noviembre 24, 2012

Cinco Años dando la Lata


Nuestro primer post, apenas unas pocas líneas, vio la luz un 22 de noviembre de 2007. Cinco años han pasado desde entonces. Cinco años en los que hemos conocido personas magníficas, visitado lugares con los que hasta entonces solamente podíamos soñar, y descubierto otro mundo, el de las redes sociales e internet, que en ocasiones se convierte en algo más tangible que el real.



Mucho se ha hablado sobre este año que estamos viviendo, 2012. En nuestra memoria quedará como un año extraordinario, en el que hemos seguido realizando ese viaje inverso que para nosotros es el que va desde la tecnología, de las relaciones 2.0 al  mundo 1.0, a conocer a las personas que están ahí detrás, y que nos hacen mejores día a día. 

Nos hemos visto en la gran cita turística del año, FITUR. Tampoco podía faltar un encuentro con nuestros amigos de Nomaders que han lanzado su iniciativa Héroes Locales. Viñedos y arquitectura se mezclaron en el viaje que nos propuso Carol por la Rioja Alavesa.

Estuvimos en esa gran reunión de bloggers, que es Travel Bloggers Meeting celebrado en un marco incomparable, la Sierra de Gredos. Nuestro plan de viaje Cabalgando el Dragón premiado por Minube y en colaboración con Turismo de Madrid, nos dio la oportunidad de redescubrir la ciudad junto a otras bloggers de Francia e Italia.

Hemos viajado a medio metro del suelo, sentados en una silla de ruedas en el #experiencietrip de Oviedo, para constatar que Miguel es un superhombre. Estuvimos en el equipo que promocionaba la capital verde, Vitoria-Gasteiz #VitoriaGreenCapital. Además, la Agencia Catalana de Turismo y Minube nos embarcaron en un auténtico viaje iniciático por Catalunya, #catalunyaexperience, en un recorrido para los cinco sentidos.

Volvimos a Italia. Una breve e intensa escapada que nos llevó, por fin, a Milán y a algunos de los rincones mas bellos de Lombardía. Caminar sobre hojas de colores inverosímiles, dejar que la vista se pierda en un infinito bosque, vivir el otoño en Vermont, sentir las salpicaduras del agua de las Cataratas del Niágara, nos ha mostrado esa otra dimensión del tiempo, el de la naturaleza, que a menudo olvidamos.

Esa misma naturaleza creó el huracán Sandy que después de asolar el Caribe se plantó en la Gran Manzana, en Nueva York, y nos demostró, una vez más, que los seres humanos, aunque nos empeñemos en aparentar lo contrario, estamos a su merced.

En este mundo viajero, a menudo se olvida que los largos viajes no los inventamos los hombres, sino las aves. Nosotros nos contentamos con imitarlas.



noviembre 17, 2012

Manhattan. Cuando las luces se apagan

Empire State Sexta Avenue New YorkMientras nuestro Greyhound avanzaba hacia New York, ya en la NY 80 y luego, con más frecuencia, en la NY 280, se sucedían los carteles advirtiendo del estado de emergencia en el que se encontraba, no solo la ciudad, sino los estados de alrededor. 

Al atravesar el Lincoln Tunnel ya teníamos la sensación de estar realizando el trayecto equivocado... El anuncio del cierre progresivo del transporte público, comenzando por el metro, provocó que los comercios cerraran, no sin antes intentar proteger sus accesos y escaparates con sacos de arena y tablones del huracán Sandy que amenazaba con unirse a un frente que se dirigía hacia el corazón de New York, a Manhattan, por el norte, para crear lo que algunos llamaron Frankenstorm, por su coincidencia con la celebración de Halloween. 


Service Alert New York City Subway


Al día siguiente nos despertó el silencio. De la W 71st.  nos dirigimos hacia Columbus Ave., y de allí al Lincoln Center. Las conversaciones, los pájaros, los timbres de las bicicletas llenaban las calles de Manhattan con un sonido diferente a la sintonía de un día cualquiera, marcada por el tráfico.

Las personas caminaban por las calles, como reporteros improvisados (nosotros mismos lo fuimos, entrevistados telefónicamente por Ander Carazo, de El Correo. Este es el pdf de la edición en papel.


57 St 5th Avenue New York City

Cerradas la mayoría de las oficinas gubernamentales y los bancos, las escuelas, cines, museos, centros comerciales... La ciudad se paralizó. 

Y ahí comenzaron las discrepancias. Algunos medios publicaban artículos, como el del Wall Street Journal, que criticaban el exceso de celo y de prevención. Lo que ocurrió después, y sus gravísimas consecuencias,  mostraron que nunca es suficiente.


Central Park Manhattan after Sandy hurricane


Mientras, la ciudad esperaba. Al caer la tarde las primeras ráfagas fuertes se colaron entre los rascacielos, aunque para entonces ya se sabía que Manhattan no recibiría el impacto directo del huracán, ya que toco tierra más al sur, en New Jersey. Sandy, apenas una semana antes de las elecciones presidenciales, se había convertido en protagonista de la campaña más cara de la Historia. 



ABC News Times Square New York under Sandy Hurricane
Para nosotros fue una experiencia observar el poder de las cadenas de televisión, la lucha feroz por la audiencia, con los platós acristalados y a pie de calle; la comparecencia constante de las autoridades ante los medios, encabezadas por el alcalde Bloomberg, y la movilización del gobierno federal, con el presidente Obama al frente.

Las sensaciones al amanecer las describe, haciendo además un gran ejercicio de análisis del bipartidismo que modela a toda la sociedad estadounidense, Hendrik Hertzberg, en The New Yorker:


East 39st 5th Avenue Manhattan under Sandy hurricane
"The storm came and, for one night, wiped away all such chatter. It came to the megacity at dusk, deceptively and unequally. If you were in an apartment in upper Manhtattan (nuestro caso), there was the whistle of wind, the swaying of trees, the patter of rain -nothing more, not even thunder and lightning. But in the low lands, near the seashores, the harbors, the bays, the Sound, the river: apocalypse. The very ocean rose, tsunami-like, relentless , terrifying, bringing devastation by flood and wind and wind-whipped fire, and, for some ten million peolple in a swath a thousand miles wide and encompassing sixteen states, darkness and dread."

Esta es una entrada que nos ha costado, desde allí se nos antojaba incompleta, parcial... Recordando nuestros sentimientos hacia la ciudad, ver esta otra Manhattan vacía, sus calles desiertas, con velas, sin el bullicio que nos tiene acostumbrados nos ha hecho sentir muy muy frágiles, y observar con extrañeza y añorar, ahora que estamos de vuelta, esta Hermosa Catástrofe, como denominaba a la City Enric Gonzalez, citando a Le Corbusier, en un artículo publicado justo antes de la caída de las torres gemelas.


Lower Manhattan Empire State Building Manhattan

Cuando las luces se apagan, New York se convierte en un espejo de la sociedad, ya no solo de la estadounidense, polarizada por los partidos Demócrata y Republicano, sino de la del mundo. De las profundas diferencias norte-sur, aquí el Uptown y el Downtown. 

Hemos caminado mucho, recorrido lugares ya conocidos, como el SoHo de los cast-iron buildings, ahora desiertos; hemos hablado con muchas personas, que tardaban dos y tres horas en entrar o salir de Manhattan, que se quedaban sin gasolina, que seguían sin luz... en esa división de arriba y abajo que recordaba épocas pasadas.

Las mayores pérdidas en New York City, corresponden a Staten Island, Lower Manhattan, Coney Island y diversas zonas de Queens y el Bronx, debidas en su mayoría a la unión de Sandy y las mareas altas provocadas por la luna llena, que asomaba, ya esa misma noche, por encima del skyline. 

New York City 2012 Marathon Central Park


Hubo que esperar hasta el domingo para ver lucir el sol de otoño y a los que, suspendida la Marathon, decidieron completar su reto recorriendo Central Park.

Si la vez anterior aspiramos el New York de los 50 en Brooklyn, en el territorio de Paul Auster, como os contamos en nuestra entrada Brooklyn Follies, esta vez hemos estado tan nostálgicos como Elvira Lindo en un libro que es un homenaje en especial al Upper West Side: Lugares que no quiero compartir con nadie.  

Nos invadía un sentimiento contradictorio, al estar a salvo, a cubierto, entre el Jazz, Columbia y el Lincoln Center y saber que tan sólo al otro lado del Hudson, Hoboken era una de las zonas más afectadas.

Terminamos nuestra aventura, frente a una vieja conocida, que parecía esperarnos desde hacía mucho tiempo, Bethesda, el Ángel de las Aguas.

Angel of Waters Bethesda Fountain Central Park New York