octubre 10, 2016

Monte Pilatus en Lucerna, leyendas de dragones y mazmorras

Lago de los Cuatro Cantones - Lucerna, por El Guisante Verde Project

La ciudad de Lucerna es una de las muchas joyas que Suiza guarda celosamente entre sus montañas. Es conocida, entre otros motivos, por su bellísimo puente medieval cubierto, el Kapellbrücke, por ese homenaje a la lealtad que es el Löwendenkmal, el monumento del león, y también por su ubicación, sobre el Lago de los Cuatro Cantones, el segundo más grande del país, bajo la atenta mirada del Monte Pilatus, siempre presente en el horizonte de la ciudad...

Monumento al León  - Lucerna, por El Guisante Verde Project

Dejaremos, sin embargo, para otra ocasión, el paseo por las viejas calles empedradas de esta ciudad donde el 1 de agosto de 1291 nació, de facto el Estado Helvético.

Kapellbrücke - Lucerna, por El Guisante Verde Project

Lucerna, por El Guisante Verde Project

Fachadas Decoradas - Lucerna, por El Guisante Verde Project

Un recorrido donde abundan los rincones, las plazas, pequeñas casas de colores, fachadas con detalles insólitos y el sonido de las aguas del rio Reuss fluyendo furioso bajo los puentes, aunque en ocasiones es eclipsado por el del alphorn, ese largo tubo de madera con un final acampanado hacia arriba, y que en la antiguedad se utilizaba para comunicarse en la distancia.

Músicos de Alphorn - Lucerna, por El Guisante Verde Project

Ponemos nuestra mirada en esa montaña, a menudo rodeada de nubes alrededor de su cima, hogar, según las leyendas, de dragones y, también, última morada de un personaje infame, Poncio Pilato... Efectivamente, desde mucho tiempo atrás, las gentes de la zona pensaban que el pequeño lago del Monte Pilatus era responsable de las terribles tormentas que de tanto en tanto les azotaban, ya que cada Viernes Santo, el fantasma de Poncio Pilato, cuyo cuerpo terminó aquí tras pasar por el Tiber y el Ródano, se levantaba de entre sus aguas para lavarse la sangre de Cristo que manchaba sus manos.

Macizo del Pilatus- Lucerna, por El Guisante Verde Project

Por si no bastaba con la presencia de fantasmas, ya en la Edad Media se creía que el Monte Pilatus estaba habitado por dragones con poderes curativos. Así, fueron documentandose hechos extraordinarios que corroboraban ese hecho, como aquel granjero que, en 1421, vio como un gran dragón se posó tan cerca suyo que se desmayó de la impresión. Al volver en si, tenía un pequeño grumo de sangre coagulada en el lugar del golpe, y junto a el, una piedra de dragón, cuyas propiedades curativas se certificaron oficialmente en 1509.

Incluso hay documentados avistamientos colectivos, como el de la mañana del 26 de mayo de 1499, cuando, tras una gran tormenta, un enorme dragón se levantó de las aguas del río Reuss frente a la Iglesia de la Compañia de Jesús, en pleno centro de Lucerna, a donde llegó problablemente arrastrado por el rio Krienbach desde el Monte Pilatus.

Iglesia de la Compañía de Jesús- Lucerna, por El Guisante Verde Project

Lo cierto es que estos y otros relatos han hecho que desde entonces los Dragones del Pilatus hayan sido venerados por su buen carácter, y, tal como encontraréis escrito en el camino que atraviesa sus grutas, cerca de la cumbre, en algunas ocasiones, cuando la Luna juega al escondite detrás de las nubes, una sombra gigante sobrevuela su cara.

Dragon's Trail - Monte PIlatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Entonces, tal vez los visitantes del Monte Pilatus logren captar el débil sonido que produce el batir de unas alas de piel y, si esto sucede, puede que un leve rastro de polvo con poderes benéficos se deposite sobre ellos, convirtiéndoles en personas realmente afortunadas.

Monte PIlatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

La visita al Pilatus la realizamos siguiendo lo que se denomina Circuito Dorado, una excursión de día completo y que comienza en barco. El trayecto desde Lucerna hasta Alpnachstad, a través del lago y rodeados de montañas, nos deja paisajes de postal.

Trayecto a Alpnachstad - Lucerna, por El Guisante Verde Project

Nada más desembarcar nos subimos al tren cremallera histórico más empinado del mundo, con rampas de hasta el 48%, y por lo que vimos, también debe ser de los más abarrotados. Hay que estar rápido para poder colocarnos, aunque sea de pie, junto a una ventana, y poder ver el sinuoso trazado, los puentes sobre auténticos abismos, y las montañas que parecen cada vez más altas...

Tren Cremallera al Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Una vez arriba quedamos fascinados por el paisaje a nuestro alrededor. Obviamente, hay que intentar realizar esta excursión en un dia lo más despejado posible, ya se encargará el Pilatus de mostrarnos lo que significa el concepto de nubes de evolución.

Panorámica Monte PIlatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

El Pilatus es, también, un paraíso para los botánicos, donde estudiar la frágil flora alpina, y para los que no somos expertos, los suizos, algo que nos dejó asombrados, se encargan de colocar, junto a cada especie, su correspondiente cartel explicativo. Una labor que realiza la asociación Pilatus Pro, con casi setenta años de historia, y que podéis apreciar en el llamado Flower Trail. Por cierto, debéis tener en cuenta que la flora alpina está protegida, por lo que solo os podéis llevar imagenes como recuerdo.

Flower Trail, Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

A nuestro alrededor, montañas hasta el infinito, el Lago de los Cuatro Cantones, y caminos, con tramos excavados en la roca, que sobrevuelan los precipicios, dejándonos panorámicas realmente fabulosas.

Senderos Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Lago de los Cuatro Cantones, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Caminos del  Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Recorrido Tren Cremallera del Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

La vuelta desde el Pilatus la realizaremos mediante el teleférico panorámico, aunque en realidad son tres tramos diferentes, no muy recomendable si tenéis vértigo, aunque el panorama es una maravilla y pronto os hará olvidar cualquier otra sensación que no sea la de disfrutar del recorrido sobrevolando los árboles y del horizonte que se abre ante vosotros.

Teleférico del Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

Nosotros subimos al Pilatus durante el día, no fue posible hacerlo por la noche, aunque tal vez, mientras recorríamos el Dragon Trail, mezclado con el sonido del viento, escuchamos otro, como un batir de alas que se acercaba y alejaba, y desde luego, nos sentimos muy afortunados al poder estar allí.

Parapente en el Monte Pilatus, Lucerna, por El Guisante Verde Project

2 comentarios :

  1. Lo tengo al lado de casa, como quien dice, y ya lo he visitado en varias ocasiones, algo de lo que nunca me canso, porque cada vez es diferente. Una excursión muy recomendable siempre que el día esté despejado, que es cuando realmente merece la pena.

    El recorrido en barco por el lago, ya sea volviendo de alguna excursión o por el simple gusto de navegar es precioso.

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  2. Pasada de sitio!. La primera foto parece de cuento.
    Saludos

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