mayo 28, 2008

Tajine de Verduras

El pueblo bereber en su constante caminar por las tierras desérticas del norte de África, ha ido extendiendo por aquellas latitudes su cultura y con ella su gastronomía.


Platos típicos de la cocina bereber han pasado a formar parte de la cocina nacional de muchos países. Dos de los más conocidos son el cuscús y el tajine, que significa tanto la forma de cocinar (cocción lenta), como el propio reciente que se utiliza.

Os mostramos la receta para realizar un estupendo tajine de verduras. Hay que tener en cuenta que para disfrutar de estos guisos es necesario cocinarlos lentamente, y por ello las verduras se cortan en trozos grandes.

De esta forma se evita que se deshagan totalmente. Las cantidades son para dos personas, aunque en el caso del comino la cantidad indicada también valdría para cuatro personas.

2-3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla picada muy fina
1/2 cucharadita de cominos molidos
1/2 cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de canela
1/2 berenjena cortada en daditos
2 patatas pequeñas cortadas en cuatro trozos
1 boniato pequeño, cortado a trozos
1 pimiento rojo y otro verde, pequeño, cortados en tiras
3 o 4 corazones de alcachofas
100 gramos de judías verdes
2 tomates medianos pelados, cortados a trozos
un puñado de perejil y cilantro
un puñado de pasas
un puñado de orejones
un puñado de dátiles, preferiblemente deglet noir
12 aceitunas negras y verdes, sin hueso

Preparación:

Calienta el aceite en una cazuela grande, y cuando este caliente sofríe la cebolla hasta que se empiece a poner transparente.Se agregan todas las especies, removiendo bien para que no se apelmacen; luego añade la berenjena, las patatas, el boniato, y los pimientos. La berenjena marca los tiempos; cuando empiece a ablandarse, se añaden las alcachofas, las judías verdes y el tomate. Se cubre todo con agua y se lleva a ebullición.

Cuando el guiso hierva, se añade el resto de los ingredientes, se baja el fuego y se deja hervir hasta que las verduras estén tiernas y la salsa se haya reducido. Se puede servir acompañado de cuscús, harissa y pan.

Buen provecho!

mayo 07, 2008

Jim Thompson, la leyenda


Jim Thompson abandonó su estudio de arquitectura en New York en 1940 para incorporarse al Departamento de Servicios Estratégicos, antecesor de la CIA.

Al finalizar la II Guerra Mundial trabajó durante un año para los servicios secretos en Bangkok, y poco a poco fue estableciendo los contactos que mas adelante darían origen al mito.

Al regresar a la vida civil, probó fortuna en diversos negocios, hasta que encontró su gran oportunidad: la seda de fabricación artesanal, un producto prácticamente desconocido en Occidente, había sido además, relegado al olvido por los tailandeses.

Jim Thompson fundó en 1948 la Compañía de la Seda de Tailandia, y gracias a sus contactos, las buenas críticas recibidas desde la revista Vogue, unido a su indudable buen gusto a la hora de mezclar los colores, le dio la oportunidad de proporcionar el vestuario para la versión teatral de The King and I, que se estrenó en Broadway.

A partir de entonces, se convirtió en un personaje imprescindible en la vida de la capital tailandesa, y a pesar de que siguió muy apegado a sus costumbres y raíces culturales, no hablaba thai, asumió el compromiso de preservar las artes y la arquitectura del país, en un gesto que conformó su legado: el resurgir del arte tradicional del hilado de la seda, por un lado, y la Casa Museo de Jim Thompson en Bangkok.

La Casa de Jim Thompson es uno de los museos mas importantes de Tailandia; su nucleo está compuesto por las seis casas de madera traídas de la provincia de Ayuthaya, la mayoría con mas de dos siglos de antigüedad. Estas casas, como todas las casas tradicionales tailandesas, están construidas sin clavos y, aunque Jim Thompson era arquitecto se vio obligado a regresar a Ayuthaya y contratar a un grupo de artesanos que seguían trabajando a la manera tradicional para volver a montarlas.


El interior ha llegado intacto hasta nuestros días, incluso el mobiliario se encuentra en su disposición original. Ávido coleccionista, Jim Thompson reunió la magnífica colección de arte y artesanía tailandesa que hoy podemos ver en su mansión, además de un buen número de objetos procedentes de todo el sudeste asiático.

Este museo es un oasis de tranquilidad dentro del bullicio de Bangkok, y, como en otros muchos lugares de Tailandia, deberemos descalzarnos para realizar la visita. A nuestro parecer, esto incrementa la sensación de encontrarnos en otro lugar del mundo, con otras costumbres y otra cultura; por otro lado el contacto de nuestros pies con la madera, nos produce la impresión de estar no en un museo, sino en plena naturaleza. Es un lugar que, sin duda, debemos visitar durante nuestra estancia en Bangkok. 

Jim Thompson desapareció sin dejar rastro el Domingo de Pascua de 1967, en Malasia. Hasta hoy, aunque han sido muchas las teorías, nada ha podido establecerse con seguridad en cuanto a su paradero... la leyenda continúa.

Sculpture

With the architecture of many ancient civilizations reduced to ruins and their painting lost without trace, sculpture has assumed a position as the art par excellence. Jean-Luc Daval.

Cuando nos encontramos frente a una obra de arte, en este caso hablaremos de escultura, miramos, aunque, en muchas ocasiones no vemos, o no comprendemos, lo que de verdad es importante, sintiéndonos profundamente insatisfechos.

A la hora de enfrentarnos a una escultura, a cualquier pieza artística en realidad, hay un factor, a menudo desdeñado, pero que resulta fundamental, que nos ayuda a comprender lo que vemos, y no es otro que el contexto histórico en el que la obra se ha creado.


En algunas ocasiones, tenemos la oportunidad de encontrar libros que nos ayudan en la ardua tarea de comprender el arte, permitiendonos crecer como personas contemplando lo que manos de otras épocas realizaron.

Este libro, Sculpture, de la Editorial Taschen, resulta un compañero indispensable en nuestro viaje por el mundo de la escultura, para todos aquellos que no nos conformamos con mirar y queremos comprender.


Reeditamos: Actualmente, este libro también ha sido editado en un formato más pequeño, y traducido al español, lo que sin duda es una buena noticia.