enero 31, 2013

El Valle de la Muerte. Death Valley National Park. California

Imagen de la pista que atraviesa Titus Canyon en Death Valley
Death Valley es el mayor parque nacional de los Estados Unidos continentales, y se encuentra abierto durante todo el año, aunque los horarios del centro de interpretación o del Scottish Castle, varían ligeramente en función de las estaciones. La información al día, en la web del parque Death Valley National Park.

Hace algún tiempo ya os contamos como se forjó la leyenda de Death Valley, ahora hablaremos sobre nuestro recorrido por aquellos parajes.

El precio de la entrada, que se mantiene sin variaciones desde hace años, es de 20 dólares por vehículo para un período de siete días. Sin embargo, existe una Tarjeta Anual de acceso a los parques naciones por unos 80 dólares, lo que, si van a visitarse varios, es totalmente recomendable. 

Carretera norte sur en Death Valley

Sus dos alturas mas representativas son Telescope Peak y Dante’s View, que proporcionan una espectacular vista del desierto. Badwater Basin, por contra, es el punto más bajo de todo Norte América, y se encuentra a 86 metros por debajo del nivel del mar.
Aunque sus temperaturas extremas parecen indicar lo contrario, Death Valley registra presencia humana desde hace 10.000 años, y constituye un rico ecosistema de fauna y flora, además de todo un tratado de geología.

Cactus parte de la vegetacion de Death Valley

El clima es extremadamente seco y cálido, aunque en las montañas la nieve hace acto de presencia en el invierno. Serpientes de cascabel, escorpiones y viudas negras tienen aquí su hábitat. Dicho así, no parece un lugar muy apropiado para la práctica del senderismo. 

Sin embargo, cada vez son más los excursionistas que se aventuran por estos parajes. Nosotros recorrimos gran parte del parque, fundamentalmente en un vehículo todoterreno, imprescindible para circular por cualquier camino fuera de la carretera general. Y también por las distancias, y la falta de tiempo, pese a habernos alojado varios días en Beatty, justo a la entrada del parque.

Mapa de Death Valley National Park

Utilizamos como mapa base el proporcionado por la Oficina de Parques Nacionales de USA. Es necesario llevar abundante agua, gasolina, y comida (incluyendo algo salado para evitar la deshidratación). Por supuesto sombrero, gafas, protección solar…

El primer contacto con Death Valley fue, dejando la carretera de entrada desde Beatty, el Titus Canyon, y a través del Red Pass, nos llevó la ciudad fantasma de Leadfield. Realmente, mirando a nuestro alrededor, se nos hacía incomprensible que allí hubiera habido un asentamiento estable, pero así fue.

Caminos de Death Valley

En este cañon, nos sorprendieron los vivos colores de la rocas, la ausencia de turistas teniendo en cuenta que es tal vez la pista off-road mas frecuentada, los petroglifos e incluso cabras montesas. Las vistas desde el Red Pass eran magníficas.

Una vez situados nuevamente en la carreta principal, nos dirigimos hacia el Ubehebe Crater, mientras veíamos las montañas que forman el Red Wall Canyon.

Cráter Ubehebe en Death Valley

Este cráter volcánico es inmenso, aunque en la lejanía no da esa sensación, a medida que nos aproximábamos la impresión era cada vez mayor. El paisaje que nos rodea es lunar, y, sin ninguna dificultad imaginas que estas en otro mundo. El viento, fortísimo en el borde del cráter, nos impedía hablar y dificultaba nuestros movimientos.

Más al norte aún se encuentran las impresionantes Eureka Sand Dunes, a las que se llega atravesando el inmenso y desolado Eureka Valley. El Sol abrasador nos mantuvo a raya durante el ascenso por las dunas, las más altas de California. Resulta impactante encontrar esta isla de arena, que se calcula tiene 10.000 años dentro de un mar de roca como es Death Valley.

Eureka Sands en Death Valley

Entre estas y el límite oeste del parque se encuentra el Marble Canyon, que recorrimos a pie, y donde nos encontramos con otro ser humano, maravillado, al igual que nosotros por los colores de las rocas que dan nombre al cañón.
Carretas de madera en Furnace Creek

Furnace Creek, además de un punto histórico dentro del valle, acoge un extraordinario alojamiento y un restaurante donde estre otras cosas pudimos degustar una magnífica hamburguesa de búfalo. Allí, si se nota el calor, ya que a pesar de que se trata de un oasis, su posición central en el valle, y su poca altitud, hacen que tengas la sensación de encontrarte en un verdadero horno. En las horas centrales del día, solo los cuervos se atreven a dejarse ver.

El cielo nocturno es uno de los más fabulosos que hayamos contemplado; la contaminación lumínica de Las Vegas no llega a resultar un problema, y en medio del desierto, a medianoche nos maravilló la innumerable cantidad de estrellas que podían verse. Un elemento que no debe olvidarse para un viaje a este lugar es un buen planisferio.

Vista de Death Valley en las proximidades de Scottish Castle

Sin embargo, antes de que la noche nos envuelva, tenemos que disfrutar del ocaso del día. Uno de los mejores puntos para hacerlo es, sin duda Dante’s View; a nuestro modo de ver, resulta un nombre curioso. Por un lado, la visión de infierno de Dante es cualquier cosa menos agradable; sin embargo, cuando te situas en este punto de Death Valley, con toda su extensión ante ti, el Sol hundiéndose al oeste, tras las montañas, y el cielo se transforma en una sinfonía de rojos, naranjas y púrpuras, te quedas sin aliento, deseando que el tiempo se detenga.

Vista del atardecer desde Dante's View en Death Valley National Park

En algunas ocasiones, el frío invierno cubre con un manto de nieve el desierto, y al fundirse éste en primavera, todo el valle se llena, durante unos días de miles de flores. Es un espectacúlo al que acuden cientos de personas de todas partes del mundo, y si tenéis ocasión, o coincide con vuestra visita, es algo que no olvidaréis nunca.





Son muchos más los lugares interesantes, fantásticos y diferentes que podeís recorrer en este lugar, que tiene muchísimo que ofrecer, aunque por suerte, sigue siendo casi un secreto.



Relatos de otros viajeros     #postamigo
Mi Baúl de Blogs - Visita Recorrido Death Valley

enero 20, 2013

Solsona. Dragones y Gigantes

Sol, símbolo de Solsona sobre el Portal del Puente

¡Cómo imaginar a nuestra llegada a Solsona que en ella se escondían tantos gigantes!. En los aleros de las casas, captan nuestra atención las enormes y amenazadoras cabezas talladas, que ya parecen hablarnos del rico bestiario popular. 

Y por si eso fuera poco, comenzamos nuestra visita descendiendo a las profundidades de Solsona, a la Poza de Hielo. Es ahora, en invierno, cuando la Poza de Hielo cobra sentido; el hielo obtenido del río Negre o del lugar conocido como la Bofia, era almacenado para venderlo desde la primavera hasta el otoño. Un gigante refrigerador que cumplió su función del XVII al XIX.


Alero con Bustos esculpidos en Solsona

De vuelta a la superficie, nos encontraremos con las murallas que disponían de puertas de madera para cerrar el caso antiguo durante la noche, y portales, tres de los cuales se conservan intactos: el portal de Llobera, el portal del Castell y el portal del Pont. Este será nuestra vía de entrada a la ciudad, y se encuentra presidido por un esponjoso Sol que nos recibe sonriente.


Vista de la cúpula de la Catedral de Solsona desde el campanario
Solsona dispone de un riquísimo patrimonio cultural, y también arquitectónico, que podemos conocer y apreciar caminando por sus calles. Edificios cargados de historia, como la Catedral, la Torre de las Horas, el Palau Episcopal o la Casa de la Ciutat. 

Plazas, como la Plaça Mayor, o la de Sant Joan. Calles intrincadas, aleros donde, como ya hemos dicho, se esconden cabezas talladas que nos miran atentamente, algunas amenazadoras, otras sonrientes y las hay que hasta se burlan de nosotros, pobres mortales que deambulamos debajo, sacándonos la lengua.


Fuentes en el casco medieval de SolsonaQue mercaderes y nobles habitaron la villa es algo que todavía nos cuentan sus casas señoriales, de piedra. En las plazas sus fuentes góticas también parecen pensadas para gigantes e invitan a recorrer la ciudad siguiendo el sonido del agua.

La Catedral, visita obligada, nos permite deshojar siglos de arte y arquitectura; muestra dos fachadas, una neoclásica y otra barroca, alberga un interior gótico que guarda la talla del siglo XII de la Virgen del Claustro. Si, además subimos a lo alto de la torre, también característica del románico catalán, tenemos unas curiosas vistas de la ciudad.


Dragón de Solsona para el desfile de Gigantes

Es en la Fiesta Mayor, que se celebra desde el siglo XVII, donde Gigantes, Cabezudos, Caballitos, el Águila y el Dragón se pasean a sus anchas por el interior del recinto amurallado. Personajes todos que podemos admirar de cerca en el museo que les dedica la ciudad.

La otra gran fiesta de Solsona es el Carnaval. En ella desfilan los "gigantes locos" y se realiza, en la torre de las horas, la colgada del burro (ahora es de cartón), costumbre que les valió a los habitantes de la ciudad el apodo de "mata-rucs".




Eran muchas las sorpresas que nos aguardaban en nuestro recorrido por Cataluña, gracias a la Agencia Catalana de Turismo y Minube, las iremos desvelando poco a poco. Y si os habéis quedado con ganas de Solsona, en esta entrada de Miguel en Ruta, podéis conocer más.

enero 11, 2013

Tres Iconos de #VitoriaGreenCapital

Bustos de Ken Follet y Celedon en bronce en Vitoria Gasteiz

¿Que tienen en común Celedón y Ken Follet? Ambos se encuentran esculpidos en bronce; ambos están tranquilamente contemplando la vida cotidiana de los habitantes de una pequeña ciudad. Esa ciudad es  la capital de Euskadi, Vitoria-Gasteiz, que en 2012 ha recibido el galardón de Green Capital europea, una denominación que van a continuar utilizando en celebraciones anuales. De los muchos iconos de la ciudad, para esta ocasión, hemos elegido tres. 

El museo de arte moderno, ARTIUM, ha cumplido ya diez años de andadura. Nació con vocación de trascender la idea tradicional de museo, de convertirse en un centro de actividades culturales que, además de coleccionar, se encargaría de producir, difundir, investigar y transmitir el arte actual, además de potenciar la cultura artística y la conciencia crítica de la sociedad, tal y como indica el propio museo.


Gernika de Ramon Amondarain en el Aritum

Una muestra del trabajo que realiza el museo es la última exposición que visitamos, Tiempo y Urgencia (Gernika) de Ramón Amondarain, donde el artista presenta en ocho lienzos a tamaño real, las distintas fases por las que pasó el Gernika de Picasso hasta convertirse en la obra que hoy conocemos.

Con ocasión del blogtrip #VitoriaGreenCapital repetimos visita al Artium. Esta vez para colarnos en  preparación de la exposición que conmemora el décimo aniversario del museo.


Fachada del Museo Artium Vitoria Gasteiz

Tirar del Hilo es un proyecto múltiple de la colección que se articula en torno a tres exposiciones interconectadas: Montaje de Atracciones, Alma de Entraña e Imagen Especular. Ver las salas, algunas vacías, otras con las obras listas para ser colocadas, escuchar a los comisarios cómo se diseña una exposición, que criterios, que historia contarán... fue un auténtico lujo. 

También entramos en la zona de restauración, para comprobar que la elección de materias orgánicas en muchas obras dificulta, y mucho, su conservación. El Artium sorprende cada vez al visitante, ya que no tiene colección permanente, sino que muestra sus obras de forma rotatoria, hasta el momento unas 2000 piezas han sido mostradas al público.





Pocas veces se tiene la oportunidad de observar y recorrer los entresijos de una Catedral Gótica, y los misterios de su construcción. Ese es el gran éxito de "Abierto por Obras" de la Catedral de Santa María. Un proyecto que durante casi trece años, viene ofreciendo visitas guiadas a las obras de restauración del edificio. 

En esta, nuestra cuarta visita, al observar la forma de almendra de la villa alavesa desde lo alto, poder recorrer el triforio, con menos andamios, una mayor entrada de luz, con unas obras cada vez más cerca del fin del proyecto, sentimos que hemos viajado a lo largo de dos siglos, del XIV al XVI.

¿Qué ocurrirá cuando quiten los andamios?





¿Y qué decir de Salburua?. Lo pasamos en grande recorriendo en bicicleta esta zona de humedales, donde se han instalado cabañas para el avistamiento de aves; demostramos nuestra condición de novatos al fijarnos en los ciervos sueltos, aunque los aficionados al "birdwatching" con sus grandes objetivos y acostumbrados a esperar horas, no les prestaban ninguna atención. Es llamativo comprobar lo callados y atentos que estaban los niños. 

Son muchos los atractivos que tiene Vitoria-Gazteiz, como ya os contabamos en La Ciudad Pintada y Verde que ahora busca "protectores del anillo verde", aunque esa ya es otra historia...