julio 02, 2013

Gran Canaria y la isla de San Borondon

Vista dede Roque Nublo

En su legendario periplo, San Borondón menciona una extraña isla, situada en el archipiélago canario, que aparece y desaparece tras una espesa capa de niebla o de nubes. La isla de Gran Canaria nos recibe rodeada por un mar de nubes de donde surgen o se desvanecen, como siluetas de animales prehistóricos, la cordada de Tamadaba, el Roque Nublo, el Pico de las Nieves..., y mas allá, Tenerife con el Teide omnipresente en días claros. ¡Como no creer en esa isla que aparece y desaparece a su antojo!.

Escultura de Arminda, en la Cueva Pintada
La lucha del pueblo aborigen y sus gobernantes, los guanartemes, contra la Corona de Castilla, nos la relata en el yacimiento arqueológico La Cueva Pintada, en Gáldar, la princesa Arminda, convertida tras la invasión en dama de la corte, aunque nunca olvido sus orígenes, aun envueltos en el misterio, en tierras africanas.

Son bellas las palabras guanches, como harimaguadas, las vírgenes sagradas que se creía eran llevadas al Cenobio de Valerón, hasta que descubrimientos posteriores explican que estas cuevas eran en realidad almacenes de grano. ¿Tendrían la misma función los agujeros que vemos en las casas del yacimiento de la antigua Agáldar?.

La tranquilidad de los pueblos y el ritmo pausado de los isleños son parte de la magia del recorrido por el norte y centro de la isla, que parece protegerse del calor con la famosa panza de burro, esa zona de nubes que aporta un tiempo con temperaturas más suaves y que aleja a los que sólo buscan sol y playa, concentrados en los rubios arenales del sur.

Iglesia de la Virgen del Pino, Teror

Teror y Firgas dan de beber a la isla con sus manantiales y Arucas, tras la explotación de la caña de azúcar, con la bebida más popular: el ron, que se comercializa utilizando la antigua denominación aborigen, Arehucas.

El agua fue durante muchos años objeto de disputas, y su explotación da forma a la historia de la isla creando los llamados aguatenientes, los dueños y señores de este valioso recurso.

La Heredad de Arucas

Recorriendo Arucas aun resuenan los ecos de las pujas por el agua en la Heredad, una especie de mercado de valores donde cotizaba el líquido elemento. Aquí podemos ver las conteneras, un complejo sistema de reparto del agua, con aperturas y cierres que eran determinados por las campanadas. Impresiona la iglesia neogótica de San Juan Bautista, y su apreciada piedra azul, la misma que muchos emigrantes se hicieron llevar al Nuevo Mundo para construir allí sus moradas. Tallada a mano por los labrantes, recuerda a la Catedral de Colonia, y no se parece a ninguna de las construcciones que vemos en el resto de la isla.

Iglesia de San Juan Bautista en Arucas

En el valle de Agaete, al pie de los riscos de Tamadaba nos encontramos con otra lección de historia. Los viñedos de Gran Canaria eran conocidos en toda Europa antes de que la caña de azúcar y las plataneras resultasen más lucrativas. En la bodega de Los Berrazales, encontramos hoy una curiosa mezcla: vides y café. Víctor nos cuenta como las cepas de Gran Canaria, escaparon a la filoxera, lo que ha permitido conservar variedades autóctonas como la tintilla, listan blanco, forastera, albillo, gual... ¿Tendrá el café en este entorno notas de cata similares a las del vino? El nombre de la finca obedece a los berros, que en función del antiguo riego crecían siempre alrededor de las plantaciones, de ahí que el potaje de berros sea uno de los favoritos.

Aprender que se pueden cuajar los quesos con la flor del cardo, una costumbre que aún se mantiene en Santa María de Guía, con la DO Flor de Guía que tiene una producción limitadísima, nos ha permitido conocer a Alberto, que en La Quesera, una casona del siglo XVII-XVIII, es capaz de hacer convivir su pasión por los quesos y por la arqueología, mientras nos explica, además, como se fabrican artesanalmente los cuchillos de cabo de pieza.

Quesos de Flor de Guía

Allí donde vamos resuenan los antiguos nombres. El Aterure prehispánico es ahora Teror, centro devocional de la isla, donde cuentan que en el siglo XV la silueta de la Virgen se apareció entre las ramas de un pino, la Virgen del Pino, cuya fiesta se celebra el 8 de septiembre. Este es uno de los pueblos más bellos, con esas balconadas de madera que caracterizan la arquitectura canaria.

Calles de Teror

Sus platos también son rotundos y sonoros, como el baifo, los tacos de cherne, el sancocho, el medregal, el pulpito frito o las papas con mojo; allí los plátanos no son sólo un postre y las truchas pueden ser dulces, vamos a echar de menos el leche-leche.

¿Sabíais que Gran Canaria pertenece a la región de la MacaronesiaMorada de héroes difuntos, situada en los confines de Occidente según la mitología griega. Viajar aquí supone un curso acelerado de geología, climatología y fitotoponimia, donde cobra especial importancia la flora endémica de la isla, cardonales, tabaibales…, junto con un trabajo excepcional de repoblación durante estos últimos 20 años, que nos regala una bellísima cordillera de Tamabada, y unas increíbles vistas desde el vértice y seña de identidad de la isla: el Roque Nublo, acompañado o tal vez tutelado por los otros roques, el del Fraile y el de Bentayga.

Paisajes entre Montañon Negro y las Cumbres

Tiene algo de mágico un peñasco que se alza poderoso y del que dicen es el monolito basáltico más alto del mundo. Ascender a la base del Roque Nublo en un día especialmente despejado nos ha dejado con muchísimas ganas de volver a recorrer los senderos que partiendo del epicentro de Gran Canaria se distribuyen en abanico con grandes barrancos hacia el mar. Las vistas desde el Mirador de los Pinos de Gáldar o El Parador en la Cruz de Tejeda nos hace entender porqué Unamuno llamó a estos paisajes tempestad petrificada.

Roque Nublo y del Fraile

El pino canario, que parece aún más verde en contraste con la tierra volcánica, es capaz de ordeñar a las nubes, ya que sus agujas retienen tres veces más agua, y es mas resistente al fuego. Las sinuosas carreteras en ziz zag, que llevan hacia Mogán son para conducir de verdad o descender en bicicleta, como hicimos nosotros desde Ayacata a La presa de Las niñas, nos han hecho parar una y otra vez para contemplar y registrar este abrupto paisaje.

Dunas de Maspalomas

Lo cierto es que no somos muy playeros, aunque tras un invierno y una primavera especialmente lluviosa hemos disfrutado recorriendo la Playa de Las Burras, Playa del Inglés, con un bautismo de surf en San Agustín, de vela en Marina de Anfi, y disfrutando del atardecer en Amadores, aunque lo que de verdad nos ha hecho sentir como niños es pisar descalzos las dunas de Maspalomas, (donde Pak voló), un paisaje que se transforma ante nosotros, que cambia con la luz, con el viento, que borra las huellas de todos cuántos queremos perdernos en ellas.

Vegueta, Las Palmas

No sería justo hablar de Gran Canaria sin hablar de su capital, fundada junto al barranco de Guiniguada, su playa de Las Canteras y el Puerto de la Luz, su barrio antiguo Vegueta, o la Casa de Colón. Gran Canaria, el último puerto de Europa antes de partir hacia el Nuevo Mundo, el Atlántico, inicio de un gran viaje, que os contaremos en otra ocasión.

"Ante este mar luminoso, a la caída de la tarde, en Gran Canaria, la isla de Agaete y Arucas, la de las sombras ariscas o sobresalientes de la historia, ante la sonoridad misteriosa del Roque Nublo, me rindo, este es mi paisaje, el mar, ese territorio inasible y siempre diferente que junta y disgrega las islas."

Juan Cruz Ruiz, "Viaje a las Islas Canarias"

Velero hacia Puerto Mogán

16 comentarios :

  1. Nos ha encantado el post :-) Cuantas sorpresas hay en nuestras islas! ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, Edu y Eri, paraísos cercanos, y nunca mejor dicho!

      Eliminar
  2. Después de leer esto, es verdad, guisantes, que tengo que volver a Gran Canarias para verla de otra forma.

    Cuando estuve, además de descansar y disfrutar de sus playas y del sol que tanto echamos de memos por aquí, también recorrí sitios que mencionáis en este post, pero veo que me quedan muchos otros.

    Gracias otra vez, por este post, por las fotos y sobre todo por oiros contar esta viaje con tanto entusiasmo, se nota que estuvisteis a gusto y que lo pasasteis muy bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro Mertxe, nos han tratado fenomenal, y lo que sentimos es no poder reflejar todo lo que nos han contado de historia, costumbres, gastronomía.... hemos aprendido muchísimo.
      Abrazos!

      Eliminar
  3. Qué sorpresas hay en Canarias! Cuando ya crees que lo conoces todo porque son islas pequeñitas siempre aparece algo nuevo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre, María, nunca se conoce un lugar del todo, eso nos queda cada vez más claro.
      Saludos!

      Eliminar
  4. Una pasada! De verdad que estas cosas despiertan las ganas de conocer la isla. Un abrazo amigos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso esperamos, Gonzalo Moreno, ojalá los viajeros se decidan a ver las islas como algo más que sol y playa. Un abrazo, y gracias! :)

      Eliminar
  5. Espectacular!!!!!!!. Qué ganas le tengo a Gran Canaria!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Alba Alalula con razón les llamaban las Islas Afortunadas,Gran Canaria nos ha encantado, hay que volver ;-)

      Eliminar
  6. Las Canarias hay que saber disfrutarlas, tienen lo necesario para dejarnos siempre con ganas de volver, vuestro post lo deja bien claro.Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los tiramillas nos hemos acordado mucho de vosotros en nuestra visita, teneis que ir para compararla con las que conocéis y contarnos. Un abrazo ;-)

      Eliminar
  7. Siempre me ha encantado Canarias.
    Tus fotos estupendas

    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Paco Piniella, lo cierto es que Gran Canaria nos ha regalado unos días preciosos. En lo alto del Roque Nublo uno siente ganas de aullar ;-))

      Eliminar
  8. Qué maravilla! Quiero ya unas vacaciones en la playa allí! Me lo pienso para este verano...
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sarapika lo cierto es que vuelvo a ver las fotos y nos da envidia incluso a nosotros, jejeje. La variedad de la isla,la red de senderos reales, la calma de los isleños...enganchan. Un saludo ;-)

      Eliminar

Déjanos un comentario, es gratis y sienta genial