septiembre 04, 2013

Preikestolen el Púlpito de los Dioses en Noruega

El Guisante Verde Project Sentado al borde del Preikestolen

Lysefjord significa fiordo de la luz, y hacia allí nos dirigimos desde el puerto de Stavanger en una de esas excursiones que combinan barco, autobús, antes de iniciar el ascenso al Preikestolen, privilegiado balcón que ese asoma a este fiordo.

Vista superior con la grieta del Preikestolen

En nuestra entrada Stavanger, los dos púlpitos de Noruega, ya nos referíamos a este saliente rocoso que se eleva en vertical sobre el mar, y amenaza con separase en cualquier momento de la pared a la que se une, debido a la enorme grieta que lo recorre. Algo que, inevitablemente, ocurrirá algún dia y según la leyenda será cuando siete hermanas se casen con siete hermanos.

Revsvatnet, punto de partida al Preikestolen

Nuestro camino parte de un excepcional mirador hacia el Revsvatnet, un gran lago que parece el mar. El recorrido, perfectamente señalizado, nos habla de un 2x2x2, dos horas de subida, dos horas arriba y dos horas de descenso, aunque como siempre, estas indicaciones variarán en función de cada persona, como bien explicaba Luis, uno de nuestros compañeros de ruta.

Carteles Indicadores del camino al Preikestolen

Hay que olvidarse de los tiempos, llevar un bocadillo y prepararse para disfrutar de un día en la montaña con tramos de roca, escaleras talladas, pasarelas de madera..., que en general hacen de él un camino apto para todos los públicos, eso sí, sin vértigo.

Pasarelas de madera camino al Preikestolen

Valles y bosques camino del Preikestolen

La señalización del camino se realiza mediante unas marcas curiosas, que no tienen nada que ver con las que seguramente estaréis acostumbrados a ver. Aquí, el camino a seguir se encuentra balizado con unas marcas rojas en forma de T, abreviatura de Turistforetning.

Marca de Turistforetning y desnivel de la ruta al Preikestolen

Otros senderos en la ruta al Preikestolen

Este es uno de los trekkings más populares de Noruega, lo curioso es que los diferentes ritmos de ascensión hacen que en cuanto nos distanciamos un poco de los primeros grupos, podamos disfrutar de tramos en silencio, a lo que contribuye la bruma, que nos acompañará en buena parte del camino. Al final todos llegamos como recuerda María Jesús.

Camino entre bosques en la ruta al Preikestolen

Rocas y desnivel del camino al Preikestolen

Cualquier Trol puede estar al acecho entre los troncos, incluso Huldra, la bellísima mujer con cola de vaca, tal vez se aparezca en nuestro camino; para nosotros la sorpresa fue hacernos unas fotos con varias parejas vietnamitas.

Paisajes de la ruta al Preikestolen

Rocas y lagos del trek al Preikestolen

Habiamos visto más de una vez, seguro que también vosotros, las imágenes del Preikestolen, sin embargo una vez arriba, es un espectáculo contemplar el borde, acercarse, observar, entre los resquicios de la roca, el fiordo 604 metros más abajo.

El Preikestolen, el Púlpito

El púlpito nos recibió perezoso, la niebla solo nos dejaba atisbar a trozos esa inmensidad por la que es famoso este país, y que nos deja, como dice Laura, boquiabiertos. Asomados al borde del precipicio, envueltos en la bruma, teníamos una sensación de irrealidad, de un mundo desconocido que se ocultaba allí abajo.

La niebla cubre el Preikestolen

Es una costumbre noruega dar las gracias al cocinero por la comida al terminar, Takk for Maten, y en este enclave el bocadillo con salmón se convierte en manjar. La espera tiene su recompensa, ya que al final el cielo se abre para nosotros.

Al borde del abismo, en Preikestolen

El agua parece robar terreno a los noruegos. Vistos desde el aire, los fiordos parecen el capricho de un imaginativo cartógrafo, las lenguas de agua penetran hasta doscientos kilómetros, casi todos en la zona sur del país, la más montañosa. 

Imaginar que una vez estuvieron cubiertos de Hielo, estos antiguos glaciares nos recuerdan que Noruega significa Camino hacia el Norte.

Navegando hacia Stavanger

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32 comentarios :

  1. Buffff, veo de nuevo esos caminos empedrados y me empiezan a doler las piernas....

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    1. Jajaja, JR Álvaro Gonzalez ya sabes el remedio de Luca, Ibuprofeno al canto. Un abrazo ;-)

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  2. Hola guisantes!

    Tiene que ser muy emocionante llegar a Preikestolen. Es uno de los clásicos noruegos que siempre tiene uno en mente para cuando viaje a Noruega. Este pasado verano estuvimos a punto de ir a Noruega, pero ya sabes que finalmente cambiamos de viaje a la competancia, Copenhague y Estocolmo, por eso de ponérnoslo facilón con nuestros dos bellos guerreros. Iremos a Noruega en cuanto crezcan, así podrán disfrutarlo y recordarlo todo mucho más (ya que cuesta una pasta, que se aproveche, jejeje...).

    Un abrazote enorme!

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    1. Antonio Ruiz en cuanto esos dos bellos guerreros estén en forma para ascender, la excursión lo merece. Yo creo que en breve os están pidiendo repetir el viaje de este año a Estocolmo, yo lo haría, jejeje ;-)

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  3. Destino pendiente... La atracción por el vértigo es una droga... Jejejeje... Gracias por darnos este paseo hasta arriba del púlpito de los dioses :-)

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    1. Es verdad, Ahora toca viajar tiene algo de poderoso lo de "¿que se verá desde allá arriba?". Y asomarnos era una tentación irresistible, claro, el vértigo aparece cuando ves a Roberto saltar entre las grietas ;-)

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  4. Uno de nuestros grandes sueños viajeros. La subida requiere un pelín de esfuerzo, pero la recompensa es inolvidable :-)

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    1. Lo cierto Edu y Eri es que por mucho que las fotos ya te han adelantado la imagen, estar ahí es un sueño. Un saludo ;-)

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  5. Despacito y con buena letra... Al final se llega, cierto.
    Yo no soy muy amiga de las alturas y los precipicios, pero imagino que si algún día visito la zona es una subida obligada.
    ¡Saludos!

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    1. Helena Botella desde luego, cada cuál a su ritmo, a nosotros nos gusta trepar ;-) Estoy segura de que va a gustarte. Un saludo ;-)

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  6. Sólo lo vi desde abajo y no tiene nada, pero que nada que ver. Tengo que volver :D

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    1. Pauhay que volver, ¿necesitas acompañantes?, jejeje. Merece la pena una vez en el púlpito subir un poco más, por las vistas y la opción de hacer una bajada diferente durante un rato al camino de subida.

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  7. A mí me entra vértigo con solo ver las fotografías. Debe ser impresionante estar allí arriba. Quizá algún día... Un saludo

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    1. Alicia Bea, lo de acercarse al borde es opcional, el recorrido y la zona tiene encantos para todos los gustos.. ;-))

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  8. El lugar es magnifico. No tuve la oportunidad de subir, pase cerca pero en el Bus.

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    1. carlos javier nuñez vazquez, un motivo para volver.... :)) Las vistas merecen la pena, y el camino para llegar, también. Gracias por la visita!

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    2. Sentarse con las piernas apoyadas en el vacío, un clásico. Saludos.

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    3. Asi es El Viajero Impresionista, hay que reconocerlo. Una tentación difícil de superar.
      Saludos!

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  9. Te prometo que me he asustado al verte ahí en ese borde Roberto!!Es una de mis caminatas soñadas, a ver cuando se me tercia hacerla.... Abrazos amigos

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    1. Es una caminata que merece la pena, Fran, entretenida y al final las vistas son espectaculares, siempre que el tiempo acompañe. Nosotros lo vimos totalmente cubierto por la niebla y tiene su magia, pero cuando se despejó.... :))

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  10. Una sugerente y sencilla descripción de los fiordos con unas fotos impactantes, que invitan a la visita. Gracias por vuestro reportaje

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    1. Gracias, a ti, Juan J. Azpiroz, por pasar por aquí. Nos alegra que te gusten las imágenes, el lugar lo merece. Saludos!

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  11. Muy bonito pero a ese balcón no sé si me asomaría, en las fotos se ve impresionante, y la de la niebla me encanta.Un abrazo.

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    1. Claro que si, Los Tiramillas, estamos seguros que os sentaríais tranquilamente contemplando la vista. ¡Pues buenos sois! :))

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  12. Ostias qué vistas!!
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

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    1. Paco Piniella, ¡has dado con la respuesta correcta! Saludos!!

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  13. Entre la ruta de senderismo tan interesante que hay hasta llegar a este púlpito de nombre impronunciable y las vistas tan chulas que hay al terminarl hacía los fiordos, creo que es de los trekking que más ganas tengo de hacer, mira que no tengo para nada vértigo, pero tengo ganas de verme por allí y ver que se siente a esa altura :D

    Un abrazo!!!

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    1. La ruta es genial, Jose Carlos DS, un poquito rompepiernas, con sube y baja, y luego la parte final que es todo el tiempo cuesta arriba. Aun asi, con tranquilidad se va sin problemas, y luego, claro, las vistas compensan de cualquier tipo de cansancio.
      ¡Abrazos!

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  14. Me he quedado con la boca abierta...¡¡qué fotos tan bonitas!! El Preikestonlen lo dejamos para otro viaje...pero sin duda, y viendo vuestras fotos, merece la pena hacer la excursión...con bocadillo de salmón en la mochila incluido, por supuesto...

    Me ha gustado mucho como lo habéis contado...Es cierto lo que dices de los Fiordos, parecen antojos cartográficos...y el nombre de noruega, me lleva fascinando desde que lo supe...
    Un abrazo viajero!!

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    1. Vuestro recorrido, María ¡ha sido fantástico! No se puede ver todo de una vez, siempre quedan lugares para volver, que sería de nosotros si no.... :) Contentos de que te haya gustado esta entrada.
      Un abrazo!

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  15. Hola nos equivocamos de barco y estuvimos en Gerainger no el lo mismo que el púlpito pero también tiene su encanto.No lo encontrábamos y a la segunda vez y buscando un sendero por detrás de las vallas tienes que fijarte bien, aparte del "Trolls" de dos metros que conducía el autobús y nos decía "FIVE MINUTES" y tardemos 10' le dijimos Sorry Sorry y nos subió menos mal. Lo digo por si alguien lo visita. AH y si lo has pagado te puedes subir todas las veces hasta que salga el barco o lo encuentres. Bonita historia para recordar pero lo suyo es el Pulpito y como dice "Sualcenaguer" Volvere y lo visitaremos

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    1. Pues si que es una historia curiosa, José Francisco López Lupiañez. Equivocarse de ferry imagino que debe ser fácil, por la cantidad de rutas que hacen. Por suerte nosotros íbamos acompañados, así que no hubo dudas, jejeje. Y, sin conocer Gerainger, te confirmo que el Púlpito es impresionante. Allí estará, para cuando regreséis.
      Saludos!

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