septiembre 28, 2014

El Jardin de la Sal, una experiencia para los cinco sentidos en La Palma

Salinas de Fuencaliente, La Palma

Sin duda una de las experiencias mas inesperadas de nuestro reciente viaje a la La Palma, la Isla Bonita, la hemos disfrutado en el extremo sur de la isla, en terrenos del municipio de Fuencaliente, donde se erigen orgullosos dos auténticos supervivientes. Las Salinas, fruto del sueño de un emprendedor, Fernando Hernández, y el viejo faro (convertido hoy en Centro de Interpretación de la Fauna Marina y Museo del Mar), que se encuentra acompañado por uno nuevo, más alto y moderno, aunque su vida no es, hasta el momento, ni comparable con la de su viejo compañero.

Salinas de Fuencaliente, los Faros, y el volcán Teneguia, La Palma

El antiguo faro, de 1902, resistió, aunque sufrió graves daños, los terremotos provocados por el cercano volcán San Antonio en 1939, y los que crearon diez años después el volcán San Juan.

septiembre 16, 2014

Sinagoga Nueva de Szeged, azul infinito


Szeged, llamada también Ciudad del Sol, se encuentra al sur de Hungría, muy próxima a la frontera con uno de los países surgidos de la escisión de la antigua Yugoslavia: Serbia. 


Un tanto apartada del centro de la población, y rodeada de árboles que durante la primavera y el verano la ocultan de las miradas menos curiosas, a pesar de que eleva por encima de los 48 metros de altura, se encuentra la que a menudo se identifica como la sinagoga más bonita de toda Europa.

septiembre 08, 2014

Monasterio de Alcobaca. Don Pedro y doña Inés de Castro, el amor que venció a la muerte

Alcobaça, sepulcro Dom Pedro

El aire parece cambiar de forma visible cuando dejamos atrás un sol radiante y traspasamos las puertas del Monasterio de Alcobaça. La penumbra y esa luz velada por el alabastro nos prepara de nuevo, es nuestra segunda visita, para repasar la historia, en parte leyenda, de Inés de Castro. El edificio es la firma en piedra de la estrecha relación entre la monarquía lusa y las ordenes religiosas desde las cruzadas.

Entre los desnudos muros de esta abadía cisterciense encontramos dos monumentos funerarios que, al igual que os contamos en La Cartuja de Pavía, la triste historia de Ludovico y Beatriz, nos hablan de una historia de amor que sobrevive al paso del tiempo.

Alcobaça, iglesia y claustro