octubre 26, 2012

Bayon. El Templo de la Sonrisa.

Bayon-Angkor-Detalle-Prasats
"... antes de alejarme, levanto la cabeza hacia esas torres que tengo encima de mi, ahogadas en el verdor, y me estremezco de pronto con un miedo desconocido cuando percibo una gran sonrisa petrificada que sobre de mí desde lo alto... Y luego otra sonrisa más, (...) y luego tres, y luego cinco, y luego diez; las hay por todas partes, y me estaban vigilando por todos lados... ¡Las "torres de cuatro rostros"! Las había olvidado, pese a que me habían avisado... Son de proporciones tan sobrehumanas, estas máscaras esculpidas en el aire, que se necesita un momento para comprenderlas; sonríen bajo sus grandes narices chatas y tienen los párpados entrecerrados (...) 


Bayon-Angkor-Torres-Camboya

Imágenes de los dioses a quienes, en tiempos que ya no existen, adoraron aquellos hombres de cuya historia ya nada se sabe; imágenes a las que, desde hace siglos, ni el lento trabajo de la selva ni las torrenciales lluvias disolventes han podido borrar la expresión, el aire de ironía bondadosa, más inquietante todavía que el rictus de los monstruos de la China".

Pierre Loti, "Peregrino de Angkor"

Bayon-Angkor-Cabeza-CamboyaEl afán por descubrir nuevos lugares, gentes, especies..., también intereses comerciales y políticos, aunque eso ocurrió más tarde, dio origen a la época de los grandes viajes y descubrimientos que ampliaban poco a poco las fronteras del mundo conocido. Y con ellos, también surgió una nueva clase de ser humano, los exploradores y viajeros.

Cuando nos acercamos a la entrada del Bayón, el templo de las mil caras, ese espíritu de aventura, de encontrarnos cara a cara con la Historia, de conversación con unas ruinas que nos hablan de antiguas civilizaciones, en definitiva la emoción ante lo desconocido, nos invade  haciendo que por unos instantes el tiempo se detenga a nuestro alrededor.

Apsara-Templo-Bayon-Angkor-Camboya

El Bayón se encuentra en el núcleo de Angkor Tom que a su vez es el corazón de Angkor. Lo más reconocible son las grandes caras de dos metros de altura que decoran las torres del templo, y que nos acompañan siempre durante nuestra estancia, siempre sonrientes.

Muro-Bayon-Angkor-Apsara-Camboya
El Bayón, además, se encuentra decorado con bajorrelieves que nos hablan de la vida cotidiana, de religión, de batallas, como la del Tonlé Sap. 

Desde los muros también nos observan, sonrientes, las apsaras; a veces parece que sean reales, convertidas en piedra por una especie de encantamiento, y que nos llaman como hacen las sirenas, para que acudamos a liberarlas, o tal vez, llevarnos para siempre, convertidos también nosotros en eternidad.

Desde siempre este templo ha sido difícil de interpretar; primero se le consideró hinduista, hasta que se reconoció también la inspiración budista, ya en el primer cuarto del siglo XX.


Relieve-Bayon-Angkor-Batalla-Tonle-Sap

Originalmente había 54 prasats, lo que significa que eran más de 200 caras, basadas en los rasgos faciales del rey Jayavarman VII, las que apuntando a los cuatro puntos cardinales, protegían al pueblo jhmer.


Prasats-Templo-Bayon-Angkor

Simbólicamente, se mezclan en este templo los conceptos de bodhitsattva y los del buda-rey. Y también las luchas internas entre el Pequeño Vehículo y el Gran Vehículo de la religión budista o la alternancia con el hinduismo como religión oficial, tienen su reflejo en la concepción y decoración del recinto.


Decoracion-Apsara-Templo-Bayon-Angkor-Camboya

La sensación de descubrimiento es posible, aunque, como ya os contábamos en Peregrino de Angkor, este lugar ocupaba desde hace mucho tiempo un espacio en nuestros sueños. Los visitantes llegan a Angkor con prisas, se trasladan rápido, invirtiendo muy poco tiempo y esfuerzo en cada lugar, un día, dos a lo sumo. 


Danzantes-templo-Bayon-Angkor-Camboya

Hay que pensar en ellos como en las mareas, vienen y se van. Resulta posible evitar las aglomeraciones, simplemente hay que esperar y observar; podréis recorrer pasillos, pasadizos, terrazas, rincones ocultos por la vegetación, encontrar esculturas en lo más profundo de los templos, donde solamente el sonido de vuestro corazón os dirá que estáis vivos.


El-Guisante-Verde-Project-Bayon-Angkor-Camboya


octubre 17, 2012

From The Empire State to Vermont

Otoño en el Adirondack Park


A nuestro regreso contaremos mucho más sobre nuestro atípico viaje, aquí os dejamos un anticipo de lo que estamos sintiendo.

Adirondack State ParkMientras recorremos el estado de Nueva York de camino a Vermont, comprobamos que el Empire State es mucho más que New York City. 

Rutas escénicas, como la 28 o la 30 que cruzan el parque de los Adirondack.

Otras que nos llevan a Vermont desde Syracuse, como la 8, la 22, la 7... Y algunas que, aparentemente, solo llevarían de una ciudad a otra como 90 entre Syracuse y Geneva. Todas son un regalo para los sentidos.


Los Green Lakes, cerca de Syracuse

Conducir por estas carreteras nos muestra el Este más rural de Estados Unidos. Miles de hectáreas de bosques, prados y granjas, carteles advirtiendo de la presencia de ciervos y alces, ríos y lagos que parecen el mar.


Camnando por los Green Lakes, Syracuse
Los cientos de trails, magníficamente señalizados, nos permiten asomarnos a todo el colorido del otoño. 

Un espectáculo como jamás habíamos visto hasta ahora. 

La variedad de árboles hace que disfrutemos de toda la gama de rojos, ocres, amarillos y verdes, no solo en sus ramas, sino también en el suelo, que se convierte en una alfombra multicolor.


Lake Champlain Historic Site

Un creador de pigmentos, como Vermeer, hubiera disfrutado aquí, también un observador minucioso, como Hopper. Cruzar el Lago Champlain por el puente que une el Empire State con Vermont, es algo que va a quedar marcado en nuestro cuaderno de viaje.


Recorriendo la 28 por el Adirondack Park, cerca de Long Lake


Relatos de otros viajeros #postamigo

octubre 04, 2012

Bergamo. No se lo pierdan

Palazzo Nuovo en la Piazza Vecchia de Bergamo

¿Que tienen en común Atila, Federico Barbarroja, los venecianos Malatesta, Napoleón Bonaparte, Garibaldi, o el Papa Juan XXIII?. 

Es posible que mucho más de lo que pudiéramos pensar, o tal vez nada, con la excepción de que todos dejaron su impronta en la pequeña ciudad lombarda de Bérgamo.


Capilla Colleoni y Baptisterio en Bergamo en Italia

Atila asoló la antigua ciudad romana de Bergomun, allá por el siglo V. La ciudad se levantaba, como es habitual en los asentamientos romanos, sobre el mejor lugar de la comarca, en lo alto de una colina. Es la actual Bérgamo Alta, que eclipsa al resto de la ciudad, situada en la llanura.

En 1407 es conquistada por los Malatesta, y pasa, de este modo, a formar parte de la Señoría. Los venecianos serán los que la fortifiquen con la muralla que rodea la ciudad. 

Interior del Duomo de Bergamo en Italia

Napoleón la incluye en su Reino de Italia en 1805, tras vencer a los venecianos y entrar en la ciudad, aunque será por poco tiempo, ya que los acontecimientos históricos la situarán en manos austríacas, hasta que Garibaldi, al frente de los "Cazadores de los Alpes",  la libera en 1859.

Y, por último, el que será cardenal Angelo Giusppe Roncali, nace muy cerca de Bérgamo. En 1958 fue elegido Papa, con el nombre de Juan XXIII.

Salumeria en Bergamo Alta en Italia

La ciudad alta de Bérgamo, amurallada  y adoquinada es de esos lugares en los que pasear se convierte en obligación; atentos a sus edificaciones, a sus plazas, y a los comercios tradicionales. La actividad turística aun no ha sustituido a la vida cotidiana, al día a día de sus habitantes, que podemos contemplar sin dificultad.


Palazzo della Ragione en la Piazza Vecchia de Bergamo en Italia
El Medievo y el Renacimiento se funden en ella, se complementan para asombro nuestro, como ocurre en la Piazza Vecchia, donde vemos el Palazzo della Ragione, que luce en su fachada el León alado, recuerdo de la dominación veneciana; la llamada Torre del Campanone, y el Palazzo Nuovo, completan esta plaza, centro de la vida social y cultural de la ciudad.

El conjunto medieval de calles estrechas y un tanto laberínticas, con galerías de arte, fantásticos establecimientos de comestibles y pequeños cafés, esconde además auténticas joyas. 


Interior de Santa Maria Maggiore de Bergamo en Italia
La Catedral, el Baptisterio, Santa Maria Maggiore y la capilla Colleoni,
cualquiera de ellos merecería, por si solo, que visitáramos la ciudad. 

La Accademia Carrara, la Cittadella, el museo Donizettiano, el Castello… completan un conjunto imprescindible en nuestro recorrido lombardo.