marzo 25, 2013

Las Hilanderas. Tejiendo la Innovación

Las Hilanderas de Velázquez en el Museo del Prado

En su etapa de mayor esplendor, hacia 1657, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez pinta Las Hilanderas, lienzo también conocido como La fábula de Aracne.

Lo hace para un cliente particular, don Pedro de Arce, montero Real. El cuadro estuvo en el Alcázar de Madrid, donde sufrió daños importantes en el incendio de 1734; fue trasladado al Palacio del Buen Retiro, y posteriormente al Palacio Real de Madrid. Finalmente pasó a las colecciones del Museo Nacional  del Prado en 1819, y es allí, en las salas dedicadas a Velázquez, donde podemos encontrarlo.

Es un lienzo que nos muestra dos planos, uno el taller de las hilanderas con 5 personajes y otro con el tapiz del fondo donde otras 5 figuras les dan la réplica. El juego de los dos planos es algo propio del barroco, con códigos que hoy se nos escapan, como la lectura de los mismos en orden: primer plano, segundo plano, como si se tratase de las páginas de un libro.

El Rapto de Europa pintado por RubensAl fondo en lo alto  El rapto de Europa, donde Zeus se convierte en toro para raptar a la ninfa Europa. Velázquez nos permite adivinar aquí un cuadro de Tiziano pintado para Felipe II, copiado en muchas ocasiones, y que pertenecía a los reyes españoles desde 1562.


El Museo del Prado posee la copia que realizó Rubens en 1628, muy fiel al original. Es esta escena, tejida por Aracne, la que molesta a la diosa Atenea, ataviada con armadura, que enfurecida por la representación de la infidelidad de su padre, y la maestría en el tejido, castiga a Aracne convirtiéndola en araña.

Varias damas ricamente ataviadas, en una época que tanto discutía sobre rangos y jerarquías, probablemente encarnan a la escultura, la arquitectura, y la música (podemos ver un contrabajo), es decir a las Bellas Artes. La cuarta es la pintura.

De esta forma el cuadro nos muestra los dos grupos sociales entre los que se movía Velázquez. Su actividad, la pintura, era una actividad artesana inferior, aunque al mismo tiempo, él quería formar parte de la clase aristocrática. Necesitó muchos apoyos cuando en 1658 el rey Felipe IV quiso nombrarle caballero de la Orden de Santiago. Aunque los padres del pintor procedían de la nobleza portuguesa, las condiciones de admisión a la Orden eran muy severas, había que aportar pruebas de ilustres orígenes a lo largo de generaciones.

Detalle con las Bellas Artes en Las Hilanderas
Como en otras obras de Velázquez, hay varias lecturas del cuadro. Por un lado, el realismo y la representación de un día cotidiano en La Fábrica de Tapices de Santa Isabel, con las hilanderas preparando el hilo, la rueca, la devanadera..., es decir un cuadro de género.

La consideración de cuadro mitológico que representa La Fábula de Aracne (es el autor latino Ovidio, quién en el libro sexto de su Metamorfosis, nos cuenta la historia de una muchacha lidia y sus disputas con la diosa Atenea). De hecho, el cuadro figuraba en el inventario de Felipe IV bajo el título La leyenda de Aracne, antes de conocerse como Las Hilanderas.
Una declaración de intenciones: el mayor rango de la pintura frente al resto de las Bellas Artes.

Velázquez nos atrapa en la historia y nos hace partícipes de la intimidad de las trabajadoras, mediante una paleta de tonalidades cálidas y una pincelada que más tarde admiraran los impresionistas. Hay que señalar que en sus años sevillanos es el tenebrismo y los colores sobrios los que le caracterizan, pero en esta etapa, seguramente antes de su segundo viaje a Italia, su paleta se ha enriquecido con grises y tonos calidos.

La iluminación es la que guía nuestro recorrido por la tela, destacando a la hilandera en primer plano de la derecha, para llevarnos después a la que aparece a nuestra izquierda y aparta el cortinaje, como invitándonos a entrar en la escena.

Escena con la fabula de Aracne en las Hilanderas

En este caso es precisamente en la pared del fondo, donde las clientas del taller observan la fábula de Aracne, donde una diagonal de luz hace presente el espacio, la atmosfera. Y es en la rueca y las manos de la hilandera tejiendo, donde Velázquez capta la velocidad y el movimento.

La historia de contexto de Las Hilanderas ofrece muchas pistas. Velázquez es un joven Sevillano, que entra a los 24 años en el mundo de la corte, de la mano del duque de Olivares, ministro y favorito del joven rey. Más de mil personas rodeaban al monarca, y existían unas rígidas reglas de etiqueta. Con un solo retrato se ganó el favor de Felipe IV, pasando a convertirse en el pintor de la corte. Durante más de cuarenta años desempeño este cargo.

Los pintores no estaban exentos de impuestos, pagaban la alcabala, situándoles al nivel de carpinteros o  alfareros. El propio Velázquez tenía que sentarse junto a los bufones y los lacayos de los nobles. Por eso el pintor medra en la corte ocupando otros puestos hasta convertirse en segundo ujier de cámara y ayuda de guardarropa, encargado del mobiliario real. De esta forma tenía acceso a los tapices, que seleccionaba junto a el gran tapicero de la corte, para decorar las salas de Palacio en las recepciones oficiales y se ocupaba también de las reparaciones de los mismos, teniendo por tanto oportunidad de conocer el trabajo de las hilanderas.

Las alusiones literarias cultas, los mensajes cifrados complejos, los símbolos y las alegorías gozaban del máximo aprecio en una corte donde el propio Felipe IV visitaba casi diariamente el taller del pintor. Sólo el rey podía saltarse las convenciones sociales.

Aracne tejiendo, detalle de Las HilanderasVelázquez es uno de los grandes, nos ha legado poderosas obras, que incluso hoy pueden considerarse modernas;  es un innovador. Antonio Moro había definido los cánones de los retratos reales, Velázquez incorpora cambios en el retrato del joven Felipe IV ya en 1626. Realiza retratos que son reflejo de una época, utilizando como modelos bufones, borrachos….

Nos deja enigmáticas pinturas que aún siguen dando lugar a múltiples reflexiones como Las Meninas. Evoluciona estudiando a los grandes que le han precedido, Tiziano, Rubens..., y sus viajes son decisivos en su aprendizaje.

No hubiera podido lograr esto sólo, sin apoyos, sin un mecenas. Velázquez es el mortal de esta historia y la figura del monarca es el Dios, que en este caso admira la maestría del artista, y le deja hacer.

Bajo la protección real, la industria de la lana fue decisiva en España durante siglos. Es en el XVII cuando sufre una grave crisis. El oro llegado del descubrimiento de América, aporta inmensas cantidades de dinero que entran en el país pero salen de el muy rápidamente. Se empiezan a importar todo tipo de productos, incluidos los géneros flamencos e ingleses. Muchos talleres de lana de Toledo y Burgos cerraron sus puertas. En una España donde la hidalguía y el clero no pagaban impuestos y además no podían trabajar, eran los franceses, italianos y flamencos, comerciantes, albañiles, herreros y sastres quienes obtenían los beneficios. Quedaban muy pocos contribuyentes para pagar los tributos que el  rey necesitaba para asegurar la hegemonía política.

Los vellones de lana cuelgan de la pared derecha del cuadro de Velázquez, casi en penumbra. La manufactura de Madrid, había dejado la fabricación de tapices para centrarse en la restauración.

Detalle de las Hilanderas, Atenea tejiendo

¿Nos hablaba Velázquez de un cambio de época?

Me gustaría pensar que en una etapa de cambios, como la que vivimos, con una necesidad de trabajo en red, Atenea fuera capaz, como diosa que es de la Inteligencia, de entender que Aracne puede ser una aliada útil, que el trabajo en equipo puede dar lugar a tapices más bellos.

Admiro en Velázquez un guiño hacia los cambios, una de las figuras del fondo deja de observar a la diosa y mira hacia el presente, hacia nosotros, hacia el cuadro en primer plano. Y aún cuando la mujer de más edad, con el cabello cubierto parece ser la que mayor jerarquía tiene en el cuadro, (¿Atenea disfrazada?) una admirada muchacha contempla la velocidad y maestría de la hilandera más joven, iluminada por la paleta del pintor.

Creo firmemente que la experiencia tiene que aliarse con las ideas innovadoras, que la mezcla de conocimientos, el Distintos Juntos es un nuevo comienzo.

25 comentarios :

  1. Pero ¡no sabía que eráis expertos en Arte! Aprendiendo (mucho) de vosotros. Un abrazo :D

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    1. Jajaja, gracias, Marta, expertos... :)) Nos gusta mucho, es verdad, es uno de nuestros principales motores viajeros.
      Un abrazo!

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    2. ¡Y tanto que lo sóis! No todo el mundo es capaz de escribir un post de esa calidad :D

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  2. Un gran genio al que le habéis dado un exaustivo repaso en este mítico cuadro, repleto de enigmas e interrogantes. Como siempre un placer leeros y aprender, de pintura en este caso. Enhorabuena por la entrada!! Un abrazo

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    1. Ya sabes Fran que el arte nos puede.. la cultura cura, jejeje. Gracias, un abrazo muy fuerte ;-))

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  3. Lección magistral, así da gusto :D

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  4. Menuda disección del cuadro! La verdad es que nunca me haía fijado en todos esos detalles que comentais. La próxima vez que vaya al Prado me fijaré más.
    Un abrazo

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    1. M.C. Cruz jajaja, tu lo tienes cerca, es que Velazquez da mucho juego. Un abrazo ;-)

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  5. gran post. Tenía previsto hacer algo parecido con algún cuadro del reciente viaje a Holanda. Aunque me lo tendré que pensar ya que lo que yo puedo explicar de un cuadro es la centésima parte de la información que aportáis ;) Creo que viajar no es solo explicar lugares, sino ayudarnos a comprender lo que hay a nuestro alrededor, y la cultura, muchas veces es la gran desconocida a la que solo miramos de pasada...
    saludos!

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    1. Muchas Gracias somosviajeros, tu blog es cultura en estado puro. Más cultura, más!!
      Y cuenta, cuenta, Holanda... Vermeer, Van Gogh, Rembrandt, Avercamp...mmmm!
      ;-))

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  6. Hola guisantes magnifico post.Magnífica explicación del cuadro Las Hilanderas.A mí personalmente no me sorprende.Yo se que en cuanto a arte y cultura de los pueblos el 80 por ciento de vuestros viajes es por ese motivo.Es vuestra gran pasión.Vosotros sabéis la admiración que yo siento por Velázquez.
    Aqui y ahora quiero agradeceros esta formidable lección de arte de mi gran Maestro, muchas gracias.
    Saludos majos.))))).

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    1. Los tiramillas quedamos a la espera de que conteis algo sobre Velazquez y vuestro último viaje...un gran encuentro ¿no? ;-)

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  7. Habría que restaurar el título del cuadro a La leyenda de Aracne, o mejor dicho, usar los dos al mismo tiempo, ya que actualmente ese trabajo de innovación en red se hace por el hilar cotidiano de muchos que están construyendo el gran tapiz del conocimiento del futuro, sin duda aliados por una inteligencia colaborativa que debe superar de alguna manera la trifulca de Aracne con Minerva-Atenea, que fue castigada por la soberbia de creerse la mejor tejedora y con derecho a retratar a los dioses en asuntos que no le concernían. Ojalá Aracne seamos todos, y Minerva decida unirse a la red tejida y no sentirse afrentada como diosa, descendiendo un poco del Olimpo exclusivo.

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    1. Alvaro y yo escribiendo tanto cuando podía haberlo sintetizado así, ;-)))
      Y solucionado, ya están admitidos ambos títulos. Ahora queda reflexionar cuál es nuestro papel en este tapiz, y que los del Olimpo escuchen... Atenea, colaborando lo vamos a hacer mejor!!
      Un abrazo ;-)

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  8. Qué post más interesanteeeeeee!
    Eres un maestro...
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

    postdata: Atrévete a participar! Adivina dónde está hecha la foto:
    http://www.el-lobo-bobo.com/2013/04/adivina-adivinanza-4.html

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    1. Gracias Paco Piniella saludos viajeros. ;-)) voy a ver la foto...

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  9. Menudo expertos en arte estáis hechos. Sois la leche!!!

    Un abrazo!!!

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    1. Aprendices en todo caso! Antonio Ruiz siempre estamos aprendiendo, es que el Arte nos puede , un abrazo fuerte ;-)

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  10. Recuerdo bien mis años de colegial,cuando el profe nos explicaba la historia de los pintores españoles y nos mostraba algunos cuadros impresos en la enciclopedia llamada Universal en aquel tiempo.Contenia toda la información de casi todos los temas.Geografía, Geometria, Historia,Matemáticas etc.Ya entonces Velazquez me impresionó mucho y desde entonces ha sido mi pintor favorito.
    Tambien es casualidad bautizarle en la iglesia de San Pedro(Sevilla).
    De sangre portuguesa y española el neonato yo creo que nació con un pincel debajo del brazo.
    Si tenemos en cuenta que a los 17 años abrió su propio taller como pintor profesional.Cierto es, que algo tuvieron que ver en su preparación Francisco de Herrera (El Viejo) y Francisco Pacheco.
    Velazquez crea la realidad mediante formas con un absoluto rigor tecnológico visual fue un entusiasta del dibujo al natural y eso es uno de los motivos de mi admiración por este pintor.No hay nada mas que obserbar uno de sus bodegones(Vieja friendo huevos) sencillamente es una maravilla.Tenia 19 años cuando lo pinto.Precisamente en ese cuadro, Don Diego valora mas que el color el efecto táctil,las calidades reales de las cosas.
    Ya no os doy mas la lata creo que me he pasado pido perdón.Un abrazo

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    1. Qué va los Tiramillas encantados de seguir aprendiendo con vosotros, fantástica aportación. Increíble su trabajo de esa época de "aprendiz" ;-))

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  11. Una vez me contaron, no sé si será verdad, que cuando estaban intentando conseguir ser Caballero de la Orden de Santiago, tuvo que demostrar que no trabajaba, sino que eran un zang... un caballero, y que varios pintores declararon frente a un comité que no era pintor profesional, que pintaba, pero como aficionado.

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    1. Arrrg, loquemeahorro revisando comentarios descubro que no había dado respuesta a este bien fundamentado rumor, pues no era cosa de caballeros eso de coger los pinceles, jejeje.
      Un abrazo, desde el Ministerio del tiempo ;-)))))

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  12. Bueno, no sabía que hacíais post de viajes al pasado artístico. Genial la descripción de las hilanderas. Posiblemente el cuadro de Velázquez con mejor definición de la perspectiva aérea después de las Meninas
    Los talleres de España no hacían tapices, y solo podían hacer arreglos de los mismos. Esto se debía a un privilegio concedido a Flandes como suministrador exclusivo de la corona.
    Estas mujeres se encargaban de los arreglos, un trabajo duro pero no eran siervas eran mujeres libres, cosa que Velázquez nos sugiere con la presencia de un gato entre ellas.

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    1. Muchas gracias por tu aportación Salvador Gutiérrez, es un trabajo del que siempre hay detalles por aprender, el arte es una de nuestras pasiones, y en muchas ocasiones se convierten en motor de nuestros viajes, al pasado o al futuro, ya que en muchos casos estas telas son perfectas metáforas del comportamiento social también siglos después ;-)

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