Mientras recorremos el estado de Nueva York de camino a Vermont, comprobamos que el Empire State es mucho más que New York City.
A nuestro regreso contaremos mucho más sobre nuestro atípico viaje, aquí os dejamos un anticipo de lo que estamos sintiendo.
Rutas escénicas, como la 28 o la 30 que cruzan el parque de los Adirondack.
Otras que nos llevan a Vermont desde Syracuse, como la 8, la 22, la 7... Y algunas que, aparentemente, solo llevarían de una ciudad a otra como 90 entre Syracuse y Geneva. Todas son un regalo para los sentidos.
Conducir por estas carreteras nos muestra el Este más rural de Estados Unidos. Miles de hectáreas de bosques, prados y granjas, carteles advirtiendo de la presencia de ciervos y alces, ríos y lagos que parecen el mar.
Los cientos de trails, magníficamente señalizados, nos permiten asomarnos a todo el colorido del otoño.
Un espectáculo como jamás habíamos visto. La variedad de árboles hace que disfrutemos de toda la gama de rojos, ocres, amarillos y verdes, no solo en sus ramas, sino también en el suelo, que se convierte en una alfombra multicolor.
Un creador de pigmentos, como Vermeer, hubiera disfrutado aquí, también un observador minucioso, como Hopper. Cruzar el Lago Champlain por el puente que une el Empire State con Vermont, es algo que va a quedar marcado en nuestro cuaderno de viaje.
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También estuve una semana de octubre por la costa oeste. Lo mejor, el día que pasamos en tierras Amish. No sabes si estás en otra época o en una película, pero es fantástico.
ResponderEliminarVarenka encontrarse con los amish siempre sorprende. También es verdad que las cosas van cambiando, nosotros hemos visto amish conduciendo automóviles nuevos, hablando por móvil y sacando fotos.... ¡a nosotros!
EliminarQue maravilla de paisajes! Que ustedes disfruten mucho de ese otoño multicolor Guisantes!! Abrazos
ResponderEliminarAsí es Fran, casi sin tiempo de asimilar ese estupendo viaje por Cataluña, nos hemos visto dentro de un paisaje de película, y nunca mejor dicho. Un abrazo!
EliminarSigan disfrutando de la buena vida viajera señores Guisantes!
ResponderEliminarSe hace lo que se puede, Pau!! Nos hemos acordado mucho de ti, tenemos una colección de curiosísimas cervezas documentadas que te vendrían genial para tu sección, :)
EliminarUAOOOOOOO! Efectivamente, un verdadero espectáculo: menudas fotos (o mejor, menudos sitios). Viendo la imagen, citar a HOPRER es automático. Quedamos a la espera de más. Buen viaje,
ResponderEliminarxG
La verdad xGaztelu, es ir de un cuadro a otro, una cafetería, un depósito de agua, la casa en mitad de la nada... la inspiración estaba aquí. Un abrazo!
EliminarHola chicos! Precioso viaje el que se encuentran realizando y creo que han sabido elegir la mejor estación de año para recorrer ésos paisajes. Saludos!
ResponderEliminarHola Gusplanet, tu que conoces esto ya sabes que la época es magnífica, y no nos está defraudando. Realmente es un espectáculo. ¡Abrazos!
EliminarA mí me sorprendió mucho lo verde que era el Estado de Nueva York (también pasé por Siracusa y Genova), pero es que además en otoño debe estar especialmente bonito. Bueno, no hay más que ver las fotos que nos habéis regalado...
ResponderEliminarUn saludo y que sigáis disfrutando del viaje ;)
Son lugares Helena Mimaletayyo no muy visitados, porque todo el mundo se queda en NYC y cuando avanza hacia el oeste lo hace a Chicago. Es una lástima porque este estado es increíble. Bosques, lagos, ríos, viñedos...
EliminarGracias por el comentario, y un abrazo!
El otoño a mí me atrapa. Además de apartarnos del calor asfixiante, nos regala estos colores maravillosos, rojos, marrones, ocre, amarillos, naranjas... Me encanta especialmente el otoño en Pirineos. Todo un espectáculo.
ResponderEliminarGracias por mostrarnso las fotos.
Abrazos.
También es precioso Antonio Ruiz el otoño en Pirineos, en Navarra, en Bizkaia... Aquí sorprende la variedad de especies y, claro, de colores que nos muestran. Una maravilla. El otoño, también para nosotros, es la estación.
EliminarUn abrazo!
Me alegro tanto de que os esté gustando... Hay mucho por ver y hacer todavía :-)
ResponderEliminarYa sabes que sí, Monica, y vaya que si estamos dándole... ;)
EliminarQue serenidad transmiten esos paisajes.
ResponderEliminarPrecioso
Cierto Paco Piniella y solitarios. Es fácil encontrar serenidad sentados y mirando al horizonte.
EliminarSaludos!
Impresionante
ResponderEliminarla verdad que las imagenes que nos deja el otoño son de las mejores que podemos ver .
un 10 por las fotos
abrazos
Hola Bleid! Es así, el otoño es la estación del color. No te cansas de ver como cambian los árboles hasta que finalmente pierden sus hojas. Gracias por la visita.
EliminarUn abrazo!
El otoño hace aún más bello todo. Que precio
ResponderEliminarUn abrazo
Teresa
Teresa, para nosotros es así. Tanto que que nos escapamos a verlo, siempre que podemos. Esta vez, un poquito más lejos... :))
EliminarUn abrazo grande!
¡Qué colorido! Os imagino caminando entre los árboles, pisando las hojas caídas y disfrutando de estos paisajes que vemos en las fotos. Qué decir de los reflejos en el agua, ...
ResponderEliminarOs esperamos con muchas ganas para disfrutar de ambos viajes, viendo cientos, miles de fotos y contando mil y una anécdota.
A pasarlo bien y hasta la vueltas.
Un beso para todos, bueno uno para cada uno :-))))
MertxeGL si que vamos a tener mucho para compartir, si! Y tan diferente. Efectivamente, nos imaginas bien, no sabes hasta que punto... :)
EliminarUn beso! ;)
Veo paisajes que rápidamente los hubiera identificado con los de la vecina Canadá, me alegra ver este tipo de estampas naturales que tanto color tienen en otoño. Muchas veces asociamos USA únicamente con macro-ciudades de skylines interminables, y está claro que a nivel de paisajes y naturaleza, tiene mucho que ofrecer. Apuntada queda esta zona, ya que como sabéis, me va este tipo de viajes de naturaleza, senderismo, etc. Seguid disfrutando a tope, saludoX!
ResponderEliminarLonifasiko, disfrutariais enormemente por aquí. Las ciudades no son grandes, los edificios bajos en su mayoría, y muchísimo verde. Además bien preparado para viajes en familia. Senderos, lagos, bosques sin fin... Y, claro, tiene mucho en común con sus vecinos, la naturaleza no conoce fronteras.
EliminarUn abrazo!!