diciembre 07, 2009

Made in Japan

Portada de El Arte de la Guerra"En ocasiones resulta imprescindible utilizar la primera persona al redactar una entrada, aunque, como en este caso, la entrada está escrita a dos manos. Os dejamos durante unos días, como ya sabéis estos patas de perro no pueden estar mucho tiempo quietos."

Que nuestro sistema de valores no es universal lo descubrimos hace mucho tiempo, y se hace más evidente a medida que ampliamos nuestro conocimiento de otras culturas.

A pesar de que el cine y, sobre todo la literatura, nos han acercado en los últimos años, Japón sigue siendo un desconocido. Mi relación con la cultura japonesa se inició siendo apenas un niño, a través del Karate, y con el paso de los años he ido descubriendo puntos comunes y sobre todo, enormes diferencias con respecto a la forma en que unos y otros interpretamos la realidad.

Shiragiku no
me ni tatete
chiri mo ashi

-Mota de polvo
en blanco crisantemo
el ojo no ve.-

En este haiku, del maestro Basho, compuesto en casa de Sonome, discípula de aquel, se describen la elegancia y la pureza del crisantemo blanco, al tiempo que se dirige un cumplido a la anfitriona.


Monte Fuji con marcapáginas con haiku de Basho caligrafiado a mano

A menudo los occidentales leemos literatura japonesa de manera plana siguiendo literalmente lo que el traductor ha escrito, y aunque la traducción sea espléndida, perdemos una parte importantísima del texto debido a nuestro desconocimiento de la cultura del Japón.

Traducir una obra del japonés supone un reto fantástico para los profesionales. No repasaremos las dificultades que un traductor encuentra, ya que sería objeto de un ensayo para el que no estamos capacitados. Unicamente, daremos algunas pinceladas.

Samurai. Grabado ukiyo-eLa lengua japonesa está definida por varias claves: la geográfica y climatológica; la clave histórica, donde además de los diferentes períodos que dejan su impronta en la evolución del idioma, se registran tres grandes flujos de importaciones culturales: desde el comienzo de la historia japonesa hasta finales del siglo IX; desde finales de Heian (mediados del XII) hasta fines del XVI; desde la Restauración Meiji (1868) hasta la actualidad. La lingüística, en la que estudiaríamos aspectos tan importantes en el idioma como la fonética, la sintaxis, la ambigüedad y el vocabulario, entre otras. La ideológica y religiosa, reflejando las influencias de el sintoismo o el confucianismo, pasando por el budismo o el sincretismo.

La organización social japonesa aporta elementos básicos a la lengua, al igual que el esteticismo cultural, con conceptos como el aware, el wabi-sabi o el miyabi, entre otros.

La novela de GenjiLa capacidad de sugerencia e insinuación es un valor estético firme en la cultura japonesa, causado en parte por el poder de ambigüedad de su idioma. La frecuente omisión del sujeto y de los modificadores de la oración, o incluso la elipsis del predicado contribuyen también a la ambigüedad.

Una de las mayores dificultades de la lectura del Genji Monogatari radica en la omisión de adjetivos específicos. También es cierto que en la cultura japonesa se pone mayor acento en la lengua hablada, lo que va en detrimento de la escrita. Una característica llamativa de la oración en japonés es el uso de partículas al final de la misma, por detrás del verbo, que expresan el punto de vista subjetivo del hablante o escritor, lo que plantea mayores problemas aún al traductor, al tiempo que otorga a la literatura japonesa una marcada expresividad afectiva.

Haiku de Buson

Las diferencias sociales marcan también los registros del habla japonesa, y frases totalmente neutrales (como "Hace buen tiempo"), se expresan con unos términos y una entonación que al instante permiten apreciar no solo el sexo del hablante y su posición social, sino a menudo, también el sexo y posición social del interlocutor. Nuevos problemas para el traductor.

En el vocabulario japonés llama la atención la cantidad de términos sobre fenómenos naturales: por ejemplo, hay más de veinte nombres para designar "lluvia" que varían según la época del año y la forma de caer. Harusame significa lluvia de primavera, pero dentro de harusame hay un infinito caudal de poesía y visión.

Sei Shonagon esperando a su amanteExpresiones típicas de los haiku, como mizu nurumu (el agua se ha templado) o yama waro (las montañas se ríen, para indicar que las montañas están alegres, aludiendo a la primavera, en contraste con el invierno), son características de esta lengua. Shitamoe (retoños que brotan del suelo), yozakura (las flores del cerezo observadas por la noche), y tantas otras, que para nosotros son palabras únicas, poseen para un japonés un complejísimo y poético significado.

El carbón blanco
que fue antes de la quema
rama nevada

El carbón blanco, shiro sumi, se usa a menudo en la ceremonia del te, y nos resulta curioso que sea blanco*. 

Pero el carbón vegetal procede de una rama, que en alguna ocasión pudo estar cubierta de nieve en invierno, con lo que el carbón del te realiza, de manera simbólica, un imposible viaje de retorno a la rama que fue, a través de su blancura.

*(se debe al proceso de combustión, diferente del utilizado para el carbón vegetal negro)


Cuando en la narración, entre una descripción o un diálogo, el autor indica que un cuervo grazna, con toda probabilidad podemos deducir que no terminará bien, en ese momento o al final...

"¿A que viene esa tontería del "amor mutuo"?
Un cuervo graznó desde una rama cercana. Sobresaltada, di un bote en el banco. El cuervo graznó otra vez. El maestro sonrío y envolvió mi mano con la suya.


Actor de kabukiExisten multitud de ejemplos en la vida actual que ilustran la diferente concepción de las cosas. Otorgar un regalo a un japonés y que no lo abra inmediatamente podemos interpretarlo como un gesto de mala educación, cuando es todo lo contrario. Al ser presentado a otra persona, mirar directamente a sus ojos se puede interpretar como una explícita insinuación sexual. El "universal" gesto con la mano cerrada y el pulgar hacia arriba para indicar que todo esta bien..., en Japón supone proclamar a los cuatro vientos nuestra homosexualidad.

El teatro Kabuki o el teatro Noh, sin una completa explicación resulta absolutamente incomprensible para un occidental, al igual que sucede en la opera china, donde cada personaje tiene un rol asignado y todos sus gestos, sus movimientos e inflexiones de la voz tienen un significado, como cuando un actor realiza una pirueta hacia atrás para indicar al espectador que nos trasladamos al pasado...

Portada del libro de Tanizaki: Elogio de la Sombra
xGaztelu, realizó un interesante y acertado análisis de El Elogio de la Sombra de Tanizaki, donde el autor apunta que la verdadera belleza se encuentra en la penumbra, frente a la obsesión occidental por iluminarlo todo, y nos acerca un poco a la belleza tal y como la entiende un japonés.

"Algunos dirán que la falaz belleza creada por la penumbra no es la belleza auténtica. No obstante, como decía anteriormente, nosotros los orientales creamos belleza haciendo nacer sombras en lugares que en sí mismos son insignificantes. Hay una vieja canción que dice:

Ramajes
reunidlos y anudadlos
una choza
desatadlos
la llanura de nuevo

Nuestro pensamiento, en definitiva, procede análogamente: creo que lo bello no es una sustancia en sí, sino tan solo un dibujo de sombras, un juego de claroscuros producidos por la yuxtaposición de diferentes sustancias".

Portada del libro Diario de las damas de la Corte Heian Isi lleva una temporada inmersa en el mundo literario japonés. Su última entrada habla de los Diarios de damas de la Corte Heian.
 
Nos muestra la sociedad de la época vista por tres mujeres cultas, en una obra realmente interesante para conocer el Japón durante ese período fundamental de su historia.
 
Además del interés histórico la obra está llena de poemas, sencillos en apariencia, inteligentes y sutiles.

Noche tras noche
suspiran las cañas de bambú...
Mis sueños se rompen
y una tristeza indescriptible
llena mi corazón

La Madre del Capitán Shigemoto, también de Junichiro Tanizaki, inspirada en una conocida historia de comienzos del siglo X, protagonizada por una joven de extraordinaria belleza.
 
El libro comienza presentando a un famoso seductor, Heiju, y citando un capítulo de La Historia de Genji, e incluso el desarrollo de la obra recuerda a la gran novela de Murasaki Shikibu, aunque en esta ocasión Tanizaki prese
nta la obra a modo de trabajo de investigación literaria e histórica, e intenta afianzar esa impresión en el lector analizando y explicando usos y costumbres de la época Heian, pero en realidad el libro es un análisis de como la belleza mueve a los hombres, de la mezquindad y perversidad de aquellos que persiguen arrebatar al otro su bien más preciado, por el simple hecho de demostrar que pueden hacerlo.

De como nos damos cuenta de aquello que nos importa, de lo que verdaderamente es importante solo cuando lo hemos perdido; y de las consecuencias irreparables que esa pérdida tiene. Del peligro de abrir los oídos a la adulación, del comportamiento esperado acorde a la posición social, y como no, de poesía.

En un desarrollo que nos sorprende, y perfectamente lógico para un japonés, gira hacia terrenos espirituales, adentrándose en aspectos áridos del budismo, recurriendo a una asociación habitual en la literatura japonesa, un anciano de ochenta años y un niño de seis o siete, padre e hijo, desconocidos de la misma sangre, unidos por un fino hilo que se romperá porque es la vida misma lo que finaliza y no puede ser de otra manera, en un libro que resulta de lectura difícil y que apreciaremos justamente después de un atento análisis.

Perdida, se ha vuelto nieve en el jardín
en vuelo, sigue al viento sobre el mar.
En el empíreo habrá encontrado compañero;
son ya tres noches que no vuelve a su percha.
Su voz se apaga más allá de las nubes verdes;
su forma se hunde en la brillante luna.
Desde ahora, en la residencia del gobernador,
¿quien hará compañía a estas viejas canas?


El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor, de Hiromi Kawakami, nos cuenta que su protagonista (mujer, igual que la autora), Tsukiko tiene 38 años y lleva una vida solitaria. 

Considera que no está dotada para el amor. Hasta que un día encuentra en una taberna a su viejo maestro de japonés.No intimaremos con los personajes en el sentido habitual, ya que apenas sabremos retazos de su vida, pero la autora nos coloca muy próximos a ellos, nos sitúa como voyeurs de una relación extraña para nosotros, y, una vez más, frecuente en oriente, y sin darnos cuenta estaremos inmersos en la vida del maestro y de Tsukiko, que se escribe con los caracteres de "niña" y "luna".

La poesía ocupa un lugar destacado a lo largo del libro. Los diálogos escuetos, las descripciones someras, nos adentran en la sociedad nipona, mostrándonos aspectos recurrentes en su literatura actual, como son el aislamiento dentro de una inmensidad de personas, la indiferencia hacia los otros, la relación con la familia, la nostalgia por una infancia que no volverá pero que se resisten a dejar en una batalla perdida contra el paso del tiempo, la oposición entre tradición y modernidad, el alcohol como vehículo de escape, la falta de amor y la negación de su importancia como justificación de la soledad, los convencionalismos, el papel de la mujer en una sociedad anclada en el pasado en muchos aspectos. El viaje de descubrimiento que los japoneses realizan cuando terminan sus estudios, y que les lleva al otro lado del mundo.
La naturaleza, con sus ritmos.

He recorrido un largo camino,
el frío penetra mi ropa gastada.
Esta tarde el cielo está despejado.
¡como me duele el corazón!

Nosotros recorremos también un largo camino, el que lleva a los protagonistas a mostrarnos una historia de amor, sutil y delicada como un haiku, una historia llena de sensibilidad, una historia que me hubiera gustado no terminar de leer.


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22 comentarios :

  1. De verdad, GUISANTES, lo que me valéis: un Potosí!
    ¡A L U C I N A N T E * E N T R A D A!

    Quiero leerla con todo detalle antes de comentar nada.

    1.000 gracias,

    xG

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  2. ¡Anonadada estoy! Esta entrada requiere lectura pausada y reflexión pero ahora mismo tan solo quiero deciros que mi gen asociativo ha pensado inmediatamente (además de cuan ignorante soy) en ¡qué casualidad que hayáis publicado esta entrada precisamente cuando acabo de publicar una que habla sobre algo en cierto modo relacionado!

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  3. Hola guisantes!
    Me ha gustado muchísimo la entrada. Precisamente ahora QUE ACABO DE TERMINAR EL GENJI, voy a leerme esta noche la introducción (porque cuando la empecé ví que me hablaba de cosas de la historia y la dejé por si me estropeaba algo), que parece que cuenta esos pequeños detalles -vamos, enormes- que nos diferencian de los orientales.
    Por cierto, yo haría la segunda parte del Genji con Murasaki y él en el otro mundo, porque no quería que se acabara así, sin más...
    El Elogio de la sombra y El arte de la guerra se los pediré a mi padre, que seguro que los tiene, y también me he interesado por el de Hiromi Kawakami. Ya lo había visto en más lugares.

    Es cierto que no tenemos nada que ver, que su vocabulario es infinitamente más rico para describir casi todo y que encima no se quedan ahí ¡y resulta que la entonación hace cambiar la frase!

    En fin, no sé qué más decir, luego lo vuelvo a leer y sigo...

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  4. maravillosa entrada me encanta todo lo d ela cultura japonesa, felicidades por tu blog es tremendo!!!

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  5. Me uno a las felicitaciones, chicos.

    Me he leído la entrada entre dos días, lunes y hoy, porque quería asimilar tanta información, porque quería ¿Cómo decirlo? Saborear las palabras, y así, intentar en cierta forma apreciar las cosas de una manera más japonesa.

    Lo dicho: Muy buena entrada.

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  6. Iba a decirlo, ahora que intento ponerme al día con todas vuestras entradas, pero Lammermoor se me adelanta. ¡Qué casualidad que hayáis escrito sobre temas ciertamente tan afines! :)

    Me encanta vuestra entrada. Es cierto que acercarnos a otras culturas nos enriquece, máxime cuando son tan distintas a la propia y almacenan tantísimos tesoros por descubrir. De Japón y su cultura conozco poquito, lo justo diría (Murakami, Kurosawa, el Go, que es de origen chino pero se difundió a occidente desde Japón...), y me encanta que nos descubráis algunas de sus obras (con impagables referencias a otros blogs amigos) y su cultura.

    Una entrada que releer, con más tranquilidad si cabe, para ir rascando obras y momentos para el Plan Infinito.

    Un abrazo.

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  7. Cuánto se aprende de cada entrada. Esta ha sido impagable, yo que me considero una ignorante sobre este tema, no sabéis con que interés me he leido esta entrada, dos veces y lo haré una más.
    Con esa sensibilidad es como hay que empezar a leer libros japoneses.
    Me han interesado los que mencionas.
    Un saludo
    Teresa

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  8. Bufff, que joyita nos dejais¡¡¡

    Siempre he sentido especial pasión y atracción por la cultura japonesa, a la que también me acerqué algo a través del estudio autodidacta de artes marciales ( bueno, sí, depuré bastante mi técnica para arrear bastonazos a los malos, si, si...).

    Lo que he aprendido hoy con esta entrada, ni en años hubiera sido capaz de conseguirlo.

    Bon voyage, y, si no me equivoco, creo que nos vemos, literal, muy muy pronto, ¿no?.

    Un fuerte abrazo, Roberto.

    Miguel

    --------------------
    www.asaltodemata.com

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  9. Veo que se ha perdido mi comentario de ayer ...

    xG

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  10. Como comenté ayer, se perdió mi comentario del jueves (¿o os lo habéis cepillado porque no gustó?). Más o menos decía –he tratado de recomponerlo- que después de leer con calma MADE IN JAPAN no me quedaba más remedio que repetirme: ALUCINANTE!

    Me ha parecido una entrada magnífica, que demuestra de nuevo lo riquísima que es la cultura japonesa, y lo lejos que estamos –o, desde luego, lo lejos que yo estoy- de conocerla con cierta profundidad. También a mi me vino a la cabeza una de las últimas entrada de LAMMERMOOR que alguno habéis citado, pero no sólo referido a la lectura, sino a todo: la dificultad para entender lo que no conocemos, y la necesidad de “bucear” en algo tan distinto como aquello para tratar de comprender. Japón no ha pasado por Grecia, ni por Roma, ni por lo judeo-cristiano, ni por la revolución francesa: nuestras referencias culturales más básicas no son del todo útiles para entender lo japonés.

    Sutileza, matiz, ambigüedad, claroscuro, penumbra, son algunos de los conceptos que han “crecido” en mi cabeza a medida que os leía. Que, en el fondo, se pueden resumir en una: DELICADEZA. Mucho tenemos que aprender ...

    Y para acabar, una pregunta: de los libros que citáis ¿por cuál empiezo? ¿qué me recomendáis? Me tienta el que ha comentado ISI. (Ah! y gracias por el enlace a EL ELOGIO).

    xG

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  11. Totalmente de acuerdo, alucinante la entrada, con razón eres el usuario recomendado en minube, jeje.

    Un abrazo desde Madrid!

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  12. Con la boca abierta me he quedado, vaya lección.
    Saludos

    Intentando recorrer el mundo

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  13. xGaztelu, no sabes la alegría que da leer comentarios como el tuyo!. Además, los primeros en darte las gracias tenemos que ser nosotros, ya que el impulso que nos faltaba para animarnos con un lugar en el que no hemos estado (aun...) llegó de tu parte, gracias al ensayo de Tanizaki.
    Por lo demás, creemos que estamos de acuerdo en todo lo que comentas, y resaltaríamos lo que dices respecto al aislamiento que Japón ha tenido con respecto al resto del mundo, y lo que ello supone a la hora de tratar de entenderlo.
    En cuanto a la recomendación...., no sabría que decirte porque todos resultan interesantes. Ambientado en la actualidad está el de Kawakami, yo leería ese primero.
    También quiero comentarte que vamos a iniciar una serie, al igual que hicimos con Egipto, y de vez en cuando seguiremos subiendo entradas "Made in Japan", y por supuesto que no nos hemos comido ningún comentario!!, jajajaja.
    No está la cosa como para eso, ;-)

    Un abrazo!

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  14. Lammermoor
    me extrañaba, hasta que he comprobado en tu blog , que mi comentario hablando de esta coincidencia en tu entrada cerca, lejos ha desaparecido. Parece que nos hemos puesto de acuerdo!!

    Isi
    Ya he visto tu entrada del Genji, preciosa, y veo que seguimos compartiendo libros con tu padre enrollao y tu madre, ¿ves porque luego digo que se enfadan?, si parece que entramos por la noche a su biblioteca, jajaja.

    Gracias Keko

    Loque
    ¿lo dices de verdad?, es que yo ahora me imagino tu versión y con lo serios que nos ponemos, creo que sería demoledora, maléfica, lisérgica...pero me gusta eso de tomarse las cosas a la japonesa ;-)

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  15. Sólo venía a daros la bienvenida.
    Un besito a los dos (bueno, a Maribel más fuerte ;) )

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  16. Homolibris a medida que vamos descubriendo nuevas culturas, nos damos cuenta de cuánto nos falta por aprender!, así que seguiremos recorriendo, y aprendiendo, también con los blogs amigos! :)
    Saludos!

    Hola Teresa!, es muy difícil trasladar sensibilidades, pero creemos que no solo en Japón, sino en Asia, hay un mundo maravilloso por descubrir.

    Un abrazo!

    Miguel!, ya es lo que te faltaba!!, artista marcial autodidacta!!.
    Esperamos que ayer lo pasaras tan bien como nosotros!, a ver si repetimos pronto.
    Un abrazo, compañero!

    Muchas gracias Gonzalo, ya hemos visto la portada de Mi Nube, ayyy, que efímera es la fama!!!, jajaja.

    Un saludo ;)

    M.Eugenia, bienvenida!, ya te dijimos que era un poco extensa, jejeje, esperamos que te haya gustado! Ahhh, y gracias por el enlace!
    Un abrazo!

    Isi, jajajaja, gracias por la bienvenida :)
    Un abrazo!

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  17. Hola guapos!!

    Un placer haberos conocido!!! Muy interesante el post! Me ha gustado mucho!

    Os he enlazado en el post de Holanda!

    Un abrazo,
    Laura
    ____________________________
    http://www.viajealatardecer.com
    http://madridallabout.blogspot.com

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  18. Sabemos que la cultura japonesa es completamente diferente a la nuestra y muy dificil de entender, a pesar de las muchas peliculas y documentales que veamos. Pero poco a poco, vamos andando en ese camino que une las culturas, y gracias a articulos como este, damos pasitos de gigante. Un saludo

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    1. Es una cultura Carlos Javier Nuñez Vazquez tan y rica y tan compleja que nuestro acercamiento debe ser, por fuerza, cuidadoso. Cada paso que damos en ella es un descubrimiento.

      Saludos!

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  19. Es una cultura tan distinta a la nuestra, desde cosas simples como levantar el pulgar hasta las tradiciones religiosas, además es cierto que su orden y organización es muy distintivo también en ellos, pero para terminar es una cultura que atre por sus tradiciones y orígenes.

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    Respuestas
    1. Así es, fascinante y totalmente diferente, de ahi su atractivo, MueblesM

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