octubre 27, 2016

Oslo, de Vigeland Park a Supreme Roastworks, el mejor café del mundo se sirve en Noruega

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Uno de los iconos más reconocibles de Oslo es, sin duda, el llamado por la mayoría de foráneos, Vigeland Park, pero, ¿sabíais que en esta ciudad podéis degustar la mejor taza de café del mundo? Pues así es, en Supreme Roastworks, de la mano de Odd Steinar Tollefsen.

La capital de Noruega se ve a menudo eclipsada por la salvaje naturaleza del país, un hecho que se intensifica y en cierto modo se promueve con campañas turísticas como Norway, powered by Nature, provocando que muchos viajeros pongan pies en polvorosa tras pasar en ella un par de noches, cuando no lo hacen nada más aterrizar... Sin embargo, como ya os contábamos en Invierno en Oslo, la ciudad que se asoma al Fiordo, los cambios que urbanística y culturalmente está experimentado, hacen que la capital nórdica sea cada vez más atractiva y merezca que le dediquemos más atención...

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Un buen ejemplo de este creciente atractivo, en especial para los cafeteros, es que en Oslo se encuentra Supreme Roastworks, kaffebar and brenneri un pequeño local situado en el que probablemente es el barrio más dinámico de la capital noruega, Grünerlokka. Un barrio que ha sabido sobrevivir a su origen industrial, cuando en el siglo XIX las fábricas se instalaron en las orillas del Akerselva, el rio que recorre la ciudad de norte a sur, para convertirse más tarde en un refugio de creación artística aprovechando a menudo los viejos edificios de ladrillo, con lo que de revitalización urbana y social conlleva. Aquí encontramos a Odd Steinar Tollefsen, ganador en 2015 del World Brewers Cup, así que podéis decir sin temor a equivocaros que, en Oslo, habéis tomado la mejor taza de café del mundo.



Una experiencia que para nosotros llegó, lamentablemente, tarde, ya habíamos dejado Oslo, y que podemos incluir aquí gracias a Elva, Pedro, Monika Y Álvaro, nuestro equipo en Noruega que, además de descubrirnos Supreme Roastworks y realizar la grabación, nos ha puesto a prueba con el set completo. ¡Tiembla, Odd-Steinar!.

Set café de Supreme Roastworks - Oslo por El Guisante Verde Project

Bromas aparte, merece la pena asistir a la preparación que le sirvió a Odd-Steinar Tollefsen, un tipo realmente risueño y simpático, un auténtico alquimista del café, para ganar el campeonato de Noruega en 2014 y el del Mundo en 2015. El video es un pequeño resumen, hay que dejar algo para que lo disfrutéis en directo, de una ceremonia que eleva la preparación de una taza de café a la categoría de arte.

Una vez que hemos entrado en calor, salimos a la calle en busca de la parada del tranvía número 12 que, tras media hora de recorrido interesante por algunos de los hits de la capital nórdica, nos deja en la puerta del que sin duda es uno de los lugares mas representativos de Oslo y que echó por tierra nuestras ideas preconcebidas.

Vigeland Park, Puente - Oslo por El Guisante Verde Project

El conjunto escultórico, también arquitectónico, creado por el noruego Gustav Vigeland se encuentra dentro del que actualmente es el parque más extenso de Oslo, llamado Frogner Park, que data de 1896, cuando el ayuntamiento de Christiania adquirió estos terrenos. Aquí encontramos 212 esculturas realizadas en bronce y granito, fruto del trabajo de toda una vida, y que es, además, la instalación de estas características, debida a un solo artista, más grande del mundo.

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Se compone de diversas partes, la Entrada Principal, el Puente, la Fuente, el Monolito y la Rueda de la Vida.

La Entrada Principal está realizada en hierro forjado y granito, en estilo modernista, y se compone de cinco puertas grandes y dos pequeñas que nos dan acceso al parque y a la propia instalación de Vigeland, que se desarrolla en línea recta desde aquí hasta la Rueda de la Vida.

Vigeland Park, Entrada Principal - Oslo por El Guisante Verde Project

Sin embargo, la primera parte que se abrió al público, en 1940, fue el Puente, que acoge 58 esculturas de bronce, incluída una de las más famosas, el Niño Enfadado, que reafirman la temática general de la instalación: la condición humana. Al final del puente, hay un conjunto de esculturas, una especie de Jardín de Juegos, donde los protagonistas son los niños jugando.

Vigeland Park, Puente - Oslo por El Guisante Verde Project

Vigeland Park, Puente - Oslo por El Guisante Verde Project

Vigeland Park, Puente - Oslo por El Guisante Verde Project

Vigeland Park, Fuente - Oslo por El Guisante Verde Project

La Fuente, realizada en bronce, se encuentra en el centro de un gran mosaico de granito blanco y negro, originalmente estaba destinada a la Plaza Eidsvolls, frente al Parlamento de Noruega, muestra una hilera de relieves que recorre todo su perímetro así como figuras de niños y esqueletos sobre las ramas de árboles gigantes, en lo que podría ser una evocación del viaje de la vida, rematada con un conjunto de esculturas masculinas que sostienen un gran pebetero.


Continuamos nuestro camino hasta llegar a los pies de una colina de forma octogonal a la que se accede a través de ocho puertas realizadas en hierro forjado, y tras subir una serie de gradas que acogen 36 grupos escultóricos, nos encontramos al pie de la principal atracción del conjunto de Vigeland, el Monolito.

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project

En sus algo más de 14 metros de alto, muestra 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas, talladas en un bloque de granito. Un trabajo que se llevó a cabo durante 14 años.

Al final de la línea que comienzaba en la Puerta Principal, encontramos la Rueda de la Vida, una composición de siete figuras humanas, cuatro adultos, dos niños y un bebé se unen formando en círculo.

Vigeland Park, Rueda de la Vida - Oslo por El Guisante Verde Project

Siendo este lugar uno de los más conocidos, ya no solamente de Oslo, sino de toda Noruega, debemos reconocer que a priori era un espacio que no nos llamaba especialmente la atención, a juzgar por las imagenes que habíamos visto. Sin embargo, es justo reconocer que una vez allí, en una fría y soleadísima mañana de invierno, recorrer el parque nevado con tranquilidad y sin apenas turistas, ha sido una gran experiencia.

Vigeland Park - Oslo por El Guisante Verde Project

Las figuras, que pueden parecer hiératicas a primera vista, cobran, bajo la luz del sol, una nueva vida y somos plenamente conscientes de que se ha cumplido el objetivo de Vigeland: mostrarnos la compleja naturaleza humana, sus pasiones, sus preocupaciones y miedos, la alegría, el fracaso, la soledad, la libertad, en definitiva, el viaje de la vida...

Monolito - Vigeland Park, Oslo por El Guisante Verde Project


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2 comentarios :


  1. La visita al Froguer Park es sin duda todo un acierto. Nosotros pudimos ver la maravillosa obra del genial Gustav Vigeland un soleado día de septiembre y lo disfrutamos mucho.
    Si, tambien pasamos por Supreme Roastworks para tomar un café preparado por un maestro como Odd Steinar, un señor tan agradable como el café que nos sirvió. Un abrazo para los dos.

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  2. Estuve en mayo del agno pasado y me quede con ganas de mas. Al parque fui dos veces y me encanto, pero el cafe me lo perdi. Lastima.

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