mayo 23, 2014

Donde nace el Mazapán. Imperial Monasterio de San Clemente en Toledo

Claustro del Monasterio de San Clemente en Toledo

La visita del Imperial Monasterio de San Clemente es algo excepcional, ya que se encuentra habitualmente cerrado al público, al ser de clausura, con excepción de la tienda y el espacio que, junto a la entrada, se dedica a exposiciones temporales.

Útiles para la elaboración del mazapán en Monasterio de San Clemente en Toledo

El de San Clemente es uno de los primeros conventos que surgen en Toledo fruto de la Reconquista. Alfonso VI, fundó un primer monasterio situado extramuros, y posteriormente Alfonso VII el Emperador, levantaría un segundo convento dentro de la ciudad. En el enterraría al Infante D. Fernando, muerto prematuramente.

Entrada al Monasterio de San Clemente en Toledo

San Clemente perteneció en su origen a la Orden de San Benito, los benedictinos, muy difundida en España, aunque tras la reforma promovida desde Cluny adoptó la regla del Císter, siendo el Papa Alejandro III quien las incorpora definitivamente a la orden y el que les concede todos los privilegios de la misma en 1180.

Detalle altar Monasterio de San Clemente en Toledo

Está situado en la parte más elevada de Toledo. Se encuentra habitado por una comunidad de monjas cistercienses -Bernardas-, cuya jornada monástica se divide a lo largo del día en oración, lectura y trabajo, referido este último básicamente a la elaboración de mazapán, además del mantenimiento del archivo y la biblioteca.



Según la leyenda, tras la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, el hambre se extendía por el reino de Castilla. Las monjas de San Clemente únicamente contaban en su despensa con azúcar y almendras. Idearon la forma de unirlos en un producto que se conservaba durante varios meses, muy nutritivo, con el que superaron la hambruna.

Iglesia Monasterio de San Clemente en Toledo

Fue ampliado y mejorado en el siglo XIII, aunque es difícil imaginar cómo sería en los siglos XII, XIII, XIV y XV, ya que se ha conservado poquísimo de estas épocas, al igual que en la mayoría de los conventos toledanos. Por fortuna, las obras de reforma de varias estancias están aportando nuevos datos, al poner al descubierto, frescos y trabajos de azulejería ocultos hasta ahora.

Restos decoracion Monasterio de San Clemente en Toledo

Junto a las espléndidas obras renacentistas, en especial dos amplios patios moriscos, se conservan restos mudéjares excepcionales en el refectorio, que conserva su carácter plateresco. Consta de dos zonas, una cuadrada, cubierta con una sencilla bóveda de crucería de ladrillo, cuyos arcos descansan sobre ménsulas con decoración vegetal y una extraña máscara. En los muros se conservan restos de frescos y azulejería renacentista.

Azulejería renacentista del Monasterio de San Clemente en Toledo

Y otra rectangular mucho más amplia, donde se conserva una arquería decorativa, con arcos de herradura entrecruzados sustentados por pilastras con basa y capitel, todo ello en ladrillo, y un alfarje, único en la carpintería toledana; compuesto por tres tramos: uno central y dos laterales, uno de ellos conservado en perfecto estado; ambos quedan delimitados del tramo central por dos gruesas jácenas. Lo más interesante del alfarje es la decoración heráldica pintada, solo conservada en uno de los tramos laterales. La presencia del águila nos remonta al reinado de San Fernando.

Alfarje del Monasterio de San Clemente en Toledo

También destaca la sala capitular de planta rectangular y adosada al muro del evangelio de la iglesia, donde son reseñables el pavimento, el alfarje, dos curiosos sillones revestidos de azulejos, (al igual que los bancos corridos donde se acomodaban las monjas), que correspondían a la Abadesa y a la Priora, así como el frontal del altar. El suelo es una típica "alfombrilla" toledana con una composición geométrica realizada con azulejos.

Sillones ceramicos del Monasterio de San Clemente en Toledo

El alfarje, típico del siglo XVI, ricamente decorado con pinturas en negro, blanco y ocre.

La influencia morisca se muestra clara en la decoración de barro vidriado del frontal de la sala capitular y de los escalones que suben al altar, aunque su técnica y motivos ornamentales sean ya plenamente renacentistas. En cuanto al frontal, se trata de una magnifica composición talaverana del último tercio del siglo XVI cuyo tema principal es la huida de Egipto, dentro de una cartela, con motivos renacentistas análogos a los de otros frontales de la época.

Decoración morisca Monasterio de San Clemente en Toledo

La obra renacentista del convento se refleja sobre todo en los claustros, la iglesia y el coro. De los varios patios que contiene en su interior, destaca el Claustro de las Procesiones, de dos pisos. El bajo se compone de una serie de arquerías sobre columnas dóricas. La galería alta es adintelada con el mismo tipo de columnas, sobre altos pedestales. En el Claustro del Refectorio, las columnas de la galería baja apoyan directamente en el suelo y las dos crujías menores se doblan.

Detalle nave iglesia de Monasterio de San Clemente en Toledo

Una de las piezas del convento que más transformaciones ha sufrido es la iglesia. Su bella portada consta de dos cuerpos. El acceso se realiza mediante arco de medio punto sostenido por dos columnas, cuyo fuste está cubierto de motivos renacentistas. Ocupan los ángulos dos tondos con dos guerreros. En el segundo cuerpo dos hornacinas con esculturas, San Bernardo y puede que San Benito, flanqueados por las águilas imperiales, quedando en el centro San Clemente, titular del monasterio. Remata el conjunto un medallón circular destacando en medio de un sol radiante la figura de la Virgen Madre con el niño Jesús.

El interior del templo consta de una sola nave dividida en tres tramos, cubiertos con bóveda de crucería del siglo XVI y separadas por arcos con rosetones renacentistas; los muros están decorados con frescos del siglo XVII que representan escenas de la vida de la Virgen.

Altar Mayor Monasterio de San Clemente en Toledo

El retablo mayor consta de tres cuerpos y tres calles, en cuyas transiciones vemos dos escudos imperiales. La central, más alta, muestra el calvario con figuras de bulto redondo, la Ascensión, una talla de San Clemente y un lienzo de San jerónimo. En las laterales, relieves de la Asunción , la Adoración de los Reyes, Bautismo de Cristo, Ascensión y venida del Espíritu Santo.

Un lugar, que si tenéis oportunidad, no se puede pasar por alto. Y en cualquier caso, aprovechad para comprar los mazapanes, son excelentes.

16 comentarios :

  1. Muy linda entrada. He quedado desconcertado con lo del marzipan. Hubiera jurado que era originario de Lubeck, Alemania.

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    1. Gracias!, Johan Sparragus, jajaja, creo que "mazapán" se deriva de la unión de "maza" y "pan" y a su vez hace alusión a la forma de elaboración tradicional del dulce, según nos explicaron las bernardas en Toledo. Por otra parte, parece bastante posible que el mazapán o algo similar fuera introducido en la península ibérica a la raíz de la invasión musulmana, en especial teniendo en cuenta los dulces típicos del Magreb y el Próximo Oriente. Y, desde los reinos peninsulares se extendió a Europa, donde también se fabrica, con variaciones locales, como la de Lubeck. :)
      Saludos!

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  2. Hola viajeros...veo que habéis depositado vuestros pies más cerca de donde resido...¡¡Toledo!! Hace tiempo tiempo que no lo visito. Hubo una época en la que lo hacía muy amenudo...

    No soy amante del mazapán, pero me gusta mucho que exista...y más después de que se haya explicado su origen. Tengo que visitar la Iglesia y pasar un rato allí en silencio...quizá me traslade ak siglo XIII,...no prometo nada, pero puede que suceda.

    Bueno viajeros, me voy a ver qué otros viajes me he perdido en este tiempo de ausencia. Sois sensacionales. Gracias por hacer sentir que viajamos con vosotros. Sois una guía imprescindible antes de comenzar viajes en los que coincidimos...
    ¡¡Un beso grande!!!

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    1. Hola María, cierto estuvimos por allí, hace ya un tiempo... muchas gracias por la visita, tenemos pendiente, sin duda, una conversación junto a una taza de te. Abrazos!

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  3. Precioso monasterio chicos!
    Creo que cuando era mas pequeño lo visite con el colegio, pero no estoy seguro , aun así deciros que me habeís animado a regresar
    un abrazo

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    1. Si que lo es, Bleid. Animarte a regresar es lo mejor que podemos esperar de una entrada, que alguien quiera conocer, o volver a ese lugar del que hablamos.
      Un abrazo!

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  4. Que preciosidad! Tomo nota!
    Un saludo
    Carmen

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    1. Un espacio que merece la pena conocer, Carmen O, sin duda.
      Saludos!

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  5. No conozco este convento. Toda una joya, tomo nota para cuando vuelva a Toledo. Curiosa historia la del mazapán.

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    1. Es un poco desconocido porque no visita habitualmente, Mertxe GL, aunque parece que últimamente si pueden concertarse visitas, así que poco a poco logrará el papel que merece, turísticamente hablando.
      Un abrazo!

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  6. Precioso monasterio que bién merece una visita, es bonito y las monjas tienen manos especiales para la elaboración de dulces. Hay que ir. Saludos.

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    1. Jejeje, creo que si la tienen, Tiramillas, son siglos de tradición y se nota.
      Abrazos!

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  7. Qué bonito el mostario!! Pero si es de clausura y está cerrado normalmente al público, ¿Cuándo se puede visitar?
    Un abrazo

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    1. Es precioso, M.Carmen Cruz. Nosotros lo visitamos gracias a Nomaders y el patronato de turismo. De todos modos, he visto alguna reseña más, así que supongo que en estos últimos años se estará abriendo al público de alguna manera.
      Un abrazo!

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  8. Que belleza de artículo, hace unos mese tuve la suerte de estar en Toledo. ¡Cómo nos gusta esa ciudad!. Bellísimas fotos y muy completa la entrada. Gracias por la calidad del contenido! Da gusto leer blog de este tipo, tan cuidados con el lugar que describen.
    Un saludo!

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    1. Gracias a ti, Eva M, son palabras que realmente impulsan a seguir trabajando. Y si, Toledo es una ciudad preciosa, siempre hay rincones e historias por descubrir. Saludos!

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