septiembre 15, 2019

Estados Unidos, vive un road trip por la I90 y olvida la Ruta 66

Ford Fairline - Estados Unidos por El Guisante Verde Project

Viajar por carretera en Estados Unidos es toda una aventura en la que, a menudo, lo menos importante es el destino, mientras que las jornadas que pasemos en la carretera se convierten en protagonistas. La Interestatal 90, I90, recorre Estados Unidos de costa a costa, y aunque no es la única con este trazado (también la I80, la I10 o la I40 cruzan el país de este a oeste), sí es la que se sitúa más al norte, conectando las ciudades de Boston, en la costa este, y Seattle, en la costa oeste. Además, es la de mayor recorrido, 4992 km en total, después de atravesar 13 estados.


El automóvil está íntimamente unido a la vida cotidiana de los habitantes de Estados Unidos. Tal vez por ello, es el primer país que viene a nuestra imaginación a la hora de desplegar el mapa y realizar una ruta por carretera. En el gigante americano existen infinidad de carreteras escénicas y rutas míticas, que han sido la excusa para escribir innumerables páginas en la literatura de viajes o rodar documentales y películas. Es allí, en Estados Unidos, donde hemos realizado algunos de nuestros mejores road trip; el más reciente nos llevó desde la ciudad de Chicago hasta el Parque Nacional de Yosemite, 2173 km por la I90 a lo largo de seis estados. No fue, sin embargo, nuestro primer contacto con esta famosa freeway, por la que también hemos recorrido muchos kilómetros en el estado de Nueva York.

En este artículo relataremos nuestra experiencia recorriendo en dos tramos muy diferentes de la I90; el primero, pequeño, absolutamente espectacular, atravesando el Estado de Nueva York. El segundo, desde Chicago al Parque Nacional de Yellowstone, un fascinante recorrido por la historia y los paisajes de Estados Unidos.

Long Lake - Estado de Nueva York por El Guisante Verde Project

El Estado de Nueva York por la I90
La primera parte de nuestro viaje transcurre por un tramo de la I90 que conocemos bien: es el que nos lleva desde la capital del estado de Nueva York, Albany, hasta Buffalo, la puerta de entrada a las Cataratas del Niágara. Apenas 500 km separan ambos puntos, en un recorrido que deja sin palabras…

La sombra de New York City es muy alargada y en buena parte oscurece todo el territorio hacia el norte y el oeste, el Estado de Nueva York. Bosques inmensos, la región de los Grandes Lagos, curiosidades naturales, viñedos impresionantes, ciudades llenas de historia, obras de ingeniería que transformaron el país…, un conjunto casi desconocido para los viajeros de fuera de Estados Unidos y que no nos cansamos de recomendar. Cuando escribimos 20 motivos y pico para visitar el Estado de Nueva York, fue difícil elegir y muchos de ellos han ido teniendo su propio espacio en este blog.

A pie de la I90 se encuentra una región repleta de viñedos, los Finger Lakes, llamados así porque su disposición vista desde el cielo recuerda a una mano abierta. allí nos encontramos con una de las maravillas naturales que podemos visitar en el interior del estado: Watkins Glen State Park; otra curiosidad natural, dentro del Green Lakes State Park son los Green Lakes, un regalo de los glaciares.

Watkins Glen State Park - Estado de Nueva York por El Guisante Verde Project

septiembre 05, 2019

Pasaje Pommeraye, Nantes, un escaparate del siglo XIX


En la ciudad francesa de Nantes visitamos el Pasaje PommerayePassage Pommeraye, uno de los más bellos de Europa, un auténtico escaparate del siglo XIX. Fue inaugurado en 1843, reinando el que sería último rey Francia, Luis Felipe I. El promotor del pasaje, un joven notario llamado Louis Pommeraye, obtuvo fama y reconocimiento gracias a su construcción, aunque financieramente el proyecto resultó ser un fiasco que le arrastró a la ruina durante la crisis económica de 1848.


Durante nuestra visita la mayor parte de los establecimientos se encontraban cerrados, lo que nos permitió apreciar mejor este lugar que ha sobrevivido a los vaivenes de la Historia, incluidos los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y que, gracias a la restauración de 2015, luce como el primer día.

Pasaje Pommeraye, detalle escalera central - Nantes, Francia por El Guisante Verde Project

A finales del siglo XVIII los pasajes parisinos hacen su aparición, llegando a su apogeo durante la Restauración. En Nantes, una ciudad industrial, el primer pasaje se construye en 1827, es el Pasaje de Orleans. En estos años, después de una etapa caracterizada por buscar el embellecimiento de las ciudades, surge la necesidad de mejorar el trazado de las calles para facilitar el tránsito de los peatones, y los pasajes cumplen con esa necesidad.

Pasaje Pommeraye, escalera central - Nantes, Francia por El Guisante Verde Project

Las obras de construcción del Pasaje Pommeraye duraron tres años, un tiempo lleno de dificultades con los vecinos expropiados, los que se oponían por otros motivos y especialmente, por la complejidad que suponía salvar la fuerte pendiente del terreno, que se traducía en una diferencia de casi 10 metros de altura entre la entrada y la salida del pasaje, la rue de la Fosse y la rue Santeuil. De esta forma se revitalizaba el barrio y se unían el distrito de negocios centrado alrededor Palacio de la Bolsa y la Plaza del Comercio, con el el distrito cultural que tenía como centro la Plaza Graslin.