junio 16, 2008

Roma, Ciudad Eterna I


Elegimos este libro para dar respuesta a aquellos seguidores del Guisante que nos pedían algo de la Ciudad Eterna, este post es el primero de una serie de tres que publicaremos de forma sucesiva.

Hablar de Roma es hablar de arte y elegir una obra como la Venus de Canova abrir una puerta al recuerdo de sus calles, las familias de la nobleza que la hicieron grandiosa y sus joyas artísticas tan codiciadas por los que la asediaron y hoy la visitan.

"Contaba con el afecto de Napoleón, que en esto la distinguió siempre más que a sus otras hermanas… Sus sueños imperiales habían caído sobre Italia, organizando y reorganizando estados, diezmando teritorios y, a poco que se lo permitieran, sustituyendo tronos. Pero a la espera de esta oportunidad, miraba con singular admiración el ejemplo del Imperio Romano y consideraba a la Ciudad Eterna el paradigma de cuantas virtudes caracterizan al genio militar, al genio político y a aquella sorprendente mezcla de ambos que era el genio religioso manipulado por el poder temporal de los pontífices."

"Venus Bonaparte", Terenci Moix

Magnífico repaso del sueño imperial, de todos los sueños: grandeza, fama, arte, cultura, pasión, sueños de permanecer, de vivir eterna, intensamente, por encima de los mortales.

Sueños de Marte y Venus, reencarnados en Napoleón y Paulina, en el marco incomparable de la Ciudad Eterna. Una historia de amor, de amor a la vida.

1 comentario :

  1. La foto es "La Coronación de Napoleón", de David, cuadro que hemos podido ver en París, tanto en el Louvre, como la copia en su emplazamiento original, ¿sabeis cuál era? ¿y en qué iglesia se celebra la coronación?

    ResponderEliminar

Déjanos un comentario, es gratis y sienta genial