julio 19, 2015

De Burdeos a Chicago, un viaje con Jaume Plensa

St. Pierre, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Tuvimos la suerte de visitar la ciudad de Bordeaux, Burdeos, a través de la lectura que el escultor catalán, Jaume Plensa hizo de ella. Junto con sus obras repartidas por toda la ciudad, una exposición detallaba la trayectoria y sus intervenciones, a veces controvertidas, en otras capitales como Rio de Janeiro, Londres, Dubai o Tokio, y nos permitía aprender más sobre el lenguaje de un creador al que le gustan los viajes y los espacios fronterizos.

Catedral, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Exposición Ayuntamiento, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Crear en ese tiempo intermedio que supone volar entre nuestro origen y nuestro destino, jugar con las letras, los números, los símbolos, sin llegar a eclipsar los espacios en los cuales sus esculturas fluyen, se incorporan al paisaje y nos invitan a caminar, a mirar desde otro ángulo, a entrar, a ser parte de ellas. 

Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

A Jaume Plensa le apasiona el mar, aun cuando no sabe nadar, un mar que siempre está en movimiento, un espacio que nos pertenece a todos, y quizá por eso, a nosotros sus obras nos inspiran a la vez quietud y movimiento.

Como si de un juego de pistas se tratase, la ciudad de Burdeos nos invitaba a encontrar sus esculturas mimetizadas con el paisaje, tanto que en ocasiones podían pasar desapercibidas incluso con su gran tamaño. Plensa afirma que junto a sus obras en lugar del cartel de no tocar, habría que decir “por favor no tocar, acariciar”.

Place Fernand Lafargue, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Solo otro autor nos ha causado esta sensación de estar dialogando con la obra de arte y ese es Juan Muñoz, con el que también nos hemos encontrado en nuestros viajes, la última vez en Oporto, aunque esa es otra historia…

Hacer que el arte ocupe la calle, que interrogue al viandante en lugar de que éste tenga que entrar en los museos para admirarlo, forma parte de la propuesta de otros artistas como Chillida, aunque en algunos casos parece sólo una loca carrera del marketing de ciudad para tener en sus calles la firma del arquitecto más reconocido, en el caso de Jaume Plensa, también escultor y escenógrafo.

Place de la Bourse, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Ha sido por eso muy interesante volvernos a encontrar un espacio dedicado a Jaume Plensa, esta vez en Chicago, en el Millenium Park, que hace que la ciudad desde 2004 se mire y admire en el lago Michigan. Tal vez de todos los cambios urbanísticos realizados desde el incendio de Chicago, esta es la mayor apuesta por crear un gran espacio de encuentro. Una transformación que sigue la estela de otras ciudades que vuelven a mirar al agua, integrando el Michigan en su dia a dia. 

Crown Fountain, Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

Atraen de forma especial nuestra atención las fuentes interactivas, con las que es imposible no sentirse de nuevo un niño y que nos invitan a bañarnos bajo el torrente que surge de la boca de esas expresivas caras en continuo cambio. Es la famosa instalación Crown Fountain que muestra retratos de residentes de Chicago. Conmemorando el decimo aniversario del Millenium Park, encontramos  una exposición temporal del artista que permanecerá en el parque hasta finales de año: 1004 Portraits, con sus enormes esculturas de retratos de mujeres, casi niñas, en las que reconocemos a sus musas principales.

Awilda, Millenium Park Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

Awilda, de resina y polvo de mármol, es la protagonista de “Looking Into My Dreams”, con su blancura, ocupa la intersección entre Michigan Avenue y Madison Street. La serenidad de Awilda contrasta con la frenética actividad de Chicago.

Otras tres esculturas, en esta ocasión de hierro fundido: Paula, Laura e Inés, nos sorprenden como ya comprobamos en Burdeos, puesto que un material pesado se aligera como si de un holograma se tratase, a medida que las rodeamos.

1004 Portraits, Millenium Park, Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

Un artista que tiene en su haber premios como el Velazquez, el de Grabado, el Nacional de Artes Plásticas, el Chevalier des Arts et Lettres o que es nombrado doctor honoris causa por el Art Institute de Chicago, nos invita a la reflexión, su obra permite una interpretación diferente a cada visitante, seguro que también a cada residente, puesto que las ciudades en las que interviene no pueden ser indiferentes a sus creaciones.

Cabeza Malla acero, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

En cierta forma nos seguimos los pasos, ya que tras nuestra última visita a Venecia, Jaume Plensa inunda ahora espacios como San Giorgo Maggiore en la 56 edición de la Bienal. Allí una de sus cabezas translucidas, acompaña a una mano realizada con ocho alfabetos, para generar un espacio de encuentro entre culturas, un diálogo con grandes como Tintoretto en el espacio diseñado por Palladio.

Esculturas, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Los códigos de comunicación de cada cultura, cada ciudad, son siempre para Jaume Plensa una inspiración y materia de su obra. La música, el mensaje poético que encierran las religiones, el cuerpo, las manos, las caras, sus bellos retratos de alabastro, todos ellos en busca de un lenguaje diferenciador, único y fácilmente reconocible en cuanto uno ha visto sus piezas en otro lugar.

A las piezas artísticas también les gusta ver mundo, y este año como si copiasen nuestros planes de roadtrip por Estados Unidos, algunas esculturas del catalán realizan una gira itinerante por ciudades como Nashville.

¿Cuándo nos encontraremos de nuevo?¿Cuándo veremos una de sus obras en nuestro país?

Cabezas en Ayuntamiento, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

En un momento en que las ciudades están obligadas a competir para atraer turistas, para ofrecer reclamos nuevos a los visitantes, para invitar a los que ya las conocen a un nuevo recorrido o lograr que sus residentes vuelvan a mirar su entorno, es una propuesta más que interesante dejarse interrogar por sus figuras transparentes, algunas de malla de acero inoxidable, por esas monumentales cabezas a gran escala, de hasta 20 metros, que cambian mientras las rodeamos y que ponen a prueba a nuestras cámaras.

Plaza de la Bolsa, Burdeos - Plensa por El Guisante Verde Project

Jaume Plensa crea una “segunda piel” para esas ciudades, y el piensa que su éxito comienza cuando termina la exposición y la gente echa de menos esa obra que al principio llegó como una extraña.

Es una sensación conocida, como cuando volvemos de nuestros viajes, hay como un hueco, un espacio de nuestra geografía mental que toma forma, una nostalgia por esos lugares visitados que aparecen sin avisar en nuestra imaginación, indicando que han dejado una profunda huella en nosotros.

Awilda en Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

El trabajo de Jaume Plensa es para nosotros una metáfora del viaje: en una entrevista Plensa afirma:

“Es como si yo entrara en casa de otro. Tiene que haber un respeto en su día a día. En su tradición, costumbres y mentalidad. Yo intento penetrar en el tejido ya existente sabiendo que cada lugar necesita repuestas distintas.”

Entendimos en Burdeos la relación tan especial que le unía a la ciudad francesa, abierta, expuesta a su obra, actuando como un gran telón de fondo, y por ello hemos disfrutado comprobando como en Chicago los rascacielos, los rompenubes, enmarcan e incluso protegen de forma tan diferente sus retratos de las adolescentes y bellas Awilda, Paula, Laura e Inés.

Paula, Laura, Inés en Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

El hecho de que se encuentren en pugna los sentimientos de quienes apuntan en sus cuadernos de viaje como si de hitos se tratara la aparición de estas piezas, frente a la indiferencia de muchos de los habitantes que tal vez piensen que el dinero tendría mejores destinatarios es el debate eterno de la función del arte. Es cultura, el arte cura, al menos, así lo vivimos nosotros.

Michican Ave. y Madison St, Awilda en Chicago - Plensa por El Guisante Verde Project

8 comentarios :

  1. De mis ganas por visitar Chicago ya sabéis por un comentario anterior, pero es que tampoco conozco Burdeos. En cuanto a Venecia, bueno, habría que verla al menos una vez al año.

    Me encantan estas esculturas, los nuevos espacios arquitectónicos, más "amables" con la población. Son un lujo para los sentidos, y además de cumplir una función da gusto poder disfrutar de ellos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja Tawaki entonces tienes deberes viajeros... la lista crece.
      Tienen algo de hipnótico las obras de Plensa, se mimetizan...
      Un abrazo ;-))

      Eliminar
  2. El arte en la calle despierta curiosidad destruyendo la indiferencia, está al alcance de todos, hace mas amables las ciudades, y como vosotros decís cura. Muy interesante post, con fotos de esculturas verdaderamente bonitas, muy artísticas y delicadas, sin duda una gozada poder verlas. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una reflexión que nos deja sin palabras. El arte es exactamente lo que habéis escrito. ¡Un abrazo!

      Eliminar
  3. Gracias por acercarme más a la obra de Plensa...tengo que confesar que apenas me sonaba su nombre pero al encontrarme con una de sus obras me cautivó, su obra tiene 'éso' que conecta contigo, que te invita a jugar con las perspectivas y te deja huella en la memoria...es algo que echo de menos en casi todas las obras de arte contemporàneas que me encuentro, así que estoy segura de que Plensa será uno de los artistas de nuestro tiempo que perdurará...bueno, al menos lo deseo sinceramente... ;)

    ResponderEliminar
  4. Xanxano coincidimos en sensaciones. Cuanta más obra artísitica se produce es más dificil crear un código propio, no ser un imitador. Y la obra de Plensa, como dices conecta, la identificas allí donde la ves. Tal vez junto a él sólo Juan Muñoz es capaz de crear propuestas con tanta fuerza. Tendremos que hablar dentro de unos años y ver si somos buenos vaticinando futuros artísticos, jejeje. Un abrazo ;-)

    ResponderEliminar
  5. Plensa emociona.
    Viajé a Venecia para ver su obra. El viaje mereció la pena. Sus esculturas de alabastro me emocionaron. Transmiten paz y recojimiento. Su belleza te desborda.
    Es la primera vez que una obra de arte consigue emocionarme de este modo.
    Plensa es sin duda una buena excusa para viajar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida Rosa nos encanta que también para ti el arte sea una buena excusa para emprender viaje, y que suerte acercarte hasta Venecia para disfrutar de Jaume Plensa; Recuerdo ahora la obra de Mitoraj y como nos ilusionó volverlo a encontrar en Cracovia, ¡viva el viaje y el arte!
      ;-))

      Eliminar

Déjanos un comentario, es gratis y sienta genial