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| El más bonito, Ed.Chrysler |
Hacia tiempo que tenía en mente este repaso de libros dedicados a la ciudad de New York, no sólo los que inundan hoy las librerías, sino aquellos que nos enseñaron a amar esta ciudad, porque el viaje comienza cuando empezamos a soñar.
Y hasta hace bien poco New York era para nosotros un espacio de ficción, que fue tomando forma primero en las páginas de estos libros.
Manhattan Transfer, de John Dos Passos, cuando la ciudad de los rascacielos era aún una promesa.
El sombrero de Rembrandt, de Bernard Malamud, un conjunto de relatos que me parecieron el espejo de nuestra torpeza para relacionarnos de verdad con otro ser humano. Alguno profético como El hombre en el Cajón.
Que New York es un territorio de ficción es más visible si cabe en El hombre que inventó Manhattan de Ray Loriga, cuentos de vidas cruzadas.
Que puede ser una ciudad de cuento lo descubrimos con Martin Gaite en Caperucita en Manhattan.
Y, cómo nó, en las páginas de Paul Auster, Trilogía de New York, Brooklyn follies. Con Brooklyn comienza nuestro interés por lo que rodea la isla; al otro lado del Hudson, a Newark, nos llevan La conjura contra América y Pastoral Americana, ambas de Philip Roth. Poco a poco se va perfilando nuestro mapa mental de la Costa Este.
Ventanas de Manhattan fue para nosotros un regalo de A. Muñoz Molina para la preparación del viaje, esta vez real, en 2008. Y después ¿creeis que el amor ha decaído?
Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith.
“!Qué me paguen por leer! A mí que tanto me gusta leer. Todo el mundo cree que Nueva York es la ciudad más hermosa del universo y a mí ni siquiera me gusta. …”
“-En el mundo no hay otro lugar como éste –dijo Francie
- Como Brooklyn. Es una ciudad mágica, no es real.
- Es como cualquier otra-
- ¡No! Yo voy todos los días a Nueva York y Nueva York no es lo mismo…..”
Nos sirvió a la vuelta para alimentar la nostalgia. Así lo contó Isi , que me recordaba a Francie...
Historias de Nueva York de Enric Gonzalez, este periodista es un valor seguro para repasar, descubrir y desear viajar allí de nuevo.
Bilbao-New York-Bilbao, un poético trabajo de Kirmen Uribe, donde un vuelo al JFK sirve de excusa para recuperar preciosas historias, que tienen un escenario amado por nosotros, y que nos lleva al Bellas Artes de Bilbao, a ver la obra de Aurelio Arteta….lo describe muy bien Teresa. Ya, ya este libro habla poco de NYC, pero...
“En marzo de 2003 llegué por primera vez a Nueva York,…La escritora Elizabeth Macklin me invitó, (…)a recitar en varios locales de Manhattan. Después de una de esas actuaciones me regaló la definición más bella de un idioma que he escuchado en mi vida.
Ella ya conocía el euskera de antes (…)
“Vuestra lengua parece el mapa del tesoro”, me descubrió. “Si desenfocas el resto de letras y percibes sólo las x, parece como si te guiaran por la ruta del tesoro.”
El segundo avión de Martin Amis, para intentar entender algo más de ese día que cambió nuestra percepción del mundo, una serie de artículos sobre el antes y después del 11-S.
Es imposible no citar aquí, La edad de la inocencia que nos llevó al New York de la opulencia, o La casa de la alegría, que arranca en Grand Central Station, ambos de Edith Wharton, cuya lectura en inglés está en el plan infinito.
Y por último, y por leer aún, Nueva York de Edward Rutherfurd, que promete capturar de modo mágico el espíritu de la ciudad más famosa del mundo…., que está en poemas como el que nos trajo Lammermoor
¿Recordáis títulos que os han hecho soñar con la gran manzana?
Lo que no podéis perderos son las aventuras de 7 días en New York de nuestra amiga Loque..., y todo esto con el sonido de fondo de Norah Jones cantando a New York City.