noviembre 22, 2011

Cuatro Años Dando la Lata

Atardecer en Getxo, Bizkaia
Y de repente, llevamos aquí cuatro años, enredados, enlatados!!!

Sentimos el mismo vértigo que al principio, sólo que ahora sabemos que estáis ahí. 

Roberto y Maribel, siempre detrás del paraguas de El Guisante Verde Project, afinando contenidos, discutiendo ritmos, intentando sobrevivir en la frenética jungla digital con nuestro slow-blogging,  a veces con la sensación de no llegar a todo, aunque con la misma emoción al compartir lo que nos une, arte, libros, cultura, viajes, olores, sabores, texturas, sonidos, colores, paisajes...

Esta vez os queremos contar, casi en vivo,  algunos de los susedidos de este cuarto año, en lo que hemos querido llamar Telediario de Sueños, desde el lugar donde nacen los nuestros, los de El Guisante Verde Project.

Gracias por acompañarnos en esta Aventura.

noviembre 15, 2011

Travelling in a Dream

Paris. Invierno. Frio. Cielo Azul. Y descubrimos el Musée Guimet.  Antes, durante un ya lejano recorrido por Bangkok, la maqueta de Angkor Wat que contemplamos es el Palacio Real, quedó grabada en nuestra memoria.

Y, de pronto, nos encontramos inmersos en los preparativos apresurados de un viaje que nos llevaría, al igual que a Pierre Loti, a ser Peregrinos en Angkor.

Antes de pisar tierras camboyanas, nos esperaba uno de los dragones más jovenes y fascinantes del sudeste asiático: Vietnam. 

De Norte a Sur, en 52 imagenes, que no reflejan todo lo visto y vivido, solo unos lugares en el mapa, que esperamos os lleven a descubrir algún dia, la magia de este rincón del oriente.




noviembre 03, 2011

But Thap, el Loto de Piedra

Guardián de la Pagoda de But Thap
Recorriendo el sudeste asiático es frecuente encontrar personas que al sonreir muestran sus bocas teñidas de rojo, incluso negro. Es el betel. 

No era esta la primera ocasión que lo veíamos, pero si ha sido nuestro contacto directo con los ingredientes y la manera de utilizarlos.
Fue durante nuestra visita a But Thap, reliquia y joya escultórica, olvidada, de forma incomprensible, por muchos visitantes extranjeros. 
Por eso estamos convencidos que esta conocida leyenda vietnamita tiene sentido en este post.

En tiempos remotos vivieron dos hermanos, Tan y Lang, hermosos y asombrosamente parecidos, que al perder a sus padres fueron acogidos por un maestro taoista. 
La hija del maestro se casó con el mayor de los hermanos, Tan, pero Lang también estaba enamorado de ella.

Un día Lang llegó a la casa de su hermano y, en la oscuridad de la noche, su cuñada le tomó por su esposo, abrazándolo como tal. En ese momento Tan llegó a la casa, provocando el injusto enfado del marido, que se creyó ultrajado.

Lang decidió abandonar la aldea, sin rumbo ni destino. Finalmente, agotado y sin alimento murió de frío. 

Los espíritus decidieron transformarlo en roca. Mientras, Tan, agobiado por el remordimiento y la responsabilidad salió a buscar a su hermano, sin poder hallar una sola huella. Por fin, agotado, llegó a los pies de una roca. 
Decidió, en un último esfuerzo, escalarla en busca de una pista que le llevara junto a su hermano. Y, allí mismo, murió.


Pebetero con ofrendas en But Thap

Los genios lo transformaron en un árbol con una gran copa de hojas. Entretanto, la esposa de Tan, segura de que algo malo había ocurrido, salió en busca de su esposo. Recorrió sin descanso bosques, atravesó ríos... sin resultado. Un tarde, al borde del agotamiento, descubrió una roca, coronada por un esbelto árbol, la areca. Allí, abrazada al tronco la sorprendió la muerte, y los espíritus la transformaron en una planta trepadora, el betel.

Un venerable, enterado de la historia, hizo construir en honor de los hermanos y la esposa un templo. En ese mismo tiempo una sequía asoló Vietnam, marchitando toda la vegetación, excepto la areca, y el betel. 

El rey, asombrado por el prodigio, hizo recoger una fruta de la areca, y hojas del betel, que masticó, apreciando su sabor y el color que impregnaron su boca.
De ese tiempo viene la tradición de ofrecerlo en las bodas, como símbolo de unión perpetua.

La Pagoda de But Thap se encuentra en la provincia de Bac Ninh, al este de Hanoi. Sus orígenes no están claros, aunque se sabe que el maestro Zen Huyen Quan fue abad aquí hacia 1300.



Tras períodos de esplendor y decadencia, y gracias al interés de la princesa, Le Thi Ngoc Duyen, la nueva pagoda se terminó en 1647.
Fue el emperador Tu Duc en 1876, de visita en el lugar, quien le dio su nombre actual debido a la estupa octogonal que se encuentra en el recinto.

Detalle de la Stupa de But Thap

Los diferentes edificios, con grandes salas sostenidas por columnas de madera, los puentes de piedra, la estupa en forma de loto de nueve alturas, construida a modo de rueda de oración mostrando bajorrelieves de la Tierra de la Pureza; allí y en otros pabellones, monos, murciélagos, dragones, leones, cangrejos..., realizados en piedra o en madera, nos contemplan desde los aleros, los remates de las techumbres, las vigas y columnas... Todo forma un conjunto armonioso, íntimamente integrado en su entorno, donde el tiempo parece haberse detenido.

Estatuta madera lacada en But ThapLas estatuas de madera lacada de la sala principal son obras maestras de la escultura vietnamita. 
Al igual que la diosa de la misericordia, aquí Quan Am, de 11 rostros, 994 brazos y 994 ojos que sale del agua sentada sobre un loto llevado por un dragón, obra del maestro escultor Truong, el único de los antiguos artesanos en Vietnam que firmaba sus obras.

Hay mucho más, pero deberéis viajar hasta allí para descubrirlo. Os encantará.