enero 09, 2012

La Tierra de los Olvidos

Mujer de la etnia mong flor en el mercado

Como ya sabéis que un viaje nunca termina con la vuelta a casa, he aprovechado para sumergirme en el pasado cercano de los vietnamitas de la mano de esta escritora, Duong Thu Huong**, que utilizando un estilo un tanto afectado y, como ocurre con otros autores asiáticos, está muy atenta a los aromas, los colores, al  mínimo detalle en la naturaleza que les rodea, que les impregna, que les construye... en este caso, en una pequeña aldea de la montaña.

Las plantaciones y el duro trabajo del campo, la costa y la ansiada vida de la ciudad, esos dos mundos opuestos y complementarios.

Mujer con niño en el mercado de Bac Ha

Con un hilo conductor que son los pensamientos de los protagonistas, esta historia de amor nos acerca al Vietnam de postguerra.

Un extraño triángulo amoroso (un soldado al que habían dado por muerto regresa a su aldea para descubrir que su esposa se ha casado con otro hombre), nos hace reflexionar, tomar partido, y  me hace recordar la conocida leyenda vietnamita de la areca, la palma y el betel, que ya os contamos en But Thap, el Loto de Piedra.

En muchos pasajes las quejas de un hombre abatido, destruido por la guerra, olvidado por todos, contrastan con la buena estrella de su rival, que es admirado y envidiado a partes iguales.

"La curiosidad de la gente no es tan inocente como piensas. Siempre tiene prejuicios y crueldad. Algunas veces hasta puede matar a un hombre, una historia de amor o, incluso, a una familia sin ni siquiera pagar el precio de ir a los juzgados o a la cárcel. La curiosidad ni siquiera tiene un rostro sobre el que escupir…Lo que llamamos curiosidad, opinión, el murmullo de la multitud, es algo invisible y a la vez aterrador"

Valle de Cat-Cat en Bac Ha

Siempre presente el dilema entre lo que se desea y lo que es considerado justo, la obligación de ayudar al desvalido, la presión de la conciencia colectiva, de las tradiciones, la imposición de las reglas de la comunidad, el sinsentido de la guerra, la dificultad de cumplir los sueños y las expectativas de unos padres que se sacrifican sin límite por una vida mejor para sus herederos. Una vida que siempre arrastra la sombra de los ancestros.

"La mujer es un mundo misterioso e incomprensible. No le interesa la lógica común y sólo escucha la voz de su corazón. Es por eso que un hombre nunca está a la altura."

"Ella sólo escuchaba a su conciencia y estaba dispuesta a pagar por sus decisiones. La gente podía liberarse de todos los carceleros del planeta, pero no de las prisiones de su propia alma. Podrían destruir todos los juzgados del mundo, pero aún tendrían que enfrentar a aquellos construidos en sus propios corazones."

Mujeres Mong Flor en el mercado de Bac Ha

Una lectura para entender mejor, y de forma más crítica la vida contemporánea de esta pequeña franja del sudeste asiático, donde todos los días son una lucha tenaz por mejorar.

"¿Qué hombre podría vivir sin soñar?"

**Duong Thu Huong, nació en Thai Binh, Vietnam, en 1947.  Tras sobrevivir a la guerra, en la que lideró una brigada de las juventudes comunistas, pasó a defender activamente los Derechos Humanos y a reclamar un cambio democrático en Vietnam, lo que provocó su expulsión del partido comunista, su encarcelamiento y la prohibición de viajar al extranjero. La obra de Duong (que ha vivido como exiliada interior en su propio país hasta el 2005, fecha en la que se trasladó a París), sigue prohibida en su patria.

17 comentarios :

  1. ¡que entrada tan interesante! que pena que su obra no pueda conseguirse en el lugar donde vió la luz.
    Espero, mis queridos guisantes, que este año traiga lo mejor de lo mejor a su vida.
    Un beso,
    Ale.

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  2. Muy interesante, me la tenéis que dejar.
    Que color tienen las fotos,¡qué recuerdos! El mercado, el trekking, las aldeas, las mujeres, los niños ...

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  3. Babyboom, es un libro para entusiastas del sudeste asiático...jejeje ;-)

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  4. Ale, qué bien tenerte de vuelta!!, te deseamos también un buen año , te echabamos en falta!!
    Y en el caso de Duong Thu Huong, no se sabe donde están los límites entre realidad y ficción, al leer los pasajes relacionados con la guerra no olvidamos que ella estuvo en el frente, en los tuneles...y que de su unidad de 40 personas sólo sobreviven 3.
    La tenacidad y energia de los vietnamitas nos lleva a creer y desearles un futuro mejor, trabajan duro para crearlo!
    ;-)

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  5. Mertxe, esta es de la biblioteca, y pediré al depósito alguno más de esta escritora, para hacerme una idea más completa.
    Me agradaba empezar con un libro no tan centrado en la guerra. Aunque el protagonista revive en parte su experiencia, la historia se situa en la postguerra, y recuerda mucho a esas aldeas de montaña que pudimos visitar en el norte. Esos colores han quedado en nuestra retina, ¿cuántas terrazas de arroz pudimos recorrer?, jejeje
    ;-)

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  6. Me encantan las fotos y el post, una recomendaciòn màs que interesante. Un abrazo y muchas gracias.
    Sara M.

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  7. Gracias Sara y Vietnamitas en Madrid, nuestras retinas retienen aún esos colores!

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  8. Desde el título...la entrada la he disfrutado muchísimo!! Y las fotos que la acompañan...tanto los paisajes naturales, como esos paisajes que hay en los rostros de las personas que nos mostrais. He cogido cuaderno, para anotar las frases que hay en una letra distinta...esas que hablan sobre la curiosidad bien entendida y que duele y hace daño...ese descubrimiento del sinsentido de una guerra...
    Siempre es un placer leeros, pero en esta entrada os he disfrutado un poco más.
    Un abrazo grande!! Quiero empaparme este año, aún más,...de todas esas aventuras y viajes que hacéis. Son una maravilla...¡¡quién fuera un boli para viajar con vosotros!!! (o una bolsita de té)...

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  9. Maria te había saltado!!, lo siento, imperdonable.
    Siempre hay historias en los rostros, me ha gustado que tu veas paisajes. Gracias.
    La parte en cursiva son citas del libro, y , desde luego, sería un placer llevarte de viaje ;-)

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  10. Nunca he leído nada de un autor vietnamita, pero me hace mucha gracia que hagáis referencia a esa forma de escribir asiática, tan lenta, fijándose en todos los detalles... pensaba que eso era sólo (o más) característico de los escritores japoneses! El argumento tiene una pinta estupenda, así que apuntado queda!

    Un abrazo!

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  11. Carmen de los libros y autores que he encontrado Duong Thu Huongme ha parecido un buen referente.
    Leer acerca de los países visitados, antes y después del viaje, rememorar paisajes, entender sus costumbres, en definitiva aprender y comprobar que cada Cultura tiene rasgos distintivos es una parte imprescindible de nuestros viajes.
    Ahora estoy con "El templo de la Garza Escarlata" de Tran-Nhut, este es más ligero, un Mandarín detective en la Vietnam del siglo XVII, jejeje

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  12. En primer lugar agradecer que la entrada ''se escape de lo normal'' me gusta ver que se escriba sobre sentimientos, sensaciones, sentidos algo más que ''que visitar'' '' que ver en x'' '' lo más impresionante de este monumento''... Pensaba que era un loco de los aromas pero veo que esta escritora vietnamita también lo es, se ve que no estoy solo en el mundo en ese sentido je je.

    Que cruel la historia del soldado, no tenía ni idea que esta escritora estuviera afincada en París.

    Me ha gustado mucho :).

    pd: veo que también sois dos :).

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  13. Bienvenido Jesus Martinez, y gracias porque esto que te llama la atención es el espíritu que queremos transmitir desde el Guisante.
    Lo de los aromas, te aseguro que no eres el único, jejeje.
    Viajes y olores, colores, sabores...
    Lo cierto es que la historia del soldado que vuelve y encuentra ocupado su lugar es un referente común también en occidente, lo que me interesaba en la autora vietnamita son esos matices, tan sutiles como lo es el sudeste asiático, que también enamora en su crudeza.
    No es la única escritora asiática afincada fuera de su país, su obra tiene mayor difusión y es más fácil encontrar traducciones, sus aportaciones acerca del país me resultan valiosas, me gusta contrastar.
    Me gusta comprobar que vamos siendo más los que trabajamos a cuatro manos!!
    Un saludo ;-)

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