mayo 16, 2016

Art Institute de Chicago, la cámara de los tesoros

Habitación, Van Gogh - Art Institute Chicago por El Guisante Verde Project

Chicago Art Institute. Tres palabras que definen no solo un Museo sino toda una ciudad, porque Chicago es precisamente eso, Arte. Los skyscrapers, los rascacielos, edificios que la Escuela de Chicago transformó en obras de arte verticales. Una ciudad que colocó a Picasso, Chagall, Dubuffet o Calder en las calles, y que tiene su principal exponente en el Art Institute, una especie de cámara de los tesoros a la que hemos tenido el privilegio de acceder.

Después de haber visitado en varias ocasiones uno de nuestros museos preferidos, el Metropolitan Museum de Nueva York, considerado actualmente el mejor museo del mundo por Trip Advisor, la verdad es que le teníamos ganas al Art Institute de Chicago, el anterior número uno, para formarnos una opinión propia sobre si el galardón de la temporada anterior era o no merecido.

Art Institute Chicago Number One por El Guisante Verde Project

Al igual que otras grandes instituciones museísticas, hay que decir que este espacio de la Avenida Michigan es en realidad varios museos en uno, como el que alberga una de las colecciones más prestigiosas de arte impresionista fuera de Europa; el que aloja, gracias al acuerdo con Terra Foundation, una más que interesante colección de arte americano y, después de la última ampliación obra del arquitecto Renzo Piano, uno de los museos de arte contemporáneo más activos.

La verdad es que la enorme competencia entre destinos turísticos y productos atractivos a ofrecer al viajero, han difuminado las categorías a las que los espacios museísticos nos tenían acostumbrados. Museo de Arte Antiguo, Contemporáneo, Medieval..., dejan de estar separados y hoy en día el viaje propuesto al visitante es agotador, tanto en el número de obras expuestas como en la cronología mostrada, aunque tal y como hacemos nosotros, se acuda con un plan previo a la visita. Seleccionar un número razonable de piezas, y luego vagar por las salas para apreciar como el Art Institute se asoma e integra en el Millennium Park ha sido todo un placer, más si tenemos en cuenta que elegimos un día lluvioso para recorrerlo.

Millennium Park desde el Art Institute de Chicago por El Guisante Verde Project

Seurat en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

El impresionismo es sin duda una de las mejores maneras de hacer caja, con obras reconocidas, fáciles para cualquier visitante. La mayoría acudirá aquí para ver piezas del postimpresionismo, como las de Seurat o Van Gogh. Si bien es cierto que el puntillismo del primero no está entre nuestros favoritos, como siempre, observar de forma directa las obras aporta nuevas sensaciones, es como si el artista nos hablase a través del enorme lienzo.

Caillebotte en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

Para nosotros es una sorpresa la cantidad y calidad de la colección, desde Alfred Sisley, a Gustave Caillebotte, Camille Pisarro, Edgard Degas, Paul Signac, Pierre Auguste Renoir, Paul Gauguin, Henri de Toulose Lautrec, Eduard Manet, Paul Cézanne…, el Art Institute ofrece un completo repaso a impresionistas y postimpresionistas.

Toulouse Lautrec en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project
Monet en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project
Gauguin en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project
Cezanne en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

Nos hemos acostumbrado a los museos americanos hechos a base de talonario. Es cierto que el periodo de guerras del siglo XX en Europa, y el exilio de muchos coleccionistas y marchantes, propició la fuga no solo de talentos sino de piezas de excelente factura a Estados Unidos, tanto que, en ocasiones, bromeamos cuando vemos que en algunos museos de menor dimensión se quedaron con lo que no quisieron los grandes. Más allá de los gustos de los mecenas que determinan el contenido de una colección, cuando nos encontramos con estos gigantes, comprobamos que al añadir nuevas obras, lo que importa es consolidar y complementar sus fondos, tan numerosos que la solución de exposiciones itinerantes en otros museos, o de exposiciones temporales aparece como inevitable.

El arte también viaja, algo que no siempre nos gusta cuando la obra que queremos contemplar se encuentra de gira. Por suerte en esta visita al Art Institute todas sus Master Pieces estaban allí para recibirnos.

Van Gogh en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

Nos asombra comprobar el importante número de copistas, con más o menos profesión, que se alinean tras los Van Gogh o los paisajes de Étretat, fuente de inspiración para todo el movimiento impresionista, en una sala en la que Claude Monet nos deleita con su colorida paleta de verdes y azules imposibles y sus insistentes estudios de luz en los lienzos de almiares Stacks of Wheat que los aficionados intentan imitar con sus pinceles.

Solo por estas salas ya merece la pena el viaje, y eso que hemos visto muchas obras de estos artistas. La iluminación y la distancia para contemplarlos es muy adecuada. Es la superposición de pinceladas de diferentes colores la que ayuda a crear esos efectos de luz, que hacen que acercarse y alejarse del cuadro nos ofrezca experiencias diferentes. En especial en el caso de Van Gogh, los tortuosos cambios de dirección de los trazos, el relieve, las capas superpuestas de color, en muchos casos aplicadas con paleta en lugar de pincel, sólo son visibles cuando miramos al cuadro en directo.

Monet y sus copistas en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

En el Art Institute hay una animada mezcla de salas íntimas y salas enormes, con entrada de luz natural, recorridos laberinticos, no olvidemos que hoy en dia un museo se diseña casi como si fuéramos a quedarnos a vivir en él (lo que en ocasiones nos hemos planteado seriamente, dicho sea de paso), con restaurantes, zonas de descanso, tiendas… Hay que pensar en el que viene por vez primera para ver la colección permanente, pero también en el residente y aquel que llega atraído por las exposiciones temporales.

Hopper en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

Los visitantes llegamos en ocasiones con poco espacio para la sorpresa, y nosotros queremos, por supuesto, ver una de las imágenes más conocidas y versionadas del arte del siglo XX, Nighthawks de Edward Hopper y a pesar de conocer de antemano sus dimensiones, en directo nos sorprende aun más por su reducido tamaño, aunque de todas formas nos traslada de inmediato a la avenida Greenwich de Nueva York y sus solitarios noctámbulos. Magia sobre un lienzo.

Grant Wood en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

El inquietante retrato de los dos hermanos labriegos American Gothic de Grant Wood es una de las obras emblemáticas de la institución, hoy casi nos parece el cartel de una serie de TV de éxito, un presagio de mentes frías y calculadoras como las de los protagonistas de House of Cards. Los bucráneos parecen regresar de la época romana para compartir protagonismo junto con las barras y estrellas en la obra de Georgia O´Keeffe, aunque aquí observamos una versión más minimalista en tonos crudos.

O'Keeffe en el Art Institute de Chicago, por El Guisante Verde Project

Aunque en la Frick Collection de NYC ya nos habíamos regalado la vista con los altivos retratos de damas aristocrátas de Singer Sargent y la paleta simbolista e impresionista de James McNeill Whistler, en el museo de Chicago nos encontramos también con la fuerza de los paisajes naturalistas de Winslow Homer Reconocido ilustrador, repasa en sus dibujos la vida cotidiana y costumbres de EEUU en el siglo XIX. Las rápidas pinceladas de sus acuarelas nos trasladan a los Adirondacks, como un anticipo de las tierras del estado de Nueva York a las que volveremos después de visitar 11 Estados, en este viaje, que iniciamos en Illinois.

Thorne Miniature Rooms - Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

The Thorne Miniature Rooms - Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

Es un regalo recorrer la sala de miniaturas “Thorne Miniature Rooms” con habitaciones de todas las épocas de la historia americana. Parece que la sección a tamaño natural de mobiliario americano que vimos en el Metropolitan se hubiera encogido para entrar en estas vitrinas.

Como gran museo, el Art Institute de Chicago reúne secciones de escultura y pintura europeas, obras medievales y renacentistas, arte asiático, africano, bizantino y de los nativos americanos, artes decorativas, textiles…, uno puede perderse en este gigantesco “gabinete de curiosidades” con unas 87.000 piezas, y claro, es imposible verlas todas.

Asian Art en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project
Arte Clásico en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

Encontramos en nuestra visita una increíble exposición temporal, una retrospectiva de Charles Ray con piezas que invitan a la reflexión. La forma en la que la obra dialoga con el espectador y con el espacio en el que está expuesta nos recuerda al trabajo de Juan Muñoz expuesto en Bilbao y en las calles de Lisboa. Siempre es un estímulo para aprender algo más en el complejo panorama del arte contemporáneo, que nos exige una mirada curiosa, sin prejuicios, y siempre dispuesta al aprendizaje.

Charles Ray en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

El inmenso espacio destinado a la exposición de Charles Ray, y que desde sus cristaleras avanza hacia el Millennium Park es una muestra de que el Art Institute se mide de tu a tu con museos como el MOMA o el Guggenheim. En cualquier caso, el histórico de exposiciones temporales del Art Institute apabulla por su variedad y nos ofrece sin duda una excusa para pensar en el próximo viaje.

Charles Ray y Millennium Park en el Art Institute Chicago por El Guisante Verde Project

La obsolescencia programada también llega a los museos y hoy parece difícil hacerse con un catálogo actualizado. Es un esfuerzo añadido para el visitante llevarse una idea clara, un mapa mental, ordenado, de una colección. Al igual que cuando vamos a un nuevo supermercado a comprar, en los museos tenemos que verificar de nuevo el orden de las secciones, y esto provoca que los itinerarios nos ofrezcan sorpresas, aunque dificulta la búsqueda de obras concretas, esas que motivaron nuestra visita. En el caso de los estadounidenses la cosa se complica, puesto que muchos patrocinadores dan nombre a secciones completas, creando un museo dentro de otro y despistando al observador.

Por supuesto, hay planos de sala, apps para orientarnos, audioguías…, pero no podemos dejar de compadecernos de los guías que acompañen a grupos y señalen en una dirección hacia una pieza que otra vez ha cambiado de lugar. Visitar cualquiera de estos gigantescos museos se ha convertido en una labor de explorador.

Kandinsky en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

Chagall en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

Pollock en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

¿Por qué no imaginar la visita al Chicago Art Institute como una aventura?. Ellos presumen de tener un millón de metros cuadrados para explorar. Las pistas guían nuestros pasos para reencontrarnos con viejos amigos, Chagall, Modigliani, Kandinsky, Pollock, Brancusi, Giacometti, Picasso, Dalí, Delanuay, Dubuffet..., y en ese momento y sobre todo ahora, a medida que escribimos estás líneas, somos conscientes de la enorme dimensión y calidad de la colección de este museo.

Delanuay en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

Una vez llenas a rebosar nuestras tarjetas de memoria de arte internacional estamos de nuevo dispuestos a lanzarnos a las repletas avenidas de la Ciudad del Viento para seguir disfrutando de una urbe que inventó los rascacielos. Como bien adivinaron los arquitectos del edificio clásico del museo, bastaba con anotar en sus fachadas los nombres de los grandes del arte. Estos, con el tiempo, acudirían a su llamada, y hoy el arte se extiende más allá de sus salas, en el parque que mira al lago Michigan, con las obras de Jaume Plensa y Frank Gehry entre otros.

CAF Chicago por El Guisante Verde Project

Frente al museo, también en Michigan Avenue, las oficinas de la CAF, Chicago Architecture Foundation, nos esperan con una oferta de visitas que no pudimos dejar pasar, como el recorrido por el Art Decó en edificios emblemáticos, y una aproximación a los barrios adyacentes, griego, chino, italiano…, con la incansable energía de sus guías, todas voluntarias, que además de expertas en arte y arquitectura no ocultan sus críticas hacia los dirigentes de una ciudad donde dicen que se cocina la política de todo el país. Chicago es arte, también es un escenario al que uno desea volver.

Lichtenstein en el Art Institute Chicago, por El Guisante Verde Project

12 comentarios :

  1. Y tanto que merece la pena el viaje. No me saco el billete ahora mismo porque no me quedan más vacaciones este año, pero ya voy repitiéndome el mantra de que tengo que ir a Chicago. ¿Cuándo es el mejor/peo momento?

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    1. Le teniamos unas ganas locas a Chicago Tawaki y lo cierto es que nos ha costado precisamente porque tienen tal nivel de actividad, festivales, conciertos... que era dificil buscar la fecha. Te podemos decir que primavera es una excelente opción, al menos es nuestra experiencia. Un abrazo ;-))

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  2. Flipando con este museo.
    Para mi lista de pendientes-imprescindibles-no puedes irte sin verlo.
    Muy buen repaso chicos.

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    1. Jajaja Maria Grau esa lista también crece sin parar para nosotros..., un placer tenerte por aquí, como siempre. Un abrazo ;-)

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  3. ¡Muy buenas!
    Nosotros estamos impactados! Nos ha encantado!.
    Gracias por compartir esta información con todos nosotros, hemos aprendido mucho con tu entrada.
    Un abrazo ;)

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    1. Gracias a vosotros Mochila para Dos por visitarnos y contar vuestra experiencia, es un museo del que uno no sale indemne, jejeje.Tenemos pendiente pasarnos por vuestro blog a aprender más sobre esta increíble ciudad, un saludo, ;-))

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  4. Chicos vuestro post también es un museo, sois geniales. Nosotros quedamos enamorados del Metropolitan de NY pero..... ¿será que no se puede tener un solo amor? Un abrazo. ;-)

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    1. La respuesta está clara, Tiramillas, en museos, somos poligamos, jejeje ;-))

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    1. La verdad carlos javier nuñez vazquez es que Van Gogh es culpable de alguno que otro de nuestros viajes... un abrazo ;-))

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  6. Y tanto que llovía...! Así que aprovechamos a visitar el museo hasta que nos echaron.

    Como siempre encantada de recorrerlo con vosotros escuchando vuestras explicaciones.

    Gracias por todo.

    Mertxe

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    1. Entonces Mertxe nos toca estudiar... jejeje, por nuevas visitas y chaparrones como este ;-)

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