El sol inicia su descenso sobre el horizonte inundando el paisaje de múltiples tonos cálidos; un mar de vides, verde sobre tierra roja, se extiende ante nosotros, para transformarse sutilmente en un mosaico de vid y olivo. Un camino con más de 2000 años de historia, la Vía de la Plata, nos lleva hacia nuestro destino, Matanegra, que forma parte de la comarca de Zafra-Rio Bodión y junto a Tierra de Barros, Ribera Baja, Ribera Alta, Montánchez y Cañamero forman la D.O Ribera del Guadiana.
Hay constancia de la producción de vino al menos desde el Neolítico, por lo que podemos afirmar que se trata de un fiel compañero de viaje de la humanidad, y con él empezamos nuestra Ruta del Vino Ribera del Guadiana.
Tiene algo de mágico, de fascinante, observar cómo nos sirven una copa de vino, y seguir el ritual, color, nariz, boca… tratar de identificar los matices que lo hacen único. Cerramos los ojos mientras las burbujas transforman la bañera en un mar oscuro con olor a frutos rojos, cuero, chocolate, alguna nota a tabaco, y se llevan la fatiga de viaje. Esto es posible porque en el Balneario El Raposo han entendido que existen otras formas de disfrutar de las uvas.










