julio 09, 2019

Alforja, manta y Pélardon. Viaje por el Parque Nacional de Cévennes en Lozère, Francia


¿Qué secretos esconde Lozère, en el Parque Nacional de Cévennes? ¿Por qué acercarse a estas montañas que se alzan en la antigua región de Languedoc-Rosellón, tan cerca del mar Mediterráneo? En ocasiones, el mapa geográfico y el mapa mental de nuestros viajes no siempre coinciden; estamos en el sureste de Francia, incluido desde 2016 en la más amplia región de Occitania. Aquí Carcassone, Toulouse, Albi..., ya nos han seducido con sus mejores galas en viajes anteriores, así que, llenos de curiosidad, llegamos en esta ocasión a Montpellier, nuestra puerta de entrada al Parque nacional de Cévennes, que recorre los departamentos de Gard y Lozère. La sede del parque se encuentra en la ciudad de Florac.

Sigue siendo mágico hacer zoom en el mapa de una zona que vamos a descubrir e imaginar todo lo que nos espera y desconocemos por completo. Comprobar como cada elección en un cruce de sinuosas carreteras de montaña nos muestra la belleza de un valle, una gruta o una garganta y, a la vez, nos aleja de otro tesoro que tendrá que quedar para la siguiente visita.


En esta ocasión Montpellier, una desconocida para nosotros, ha sido nuestra puerta de acceso a una Francia más rural, más tranquila. Nos vamos a recorrer Gard y Lozère, el Parque Nacional de Cévennes, una zona menos poblada, con entretenidas carreteras de montaña y pequeñas poblaciones que hacen gala de una vida más lenta y que encaja perfectamente con un viaje slow, como nos gusta, donde una buena sobremesa, disfrutando tanto de la gastronomía de la región como de las conversaciones y anécdotas de sus lugareños, no está reñida con la aventura de una vía ferrata, o la posibilidad de imitar a Robert Louis Stevenson recorriendo estas montañas en la compañía de un burro.

julio 01, 2019

¿Que estamos haciendo con Van Gogh? El Arte Espectáculo

Van Gogh, Autorretrato con Sombrero de Paja (detalle) - MET. Nueva York por El Guisante Verde Project

Hoy nos apetece escribir sobre Van Gogh y nuestras impresiones después de muchos años, viajes y visitas a museos para contemplar y comparar sus obras. El pintor holandés es una garantía de éxito, las múltiples exposiciones, películas, documentales, libros, subastas de arte de sus lienzos, que son siempre noticia, así lo atestiguan. Pero, ¿qué estamos haciendo con Van Gogh? El arte espectáculo.

¿Qué es lo que nos atrae de Van Gogh? ¿Sus colores, su obra, su aura de locura, su fama de atormentado? Es uno de los pocos pintores que tiene un museo propio de la envergadura del museo dedicado al artista en la capital de los Países Bajos: el Van Gogh Museum de Amsterdam. Para nosotros es especial ver sus obras y su pincelada directamente, no sólo en los libros, no en un audiovisual.

Nos cuestionamos el valor de aquellas exposiciones sobre la obra de Van Gogh que, buscando una inmersión visual, son imagenes sin narrativa, que apenas aportan información sobre su obra e influencias. ¿Consiguen que el visitante admire, quiera saber más, se interese por la obra y estilo del artista? ¿Es una película más? ¿Es sólo una forma de vender entradas gracias a la fama del artista?

Van Gogh, La Llanura de Auvers - Museo Belvedere, Viena por El Guisante Verde Project

Desde luego, no todo el mundo comparte nuestro interés por Van Gogh, y no siempre uno tiene la opción de ir a ver sus obras en museos fuera de su entorno. Por ello, son bienvenidas todas las propuestas para dar a conocer su obra, aunque, en nuestra opinión, si lo que vemos es un montaje audiovisual, como el de ‘Van Gogh Alive’, que ocupa todas las paredes proyectando imágenes de sus obras a toda velocidad ante nosotros, durante media hora, con música de fondo, una música, además, descontextualizada, no hay tiempo para que nuestro cerebro dialogue con la obra. No hay tiempo para ver significados en la escala del cuadro, descubrir personajes o detalles que no habíamos visto. El recorte o el zoom impuesto por la película, apenas deja espacio a nuestros sentidos para interpretar lo que ven. Tal vez, esta sea la razón de que el Museo Van Gogh contraataque con, 'Van Gogh Experience', una carpa itinerante que, en varias salas, intenta reproducir los escenarios y lugares que inspiraron y donde trabajó el artista holandés; esta vez con una mayor atención al contexto e información sobre su vida y su técnica. Aun así, creemos que no hay mayor conmoción que acercarse en directo a sus obras. La museografía lleva años intentando adaptarse a los nuevos tiempos, aunque de ello hablaremos en otro momento.

Van Gogh, Olivos - MOMA, Nueva York por El Guisante Verde Project

Van Gogh provoca, suscita reacciones entre quienes miramos y admiramos sus creaciones. Ha existido siempre controversia, y algo de leyenda morbosa alrededor de su vida y su estado mental. Una leyenda aprovechada para lograr mayor notoriedad e impacto entre el público. ¿Por qué no se cuenta que Van Gogh era un ávido lector de Zola, Víctor Hugo, Dickens, Shakespeare, Guy de Maupassant..., de Homero o la Biblia, y que hablaba y escribía en alemán, inglés y francés?.