar Mediterráneo, por algo era uno de los extremos de la Ruta de la Seda. Siempre entre varios mundos, los occidentales hablábamos de la caída de Constantinopla mientras los otomanos hablaban de la Conquista en 1453.

Sultanahmet Camii - Mezquita Azul

Esta ciudad de tres nombres, de tres mares, de 18 millones de almas, no es una ciudad, es “la ciudad” y su perfil inconfundible de cúpulas y minaretes que apuntan al cielo siguen encendiendo nuestros deseos y muchos de nuestros sueños.

marzo 30, 2014

La Cueva de Pozalagua y los Rolls Royce de Torre Loizaga

Galeria de Rolls-Royce Torre Loizaga

¿Que tienen que ver la Cueva de Pozalagua, Mejor Rincón 2013 de la Guia Repsol y la magnífica colección de Rolls Royce expuesta en la Torre Loizaga? Ambos se encuentran en una de las comarcas menos conocidas y más sorprendentes de Bizkaia, Enkarterri.

La Cueva de Pozalagua fue descubierta, como ocurre a menudo, por pura casualidad: la explosión de un barreno en la cantera ubicada junto a la cueva la sacó a la luz en 1957. Esta pequeña cueva es única, ya que posee la mayor concentración del mundo de estalactitas excéntricas.


Su característica principal es que no crecen, como es lo habitual y condicionadas por la gravedad, del techo al suelo, sino que desafiando a las leyes naturales crecen en cualquier dirección, dispersándose por el cielo de la cueva, formando una increíble maraña pétrea que asombra a quien la ve.

El origen de las excéntricas no está totalmente aclarado. Se ha tratado de explicar mediante múltiples opciones, desde campos magnéticos a corrientes de aire, la formación de estos caprichos geológicos que gota a gota crecen un centímetro cada 100 años. Es un fascinante viaje al centro de la tierra.

Monolito al Mejor Rincon Guia Repsol 2013

Nosotros la hemos visitado varias veces. La última con ocasión del premio al Mejor Rincón 2013 que concede la Guía Repsol. Fue un momento muy especial, donde pudimos comprobar la implicación de toda una comunidad para dar a conocer su patrimonio. Además, tuvimos la excepcional oportunidad de captar las imágenes y también el video que os mostramos aquí. La extrema fragilidad de estas formaciones, y la necesidad de preservarlas, conlleva la prohibición de tomar imágenes durante las visitas habituales.



Una auténtica fortaleza, enclavada en un paraje natural idílico, levantada sobre los cimientos de una antigua casa torre del siglo XIII, que perteneció a una de las principales familias de Enkarterri, la de los Loizaga, acoge en su interior una fabulosa muestra de automóviles antiguos y clásicos junto a una de las mejores colecciones de Rolls-Royce del mundo.

Sala de Rolls-Royce en la Torre Loizaga

Torre Loizaga, Rolls-Royce

Aquí podremos ver todos los modelos fabricados por la firma inglesa hasta que fue comprada durante los años noventa, perfectamente conservados en todos sus detalles: los cromados, las maderas, la pintura, los neumáticos…, nos dan la sensación de encontrarnos muy lejos, en el día en el que estos vehículos fueron terminados y presentados a sus dueños. Es el sueño, y el legado de Miguel de la Vía, creador de la colección.

El Espíritu del Extasis, Torre Loizaga, Rolls-Royce

Un detalle que no conocíamos y nos ha resultado muy interesante es el por qué de tantos estilos diferentes en los modelos de Rolls-Royce. Casi todos se vendían como chasis (incluyendo mecánica y motor), mientras que el acabado se dejaba a cargo de los carroceros que elegían los compradores y que intentaban dar forma a los deseos de aquellos afortunados que podían hacer frente a un elevado desembolso.

Antiguos Rolls-Royce, Torre Loizaga

Además de Rolls-Royce, podemos encontrar muchos clásicos, entre otros, el Ford T, Buick (1908), Cadillac (1909), Isotta Fraschini (1925), modelos más modernos como los Vauxhall de 1937, Mercedes de los sesenta, y así hasta un total de setenta y cinco vehículos adquiridos en diversos lugares del mundo.

Detalle de Buick Model 5 de 1908, Torre Loizaga, Rolls-Royce

Detalle de Cadillac Roadster en Torre Loizaga, Rolls-Royce

Lo que os hemos contado es una pequeña parte de lo que os encontraréis en Encartaciones - Enkarterri. Esta comarca, la más occidental de la provincia, presume de un magnífico entorno natural, formado por valles y colinas, carreteras enrevesadas que ponen a prueba nuestro sentido de la orientación. Encinares como el de Sopeña, incluido en el parque natural de Armañón, y el centro de interpretación ambiental de Peñas Negras. El parque de la naturaleza de Karpin Abentura, y por supuesto, la Cueva de Pozalagua.

Interior de la Cueva de Pozalagua

Encontraremos también un riquísimo patrimonio cultural e histórico, comenzando por la monumental Balmaseda, que fue la primera villa de Bizkaia, la antigua Casa de Juntas de Abellaneda, las casas de indianos repartidas por municipios como Gordexola o Lanestosa. Iglesias como Santa María de Gueñes, o el Convento de Santa Clara de Gueñes. Palacios, como La Puente o Villa Urrutia.

El panorama museístico reúne un conjunto poco frecuente de espacios, unidos a la tierra y al hombre, museos que nos conectan con la historia de la vida cotidiana y entre los que podemos destacar: la Ferrería de El Pobal, un taller artesanal que muestra el trabajo con el mineral de hierro. En realidad se trata de tres museos en uno. La principal construcción es la propia ferrería, luego se encuentra el molino harinero y la antigua casa-palacio de los Salazar, construída durante el siglo XVI.

La antigua Casa de Juntas de Abellaneda es hoy el Museo de las Encartaciones. Convertida en espacio museístico del siglo XXI es la antigua Fábrica de Boinas La Encartada, del siglo XIX. Si hay un aspecto que ha marcado la historia de esta comarca, ese sin, sin duda, la minería, por eso es el lugar más indicado para ubicar el Museo Vasco de la Minería.

Os recomendamos leer la trilogía de Ramiro Pinilla, "Verdes Valles, Colinas Rojas" en la que se narra el inicio de la industrialización en el País Vasco, la aparición de los obreros de la mina y la industria, que el llama los hombres del hierro.

Durante los siglos XIV al XVI, los conflictos armados entre los diversos clanes eran tan frecuentes que una de las manifestaciones arquitectónicas más características de Bizkaia, y de Euskadi en general, son las torres banderizas, las casas-torre que respondían a la doble función de residencia y baluarte defensivo. Y es en una de esas casas-torre, la de los Loizaga, donde encontramos el legado de Miguel de la Vía, una colección, como habéis visto, excepcional.

Rolls Royce en Torre Loizaga

marzo 25, 2014

Una noche en el Metropolitan Museum de Nueva York

Náyade reclinada

Una de las características que siempre alabamos del Metropolitan Museum of Art de Nueva York es su magnífica iluminación, perfecta cuando se trata de iluminar las piezas con luz artificial, y sobre todo, por el buen uso de la luz natural en sus espacios, que a menudo nos hace olvidar que nos encontramos en el interior de un edificio, y provoca que el tiempo transcurra en su interior a otro ritmo. Tal vez precisamente por eso hemos decidido dedicar estas líneas a una visita diferente, casi furtiva, bajo el manto de la noche.

Perseo con la cabeza de la Medusa

El Museo Metropolitano de Nueva York, el MET, tal vez el más emblemático de la gran manzana, tiene sus raíces, sin embargo, al otro lado del Atlántico, en París, en fecha relativamente reciente para un gran museo, 1866. Con motivo de celebrar el 4 de julio, un variopinto grupo de amigos se reunió en un restaurante del Bois de Boulogne. Allí John Jay, hijo de un famoso jurista y notable hombre público él mismo, propuso a sus compatriotas la creación de una galería nacional de arte. La idea fue acogida con entusiasmo y durante los años siguientes el Union League Club presidido por el propio Jay atrajo para la causa a hombres de negocios, artistas, filántropos, coleccionistas de arte y líderes civiles.

Las Tres Gracias

The Metropolitan Museum of Art, se constituyó el 13 de abril de 1870, y abrió sus puertas al público en el Dodworth Building en el 681 de la Quinta Avenida. El 20 de noviembre de ese mismo año, el museo adquirió su primera obra, un sarcófago romano. Y ya en 1871, 174 trabajos de pintores europeos, entre los que se encontraban van Dyck, Poussin o Tiépolo formaron el germen de la colección. Durante esa la década de los setenta mudó su ubicación en varias ocasiones hasta que el 30 de marzo de 1880 se trasladó a Central Park entre la 82 y la Quinta Avenida, donde fue creciendo hasta convertirse en el museo que admiramos actualmente.

Hércules con la piel de león

Venus itálica

Hemos visitado el MET en varias ocasiones, como corresponde a un museo con mas de tres millones de piezas y con un asombroso número de ellas expuestas al público. Siempre encontramos algo nuevo, un ángulo diferente para una escultura o un pintura ya conocida, viejos amigos a los que saludar cada vez que aparecemos junto a ellos.

Andrómeda y el monstruo marino

Siempre a la luz del día. Hasta ahora. Al caer la noche el museo se libera de la mayoría de sus inquilinos humanos y caminamos solos por salas y pasillos donde resuenan nuestros pasos. Donde antes había luz ahora es la oscuridad la que se impone. Es un museo absolutamente diferente, envuelto por una atmósfera de irrealidad que lo convierte en mágico.

El sátiro Marsyas

Espacios en negro, donde resalta el blanco de las esculturas, como islas en medio de la nada. Seres formados ya no de piedra sino de carne y hueso, que nos hipnotizan con sus expresiones y sus movimientos, que nos hacen detenernos y esperar, con la firme convicción de que en cualquier momento veremos a Perseo agitar la recién cortada cabeza de la Medusa, a Andrómeda librarse de la cadena que la deja a merced del monstruo marino, al traidor Ugolino derramando amargas lágrimas por sus hijos condenados a muerte por el pecado de su padre, o sufrir como nuestra la tortura al sátiro Marsyas.

Ugolino y sus hijos

Pretender mostrar todas las piezas es como tratar de redactar una guía que las incluya, una tarea imposible y opuesta a lo que buscamos al visitar un museo. Se trata de una elección personal, probablemente arbitraria, y que revisaríamos y cambiaríamos cada vez. Cada una de las secciones que componen el Metropolitan Museum es un museo en sí mismo. Os dejamos con una pequeña muestra de lo que podréis admirar, mejor a pantalla completa y HD, en este salón de las maravillas.

marzo 17, 2014

Travel Massive Bilbao

Siglas como FITUR, TBEX, ITB, SITC o TBM aparecen a menudo en las conversaciones de las comunidades viajeras, si, pero ¿cuántos de vosotros conocéis el Travel Massive?


Travel Massive Logo

¿Qué es Travel Massive Bilbao? Una comunidad de aprendizaje formada por Travel Bloggers, que debate acerca de todo lo relacionado con el turismo,  con los agentes implicados en el desarrollo del sector. Formamos parte de la iniciativa global Travel Massive, que se lleva a cabo en 44 ciudades de todo el planeta, constituyendo lo que definen como The biggest travel industry meet up around the World.

Natalia, Eduardo e invitados


El Hotel Miró de Bilbao apostó desde el principio por formar parte de estos encuentros, y es nuestra sede desde el 28 de junio de 2012, cuando un equipo de bloggers inquietos comenzamos esta aventura,  celebrando sesiones cada uno o dos meses, siempre en función de nuestra agenda viajera que es la que condiciona estos encuentros. 

¿Quiénes somos? Egoitz - Egocast, Eduardo -hombrelobo, Natalia - Turiskopio, Iñaki- imakazaga,  Miguel - Lonifasiko y nosotros mismos, Maribel y Roberto - ElGuisanteVerde

¿Quiénes acuden a estas sesiones? Otros viajeros, no necesariamente sociales, bloggers, marcas,  empresas relacionadas con el turismo, startups, y todos aquellos a quienes apasiona el mundo de los viajes. A menudo los mundos 1.0 y 2.0 compartimos este espacio, una de las premisas de la iniciativa. Todos con vocación de aprendices. 

¿De qué tratamos en Travel Massive Bilbao? Siempre hay espacio para que los asistentes, especialmente aquellos que acuden por primera vez, puedan presentarse, con independencia del tema principal del encuentro. Aquí el networking es real. Estos son algunos de los contenidos que hemos tratado  durante las sesiones, todos han sido un éxito gracias a la calidad de los ponentes e invitados:

Iñaki y Egoitz

Presentación del Travel Massive Bilbao, Iñaki 
Programas de afiliación, Nomaders, Egoitz 
Presentación de Jetstream App, Benjamin Kaubisch 
Taller de Design Thinking Natalia  
Presentación de Blog on Brands, Haritz Rodriguez 
Experiencias turísticas desde la discapacidad, Marctorrano 
El proyecto #SienteTeruel, Ana Santos 
Findery App,  Tripline Maps, Storify, Roberto 
Rethinking Video, Eduardo 
Top Rural un caso de éxito, Joseba Cortazar 
Presentación de Travelveo, Angel Forcada 
Viajes Azul Marino,  Juan del Hoyo

¿Cómo asistir? Convocamos la fecha via twitter, con nuestros perfiles y también con el propio del evento, @bilbaoTM.  La inscripción se abre vía Eventbrite. 20 plazas. Se trata de que todos podamos conversar, preguntar, cambiar el guión, en un ambiente distendido dentro de un espacio formal. Es algo que nos diferencia de la mayoría de sedes del Travel Massive, donde estos encuentros se realizan en lugares más lúdicos. 

El evento es totalmente gratuito, todos contribuimos, ponentes, organizadores y sede, con nuestro trabajo y nuestro entusiasmo siempre sin contraprestación económica. Esa es otra de las premisas de un Travel Massive.

Roberto durante la presentación de Joseba Cortazar

Durante 2014 hemos celebrado ya dos encuentros. Ambos con dos grandes ponentes. El 17 de enero, Joseba Cortazar Dir.Com de Home Away España y  Top Rural

La decisión de Joseba de dejar de lado la presentación preparada, y sentarnos a charlar libremente en la biblioteca del Hotel Miró fue un gran acierto. Todos los asistentes pudimos preguntar y debatir a placer, en el que ha sido el Travel Massive más interactivo que hemos realizado.

Durante dos horas interrogamos a Joseba y reflexionamos sobre los cambios de hábitos de los nuevos viajeros, la competencia y los nuevos modelos de negocio, las redes sociales, la importancia de la Comunicación y el equipo,  para un proyecto liderado por alguien muy joven, como era el caso de Top Rural. 

El auge del alquiler vacacional con un crecimiento de un 18% el año pasado tiene a todo el sector mirando hacia ellos, con admiración y también por que no decirlo, con recelo. Por otro lado, los cambios en la LAU que dejan la regulación en manos de las autonomías no contentan a nadie. 

Joseba Cortazar en pleno debate

¿Qué motivos llevan al viajero a decantarse por un apartamento? Un mismo viajero puede, en función del tipo de viaje, optar por hotel, casa rural, apartamento. Todos compartimos experiencias, que ponen de manifiesto la necesidad de una oferta variada en el destino. 

Fue una sesión en la que nos sentimos muy cómodos y en la que Juan del Hoyo tomó el testigo para el encuentro de Febrero. Esto es algo normal en el desarrollo de los Travel Massive, el ambiente lo propicia.

El 28 de Febrero pasamos un rato de envidia, dudamos que fuera sana, con la oferta del Club Marco Polo y sus viajes a India, Africa en camión, Islandia..., y la nueva vida de Años Luz. Escuchamos a Juan del Hoyo narrar la andadura de Viajes Azul Marino, una empresa que ha vivido desde niño, y que tiene su origen en la pasión viajera y montañera de su padre.. 

Juan del Hoyo

Adelantarse a las tendencias, abrir tiendas propias para explicar directamente sus viajes de la mano de personal especializado, con personas que conocen los destinos de primera mano, son algunas de las características de un grupo que tiene muchos proyectos abiertos. 

No todo son destinos lejanos. EuskadiReception ofrece experiencias aquí, en casa. Tan cerca, tan lejos… 

Ya estamos pensando en el próximo ¿te lo vas a perder?


Hotel Miró Bilbao