febrero 27, 2014

Templo de Hathor en Dendera. Egipto. Dioses y Hombres

Quiosco de la terraza del templo de Dendera

Durante el último FITUR, la Oficina de Turismo de Egipto organizó una conferencia impartida por el mediático arqueólogo y egiptólogo, Dr. Zahi Hawass, a la que tuvimos el privilegio de asistir gracias a Viaje al Atardecer. De allí salimos con renovado deseo de regresar al país de los faraones, y también de realizar una nueva entrada de nuestra serie Dioses y Hombres. Esta vez la dedicamos al Templo de Hathor en Dendera.

El Dr. Hawass nos llevó de viaje por las profundidades de los yacimientos arqueológicos egipcios, mostrando las alegrías, las decepciones, y el trabajo intenso que supone cada paso. También nos expuso su visión del difícil momento por el que está atravesando su país y cómo afecta al patrimonio cultural. Su alegato en defensa de ese tesoro, que lo es también para la humanidad, y de la necesaria recuperación del sector turístico para preservarlo, nos llevó de vuelta a la época, también convulsa, en la que nosotros descubrimos Egipto.

Muros laterales del Templo de Dendera

De la antigua ciudad llamada Tentyris por los griegos, situada a unos 75 km al norte de Luxor, apenas quedan restos visibles, sin embargo lo que aun se mantiene en pie hace que el viaje merezca la pena. Es el templo más grande y ricamente decorado de la época. Los relieves, muy abundantes, que decoran los diferentes monumentos describen los rituales religiosos que aquí tenían lugar, con gran riqueza de temas y motivos.

Detalle relieves exteriores templo de Dendera

La mayoría de los mitos que narran los relieves ensalzan el poder del faraón, al que cada uno de los dioses que componen el panteón egipcio prestaba sus atributos. El nacimiento, la vida, la muerte, la creación del mundo…, quieren ser explicados mediante una rica y compleja red de historias, reinterpretadas una y otra vez, como si cada dios quisiera añadir o cambiar matices del guión.

El complejo del templo está formado por diferentes edificios, siendo el más importante el dedicado a la diosa con orejas de vaca, Hathor, que sostiene el disco solar entre ellas. Las procesiones eran habituales, el séquito con la diosa salía de este templo en dirección al de Edfú para conmemorar su matrimonio con Horus, el dios con cabeza de halcón. De vuelta a Dendera, todo nos habla del futuro hijo de la pareja divina, Ihy. La casa del nacimiento, el Mammiside Nectanebo I (381-364 a.C) no es sólo el edificio más antiguo del complejo, sino que es también el más antiguo de su género que se conserva.

Planta de Dendera

El Templo de Hathor en Dendera o Dandara, es lugar de enterramiento de una de las dieciséis partes en que fue desmembrado el cuerpo de Osiris en el transcurso de su lucha contra Set. El complejo permaneció oculto bajo la arena, lo que favoreció su conservación. Y como tantos otros, fue detalladamente descrito por la expedición científica que acompañó a Napoleón Bonaparte en los volúmenes que componen la Description de l'Egypte.

Columna Hathorica del Templo de Dendera según la Description de l'Egypte

Lo que podemos contemplar hoy en día, con la excepción de la pronaos, se remontaría como máximo a tiempos de Ptolomeo XI (siglo I a.C), aunque está comprobado que se trata de una reconstrucción realizada sobre la base de un templo anterior, ya restaurado durante el reinado de Tutmosis III, y de allí podríamos remontarnos hasta Keops, (IV dinastía), aunque, como es habitual, las dataciones se encuentran en período de revisión.

Vista desde la terraza del templo de Hathor en Dendera

Actualmente nos hallamos ante un templo que posee gran unidad constructiva y de estilo, realizado en piedra arenisca, visitable en su totalidad y con detalles que lo hacen único. Uno de ellos es su orientación. Se edificó perpendicular al Nilo, que aquí fluye de este a oeste, por lo que el templo se abre hacia el norte y no hacia el este, como era lo habitual.

Detalle  fachada suroeste templo de Dendera

Tras cruzar por la puerta de Domiciano y de Trajano que se conserva casi intacta, avanzamos hacia el edificio principal que se alza ante nosotros, con su colosal fachada sostenida por seis columnas de capiteles hathoricos, cada una de las cuales se corresponde con una hilera de tres columnas de la sala hipóstila. La sencillez exterior de las formas oculta, sin embargo, una compleja distribución interior.

Fachada principal del Templo de Hathor en Dendera

Nos detenemos casi a cada paso, admirando la decoración de las columnas y techos, lejísimos, a 15 metros de altura. Allí descubrimos a la diosa Nut, cubierta por las olas del océano celeste, que devora cada noche el disco solar, y lo devuelve cada mañana tras su viaje nocturno para que ilumine con sus rayos al templo y al mundo. Recorremos capillas, criptas, el santa sanctorum, la oscuridad nos rodea, y finalmente salimos al exterior, en busca de Ra, que nos conduce, escaleras arriba hasta la azotea que remata el templo.

Nut y el Viaje Nocturno del Sol en el templo de Dendera

Escaleras con la procesión de Año Nuevo

Caminamos en busca de las capillas que albergan la tumba de Osiris, motivo por el cual este templo es especialmente importante en la cosmogonía egipcia. Osiris y Set, hermanos como Abel y Caín, mantienen una lucha eterna. Mientras Osiris reinaba en las tierras fértiles del Nilo, Set lo hacía en las estériles del desierto y las montañas. Set asesina y desmembra el cuerpo de su hermano, enterrando sus restos por todo Egipto, lo que obliga a Isis, encarnación de esposa y madre, a peregrinar en busca de todos ellos, revivir a su amado Osiris, y juntos, engendrar a Horus.

En una de esas capillas osiriacas encontramos otro de los elementos destacados: el llamado Zodíaco de Dendera, aunque el original se encuentra en el Museo del Louvre.

Zodiaco de Dendera

Actualmente se acepta la fecha del 50 a.C para datarlo, de acuerdo con la posición de las estrellas y planetas que muestra, si bien, una vez más, el acuerdo no es total. Lo que lo hace único es el hecho de ser circular. La bóveda celeste se representa por un círculo sustentado por cuatro pilares en forma de mujeres, entre los que se insertan seres con cabeza de halcón. En el primer anillo 36 seres simbolizan los 360 días del año egipcio. El círculo interior contiene las constelaciones y los signos del zodíaco.

En la terraza destaca el quiosco, una construcción rectangular compuesta por doce columnas hathoricas y lugar donde se realizaba la unión de la diosa con el disco solar en la procesión de Año Nuevo.

Los muros del templo también cuentan con representaciones en relieve de Cleopatra VII y de su hijo Cesarión, que lo conectan con nuestra historia más actual y cinematográfica. El Templo de Hathor en Dendera se encuentra fuera de los circuitos habituales, que recorren el Nilo desde Luxor hacia el Sur. Es verdaderamente único. Caminar entre sus muros, posiblemente en soledad, os hará sentir, faraones, o tal vez, dioses.

Relieves de Cleopatra VII y su hijo Cesarion

Entradas Relacionadas




Antigüedades Egipcias en el Louvre, El Guisante en Mi Nube

22 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Gracias Maria Grau Tu Hobbie Tu viaje nuestras estanterías con material sobre Egipto nos llamaban a gritos. Los grandes avances en hallazgos arqueológicos y estudios, lamentablemente siguen estando del lado de los Dioses y no de los hombres; nosotros seguimos por un lado fascinados por ese Antiguo Egipto y por otro expectantes ante el Egipto actual y su inestable situación. Los expertos hablan ya de la necesidad de réplicas para evitar el deterioro de sus tesoros por el turismo de masas, y sin embargo la industria turística del país necesita esos visitantes, difícil equilibrio que nos da mucho que pensar.
      Un abrazo ;-))

      Eliminar
  2. Fantástica lección de historia. Nos hubiera encantado visitar Egipto pero consideramos que ya no puede ser.
    Nos conformamos con leer y ver vuestro estupendo post.Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiramillas ¿por qué estáis tan seguros de que no puede ser? Muchas sorpresas esperan a la vuelta de la esquina...nunca digáis nunca jamás ;-))

      Eliminar
  3. Añado al comentario de Maribel que Egipto es, ahora, un sitio que se puede visitar mejor que antes. Si exceptuamos los problemas en El Cairo y Alejandría, ir al Alto Egipto es una ocasión de oro para recorrer los templos y yacimientos de Luxor, Asuán, etc., sin el agobio de turistas que había antes. Y los precios han bajado bastante, por ejemplo, ahora es mucho más asequible sobrevolar en globo el Rameseum y el Valle de los Reyes :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Javier Merino aunque para el turista es un lujo visitar Egipto en estas condiciones, (nosotros tenemos fotos solos en lugares como Abu Simbel), lo cierto es que la situación que atraviesan es muy muy tensa. En un país donde los ingresos turísticos tienen tanto peso, muy buena parte de la población con la que interactuas pide la vuelta de los viajeros.
      Un saludo ;-)

      Eliminar
  4. Guauu qué chulo!! Y en verdad qué bien conservado está!! Nosotros es que hicimos el circuito tradicional, y claro, este templo no lo vimos! Lástima no haber podido preparar los viajes como me gusta a mí prepararlos y así poder disfrutar de joyas como las que presentais.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. M. Carmen Cruz gracias!, disfrutamos mucho con los preparativos.
      Lo cierto es que este viaje tiene una historia de fondo interesante, el barco hizo una escala no prevista para adaptarse a nuestro vuelo interno contratado directamente a la compañía aérea , algunos locales salían a nuestro encuentro para exigir saber quien nos había vendido una salida nocturna, una excursión, un recorrido… una experiencia de la que aprendimos mucho. En muchos casos, además de vender, también tienes la sensación de que quieren "protegerte", tal vez un día tendremos que narrarlo...
      Un abrazo ;-))

      Eliminar
  5. No visitamos el Templo de Hathor, me quedé con las ganas, se ve impresionante, como todos los templos egipcios. Animo a todos los lectores de esta entrada que no hayan ido a Egipto que aprovechen ahora, buenos precios y poder disfrutar de los templos sin masas de gente alrededor, todo un lujo; nosotros fuimos el año pasado en plenas revueltas y en ningún momento tuvimos miedo; las protestas son en sitios concretos y el resto del país está tranquilo. Hay que volver a Egipto, su gente no se merece que el turismo lo abandone, nos contaban que habían pasado de un montón de millones de turistas al año a muy pocos, una verdadera pena. Estoy tentada de volver cada vez que veo los precios, una oportunidad única y una pasada llegar a los templos y estar casi solo. Una estupenda entrada, felicidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Caliope como dices es un lujo para el visitante, aunque una experiencia agridulce, el turismo ha caído prácticamente a la mitad. Barcos vacíos, muchísimas personas que se dedican al turismo sin trabajo. Las zonas de Dendera y Abydos salieron de muchos circuitos al encontrarse en el interior y algo apartadas. Desde luego el de Hathor es un templo único, y Egipto y sus gentes siempre merecen otra visita ;-))

      Eliminar
  6. ¡Qué maravilla de rincones y cuánta historia escondida! El Templo de Hathor se ve muy bien decorado y muy ostentoso, y si decís que se encuentra fuera de los circuitos habituales me parece muy extraño...Un abrazote!! :) (Pedro)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El Boquerón Viajero Pedro, es desde luego un gran templo, en realidad después de recorrer las colecciones del British, del Louvre, del MET, del Museo de Brooklyn..uno se asombra al encontrar todos estas majestuosas edificaciones. La visita a Dendera y Abydos se puede hacer desde Luxor, que por sí solo merece un viaje, de ahí que muchos no se escapen hasta este templo. Hay tanto por ver…
      Un fuerte abrazo, también para Abi ;-))

      Eliminar
  7. Como siempre, después de leer esta entrada dan ganas de volver a Egipto y si es con vosotros mejor, ya que se que disfrutaríamos a tope antes, durante y después del viaje. ¿Nos lo planteamos?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jejeje MertxeGL en ese caso ¿lograríamos por fin tener tu crónica aquí?, seguro que disfrutábamos muchísimo todo el proceso. Un abrazo ;-))

      Eliminar
  8. Es increíble que podamos conservar reliquias como éstas prácticamente intactas, para mi es lo más parecido a una máquina del tiempo que se pueda usar hoy en día, precio incalculable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón Meitnerio, es como viajar en el tiempo. Uno casi puede trasladarse a las primeras expediciones e imaginar como el templo estaba semicubierto de arena, como muestran los dibujos de David Roberts, protegiendo el templo para futuras generaciones.
      Un saludo ;-)

      Eliminar
  9. Tengo tantas ganas de visitar Egipto que hasta me da rabia leer estos posts tan chulos :) Qué bonito el templo de Hathor. Gracias por compartir la experiencia del Dr. Hawass :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, Eva-Una idea, un viaje, lo último que queremos es que te de rabia, :) Lo cierto es que viajar a Egipto es una experiencia fabulosa, y esperamos que pronto puedas cumplirla.
      Saludos!

      Eliminar
  10. Egipto tiene un tesoro escondido en cualquier lugar. Genial la entrada.
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, Paco Piniella, y los que quedan por descubrir. Gracias, por la visita y el comentario, :)
      Saludos!

      Eliminar
  11. Casa Rural Naturcasas8 de abril de 2014, 20:40

    Siempre me ha parecido un lugar muy interesante, con mucha historia y misterio!

    Me ha gustado la entrada!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También a nosotros nos lo parece, y no es para menos. Poder caminar por su interior, descubriendo salas poco a poco, es una experiencia mágica. Saludos, Naturcasas

      Eliminar

Déjanos un comentario, es gratis y sienta genial