junio 21, 2012

El Color de Jaipur


En esta ocasión cedemos el testigo a una gran viajera, Bea, que nos deja texto e imágenes de una ciudad fascinante, llevándonos de viaje allí donde nosotros aun no hemos llegado.


El color vino con nosotros desde Delhi, en los cientos de camiones decorados y pintados que nos acompañaron en el trayecto, que lo hicieron entretenido y sorprendente, que ahuyentaron el aburrimiento de un viaje por carretera. 




Y no sólo el color, también el sonido, el de las bocinas de todos los tipos de vehículos que, anunciando  la cercanía de un adelantamiento o simplemente su presencia, nos negaban el sueño manteniéndonos entretenidos.




Llegar a Jaipur fue ver crecer el color de manera exponencial, y centrarse en dos focos: la mezcla caótica multicolor en el atuendo de las mujeres y la tranquilidad rosa de los edificios. No sabría decir cuál de los dos es más fascinante, si el ajetreo polícromo o la serenidad rosada… quizá ambos.




Maravilla la estructura geométrica de la ciudad antigua, con su trazado simétrico y cuajada de calles amplias, sobre la base del estuco rosa, que se extiende por toda la región, como pudimos comprobar en la cercana Fatehpur Sikri.


Fatehpur Sikri


Fascinan los nombres sugerentes de sus palacios, que concuerdan con la realidad: Palacio de la Ciudad, Palacio de los vientos, Palacio del agua, Palacio de la bienvenida, Palacio del tigre… 





Impresiona la vista de la ciudad desde el semiderruido templo de los monos. 


Sorprende la grandiosidad, originalidad y precisión del observatorio astronómico. 




Divierte el ascenso al fuerte Amber en elefante. Y, entre lo inerte, la vida. Movimiento. El día a día en la calle.


Más color, matices, tonos; la gama del magenta que se desparrama, para dejar espacio a los verdes, azules, amarillos ... concentrados en los mercados, en la ropa, en las flores de Jaipur.


Una ciudad arrebatadora.






Otras Colaboraciones en El Guisante Verde Project


De Cine, Mónika y Alvi nos guían en un nostálgico viaje por las antiguas salas de California.


Lassen Volcanic Park, Alvi y Monika nos enseñan uno de los más espectaculares y desconocidos parques del oeste americano.


La Isla Bonita, con Inma recorremos La Palma, una de sus preferidas en el archipiélago canario.

junio 12, 2012

Bom Jesús y los Cinco Sentidos

La escalera barroca de Bom Jesús, en Braga, al Norte de Oporto, es uno de los monumentos más famosos de Portugal. 


No obstante, como sucede a menudo con nuestro vecino, resulta ser bastante desconocido para buena parte de los habitantes de nuestro lado de la "raya".


El contraste entre el gris del granito y el blanco de sus muros se ancla en la memoria, y recuperar su imagen, incluso años después, es un ejercicio fácil.

El santuario nos permite hacer un viaje por la historia reciente de los estilos arquitectónicos, desde el rococó de la Escalera de las Virtudes, al neoclásico de la iglesia edificada por Carlos Amarante, o el barroco de la escalera, ya que las obras se iniciaron en 1722 y terminaron con la consagración de la nueva iglesia en 1834.

El Bom Jesús es un lugar de peregrinación, y el camino de acceso, la Vía Sacra, que el peregrino recorría de rodillas como muestra de fe, está formada por un sendero bordeado de capillas (las estaciones del via crucis), y la Escalera de los Cinco Sentidos y de las Tres Virtudes. 

Un frondoso bosque lo rodea, produciendo una gran sensación de descubrimiento, especialmente si se accede a pie, y también de refugio, no ajeno al fuerte significado simbólico que encierra la construcción. 

Se trata de un intento de representar el recorrido espiritual que experimenta el creyente, el cual debe, en primer lugar aprender a dominar sus sentidos para, acto seguido, adquirir las tres virtudes, lo que le conducirá a la salvación de su alma.

En cada una de las capillas nos encontramos una escena de la Pasión. Las figuras de terracota están realizadas con un realismo tal que pueden resultar inquietantes. 

La Escalera de los Cinco Sentidos, doble y con rampas cruzadas, señala y, a la vez oculta, el camino de la salvación, en  una especie de ejercicio contrario al que hizo Miguel Ángel en la Escalera de la Biblioteca Laurenciana. Una serie de fuentes alegóricas, que representan a los Cinco Sentidos jalonan la subida.

En el Bom Jesús, el espacio aparece acortado, y se va estirando a medida que ascendemos, peldaño a peldaño hasta terminar en una explanada, invisible desde abajo, que da acceso a la iglesia. Fuentes alegóricas representando los cinco sentidos jalonan la subida.

La escalera presenta en su arranque un tramo recto, enmarcado por dos columnas con una serpiente enroscada, de cuyas fauces brota el agua, que recorre su cuerpo hasta la base.

El tramo final, la Escalera de las tres Virtudes, nos muestra figuras alegóricas de la Fe, la Esperanza y la Caridad, junto a un buen número de personajes del Antiguo Testamento.

Una vez arriba, la perspectiva de la escalera es impresionante, y transmite la sensación de haber recorrido un largo camino, en todos los sentidos.


junio 05, 2012

Pongamos que hablo de Madrid

Escalera interior del CentroCentro
Resulta curioso comprobar como la rutina que nos envuelve en nuestro día a día en ocasiones nos afecta incluso estando de viaje. 

Incluso puede que os ocurra también en vuestra ciudad, por lugares donde pasais a diario, ya sin fijaros, porque el camino ha dejado de tener importancia. 

Hasta que, de pronto, al ver a un turista mirando algo atentamente, fotografiando, nos preguntamos, ¿que diantres estará haciendo?. Así, por un momento, recobramos la curiosidad que la monotonía tiene aletargada.

La ciudad que más a menudo visitamos es Madrid. Es posible gracias a que practicamos eso que ahora se ha dado en llamar couchsurfing, y que simplemente es aquello de "Hola, si, somos nosotros, mira que vamos a Madrid (o a Zagreb), y hemos pensado en pasar a hacerte una visita (o sea quedarme en tu casa y ahorrarnos el hotel que la cosa no está para gastos)", como bien saben Josean e Inma, a estas alturas ya amigos y compañeros de muchos viajes y vivencias.

Edificio Metropolis en el cruce entre Gran Via y Alcala en Madrid
Y paseando por Madrid también nos ocurre que no vemos, que solo nos trasladamos. Hace unas semanas volvimos a Madrid. En esa ocasión, tuvimos la suerte de conocer a una blogger francesa, Melanie, y a una italiana, Kinzica, y de recorrer Madrid con otros ojos, los de un turista que llega por primera vez. 

Además de compartir experiencias blogueras y viajeras, de pelear con el inglés -que fue idioma común-,  nos pusimos al día de la situación de la blogosfera en países cercanos. Fue una experiencia genial, llena de intercambios con personas atrapadas, al igual que nosotros, en la pasión por viajar, y compartir.

Plaza de las Salesas, Madrid

Este encuentro fue posible gracias a la colaboración entre Minube y la Oficina de Turismo de Madrid, mediante el concurso "Mi Viaje Ideal". Como ya os contamos en twitter, fue un premio para los bloggers. 

Sin presión, sin programa, sin actos, sin contrapartidas... Entendieron, además, que en nuestro caso, el blog tiene dos nombres. Que nuestra forma de viajar, y de contarlo,  es así, compartida,  somos un equipo. 

Respondiendo a las preguntas de nuestras compañeras de viaje, te encuentras hablando sobre lugares que conoces bien, a los que ya no prestas atención. Y deberíamos, porque siempre hay algo diferente, aunque solo sea la luz. Un recorrido por Hortaleza, por Chueca, Sol, la calle Alcalá… no descubre nada a quien conozca  Madrid, o tal vez si, a ver que os parece.